Volver a casa

Julio Embid

La semana pasada estuve de vacaciones con mi pareja en un país de Europa del Este que, hasta 1991, formó parte de la Unión Soviética. Creo que el lugar, junto a las pequeñas vivencias y anécdotas del viaje, me han hecho apreciar mucho más la Unión Europea, el Estado de Derecho, la Seguridad Social e incluso las cuatro libertades de las que hablaba Roosevelt. Porque, de largo, es el lugar más de derechas que he visitado. Ahora les explicaré por qué.

El nacionalismo, con sus millones de banderas —en cada rotonda, en cada vivienda, en cada negocio o en cada farola—, es una bendición para los fabricantes de telas y tintes. Sin embargo, para el ciudadano, no aporta nada a su día a día. No se cobra más, no se reduce la jornada laboral, no mejora los servicios públicos. En el país donde estuve, el nacionalismo está en todas partes, ocupa todos los espacios y resulta incuestionable. Creen que Rusia les puede atacar en cualquier momento. La invasión de Ucrania en 2022 demuestra que algo de razón hay en el miedo -y odio- al enemigo externo. Porque sin miedo no hay odio.

La religión es omnipresente. Ves a cientos de personas santiguarse varias veces al día: cada vez que pasan delante de una iglesia o de un sacerdote. Los padres de familia piden la bendición a un sacerdote barbudo, y este les responde con su gesto mágico. Los hombres no pueden entrar con gorra al templo; las mujeres no pueden entrar sin pañuelo. Todo son rituales, que se enlazan con el nacionalismo anterior para crear una sociedad donde no se puede ser nacional y ateo, o de otra religión. Porque los de aquí son cristianos ortodoxos. Las minorías no tienen cabida. Si eres homosexual, te lo callas o atente a las consecuencias. Si eres mujer y tu marido te maltrata, te lo callas o atente a las consecuencias. Si no te gusta tu país, te lo callas o atente a las consecuencias.

Los tuiteros de derechas se burlan de la Unión Europea por regular los tapones de plástico que no se pueden quitar. Pero la ausencia de regulación en determinadas materias no nos otorga más libertades. Pondré tres ejemplos:
Nadie lleva cinturón en el coche ni casco en la moto. Esa supuesta «libertad» incrementa exponencialmente las víctimas en carretera.
Nadie lleva casco ni botas de seguridad en una obra doméstica. Otra falsa libertad que no debería ser optativa, porque los accidentes laborales se multiplican.
Nadie lleva al perro atado ni recoge sus excrementos. Si te dan miedo los perros, te lo callas o atente a las consecuencias.

Los coches ocupan todo el espacio público. No hay pasos de cebra ni semáforos, sino aceras abarrotadas de gente y pasos subterráneos repletos de tiendas. Desde luego, no ves a nadie en bicicleta. Todos tenemos un mínimo instinto de supervivencia. Y desde luego los impuestos son de risa y las carreteras y las pensiones también. 

Viajar está bien. Sobre todo para valorar tu entorno, el tranvía que coges cada mañana y el valor de un semáforo en verde para cruzar un paso de cebra.
Viajar está bien. Volver a casa está mejor.

4 comentarios en “Volver a casa

  1. El nacionalismo es una enfermedad que no tienes vacuna y nadie es inmune. 12 de octubre… banderas, rey y viva españa. Semana Santa, no hablemos. Sigue la Iglesia cortando y mandando. La libertad, la verdadera, es mental. Se viaja por todo el mundo y se puede seguir en una jaula nacionalista.

  2. Perdónenme…pero leyendo que Rufián quiere que se conforme una especie de coalición de izquierdas plurinacionales,viendo que Podemos vota en contra del decreto antiapagones como el PP y VOX,e insultando al Gobierno de Pedro Sánchez diciendo que es complice del genocidio en Gaza,viendo la subida en las encuestas de Vox y el estancamiento de la izquierda a la izquierda del PSOE ,mi mente cuántica…ejem…tiene la solución a los problemas de la super izquierda para quitarle el voto a la ultraderecha de VOX,abróchense los machos,que voy:
    Para que Podemos y los superizquierdistas vuelvan a ser relevantes en la política…
    jo!…es que lo que voy a decirles es muy gordo…
    Sus dirigentes,afiliados,militantes y simpatizantes…DEBERIAN infiltrarse en VOX,para lograr salir en sus listas y candidaturas ,para que una vez que consigan el escaño,pasar al grupo mixto y dejarles a la ultraderecha de VOX con Dos palmos de narices …ejem…
    Ya se que ésto de la fisica cuántica es una locura ..no en balde esta transpolacion mental es fruto de la visión nocturna de la serie de

  3. ..de Apple TV…que me está alterando mi continium temporal.
    Se la recomiendo ..recuerden «CONSTELACION»
    iiLa fisica cuántica es una locura!!… JAJAJA…que nervios.

Deja una respuesta