Cuando el compromiso civil es perseguido

Verónica Ugarte

A Lei, li ringrazio sempre la sua lotta, il suo impegno, la sua resistenza.

El pasado 23 de abril se puso a la venta en las librerías italianas el más reciente libro del periodista y ensayista Paolo Berizzi, Il ritorno della Bestia. Siguiendo su andadura y, como él mismo afirma, su deber civil como italiano, denuncia entre sus páginas al actual Gobierno Meloni, al cual acusa de haber despertado lo peor de Italia: el fascismo o “La Bestia”, como Berizzi lo llama.

¿Quién es Paolo Berizzi? Periodista desde los 17 años, su carrera se ha enfocado en la denuncia del crimen organizado y el terrorismo de origen islámico, lo que le ha acarreado vivir protegido con escolta desde principios de febrero de 2019: el neofascismo.

En una de las presentaciones del libro pude escuchar de viva voz su pasión y tranquilidad al explicar que su objetivo no es vivir del fascismo, sino alzar la mano contra un sentimiento que no ha desaparecido nunca de Italia. Nos hace recordar que la flama tricolor que aparece en el logo de Fratelli d’Italia es la misma de la tumba de Mussolini.

Los periodos históricos van cambiando de la misma manera que lo han hecho las condiciones que han logrado que, desde hace cuarenta años, el fascismo haya ido mutando de ideas internas a ser real en las calles, las manifestaciones, las amenazas y los mensajes de odio.

El verdadero peligro al que se enfrenta Italia es una regresión en su democracia y sus tendencias “Orban”. No podemos reescribir la Historia pero tampoco podemos cancelar el antifascismo, esa palabra que, puedo imaginar, le da igual a Salvini, La Russa, Vennacci y Meloni. Lo importante es continuar con el cáncer que nunca fue arrancado de la sociedad italiana. Recordemos la doble moral de Meloni: en Italia, habla de Dios-Patria-Familia. Ella que es madre soltera e hija de madre soltera. La misma que en Bruselas aboga por Europa y hace amigos entre VOX.

Todo comenzó con Berlusconi, quien nunca se autodenominó fascista, pero dio voz clamando “han vuelto gracias a nosotros”. Y de ahí llega gente como Mateo, el oportunista Mateo Salvini, quien apoya a Vannacci y sus ideas anti inmigración, racismo, trabajo para los italianos, quienes, según él, solo lo son si tienen la piel blanca. Como bien afirmó Berizzi: consecuencia grave es que se ha abierto otra puerta para que la gente hable, lea y caiga en estos discursos.

A todo esto le pregunto al autor cuál ha sido el papel de la izquierda italiana ante el crecimiento de la Bestia. Su respuesta es contundente: la izquierda tiene una responsabilidad enorme en todos los niveles. No han sabido dar casa, seguridad, trabajo y educación, los puntos donde la extrema derecha ha logrado avanzar y ganar apoyos. También han ayudado los 40 años de Gobierno de Mediaset, con la mentira como medio de comunicación, con el circulo vicioso de siempre, con el “juguemos a ser fascistas”.

“El poema Alzati cittadino bresciano debió marcar a Berizzi (nacido en Brescia) para seguir adelante a pesar de los haters de las redes sociales, su casa vandalizada, la escolta permanente, las amenazas de muerte”, pensé yo al ver los coches patrulla fuera de la Librería al acabar la presentación, esperándolo hacia otra parada en su lucha contra quienes atentan cada día contra la libertad de pensamiento, credo u orientación sexual.

Pedí permiso a Berizzi para escribir este artículo. Fuera de Italia no es conocido, ni él ni su lucha. Como tampoco lo fue Michela Murgia, quien, en 2019, escribió Istruzioni per diventare fascisti, libro que ha llegado traducido a España cinco años después. Los intelectuales italianos, por alguna razón que se me escapa, o no son tomados en serio o no despiertan el interés monetario necesario para ser traducidos y presentados fuera de Italia. Con ello estamos perdiendo mucho talento e información.

Finalizo con dos puntos: durante la presentación del libro llegaron dos cabezas rapadas quienes no se fueron hasta que Berizzi los miró. Y lo que vi en su mirada no fue miedo. Tal vez fue la seguridad de continuar a pesar de cómo su vida saltó por los aires desde que lleva escolta.

El segundo: “Ogni tempo ha il suo fascismo”, palabras sabias de Primo Levi.

4 comentarios en “Cuando el compromiso civil es perseguido

  1. Nueva alerta en forma de artículo sobre la extrema derecha que coincide en el tiempo con los actos conjuntos de los socios europeos w iberoamericanos.

    La puesta en común de los partidos de extrema derecha, pese a los matices que puedan expresar, contrasta con la falta de proyecto global en el otro lado del arco ideológico, donde prima la división en cuestiones clave y el ir cada uno por su cuenta.

    El carácter deconstituyente que apuntan personajes como Milei es digno de tenerse en cuenta.

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