Verónica Ugarte
Declarada oficialmente la guerra de aranceles por parte de la nueva administración de EEUU, las declaraciones europeas, encendidas y ofuscadas, no han tardado ni medio minuto. Si esperaban que Trump dejara detrás la idea de aplicar aranceles extras, vuelvo a reafirmarme que Europa es un barco sin rumbo. Sin timón, sin capitán y en el que algunos reman en dirección contraria.
El modo teatral en que Donald mostró la lista negra fue triste, ridícula, todo lo que es el personaje. A mi entender, no parará hasta destrozar la economía estadounidense, y sin ser consciente de ello. O ciego. O simplemente quiere lo que quiere: un teatro, un público, y millones de aplausos.
Hace unos días se indicó en DC que EEUU es un país peculiar a los ojos de los europeos. Estoy de acuerdo si se trata del pueblo llano. Tratar de entender a un país glorificado a través de películas, series y actores es un ejercicio absurdo. Pero si se habla de quienes tienen al menos una educación de alto nivel, responsabilidades que obligan a un aprendizaje más profundo, disiento entonces.
Al finalizar la Primera Guerra Mundial, EEUU emergió como primera potencia mundial. El desconocer la Historia, políticas, economías de este país por parte de las elites europeas es un acto de irresponsabilidad. Y así han sido, irresponsables las declaraciones incendiaras, obtusas y hasta ignaras desde von der Leyen hasta Macron, cuyos gestos patrios de defensa de la economía europea causan estupor. ¿Existe realmente un plan para abordar un problema que se conocía desde hace meses? O más bien, de primero de Economía: no centralizar las ventas en un solo mercado.
Esa lección la aprendió aquella tierra salvaje que en 1982 sufrió una de las peores devaluaciones de su moneda al desplomarse el precio del petróleo. En el camino de la recuperación vino la diversificación de los mercados y de las industrias.
Al tomar posesión del cargo, Sheinbaum sabía que tendría que lidiar con Trump como lo hizo López Obrador. El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá no era del agrado del primero, con sus venas reaccionarias, ni tampoco del segundo, ya que en su inicio, en 1994, destruyó industrias que no estaban preparadas para dar la misma calidad que los productos que entraron a México sin o con menores aranceles.
Desde el primer momento la Presidenta de México lanzó puentes diplomáticos hacia Trump, no solo a través de llamadas sino también con gestos y declaraciones de intenciones a las que no ha faltado: cooperación, diálogo y respeto. Con una vecindad de más de doscientos años, México ha aprendido a las malas que es mejor llevarse bien con el vecino, puesto ambos países se necesitan más de lo que quisieran. Pero el respeto casi siempre no ha sido exigido a EEUU durante varias administraciones mexicanas. Podría decirse que Biden quiso tener una mejor relación con López Obrador, y por mucho que éste pueda ser acusado de irreverente, demagogo, brujo, no es nada inepto. No solo fue cauto con Biden sino que exigió que se tratase a su país de una mejor manera.
México es un país que tiene una fama de tener una educación exquisita y su cultura popular posee varios dichos que son claves para entender su idiosincrasia: “en el pedir está el dar”. Pidamos de malas maneras algo a un mexicano y seremos ignorados. Pidamos algo con respeto y el mexicano contribuirá con todo lo que le sea posible.
No es solo gracias al T-MEC que México ha quedado fuera de los aranceles adicionales. Ha sido una lección de inteligencia y diplomacia, a la par de haber reforzado la economía interna y tener varios mercados hacia donde exportar.
Con todo, siempre estarán unidos económica y socialmente. Es un hecho. Es compartir no solo una frontera. Es compartir problemas y logros.
Sheinbaum ha cumplido seis meses en el cargo con nota alta, a pesar de la escalada de violencia. Posiblemente porque hizo un llamamiento claro que a ojos extranjeros sea irrisorio, pero a ojos mexicanos, o de quienes han vivido en México lo bastante para entenderlo, sepan que exigirle a Trump respeto no solo fue una llamada de atención. Fue un no vamos a agachar más la cabeza. No lo hizo de manera dramática sino con voz calmada y fuerte. Y allí está la diferencia en los logros.
Gracias por la certera aproximación al punto en el que se encuentra el affaire Trump y el impacto sobre su vecino del sur.
Esta madrugada Donald ha regalado otra muestra de grosería y chulería, mientras seguía tensionando la economía mundial elevando su apuesta ante China.
Entretanto, Europa, perfil bajo.. ninguna sorpresa aquí.
Y ha vuelto a elevarla pero cediendo bastante con todos los demás. Los bonos se hunden. Ha parpadeado primero. Brutal la presión. Qué tipejo tan irresponsable. Va a ser cojonudo ver a los americanos sin productos chinos baratos…
Muchas gracias, Juanjo. A ver cuántos resturante chinos se verán vacíos. Están aumentando los precios una barbaridad y ya veremos si mis ex vecinos hacen algo o siguen a la deriva.