Carlos Hidalgo
El PSOE no sería el PSOE si no tuviera ruidos internos, intrigas, corrillos y militantes protestando por todo. Esos ruidos se hacen más potentes de cara al próximo Congreso, que los socialistas van a celebrar en Sevilla el próximo mes de noviembre. Ya se barruntan movimientos en las federaciones socialistas de Cantabria, Madrid, Extremadura, Aragón y puede que Castilla y León.
En el caso de Cantabria es porque el partido lleva demostrando debilidad demasiado tiempo y desde Ferraz se están buscando alternativas para intentar dinamizar un poco la federación. En Aragón lo que ocurre es que, aparte de querer acabar con las incesantes críticas de Javier Lambán (que no opta a la reelección) y de su entorno, se quiere poner a alguien que dé una imagen más joven y moderna, como es el caso de la actual ministra de educación, Pilar Alegría. Aunque los medios afirman no saber a quién colocarían los “lambanistas” enfrente de Alegría, la persona que parece postularse “de facto” y a quien Lambán trata como su sucesora (al menos de momento) es la exconsejera Mayte Pérez, actual secretaria general de la provincia de Teruel. Lo malo es que Pérez no parece despertar simpatías unánimes ni en su propia provincia y mucho menos en las provincias de Zaragoza y Huesca, tradicional opositora a Lambán.
Extremadura, que ha celebrado primarias hace bien poco, puede verse abocada a una nueva elección de Secretario General, pese a que el actual hace bien poco que ejerce el cargo. Miguel Ángel Gallardo, que supo ganarse el cargo con todas sus virtudes de alcalde y la cercanía a la militancia y a muchos cuadros socialistas, venció a Lara Garlito, que es pareja del secretario provincial de Badajoz, Rafael Lemus. Y puede que parte de la gestión de Lemus pasara factura a Garlito. Lo malo es que Gallardo, que es conocido dentro de la propia Extremadura como “el niño de la katana” por sus pocas contemplaciones a la hora de cesar a personas, se va a enfrentar más pronto de lo que pensaba a las consecuencias de sus primeras decisiones orgánicas (sacó a pasear la katana) y sus críticas nada veladas al pacto de financiación de Cataluña. Sin embargo, como en el resto de casos (excepto Aragón), Gallardo es un sanchista convencido y, salvo en el tema de la financiación, siempre ha ofrecido un apoyo incondicional a Pedro Sánchez, prácticamente desde el principio. Algo que parece haber sido olvidado por Ferraz, que tal vez apoye a Garlito en su segunda oportunidad.
Madrid es el desastre que suele ser. Aunque Juan Lobato es un tipo honrado y se deja la piel en su labor de oposición a Ayuso y de dirección de una federación tradicionalmente difícil, los auténticos culpables de que la federación no funcione, que son nombres que llevan 30 años repitiendo en puestos de responsabilidad y con los cuales Lobato tuvo que pactar para ser secretario general, quieren ahora quitarle de en medio para poner a alguien a quien no le importe trabajar menos para que no les deje a ellos demasiado mal. Hace unas horas que pude ver la lista de delegados del PSOE-M al congreso de Sevilla y dos tercios de ellos son personas que apuñalarían tranquilamente a Lobato por la espalda y que seguramente lo hagan llegado el momento. También son nombres que llevo 30 años viendo las listas de delegados a los congresos de cualquier clase y en sucesivas listas electorales y ejecutivas regionales. Los que no funcionan van a cambiar a quien quiere funcionar.
El caso de Castilla y León es tan inexplicable como el de Extremadura. Luis Tudanca, que ha conseguido poder ganar al PP (y que no gobernó gracias al desaparecido Ciudadanos y su particular concepto de “renovación”) ha intentado convocar primarias antes del congreso federal, lo cual ha recibido una respuesta absolutamente radical y falta de tacto como la anulación del proceso por parte de la sede federal, pese a reconocer que no está claro que los estatutos del PSOE permitan tal anulación. Tudanca, que es otro sanchista de la primera hornada, no puede disimular el cabreo y aunque no se prevé que tenga oposición interna, este movimiento le ha dejado seriamente desautorizado frente al lamentable presidente castellano-leónes, Mañueco, que ha aprovechado para mofarse de él desde la tribuna parlamentaria.
Gran parte de este ruido interno, dicen, se debe a la manera de actuar brusca y poco diplomática (dicen) del actual secretario de organización del PSOE, el navarro Santos Cerdán, que además tiene que cargar con la responsabilidad de haberse traído al famoso Koldo a Madrid y haber presionado para que acabase de asesor en algún ministerio, con las desastrosas consecuencias que hemos visto. Aunque, a la vista de lo que se sabe del informe de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, no sin responsabilidad de José Luis Ábalos, que aunque fuera del partido y caído en desgracia, va a manchar a sus excompañeros de partido y de gobierno.
Me encanta su crónica , en especial el caso de Pilar Alegría, una mujer que sigue con tanta tenacidad al PP y sonríe tanto cuando miente que es imposible saber si es socialista y si en realidad dispone de conocimientos sobre algo o abusa de ser ministra para adornar el currículum.
Su última actuación fue tan escandalosamente alucinante por lo fácil que era comprobar su falsedad que hasta un compañero del articulista le objetó el error en las fechas de su argumento quedándose la ministra con cara de pasmada .
Apasionante el caso de Garlito y el Niño de la katana ; por un momento en vez de una información política ( ha quedado claro que en el Congreso XXL no se hablará del futuro de España ) el cambio de registro sugiere , por su estilo taurino, una verdadera corrida llena de fulanos que ganará el que corte más orejas para el Gran Maestro .
Al Navarro Santos Cerdán se le ha quedado una cara de agente de la Stasi , pero no de los funcionarios que se encargan del papeleo sino de los que interrogan al reo con amenazas de la sola presencia de Koldo , sin hacha por supuesto .
Y ahora , dígame si se atreve ¿ quién va a querer afiliarse a un partido así ?