Verónica Ugarte
Cada cuatro años el mundo se gira hacia el que fue la gran potencia del llamado Mundo Libre. Harris y Trump luchan por el Despacho Oval. Buscan dirigir el que, según sus habitantes, y según ambos candidatos, el mejor país del mundo. Pero, ¿lo es?
El año 2001 hizo sentir a los estadounidenses el miedo y dolor que varios países han experimentado gracias a la intervención, injerencia y complots de diferentes presidentes a lo largo de más de sesenta años. Se supieron atacados, pero fueron incapaces de realizar un ejercicio de auto reflexión del porqué de este ataque sin nombre.
Durante décadas la población de EEUU siempre ha considerado a su país como el mejor del mundo. ¿Alguna vez lo ha sido? ¿Qué es EEUU actualmente?
Un país donde las deportaciones masivas no se detendrán y donde los niños son separados de sus padres.
Un país donde 43 millones de norteamericanos tienen dificultades para leer y escribir
Un país donde en 2019 las casi 42.000 pistolas, rifles, escopetas y ametralladoras que se decomisaron en California se había utilizado por lo siguiente: 811 para asesinatos, 311 venían desde Florida. En Nueva York, se decomisaron 7.300 armas las cuales 672 provienen del narcotráfico; 107 llegaron desde Texas y todas ellas tardan una media de 11 años es en ser rastreadas y decomisadas.
Para la derecha, se eligió a Trump el 2016 como respuesta a los dos mandatos del primer presidente negro, Obama. Una acción de rebelión; imposible siguen pensando aún los dinosaurios ante la llegada del primer presidente de etnia no caucásica.
Existe en 2024 la censura en las lecturas en escuelas, donde se pide prohibir obras que traten sobre diversidad racial y sexual.
Se están censurando, por ejemplo: El cuento de la criada de Margaret Atwood, Afortunada de Alice Sebold, Ojos azules de Toni Morrison, El sol y sus flores de Rupi Kaur, Cometas en el cielo de Khaled Hosseini, Americanah de Chimamanda Ngozi Adichie, Lola de Junot Díaz, Outlander de Diana Gabaldon o Persépolis de Marjane Satrapi.
No, no es el mejor país del mundo, pero sus diferentes gobiernos han sido clave en guerras, golpes de Estado, crisis económicas, crisis financieras. Ningún país es mejor que otro, y el pensamiento recurrente de ser el mejor ha hecho que más de un país tiemble, y más de un país tenga que plantar cara pero sabiendo que no puede dejarlos de lado en ninguna negociación.
Cuando este articulo vea la luz, estaremos cerca de saber quién ha sido el vencedor de una contienda polarizada y con mítines en extremis. Me siento culpable de no ser imparcial, pero es Harris o el desastre
Pero también mientras escribo no pienso en nada que no sea Doña Josefa, una mujer de Santander que llegó desde su tierra a los barcos que mandó mi General Cárdenas. Con ella, llegaron miles de españoles que hicieron de la petición de Cárdenas (“lo único que les pedimos es que sean buenos mexicanos”) una orden. Fundaron escuelas, editoriales, nutrieron la investigación que se iniciaba en México después de años de guerra por la revolución.
Crearon comercios, se hicieron parte del país con la esperanza de volver algún día. Pero Franco murió 36 años después de haber llegado y hecho vida en México. Solo unos pocos volvieron a España y de esos, la mayor parte regresó a México por una simple razón: se encontraron con un país que no era por el que su familia, ellos, sus padres habían luchado.
En las aulas, el exilio enseñó a México, o más bien, hizo más profundo el amor que ese país tiene por la República. No toleraron que Franco se saliese con la suya y menos que un rey fuese jefe de estado.
Yo tuve el honor de ser alumna de varios republicanos, tanto en la escuela como en la calle. Me enseñaron que nacemos iguales, que todo se obtiene trabajando y que solo alguien puede ser “mejor” si tiene a alguien que se arrodille frente a él. Dignidad, amor propio.
El domingo Zarzuela fue echada a patadas por los vecinos de Valencia. Y rápidamente los cortesanos, lo que callan, los que encubren, los que viven de rodillas, han dicho que los reyes no eran el blanco de la indignación, sino Sánchez y Mazón. A estas alturas ya todo esto es ridículo. Los videos circulan, los ciudadanos que han perdido todo han levantado su voz.
¿De qué sirve tener un rey? De nada, absolutamente de nada. Si la cohesión de España depende de una figura que ha sido desfasada desde hace más de 100 años en la mayor parte de Europa, ¿quién ha infantilizado a la ciudadanía?
Yo tenía 7 años cuando estaba haciendo los deberes y Doña Josefa se me acercó con su voz dulce y ese acento raro que tenía. “¿Qué estás haciendo, nenuca? La tarea, tengo que escribir sobre la independencia de México. Yo te ayudo. Pero usted no es… Ahí cerré la boca al ver sus ojos. Y me dijo: “si lo soy, soy mexicana desde el momento en que pisé esta tierra que me lo ha dado todo”. ¿Por qué no vuelve a España? “Porque no pienso jamás reconocer a alguien por quien no luché. Nunca te arrodilles ante nadie, nenuca”.
De todo lo que España perdió, poco recuperó. Somos los hijos de esa perdida quienes hacemos valer las voces de esa sangría intelectual, trabajadora, fuerte.
“Este tono levantado del español es un defecto, viejo ya, de raza. Viejo e incurable. Es una enfermedad crónica.
Tenemos los españoles la garganta destemplada y en carne viva. Hablamos a grito herido y estamos desentonados para siempre, para siempre porque tres veces, tres veces, tres veces tuvimos que desgañitarnos en la Historia hasta desgarrarnos la laringe.”
León Felipe.
Pues no, no es el mejor país del mundo.
Es el país que nos mantiene en vilo porque está semana elige entre guatemala y guatapeor.
Es el país que decide nuestra actividad militar en el planeta, sin que dispongamos mecanismos efectivos de discusión.
El que decide nuestras alianzas y la forma cómo se concretan, incluso tolerando agresiones militares como la de Palestina.
El que nos puede hundir en profunda la recesiones cuando pinchan sus burbujas financieras.
Sin Estados Unidos no seríamos lo que somos, pues buena parte de las libertades democráticas que disfrutamos se las debemos a su papel en la Segunda Guerra Mundial y los años posteriores, pero más de 80 años después nos produce desasosiego y miedo.
Porque si algo si que es, es la potencia militar mas formidable del planeta.