El espectáculo argentino

Carlos Hidalgo

El sábado pasado actuó en España un artista argentino que congregó a una entusiasta y fiel combinación de seguidores españoles y argentinos. Me refiero al cantante, locutor y humorista Alejandro Dolina, también conocido como “el Negro Dolina” y que desde hace décadas hace un programa de radio llamado “la venganza será terrible”. El secreto de Dolina es una inteligente combinación de humor, música en directo, filosofía y cultura en un programa que dura unas dos horas.

El local donde Dolina realizó su programa se llenó hasta la bandera y mientras que los españoles presentes echaban de menos un humor así de inteligente en nuestro panorama nacional, los argentinos esperaban que Dolina pudiera volver son los suficientes euros como para protegerse de la depreciación del peso argentino y decían en voz alta: “¡Dolina va a volver forrado!”.

El programa acabó y el público abandonó la sala. Los españoles agradecidos por poder ver un programa al que admiran desde la distancia y los argentinos felices porque una importante parte de su cultura y su identidad, como es ese longevo programa de radio, se hubiera acercado a España una vez más, reconociendo de la existencia de una comunidad de nacionales que añoran su hogar pero que no ven claro que puedan volver.

A la vez, otro argentino de trayectoria menos larga y menos constante, el presidente Fernando Milei, había venido en viaje no oficial en su avión oficial. En lo que se supone que era una visita particular, tuvo que improvisar un encuentro con empresarios para que no pareciera que había empleado casi medio millón de euros del erario argentino en promocionar su libro en España (del que obtendrá por supuesto beneficios personales) y para acudir a la convención de ultraderechistas organizada por VOX, donde aprovechó para insultar al Presidente del Gobierno, a su esposa y a hablar de cómo eliminaría el Estado ante la aprobadora mirada de un Santiago Abascal que siempre ha vivido de los cargos públicos y un Ortega Lara que, tras ser víctima de ETA por su condición de funcionario, vive ahora de la pensión pública que el Estado paga a las víctimas del terrorismo.

El público de Milei no especulaba acerca de si volvería “forrado”, como en el caso del Negro Dolina. Lo daba por hecho.

Mientras que Dolina se fue en un ambiente de concordia y hermandad entre nuestras naciones, los insultos de Milei han abierto una crisis diplomática entre nuestras naciones.

No es la primera vez que pasa esto. Ya hubo una crisis parecida cuando el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, acusó al PP (entonces el partido que gobernaba en España) de ser una banda de ladrones y de corruptos. En ese momento el PP llamó a consultas al embajador de Venezuela y retiró temporalmente nuestra representación diplomática de la república bolivariana. El PSOE, en el aquel momento partido en la oposición, respaldó las acciones del Gobierno y condenó los insultos a nuestro país. Siguiendo un poco la estela de Zapatero, cuando defendió el buen nombre de Aznar ante los insultos del predecesor de Maduro, el desaparecido Hugo Chávez.

Bueno, en este caso la cosa ha sido un poco diferente. El PP, pese a haber sido ninguneado por Milei (aunque envió como sus representantes a Esperanza Aguirre, Cayetana Álvarez de Toledo y el Mago More), no condena sus insultos al presidente del Gobierno, a su pareja, ni a esa interferencia en los asuntos de nuestro país a una semana del comienzo de la campaña de las elecciones europeas. De hecho, han sacado a Miguel Tellado, el “hombre duro” de Feijóo, a lanzar más insultos. Que es la manera que tiene Feijóo de tirar la piedra y esconder la mano. También el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, debería responder a por qué su organización se precipitó a dar cobertura a esta “visita privada” y a legitimar así los inevitables despropósitos posteriores.

Al contrario que Dolina, Milei no ha vuelto a Argentina dejando un ambiente mejor que el que encontró.

2 comentarios en “El espectáculo argentino

  1. Es muy raro que si le interesa de verdad el espectáculo argentino eluda algunos detalles para completar la crónica, como los insultos del bocazas de Transportes o los gestos tan poco diplomáticos en la victoria de Milei o en su toma de posesión , sabiendo los intereses de familias y empresas históricamente comprometidos por España y Argentina.
    Es muy burdo y cansino y hace muy bien el PP respondiendo que hace oposición a Sánchez y no al presidente argentino.
    Por otra parte el presidente de la CEOE espero que se mantenga en su papel de representante de los intereses de las empresas españolas para las que trabaja y no responda , como sugiere el articulista , a cuestiones que perturben el libre comercio entre países hermanos.
    Así , hoy por hoy , la política exterior de los gobiernos Sánchez es víctima del carácter impulsivo del personaje poniendo en severas dificultades la acción exterior del cuerpo diplomático obligando a serviles componendas bochornosas.

  2. Tremendo que defienda a Milei, Mulligan. Tremendo. El personaje en sí no merece defensa alguna pero sus acciones en España, como Presidente de Argentina, no tienen un pase. Con independencia de lo malo que sea o no sea Sánchez. O lo malo que le parezca el Ministro de Transportes. Tremendo.

Deja una respuesta