El fin del pudor

Julio Embid

El pasado martes el candidato del Partido Republicano de los EE.UU. Donald Trump venció en las elecciones presidenciales de ese país por 72,6 millones de votos y 295 electores a la candidata del Partido Demócrata Kamala Harris que obtuvo 67,9 millones de votos y 226 electores. A falta de recontar algunos últimos Estados el señor Trump será Presidente de los Estados Unidos durante el periodo 2025-2028.

¿Es esto el fin de la democracia? Claro que no, pero desde luego no habrá el asalto de una turba enfurecida (y armada) a la sesión de investidura ni tampoco habrá numerosas acusaciones de tongo por redes sociales como ocurrió hace cuatro años.

Estos días estamos viendo alarmados como desde el ABC se publica sin pudor alguno una columna de un reconocido escritor y contertulio de la Cadena SER, llamado Juan Manuel de Prada, donde literalmente decía:

“La hecatombe no la ha producido ningún cambio climático, como pretenden estos hijos de la grandísima puta, sino su incompetencia criminal. Si los españoles de hogaño no tuviésemos horchata en las venas, tendríamos que ahorcarlos y después descuartizarlos, exponiendo por último sus despojos en la plaza pública, para que sean carnaza de las moscas y las aves carroñeras, como conviene hacer con los tiranos”

Si yo hubiera sido el jefe de Opinión del diario ABC hubiese rechazado publicar esta columna y hubiese instado al autor a que no volviese a mandar más columnas agradeciendo los servicios prestados. Por desgracia para sus lectores y suscriptores, no lo soy.

Estos días dónde estamos viendo por televisión y redes sociales la desgracia de la gota fría en el Levante (especialmente localizado en las provincias de Valencia y Albacete, aunque que alguien se pase por mi querido Monasterio de Piedra en Zaragoza donde curiosamente no ha quedado piedra sobre piedra en el parque) vemos como el reportero del programa de Iker Jiménez se revuelca por el barro antes de entrar en directo para remarcar la dureza de las imágenes o como uno de los jóvenes que fue a increpar al Rey y al Presidente del Gobierno portaba una sudadera con el logotipo de la División Azul.

Preguntado por redes dijo que estaba orgulloso y no sentía ningún pudor por llevar esa sudadera de los héroes españoles que, junto al ejército nazi, combatieron contra los soviéticos en la invasión de Leningrado. Probablemente se ofenda si le llaman nazi.

Algunos empezamos a estar cansados de la incitación a la violencia y la falta de pudor. Y no, yo no quiero que le pase nada malo a nadie. Ni a Trump ni a Kamala, ni a Ayuso ni a Abascal, ni a Sánchez ni a Meloni. Ojalá vivan muchos años. No creo que la violencia ni que las turbas traigan nada bueno salvo el dolor, el miedo y el odio. Creo que las urnas deben servir para resolver las diferencias entre distintos intereses y a los cuatros años, volver a votar y no ahorcar, ni descuartizar ni exponer los despojos de nadie en la plaza pública. Creo que es bueno que exista el pudor. El pudor para no publicar determinadas columnas. El pudor para que a un nazi le de vergüenza serlo.

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