El B9

Marc Alloza

El tristemente famoso Badalona 9 o B9 (o B8-2), fue un instituto del barrio del Remei distrito 6 de Badalona que estuvo en activo entre finales de los 80 y el 2011. El espacio permanece abandonado entre 2011 y 2023 cuando es ocupado por personas sin hogar hasta su lanzamiento el 17/12/2025.

Pero volvamos al principio para ver la atropellada historia hasta los últimos acontecimientos del mes pasado de los que ya prácticamente no se habla.

En 1986 empezó su andadura el Badalona 8 o B8 impartiendo BUP y COU como extensión del instituto Eugeni d’Ors ubicado practicamente a medio camino entre el B8 y el B9.  Empezó impartiendo el BUP y COU de la época en unos barracones en el solar que posteriormente ocuparía el edificio actual.

A a finales de los 80 se habilitaba el B8-2 /B9 para albergar alumnos “temporalmente” mientras se realizaba la construcción definitiva del instituto B8. El nuevo B8 se inauguró a mediados del curso 90-91 y cambió su nombre por Barres i Ones (se entiende que en alusión a la bandera y escudo de Badalona) en 1993 tras una consulta con el alumnado, nombre por el que es actualmente conocido. A pesar de ello, el B8-II/B9 continuó operativo ya como B9 de pleno derecho, supongo que al tener la vitola de temporal no valía la pena bautizarlo con un nombre más personalizado. Pero como todo lo temporal administrativa/urbanísticamente todavía se le alargó la vida útil 20 años, como las centrales nucleares, hasta que en junio del 2011 se anunciaba el cierre del B9 como instituto y el realojo de sus 120 alumnos en otros institutos de la ciudad.

En el momento de su cierre su director lamentaba la “falta de apuesta” por parte de las administraciones, por un centro que impartía 4 cursos de ESO y dos aulas formativas de informática y enfermería. Comentaba que principalmente acogía a alumnado con necesidades especiales en aprendizaje por falta de motivación o con ritmo de madurez más lento. El gobierno municipal y la Generalitat habían pactado cerrar el B9 y el SES Badalona del barrio de Salut, otro centro dirigido a menores con dificultades de aprendizaje, que felizmente no se llegó a materializar a pesar de que el regidor de educación de entonces don Josep Duran (hoy subdirector jefe de la secretaría técnica al SOC – Servicio de Ocupación de Cataluña)  declaraba que ambos proyectos de cierre “se habían impulsado partiendo del acuerdo absoluto con la comunidad educativa de los dos centros y que por lo tanto no habían sido problemáticos”.

En verano del 2011 el consorcio Badalona Sur se conjuraba para reclamar a la Generalitat poder ubicar un centro de servicio dirigidos a niños, niñas y jóvenes en general. Pero como se demostró el objetivo era cerrarlo y punto, el B9 estaba tocado y hundido (me disculpo ante lector que ha llegado hasta aquí pero no me he podido contener).

Permaneció así como monumento a la gestión y aprovechamiento de espacios públicos hasta que en la primavera de 2023 una decena o menos ocupan el espacio para alojarse. Los vecinos, que desde 2011 venían solicitando incansablemente toda suerte de usos o aprovechamiento para el equipamiento como hotel de entidades, centro abierto etc…, comunicaron este hecho a las autoridades municipales en pleno proceso de traspaso de poderes. El actual equipo de gobierno municipal emprende en septiembre de 2023 acciones legales para el desalojo de, por entonces ya una veintena-cincuentena personas con la vieja promesa de demoler y ubicar una nueva comisaría de guardia urbana que no sería como el barrancón que hubo en la época Albiol 1.0 del que igual otro día hablamos.

El desalojo en el último año y medio de otros espacios de la ciudad y de Barcelona había favorecido la concentración de personas sin hogar en el B9, que en septiembre del 25, al término de la instrucción, se cifraba en unas 400 personas que residían en sus instalaciones.

