“Pobre Josemari”

Carlos Hidalgo

José María Álvarez-Pallete ha sido destituido de manera fulminante este fin de semana como presidente de Telefónica, tras nueve años de presidencia de la veterana empresa española. Casi una década en la que su gestión no ha estado exenta de polémicas.

El antiguo monopolio estatal, convertido ahora en una operadora más, ha perdido dos tercios de su valor bursátil durante la presidencia de Pallete, que se empeñó en deshacer parte de lo que hizo su mentor y antecesor, César Alierta. En estos nueve años, Telefónica ha vendido sus centros de datos en lugar de alquilarlos a la enorme cantidad de empresas que los necesitan cada vez más, ha vendido parte de su red de antenas móviles, perdiendo valor y dándoselo a las empresas que las compraron, se ha deshecho de sus filiales internacionales, en lugar de hacerlas viables y ha pagado una desorbitada cantidad de dinero por los derechos del fútbol, haciendo que el coste de retransmitir partidos repercuta en los recibos de los que están abonados y de los que no, en la deuda de la empresa (que aunque se ha reducido casi a la mitad, suma más de 23.000 millones de euros) y en los contenidos de su división audiovisual, Movistar+, que han sufrido en calidad y en cantidad sin haber sumado más abonados. Tampoco está mal recordar que Pallete permitió la censura en los programas de humor de Movistar y que puso al frente del canal a un ex ejecutivo de una Big Four que no tiene ni idea de televisión y a la persona que se enorgullece de haber copiado el formato estadounidense de “vídeos de primera”.

Más de una vez me ha tocado asistir a las juntas de accionistas de la veterana operadora, donde los pequeños accionistas se quejaban de la pérdida de valor de la acción y de cosas como el mal servicio de atención al cliente. Pallete siempre esquivó lo primero y quitó importancia a lo segundo, hasta que una vez le tocó llamar al 1004 y se escandalizó tanto por el servicio que ofrecía que creó una línea de atención al cliente exclusiva para ejecutivos. Es un buen resumen de su gestión.

Mientras que durante este tiempo Telefónica se ha deshecho de unos 18.000 empleados, además de parte de su infraestructura y capital inmobiliario, ha gastado enormes cantidades de dinero en desarrollar proyectos que no interesaban a nadie y que pretendían hacer pagar a los clientes por cosas que podían encontrar gratis en otros sitios. Véase el ejemplo de Movistar Car, una complicada y cara suscripción a un artefacto con tarjeta SIM que había que conectar físicamente al coche y que al final te ofrece menos cosas que Apple CarPlay o Android Auto. Aún tratan de venderlo desesperadamente a sus clientes más desprevenidos.

Las divisiones de desarrollo de nuevas empresas y modelos de negocio, como Wayra u Open Innovation, se han convertido en feudos personales de donde no salen ideas rentables y donde se compran empresas cuyos fundadores destacan más por su relación con algunos ejecutivos nombrados por Pallete que por sus ideas innovadoras o la rentabilidad de su modelo de negocio.

Pallete defendía además esos valores intangibles que defienden los ejecutivos que desconocen las virtudes de mejorar las condiciones laborales. Más de una vez se ha puesto en manos de gurús tecnológicos que defienden el poder de las frases de calendario, como “nunca subestimes el poder de la amabilidad y tu capacidad para poder elegirla”, lo que nunca ha redundado en una gestión amable y que demuestra que el poder para elegirla se ha ejercido poco.

Uno de ellos, el insufrible Vala Afshar, tenía tal ascendente sobre el ahora presidente de Telefónica, que los empleados eran convocados a escucharle al menos una vez al año, mientras que tenían abierta otra ventana del ordenador por si estaban incluidos en el próximo ERE.

No voy a extenderme mucho más acerca de cómo los saudíes le pillaron por sorpresa tomando por sorpresa casi el 10% de la compañía, ni de como Telefónica ha sufrido al menos tres robos de datos graves sin que ello haya supuesto la asunción de responsabilidad por parte de ninguno de los ejecutivos responsables de la ciberseguridad. Pallete hizo caballo de batalla de la defensa de los datos de las personas frente a los gigantes de Internet, pero su empresa no hizo lo suficiente para protegerlos, ni pareció haber aprendido nada cuando se los robaron.

Haca unos años, en pequeño corrillo con un presidente de uno de los cinco bancos más grandes de España, surgió el nombre de Álvarez-Pallete en la conversación. Y me acuerdo de que el presidente me miró fijamente a los ojos, meneó la cabeza y dijo: “pobre Josemari”. Pues eso, pobre Josemari. Después de estos nueve años se va con 23 millones de euros de indemnización, plan de pensiones y espero que le sigan dejando acceder al 1004 exclusivo de ejecutivos.

3 comentarios en ““Pobre Josemari”

  1. Al cierre del tercer trimestre de 2024, la deuda neta de Deutsche Telekom se situó en 128.723 millones de euros, lo que representa una reducción del 6,1% en comparación con el mismo periodo del año anterior.

    También vendió torres y otros cachivaches pero Pallete – un conocido corredor de fondo aficionado – es un acreditado y premiado gestor que hasta la fecha presidía la asociación de sus homólogos.

    ¿ A qué viene desprestigiarle mostrando un improbable conocimiento familiar casi de mirar a los ojos ?

    El relevo ha sido al estilo zapatones de Sánchez , pagando lo mismo que a Broncano , con dinero de todos .

    Es posible que el nuevo lo haga mejor y disfrute del trabajo del anterior . Parece más educado .

  2. i Ay !,la historia de siempre,los cargos «vitalicios» del PP ,no soportan el paso del tiempo,ni que venga un presidente elegido por mayoría parlamentaria a decirles que ,su tiempo se acabó»,mediante todos los requisitos legales para sustituirlo.
    A eso la derechona ,le llama :
    La “colonización” de las empresas privadas por parte del Gobierno de Pedro Sánchez.
    i Pero que morro tiene este mamarracho !
    Es que ,tienen memoria de pez,solo de pensar la que lío Álvarez Casos ,que fue gorda ..
    A las pocas semanas de instalarse en el poder, en 1996, el Gobierno de José María Aznar organizó una ofensiva en toda regla contra los proyectos de desarrollo del Grupo PRISA mediante la instrumentación de la Compañía Telefónica, empresa semipública presidida por Juan Villalonga, amigo personal de Aznar. Su propósito fue dificultar el lanzamiento de Canal Satélite, la empresa de televisión digital de la que era parte destacada Canal Plus, participada y gestionada por PRISA. La ofensiva continuó hasta lograr el procesamiento de Jesús de Polanco y otros directivos de este grupo, en una acción que valió una condena por prevaricación al juez que lo decretó, Javier Gómez de Liaño….
    Vaya a eso el PP ,le llamaba,»servicio público».y encima el líder del PP(gracias a la gracia de Ayuso),se atreve a pedirnos:
    iii ACTIVAR la «ALERTA ANTIDEMOCRÁTICA» !!!..
    iii Mamarracho !!!… JAJAJA….que nervios.

  3. Hombre, yo creo que el articulista ha demostrado de todo menos desconocimiento de lo que habla. Desde luego sabe mucho más que yo del tema, con independencia de que sus juicios sean debatibles. Debatibles pero muy convincentes, a mi juicio. En todo caso, Pallete no ha sido capaz de contener la caída de Telefónica y está bien que, tras nueve años, se le releve.

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