Marc Alloza
Si, ya estamos en pleno verano, el tiempo vacacional por excelencia y los que están de vacaciones o en puertas estamos de celebración. Pero no somos los únicos porque esta semana Alcaraz ganó el torneo de Wimbledon y, sobre todo, la selección masculina de fútbol hizo lo propio en la Eurocopa.
Yahoo!
El año pasado la celebración de la victoria de la selección femenina de futbol se vio tristemente eclipsada por el deleznable comportamiento del ex presidente de la Real Federación Española de Futbol (RFEF). Este hecho fue el principio de su final y el comienzo de una serie de causas judiciales relacionadas con este hecho y con su discutida gestión. Pero lo más importante fue que la sociedad visualizó y rechazó de forma general no solo una actitud particular, si no un talante que hasta ahora no había sido ampliamente tolerado y apenas cuestionado. A pesar de ello, este cambio no tuvo un impacto en el 100% de la población ni mucho menos. Por ejemplo, en la RFEF, Pedro Rocha, el sucesor designado, todavía encarna una serie de valores vetustos más fuera de onda que la misma expresión “fuera de onda”. Un hombre que entró como testigo en una de las causas y salió como investigado por su falta de memoria y evasivas. Pedro Rocha salía el lunes el primero del avión de la selección con la Copa y al día siguiente el TAD lo inhabilitaba para el cargo durante 2 años.
En esta ocasión, las celebraciones y la previa por el título futbolístico han desatado otros acontecimientos dignos de comentar.
There’s a party going on right here
Se dice, o al menos yo lo pensaba, que la victoria une. Y une, pero no tanto. Por mucho que en la selección haya dos españoles hijos de inmigrantes africanos, el que es racista es racista y continúa celebrando la victoria de España pero siendo racista. Un ejemplo de esto me lo contó un amigo que pasaba por el bar de al lado de su casa el mismo domingo por la noche durante las celebraciones del título y uno de los feligreses en pleno delirio de euforia, increpó a un conductor que hacía sonar la bocina con un “vete a tu país …. de mierda”.
We gonna celebrate your party with you
También se dice que los compatriotas se unen contra un adversario común. Pero la unión tambalea rápido ante la montaña del dinero. Dos aficionados entrevistados por Radio Marca el domingo al mediodía en Berlín, estaban revendiendo dos entradas para la final a 2.000€ cada una o a 2.000£ si los interesados eran ingleses, “cambio directo jejeje” decían. Comentaban que ellos tenían las suyas y que no las vendían por nada porque, claro, era un acontecimiento histórico. A pesar de que había “un canario interesado”, confesaron que lo más seguro era que la inflación que iban a aplicar no era para el mercado español sino para el inglés. El plan que tenían era esperar a que los ingleses fueran ingiriendo más alcohol y a las 17:00 venderlas a precio de mercado. La entrevista terminó declarando que ellos lo hacían “sin ánimo de lucro” sólo “para sufragar gastos” y añadían que uno de los dos tenía ya mucha experiencia en este tipo de transacción sin ánimo de lucro… Antes de despedir la conexión se escuchó un coro con el ”yo soy español, español…” al que probablemente se unieron los entrevistados. Al final dicen que se estimaba que había unos 11.000 aficionados españoles vs 50.000 ingleses aunque quizás todavía fue más desigual si hubo muchos como ellos.
Everyone around the world, come on!
Al otro lado del Atlántico, Argentina ganó la copa América y durante las celebraciones el bueno de Enzo Fernández (mediocentro de la albiceleste) hizo un directo con el resto de la plantilla. Justo antes de cortar, empezaron a cantar la de «Juegan en Francia, pero vienen todos de Angola…» que sigue todavía peor de lo que empieza. Otro pésimo ejemplo que ya ha desatado denuncias por la Federación Francesa de Fútbol (FFF) y posibles sanciones ejemplares del Chelsea a su jugador Enzo Fernández. Y es que la UEFA va a tener que recuperar el parche “RESPECT” porque ha habido retroceso.
Let’s all celebrate and have a good time
Volviendo a la península, los jugadores de la selección masculina en su gran mayoría declinaron posicionarse el año pasado ante lo acontecido en la celebración del mundial femenino. Y también optaron por no valorar cuando M’Bappé se declaró en contra de la Agrupación Nacional en las legislativas de Francia puesto que, como dijo Unai Simón, ellos juegan a fútbol y no saben de política.
Lamentablemente en las celebraciones por el título rompieron sus votos y entonaron en diversas ocasiones la de “Es español, Gibraltar es español”. Y como no podía ser de otra manera la Federación de Fútbol de Gibraltar ha emitido una queja y el gobierno gibraltareño ha calificado los cánticos de decepcionantes y “rancios”. Especial daño han hecho las iniciativas en este sentido de Rodri, nombrado mejor jugador de la Eurocopa y que milita en las filas del equipo inglés del Manchester City.
Let’s celebrate, it’s all right
Sigamos celebrando, pero con respeto.
Estuve viendo la final de la Eurocopa en Puente del Rey en Madrid con varios miles de chavales, entre porros, cerveza y mucho calor. Y sí, había grupitos de energúmenos pero la inmensa mayoría celebró como debía. Pero claro, me impresionarons más los grupitos, en concreto dos, cuyas idioteces de cuándo en cuándo realmente no tuvieron ninguna tracción. También fui a Cibeles a ver la celebración y, de nuevo, varias decenas de miles de personas celebrando apropiadamente, incluidos vítores masivos a Nico Williams y Lamine Yamal, muy por encima de cualquier otro. No le doy tanta importancia a los cánticos de Gibraltar, en cambio. Es una anomalía que molesta y me parece normal que habiendo ganado a Inglaterra, surja el cántico y se coree masivamente. Como me parece normal que protesten los de Gibraltar y los ingleses. Y ahí se queda. We agree to disagree. El racismo y la xenofobia me parecen francamente mucho más graves. Por ejemplo, en una atracción del Parque de Atracciones iban unos chavales sentados detrás en la balsa que nos llevaba por la jungla africana y pasando por unos monos le comentó uno a otro «mira, Vini otra vez». Lo peor es que pensé que igual hasta era del Madrid. Es decir, igual no era ni despreciativo.
Falta mucha educación en valores esenciales especialmente para los neutros: a los nazis de convicción no se les puede educar ya. Pero no perdamos tampoco la panorámica: la inmensa mayoría de este país se ha encariñado especialmente precisamente con los dos jugadores que más inclusividad representan, porque han sido los mejores, y eso es una señal muy positiva.