De Futbología

Juanjo Cáceres

Mientras todo se derrumba, solo hay una cosa que sigue permanentemente en pie: el fútbol. Si hace unas semanas finalizaban todas las competiciones importantes, ahora el mundo gira su mirada a ese nuevo torneo ideado en los despachos del futbol global, denominado Mundial de Clubes. El planeta Tierra no puede estar ni un minuto sin fútbol y cuando acabe el Mundial, empezarán los partidos de pretemporada, los torneos veraniegos y ya algo más adelante, la edición 2026-2027 de la Liga y la Champions. La máquina de hacer dinero no puede detenerse, lo sabemos bien, pero pocas veces reflexionamos en profundidad sobre ello.

Sin embargo, hay quien sí lo hace y es por ello por lo que hace unos meses veía la luz un nuevo trabajo del psicólogo y antropólogo Luis Cantarero: Futbología. La cultura del fútbol industrial. Un libro que sigue la senda de obras anteriores, en especial la ya claramente marcada en ¡Cállate, papá! Padres y violencias en el fútbol industrial, pero llegando en esta ocasión mucho más lejos. Porque Futbología no es solo un ensayo que retrata esa parte del fútbol que es una mera estructura de negocio, que es capaz de producir entrenadores con escasos conocimientos y sensibilidad hacia las necesidades de los futbolistas más jóvenes o que fabrica y comercia con ellos desde esas grandes plantaciones deportivas que son las academias de fútbol. Futbología es también una visión sobre las familias, el ámbito académico, las relaciones de poder, los cambios sociales, las transformaciones que experimenta el mundo y sobre mil cosas más. Por todo ello merece la pena su lectura.

Son numerosísimos los puntos de interés señalados por el autor, pero es tal vez analizando los perfiles de los profesionales del fútbol donde tal vez podemos apreciar mejor su personalísima y afiladísima mirada. Su visión de los entrenadores (“enterradores”, en su vocabulario), de los preparadores físicos o de los dirigentes evoca un mundo profundamente deshumanizado donde los jugadores acaban siendo meras piezas de una partida infinita en la que solo gana todo lo que representa lo que él denomina fútbol industrial.

Futbología puede ser la lectura del verano perfecta, pues no solo es cómodo de transportar y de lectura amena, sino que además cada párrafo deja una idea que el autor, no siempre de forma consciente, invita a deshilachar. Otras veces no es una idea, sino una pregunta. Por ejemplo:

«Hostia», «Mecagüen mi puta madre», «Mecagüen Dios», «Haz caso de una puta vez», «Échale cojones», «Ya te puedes ir a casa si quieres», «Ahí tienes la puerta», «Venid aquí rápido, ¡va…! 10, 9, 8, 7, 6…» ¿Por qué somos tan permisivos con los enterradores de fútbol que hablan de ese modo?

En efecto, ¿por qué? Es una buena pregunta: ¿por qué el mundo del fútbol admite todo tipo de zafiedades que se producen a muchos niveles y que serían impensables en cualquier otro entorno profesional? Pero así se dirigen muchos entrenadores a jugadores menores de edad, repartidos en las categorías inferiores de un sinfín de clubes: con un tono nefasto para conseguir objetivos deportivos e inaceptable en cualquier otro lugar homologable. ¿Qué ocurriría si un profesor o profesora se dirigiera así al alumnado en un instituto de educación secundaria? Pero lo impensable en el colegio puede ser hasta habitual en instalaciones deportivas donde rueda el balón.

Y si seguimos pensando en ello, veremos que un entrenador de categorías inferiores no es tan distinto a un profesor. Es claramente un educador, alguien que debe enseñar cosas y por lo tanto de contribuir positivamente al desarrollo humano, cultural y ético del deportista. Como el propio autor da a entender, no es algo para lo que tal vez valga cualquiera, ni aun menos alguien con una formación dudosa y un interés nulo en los demás.

Así transcurre toda la relación entre este libro y el lector, a modo de diálogo interno. Futbología nos recuerda lo evidente, pese a que muchas veces lo neguemos o no lo reconozcamos. Nos plantea dilemas sobre los que meditar. Nos ofrece soluciones, cuya implementación sería muy simple si no fuera porque las estructuras suelen ser más poderosas que las buenas intenciones.

Y como en ocasiones anteriores, es también un homenaje al fútbol, pero no al industrial, ni tampoco al “artesanal”, sino al que surge de nuestra necesidad de divertirnos, de competir amistosamente, de estrechar lazos comunitarios y de mover esos cuerpos atrapados por el sedentarismo. Necesidades humanas, como humanista es la visión de un autor que, una vez más, no deja a nadie indiferente.

