Sangre sobre sangre

Verónica Ugarte

“Y aún con voz sombría, mi padre me dijo: ‘Pero desde ahora habrá un Estado Hebreo’. Y de pronto me abrazó, no con ternura, sino casi salvajemente. En la oscuridad, mi mano se topó con su frente amplia, y en lugar de gafas, mis dedos sintieron lágrimas. Nunca había visto a mi padre llorar, ni antes ni después de esa noche. En realidad, entonces tampoco lo vi. Lo vio mi mano izquierda”.

Amos Oz, Una pantera en el sótano

Muy posiblemente los jóvenes del Israel no sabían nada acerca de la Shoá. La mayor parte de los supervivientes que llegaron a la llamada Tierra Prometida no hablaban acerca del pasado y se centraron en la construcción del nuevo Estado. Cuando Eichmann fue capturado y sometido a juicio, esos mismos supervivientes dieron testimonio de su sufrimiento en Auschwitz-Birkenau. A partir de ese momento, la Shoá fue un elemento de estudio, de recuerdo y de alienación para todo joven judío.

Es cierto que la llamada “Solución Final para el problema judío” por Reinhard Heydrich, preparada en la llamada Conferencia de Wannsee, es el único genocidio planificado y ejecutado hasta el mínimo detalle para destruir a toda una comunidad. Eso explica, pero no justifica las reacciones de los sectores más agresivos y ultras de Israel contra el pueblo palestino.

Los palestinos han sido moneda de cambio en un conflicto en el que su voz solo se escucha cuando los estados creados por Europa después de la caída del Imperio Otomano se lo han permitido. La OLP y su líder, Arafat, fueron expulsados de diversos países árabes acusados de desestabilizarlos.

Cuando se firmó la paz entre Egipto e Israel, el presidente Anwar el-Sadat lo pagó con su vida, a manos de un extremista musulmán. Mismo destino tuvo Rabin después de los Acuerdos de Oslo, a manos de un extremista israelí. ¿Quién verdaderamente quiere la paz sino solo los pueblos palestino e israelí? Dejo fuera a los políticos, asesinos y terroristas de ambos bandos. Demasiadas voces han sido calladas y censuradas cuando se trata de denunciar el retorcido camino que han seguido los diferentes políticos hebreos. La escritora Batya Gur a través de su obra denunció el silencio forzado al que son sometidos los miembros del ejército de Israel. Al mismo tiempo, todos sabemos que no es posible entrar como periodista extranjero a cubrir la masacre que sufre Gaza desde octubre de 2023. O estamos a favor o estamos en contra, ese es el motto usado desde las primeras guerras del joven Estado.

Siempre he defendido el derecho a la existencia del Estado de Israel, pero no a cualquier precio. Leer las quejas de los colonos por no tener mano de obra a causa de la guerra, fue peor que vomitivo. Exigir que la opción aportada por el Gobierno de contratar trabajadores indios, fuese tan barata como lo era contratar palestinos, imperdonable.

Seguir colonizando solo porque un libro les ha prometido una tierra, no le ha dado carta blanca para tanta atrocidad. De hecho, para ninguna. Han instrumentalizado el sufrimiento de 6 millones de personas para beneficio propio, lo cual está prohibido por la Torá.

Con la escalada de la guerra y la invasión al Líbano, ha quedado claro que el Corán tampoco es respetado. Inmigrantes de África, a quienes sus patrones les quitan el pasaporte nada más llegar. A quienes esclavizan y desprecian, viven actualmente en la calle, sin techo ni comida. Enfermos y sin una sola esperanza a la vista.

Demasiada sangre ha sido derramada. Demasiado sufrimiento. Demasiado cinismo.

Mientras Europa y EEUU rasgan sus vestiduras como marketing político, ya que son ellos quienes proveen las armas, nos quedamos esperando qué movimiento realizarán esos mismos gobiernos que se alzan contra el Estado Sionista, discurso usado como trick action, jugada de futbol americano para desviar la atención de pueblos devastados por el hambre, la corrupción y la falta de democracia. Marruecos sufrió hace un año un terremoto devastador, mientras su Rey estaba disfrutando de una de sus grandes mansiones en Francia, con uno de sus relojes valorados en 6 millones de euros. Hipocresía por ambas partes.

