Colombianos, emiratos y la guerra de Sudán

Marc Alloza

Hace unas semanas apareció un video de un miliciano sudanés de las Fuerzas Armadas de Sudán (FAS) que repasaba el botín capturado en los restos de un convoy. La unidad de las FAS interceptó, presuntamente, sus enemigos las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR o RSF) en un punto indeterminado del desierto de Sudán próximo a la frontera con Libia. En el video un miliciano muestra pasaporte, documento nacional de identidad, de conducir y del círculo de suboficiales de las fuerzas militares, de un ciudadano colombiano. Está todo fuera de lugar, en medio del remoto desierto de Sudán, unos soldados pertrechados con ropa militar de camuflaje y chancletas repasando fotos familiares, una tarjeta sanitaria, una tarjeta de una mutua de riesgos laborales, una tarjeta recargable de un bowling, otra de un “parque de diversiones” y hasta un abono de transporte público colombiano; es totalmente surrealista. Pero ¿cómo este tipo ha llegado a ese sitio para ir a una guerra tan cruenta? Según esta misma noticia, más de 300 colombianos se encuentran combatiendo en Sudán contratados en origen por compañías de seguridad de Emiratos Árabes Unidos (EAU) por unos 2.600 dólares los soldados y 3.400 los sargentos. Inicialmente su cometido principal era mantener la seguridad en campos petrolíferos de EAU y no entrar en combate en un tercer país. De acuerdo a las FAS unos 22 mercenarios colombianos habrían fallecido en Darfur (oeste de Sudán) militando bajo las filas de las FAR.

FAS acusa a EAU de intervenir en la guerra de Sudán, cosa que sus autoridades niegan contundentemente, a pesar de haber reconocido el asesinato de al menos 4 soldados emiratíes que estaban luchando en el exterior. El mismo general Abd el Fattah al Burhan, jefe de estado y líder de las FAS, denunció en la última asamblea de la ONU (26 de septiembre 2024) que potencias extranjeras estaban interviniendo en el conflicto armado de está asolando su país. La alusión iba, sin citarlo, por los EAU.

La guerra de Sudán empezó el 15 de abril de 2023 cuando las Fuerzas de Apoyo Rápido, lideradas por el general Mohammed Hamdane Daglo (“Hemedti”) asaltaron Khartum, la capital, y se hicieron fuertes en la región de Darfur en dónde se habían creado en 2013 para luchar contra las tribus no árabes de la zona bajo el mandato del antiguo jefe de estado Omar al-Bashir. De esta manera tan abrupta, se ponían de manifiesto las desavenencias entre la facciones de la junta militar que gobernaba el país con Al-Burhan líder de las FAS y jefe de estado desde 2019, tras derrocar a Omar al-Bashir (jefe de estado de 1989 a  2019).

En la contienda hay por lo menos otras 3 facciones minoritarias también en lucha. Unos 8 millones de desplazados internos y más de 3 millones de refugiados en el extranjero mayoritariamente en los “boyantes” Chad, Sudán del Sur, República Centroafricana o Etiopía. La gran mayoría de refugiados narran haber sufrido directamente o haber sido testigos de graves violaciones de los derechos humanos. El Consejo de los Derechos Humanos de la ONU publicó un informe en donde recoge que los dos principales bandos han cometido crímenes de guerra contra la humanidad. El Gobierno sudanés rechazó en Septiembre cualquier tipo de intervención por parte de la ONU. El número de víctimas es incierto, se habla de por lo menos unas 61.000 personas asesinadas sólo en el estado de Khartoum pero es en la región de Darfour donde se concentraría el mayor número de fallecidos. La violencia es total contra las personas y no tiene visos de detenerse, en los últimos meses las principales facciones han llevado a cabo ataques incluso con drones.

En este conflicto intervienen luchas personales de líderes, disputas tribales, étnicas y religiosas acompañadas de intervenciones de potencias extranjeras con intereses espurios.

Presuntamente EAU ha tomado partido por las RSF. La pregunta es porqué. EAU era el principal país cliente y el segundo principal proveedor sólo por detrás de China. En el pasado el petróleo fue el motor en el conflicto que terminó con la segregación de Sudán del Sur. Pero EAU cuenta con unas reservas de crudo 80 veces superiores a las de Sudan -1.250 millones de barriles de petróleo (Sudán del Sur 3.750 millones) – y con un producto interior 10 veces superior al de Sudán antes de la guerra.

    Sudán  EAU
Reservas de petróleo 1.250 Millones de Barriles 97.800 Millones de Barriles
PIB (Banco Mundial 2022) 51.662 M€ (estimado FMI 2024)   25 569 M€ (Banco Mundial 2022) 509 179 M€

(estimado FMI 2024) 507 534 M€

Habitantes 50,44 M 9,89 M

¿Podría ser el oro? Durante la última década Sudán se ha convertido en el tercer productor de Oro de África. En 2021 el oro supuso el 48% de las exportaciones. En 2022 logró una producción récord 41,8 toneladas de oro que suponen unos ingresos de unos 2.500 millones de dólares (cerca del 50%). De las 41,8 toneladas sólo 6,9 las produjeron compañías el resto se produjo de forma informal. Fruto de esta actividad unas 190 personas fallecieron en las explotaciones. A pesar de su capital importancia en su economía, las autoridades no pueden asegurar cual es la producción total de oro debido al contrabando que existe en los 800 yacimientos de todo el país.

Aún así no encuentro justificación para el presunto caso de EAU. Que al margen de ser el séptimo en reservas de crudo, cuenta con el tercer fondo soberano más grande del mundo y 7 entre los 25 mayores. Las cifras de estos fondos son galácticas, tomaremos como dato de referencia el pib de España en 2023: 1.620.091 MUS$

Pos Global Fondo Capital en M US$
4 Abu Dhabi Investment Authority (ADIA) 993.000
12 Investment Corporation of Dubai 360 360.000
13 Mubadala Investment Company 302.000
15 ADQ 249.000
21 Emirates Investment Authority 91.000
22 Dubai World 80.000
24 Dubai Holding 72.100
   

Fuente investspain.org

Dos curiosidades, la primera es que en la posición 25 se encuentra un fondo soberano perteneciente a un país hecho polvo, Libyan Investment Authority (Líbia) con la nada despreciable cifra de 68.000 MUS$ que sería un bonito punto de partida para reunificar y normalizar el país. La segunda es que en la 56 está el fondo español COFIDES con 4.700 MUS$ (constituido en 2018). No sé si en su momento estuvo el famoso fondo de la Seguridad Social aunque igualmente se lo hubieran gastado.

Las cifras de estos fondos hacen insignificante todo lo demás, por lo que desearía que se emplearan los esfuerzos en pacificar la zona de una vez y dar una oportunidad a que los sudaneses puedan vivir en paz y de forma autónoma con sus recursos.

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