Al poco sale la sentencia en la que se solicita el lanzamiento pero exhorta a buscar una solución habitacional a los afectados. Habían pasado los años, pasaban los meses y la solución habitacional seguía sin llegar ni por parte del gobierno municipal de Badalona ni por parte de la Generalitat. El 16/12 llega el rumor de que el desalojo del B9 se va a ejecutar al día siguiente 17/12 cercano al vencimiento del plazo que se había fijado judicialmente. Circula entonces un último llamamiento a concentrarse a las 7:00 en la inmediaciones del B9 para tratar de detenerlo.

Muchas personas ya habían abandonado las instalaciones por iniciativa propia, unas poquísimas lo habían hecho mediante algun tipo de solución con servicios sociales, pero todavía quedaban más de la mitad. La noche del 16/12 llovía literalmente pero también llovía sobre mojado (disculpas nuevamente), los vecinos de un barrio cercano observan movimiento cerca de una fábrica abandonada de titularidad pública en la que ya se habían vivido dos intentos de ocupación con intervención vecinal de por medio. Las autoridades habían perjurado que el B9 no se trasladaría a ese espacio pero viendo que no había presencia policial unos cuantos bajan y alertan a Mossos y a la Local.

La llamada a la concentración para detener el desalojo fue secundada por algunos colectivos aunque no muchas personas, o al menos, no las suficientes acudieron para forzar una prórroga y negociar una solución.

El 17/12 se efectuó el desalojo que fue politizado por todo el que pudo. Como sospechaban las asociaciones de vecinos, no había plan para los desalojados, que acampan en una plaza aledaña y más adelante debido a las lluvias se trasladan debajo de un viaducto de la autopista. Se hace un llamamiento a parroquias y entidades del tercer sector para tapar las vergüenzas de la Administración y buscar una solución de urgencia. Rondas vecinales en el barrio cercano se sucederían durante unos días ante la evidencia de que a muchos del B9 se les había abandonado a su suerte.

El 21/12, el día que empieza el invierno, sucede otra estampa para el “recuerdo” cuando una manifestación vecinal impide el alojo provisional de 15 personas en la parroquia Mare de Déu de Montserrat del barrio paradójicamente llamado de Santo Cristo. Cristo que fue emigrante y refugiado con su familia en Egipto huyendo de Belén por la represión del rey Herodes. Tras esos hechos, dichas entidades empezaron a trabajar con discreción pudiendo realojar a muchas personas pero todavía quedaban muchas.

Se sucedieron los días fríos, lluviosos y “hogareños” de Navidad (per Nadal cada ovella al seu corral / Por Navidad cada oveja a su corral) y san Esteban festivo en Catalunya (A sant Esteve cadascú a casa seva / cada uno a su casa), en memoria primer mártir del cristianismo que fue diácono encargado de la distribución equitativa de alimentos y el cuidado de los necesitados en la comunidad cristiana de Jerusalén.

Y se sucedieron comunicados de condena de entidades, partidos, asociaciones algunas de las cuales poco o nada habían hecho antes y poco o nada hicieron después. También muestras de firmeza de que se había actuado como se debía.

Y pasó el año y vinieron los reyes magos y se fueron, y se apagó el árbol más algo de España, y volvió el cole y una serie de malas noticias y de los del B9 ya poco se habla.  Pero bajo la rampa de la salida de la autopista Badalona Sur de la C31 dirección Norte todavía están.

El B9 con más 400 personas alojadas en esas condiciones era un problema. El desalojo era necesario porque había demasiadas personas en un círculo en el que se estaban dando unas dinámicas malas para el entorno.

Desde la crisis financiera existe un grave problema de personas sin hogar. Más de una década con el problema general encima de la mesa y los sucesivos gobiernos no han dado con la solución. En este particular dos años era tiempo más que suficiente para buscar una solución digna para los afectados lo que no implicaba necesariamente “darles” una vivienda como mucha gente simplifica. Éste es el escalafón más extremo del problema habitacional que padece el pais especialmente las grandes ciudades. En el B9 también se le ha añadido el tema migratorio cuya mejora en la gestión en destino pero también en origen lleva también tiempo sobre la mesa y que cuyo rechazo va en aumento ante el acicate de la inacción y de los intereses o aspiraciones de algunos.

«Señor, no les tengas en cuenta este pecado»

San Esteban, Hechos de los Apóstoles 7:60

Foto tomada 22/01/2026

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