La guardia urbana en la Copa América (de Vela)

Senyor G

Durante las dos semanas que pasan entre entrega y entrega tengo un montón de cosas que explicar y sobre todo criticar, luego llega el día que toca y se me ha comido la lengua el gato del día a día. El gato del trabajo y las tareas domésticas. ¿Los grandes hombres y mujeres de nuestros tiempos tienen el día a día de mi gato? ¿Limpian el lavabo, hacen la compra? ¿Piensan en las necesidades de sus hijos y del AFA de su centro educativo? Por ahí hace tiempo que me ronda la idea de pedir un capitalismo totalitario; que te digan todo lo que debes hacer de una vez y no a trozos. Quiero decir que un día te dicen que la prioridad debe ser el trabajo y que si es necesario te mudas y otro día como que no cuidas de tus padres; ¡No! que te lo digan todo a la vez.

Cuadro al óleo.

Tenía pensado hablarles de la guardia urbana en Barcelona y hacerlo como si hubiesen pintado un cuadro y yo fuese el guía del museo, quizás del MNAC. Algo así como miren este magnífico óleo de claro estilo realismo socialista barcelonés. Son más que reconocibles los amplios espacios en las estrechas aceras ocupadas por las motos y el padre que debe bajar a la calzada porque no puede seguir con el carrito de su hijo. Y el público pregunta ¿y la guardia urbana? Y sigo hablando de los perros sueltos en el parque, como se puede ver en el centro del cuadro, que corren tras un niño que juega a pelota y otro persigue a los patos que descansan al lado del estanque, destacando el trazo del pintor para darnos la visión de movimiento de los tres grupos de mascotas y el precioso plumaje del ánade. ¿Y la guardia urbana no pasa por el parque? Pero yo con gestos y mi habitual sonrisa sereno el ambiente y continuó hablando de la obra que se puede apreciar en el lateral, se ve dibujado un aparte de vallas y una grúa en el medio, que no deja pasar a nadie en condiciones. Y una vez más el grupo de amantes del arte me preguntan por la guardia urbana.

Y seguiría con el vecino que va con un altavoz con música cerca de la medianoche, o el que va por la acera a todo trapo en patinete o bici por la acera, o los que mueven coches de alquiler por los alrededores de la estación como si fuese un rally, o el que tira las bolsas de la basura en las papeleras, o el que se fuma unos porros debajo de la ventada de un vecino… y así más cosas. Siempre calmando ante la pregunta de dónde está la Guardia Urbana.

Hasta que al final dejo que me lo pregunten del todo y respondo que la Guardia Urbana está en la Copa América.

O pendientes de los relojes de pulsera de más de 3.000 euros, o patrullando andando sólo por sitios turísticos o en el barrio del concejal responsable.

Y uno de los asistentes con cara de Collboni matiza: tampoco vamos a poner un guardia en cada esquina. Y todos al unísono respondemos que no, que no tiene sentido, pero suavemente.

Menudo cuadro.

En mi cabeza sonaba bien, pero luego el gato de lo diario se me come y el homenaje a Lenin de vacaciones en Finlandia no llega. Y me debato entre lo mínimo de civismo y la política grande. Todo es frustración señoras y señores.

Pero lo realmente destacable es que en Esquerra Unida de Catalunya por fin vamos a realizar la asamblea este sábado y poco tengo que decir. Ni frío ni calor. He decidido no participar porque a estas alturas ya me queda claro que la organicidad no se sigue y que incluso para hacer tertulia tengo sitios mejores. Ni les cuento para hacer política, política organizada. Una lástima porque estaría bien apoyar la tarea y lo que parece querer construir Antonio Maíllo para con IU para toda España, pero hasta aquí llego. Prefiero abonarme a ver al RCD Espanyol y meter cuatro gritos y alguna alegría a estos últimos tiempos. Intentaré participar en la mejora de la educación pública y concretamente en las infraestructuras del centro de mi hijo. Admiraba a Guridi cuando en sus publicaciones en Debate Callejero nos hablaba desde dentro y con carácter especialmente crítico de su PSOE. Y no soy capaz del todo, y por otra parte siendo de una cosa tan pequeña no le importará a mucha gente. Políticamente algo haré, eso siempre, pero con las herramientas adecuadas.

Y mientras escribo la Guardia Urbana y los Bomberos en una movida en el edificio de enfrente pero no sabría decirles qué está pasando desde mi cueva. No parece grave, como tampoco que no vaya el sábado a la asamblea o congreso.

2 comentarios en “La guardia urbana en la Copa América (de Vela)

  1. Está usted pintando mi vida. Tampoco me da tiempo a nada.

    Gracias por su amable y refrescante articulo. Pero que no sea usted Culé con deu mana….

  2. Que no sea culé, aunque lo fui, me hace más interesante.

    Al final lo del edificio de delante fue más grave. Se fueron los bomberos, se quedó una pareja de la guardia urbana haciendo guardia, y luego una de los Mossos hasta que vino una furgoneta de la funeraria.

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