El punto de no retorno hace décadas que se cumplió. Israel no negocia. Israel aplica el ojo por ojo. Lo mismo que los grupos terroristas.

Demasiados intereses externos no permiten el verdadero intercambio de palabras, negociar, parar, construir.

Cuando Jorge Semprún salió de Buchenwald, decidió olvidar el horror y vivir. Primo Levi fue contrario y escribió a la salida de Auschwitz su sufrimiento. He tratado mil veces de leer “La escritura o la vida”, y “Se questo è un uomo”. No me ha sido posible terminarlos.

¿Quién está dando voz a las madres que sostienen los cuerpos de sus hijos? ¿A los padres que buscan comida entre los escombros? ¿Quiénes son los verdaderos culpables de un odio que no comenzó en 1947, sino siglos atrás?

“Every single member of my family on both sides was exterminated. Both of my parents were on the Warsaw Ghetto and it is precisely and exactly because of the lessons my parents taught me and my two sibilings, that I will not be silent when Israel commits its crimes againts the Palestinians”. Norman G. Finkelstein.

5 comentarios en “Sangre sobre sangre

  1. El concepto de “pueblo” como significante político es una noción clave en el pensamiento político y en la teoría social, que puede tener múltiples significados y usos según el contexto en el que se emplee.

    En su uso más común, “pueblo” se refiere a una colectividad de individuos que comparten una identidad social, cultural o política. En este sentido, el pueblo es el conjunto de personas que conforman una nación, un país o una comunidad, y se le atribuye el papel de soberano en muchas democracias. El concepto de “soberanía popular”, por ejemplo, establece que el poder político emana del pueblo y que el pueblo es la fuente última de legitimidad para el gobierno.

    En ese sentido , tomando por ejemplo el Pueblo Vasco , es difícil hallar algo que dote de nitidez sus contornos imprecisos atravesados por lealtades múltiples más allá del fundamento pacificador de la democracia de raíz liberal ; una convivencia que fue violentada sistemáticamente por un sector que no veía con buenos ojos a los conciudadanos que querían y quieren no romper de ningún modo con España .

    Desde una perspectiva más crítica, el “pueblo” puede ser una categoría que define quiénes son incluidos y quiénes son excluidos del espacio político. Teóricos como Ernesto Laclau han explorado cómo el “pueblo” es construido discursivamente en los procesos de lucha política. Para Laclau, el “pueblo” no es un sujeto preexistente, sino que se forma a través de una cadena de demandas insatisfechas por las clases dominantes. En este sentido, el “pueblo” adquiere un significado político que une a diversos grupos sociales bajo un mismo paraguas en oposición a una élite o un poder establecido.

    De hecho Según Laclau, el “pueblo” es un significante vacío, lo que obliga a que su contenido concreto puede variar dependiendo de cómo sea usado en diferentes contextos. Al ser un término abierto, el “pueblo” puede ser apropiado por diversas fuerzas políticas para articular una identidad común frente a un adversario. Por ejemplo, en el discurso populista, el “pueblo” suele ser contrapuesto a las élites, pero el significado exacto de “pueblo” puede cambiar según la ideología, ya sea en un contexto de izquierda, derecha, o nacionalismo.

    En el caso mejicano su voz se expresa a través de Andrés Manuel López Obrador y en Gaza mediante las acciones de la organización terrorista Hamás .

    En Israel, hay aproximadamente 1.9 millones de ciudadanos árabes, lo que representa alrededor del 20% de la población total del país. Este grupo está compuesto principalmente por palestinos que permanecieron dentro de las fronteras del Estado de Israel tras la creación de este en 1948, y sus descendientes.

    Los ciudadanos árabes de Israel tienen derecho a votar en las elecciones israelíes. Como ciudadanos plenos del Estado de Israel, los árabes israelíes gozan de los mismos derechos civiles y políticos que el resto de los ciudadanos, lo que incluye el derecho al voto en las elecciones parlamentarias (Knéset) y municipales.