7 comentarios en “De Futbología

  1. Mira que no soy de soccer. Me va más el beisbol y el basket. Pero como bien indicas, el deporte, sea el que sea, ayuda a la salud,

    También es hacer amigos, pegar risas. Es humanidsd

  2. En Bilbao se pasa del entusiasmo a la decepción en un club que mantiene una relación especial con el fútbol ; más que un club , como el Barça .
    El menor de los Williams ha hecho lo habitual : aceptar una oferta mejor que además revitaliza las arcas del club .
    Leí una vez que en España se entrenan los mejores camellos de carreras cuya afición aquí es nula . Luego se venden en los países árabes del Golfo en donde son muy estimados .
    Sin embargo en Bilbao se siente la partida como una traición ( ¡ con lo que hemos hecho por el chaval ! )
    Ya sé que no son lo mismo futbolistas y camellos .
    Y que la Liga tampoco es un patio de colegio donde se aprende unas reglas simples y los alumnos se divierten .
    Mezclar entrenadores malhablados , estudiantes , camellos y estrellas de fútbol es más propio de Yolanda y sus aclaraciones .
    Lo mismo ocurre con las bicicletas , las raquetas y los automóviles .
    La emoción del fútbol , en condiciones normales de presión y temperatura , es la incertidumbre . Ademas de un deporte.

  3. Hay quienes entienden el fútbol como un despliegue de patadas…a la espinilla,travetas,empujones ,codazos,peticiones de tarjeta roja y insultos a los árbitros.
    Donde está el estadista Feijóo?.
    Que tiene que aportar a la cumbre de la ONU en Sevilla ?
    Ha mandado a algún representante del PP,aunque sea para escuchar los debates?
    Por qué en las entrevistas que le están haciendo,nadie le pregunta sobre la cumbre?

  4. Mira por donde…como se beneficia el PP de las instrucciones del juez Peinado.
    Un error del juez Peinado obliga a cerrar la instrucción contra un alto cargo del Gobierno de Almeida

    Mas Madrid solicitará una sanción al CGPJ para el magistrado por su “negligencia” en el procedimiento, por el que está imputado el gerente de la empresa municipal de transportes.

  5. El Gobierno español ha ratificado en esta cumbre su compromiso de destinar el 0,7% del PIB a cooperación, como acordó Naciones Unidas en 1970, algo que hoy solo cumplen cuatro países: Dinamarca, Luxemburgo, Noruega y Suecia.

    España destina ahora apenas el 0,24%, y para aumentar esa partida es imprescindible aprobar unos nuevos Presupuestos del Estado, algo que no parece realista a corto plazo.

    Mas pendiente de sus cosas , este Gobierno embrutecido es incapaz de arreglar el caos en Barajas , o las caídas eléctricas en la alta velocidad como para ocuparse de la deuda de los desheredados de la tierra.

    Las quisicosas de Amistad son propias de un mundo paralelo que se desmorona .

    El sentido común nos dice que la corrupción no solo es cosa de tres .

    Estamos perdiendo el tiempo miserablemente .

  6. La falta de datos precisos sobre el porcentaje de incidencias dificulta una comparación directa con el volumen de traslados.
    La información disponible sugiere que Renfe opera con un alto nivel de fiabilidad, a pesar de que puedan ocurrir retrasos o incidencias.
    No se dispone de un porcentaje exacto que relacione directamente las incidencias con el volumen de traslados en Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias). Sin embargo, se puede inferir que, a pesar de un aumento en la liberalización del transporte ferroviario y el aumento del tráfico, las incidencias en alta velocidad se mantienen en niveles similares a años anteriores, con 0.05 incidencias por cada 1000 km recorridos.

  7. Ejem…Mr Mulligan…puede que viva en un mundo paralelo ,lo que no sabe Feijóo,es que ha entrado en un bucle dentro de un agujero de gusano del intrauniverso conectando su posición de un universo con otra posición del mismo universo en un tiempo diferente….y eso le duele más a él,que a mí,el que mi mundo paralelo , según tú,se desmorone.
    Una nueva hazaña de las novelas de caballerías.
    Protagonistas.
    Don Quixote Feijóo.
    Sancho Tellamo.
    Dulcinea Muñoz.
    Si Cervantes levantara la cabeza… JAJAJA…que nervios.

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