Carlos Hidalgo
Ayer se cumplió el decimotercer aniversario de la rendición de ETA que, acorralada, con un menguante apoyo social y eclipsada por otros tipos de terrorismo, como el islamista, depondría las armas y terminaría por disolverse oficialmente unos años más tarde.
Todavía quedan numerosos asesinatos y atentados por esclarecer, en muchos casos debido al desbordamiento de las fuerzas y cuerpos de seguridad o a la saturación del poder judicial, que en ocasiones a duras penas tenían tiempo o capacidad material y humana para investigar todos los delitos cometidos por la banda terrorista. Con el paso del tiempo y unas tácticas concentradas en la obtención de inteligencia y en la prevención de la violencia terrorista, estos fallos fueron cada vez menos frecuentes y la capacidad operativa de los terroristas se fue viendo inexorablemente menguada.
Trece años después ETA parece el recuerdo de un mal sueño para todos los españoles que no experimentaron directamente la violencia terrorista y un mito para parte de la juventud, que ha llegado a la vida adulta sin la presencia ominosa de la banda y que les parece un elemento más de los llamados mitos de la Transición.
La izquierda abertzale, que aún hoy, pese a haber perdido perdón por el dolor causado por los terroristas, sigue resistiéndose a condenar del todo las acciones de ETA, ya está plenamente integrada en política. Primero gracias al PP, que pactó con ellos a nivel municipal y ahora gracias al PSOE, que necesita de su apoyo para seguir gobernando. Nadie discute ya que cualquier tipo de ideas, incluido el independentismo vasco, puede y debe defenderse exclusivamente a través de cauces democráticos y que la democracia española, aún siendo susceptible de críticas, ya no tiene nada que ver con el espantajo franquista que agitaba ETA para legitimar su violencia y sus ansias asesinas. Los pocos abertzales que echan de menos a ETA son minoritarios, siendo básicamente algunos de sus presos más violentos y parte de la juventud, que se agrupa alrededor de las siglas ATA, que era uno de los nombres con los que se barajó bautizar a ETA, pero que se rechazó porque “ata” significa “pato” en euskera. La mayor parte de Sortu, el partido integrado en Bildu que es heredero del desaparecido “brazo político” de ETA, quiere dejar atrás el recuerdo del terrorismo, de sus formas y de la mayor parte de sus discursos. Más aún hoy, cuando acarician con los dedos el poder hacerse con la Lehendakaritza en las elecciones autonómicas.
Ni en el PSOE ni el PP vasco han olvidado lo sucedido en todos los años en los que el terrorismo etarra estuvo presente en la democracia española. Pero, pese a tener que apretar los dientes en más de una ocasión, tampoco han puesto obstáculos en el País Vasco a la plena participación de los abertzales en las instituciones democráticas. Bien diferente es la actitud del PP en las comunidades donde no tienen que gestionar el post-terrorismo o incluso a nivel nacional, donde no duda en usar el fantasma de ETA de manera parecida a como la usó Aznar contra el PSOE, acusando a los socialistas de debilidad, cuando no de complicidad con la banda. “ETA está más viva que nunca”, han llegado a decir cuando ha pasado ya más de una década desde que fueran derrotados.
Ellos saben, como sabemos nosotros, que cada año que pasa ETA está más muerta que nunca. Sus objetivos no se han cumplido. Los partidarios de la violencia no han conseguido una sola victoria y las personas que antes simpatizaban con la mal llamada “lucha armada” no quieren ni oír hablar del tema.
La única manera de mantener viva a ETA es hacer como si los terroristas aún tuvieran influencia, como si aún aspirasen a condicionar nuestras vidas. Y eso ni pasa, ni va a volver a pasar. ETA está más muerta que nunca. Y cada año que pasa, más.
Dada la actitud del PP ,no me resisto a decir que tengo que darle las gracias al grupo parlamentario de Bildu,por no comportarse como el PP,en beneficio de todos los españoles.
Sólo cometieron un error ,No votar la reforma laboral.
No es cierto y para asegurarse vaya de vacaciones a Guipuzkoa ; su influencia acoplaba varios frentes siendo en estos momentos el político cultural el más relevante.
El PP jamas colaboró con ETA
Como dice AC/DC es terrible que Bildu sea un grupo parlamentario más responsable y sensato que el del PP. Terrible. No porque Bildu, que tiene tarea por completar, desde luego, sea responsable sino por lo irresponsable que viene siendo el PP. Sin ninguna señal de que vaya a cambiar.
¿ Condenar del todo ? ¿ Solo hasta dónde ? Le señalo alguna de las verdades como templos en vigor hasta el momento :
1) El modelo de integración para minorar las penas de sus monstruosos atentados se basaba en los pentiti italianos de autonomía operaria y de las muy siniestras brigadas rojas , unas bandas de alucinados seducidos por la fiebre heroíca de Guevara y sus compañeros de Sierra Maestra , unas lecturas espesas y el culto a la acción rockera in Motion. Pero de lo que se habla poco es de los 200.000 individuos anónimos que debieron partir porque no se puede vivir con miedo ; su miserable ocupación del espacio público de raíz mafiosa, humillando a los disidentes . Y la vergonzante actitud del PNV , replicada en Cataluña con el pacto del Tinell y más tarde por el bobo achulapado de Iglesias y su banda. No y mil veces no . Ningún interés en la reconciliación aséptica . Lo que está haciendo la versión del PSOE más desagradable de la historia reciente es inexplicable .
2) Los acuerdos PP Bildu en Álava no era ningún PACTO , no pactaron , de la misma forma que no se pacta para arreglar las farolas de la calle y en otros casos era la misma coincidencia que se da entre quienes no desean escuchar música a las 4 de la mañana en una urbanización.
3) El pacto entre el PSOE y Bildu es de otra naturaleza, ES UNA COMPRA DE VOTOS , pero eso ya lo sabe .