    Esto significa que los ciudadanos árabes de Israel pueden elegir y ser elegidos para cargos públicos. De hecho, hay partidos políticos árabes que representan sus intereses, así como algunos ciudadanos árabes que han sido miembros del Parlamento israelí (Knéset)..
    • Cisjordania: unos 2.7 millones de personas.
    • Franja de Gaza: alrededor de 2.1 millones. • Jerusalén Este: unos 300,000 palestinos viven allí bajo un estatus de “residentes permanentes”, pero no tienen ciudadanía isr4. El “pueblo” en el populismo:
    En las teorías sobre el populismo, el “pueblo” es una categoría clave. Líderes y movimientos populistas tienden a invocar al pueblo como la encarnación de la virtud y la voluntad general, en contraste con una élite corrupta o distante. El uso del término puede ser profundamente emocional, evocando una lucha existencial entre “ellos” (la élite) y “nosotros” (el pueblo), lo cual tiene el efecto de movilizar políticamente a sectores de la sociedad que se sienten excluidos o marginados.

    Puede ser un término inclusivo o excluyente,

    El “pueblo” como significante político es una noción que se refiere a la colectividad, pero su significado es altamente flexible y cambia dependiendo de quién lo usa y en qué contexto. utilizado para movilizar masas, legitimar el poder o desafiar estructuras de dominación.

    En Israel , las armas de su ejército se utilizan para proteger a la gente de sus enemigos , quienes han jurado terminar con su estado sionista, mientras que en Gaza se utiliza a su gente para proteger las armas.

    Hezbolá no es muy diferente , pero tratándose del partido de Dios cuenta con un ejército de 45.000 hombres , mejor organizado y con financiación abundante de Irán . Existe para destruir el estado de Israel .

    El bombardeo de Coventry en 1940 por la Lutwafe arrasó la ciudad produciendo 600 muertos y cerca de 9000 heridos ; en 1945 los ingleses destruyeron Dresde con cerca de 25.000 bajas.

    ¿ Pensaban los alemanes sobre la extraña idea de qué ellos podían echar bombas incendiarias y esperar de los ingleses una quietud franciscana ?

    La causa palestina necesita para avanzar liberarse del cautiverio impuesto por la intolerancia religiosa cuyas consecuencias hemos visto en toda su crudeza .

  2. Realmente no tenía cero intenciones ni ganas de hablar de Mexico,ni del ex Presidente López Obrador. Pero vista la inquinia y facilidad en que el caso mexicano es diagnósticado por el Conclave como populismo, he de decir que eso mismo dice la extrema derecha mexicana. Se nota que quitar el salario vitalicio a ex presidentes y denunciar la corrupción de empresas españolas, todad bajo la protección de 3 ex presidentes que viven actualmente en Madrid, ha molestado a ambos lados del Atlantico. Lo de las famosas disculpas lleva una oscura intensión, malentendida y mal manejada. En todo caso, México no necesita el perdón de la otrora Metrópoli. Ya estamos acostumbrados a tener mejor sintonía con otros Estados.

  3. Sobre México: Manel Castells hizo una tribuna muy crítica en la Vanguardia el pasado fin de semana respecto a la incapacidad de España de pedir person por su pasado, a diferencia de otros países, lo que consideraba propio de quien se obstina en creer en sus propios mitos y prefiere no hacer memoria histórica de largo recorrido.

    Sobre Israel, es muy bestia todo. Unas décadas atrás jamás habría llegado la cosa tan lejos. Nada como lo que está pasando para ser conscientes del cambio de época y las consecuencias que dejar las cosas en manos de según que personajes puede tener. Y personajes de esos hacen cola por tocar poder, desde Trump hasta Alvise, y no solamente.

  4. Ejem..no quiero sembrar polémica,pero a mí modesto entender todo gobernante en México debería pedir perdón todos los dias por no saber gobernar a sus ciudadanos.

  5. A alguien no le enseñaron que no se gobierna «a», sino «para».

    ¿Cómo van los casos de corrupción en las comunidades dirigidas por el PP? Mejor ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio.

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