¿Queda poco o mucho para noviembre?

Carlos Hidalgo

Al final la presión de los medios, de los miembros de su propio partido y de la edad han podido con Joe Biden y el veterano demócrata estadounidense ha renunciado a presentarse para que otra persona pueda tener más posibilidades frente a Donald Trump que, por cierto, tiene sólo tres años menos que Biden y da más señales de deterioro cognitivo y de discursos incoherentes. Pero el listón no es el mismo para unos electores y otros, así que mientras los republicanos han cedido todo el terreno a un candidato que aboga claramente por seguir socavando la democracia estadounidense, los demócratas no estaban tan dispuestos a pasar los errores de Biden, ya fueran reales o exageraciones.

Biden ha propuesto que sea su vicepresidenta, Kamala Harris, quien encabece la candidatura demócrata, pero está por ver si su partido, con tendencia inevitable al caos, le da la razón o intenta colocar a otro candidato que consideren que parte con más ventaja frente a Trump.

Las elecciones son el primer martes después del primer lunes de noviembre, pero la convención demócrata se celebra en apenas unos días y esta tiene que cerrarse con la candidatura a la presidencia ya elegida.

Esta precipitación, este agobio y estos giros bruscos no hacen justicia a Biden, que en muchos aspectos ha sido un presidente mucho más progresista que Obama. Biden se embarcó en un ambicioso plan de infraestructuras y de industrialización para levantar la economía estadounidense postpandémica. Y le ha salido notablemente bien.

Como político veterano, ha sabido navegar por una cámara de representantes y un senado más polarizados que nunca, logrando aprobar presupuestos, leyes sociales, programas sanitarios y ambiciosas inversiones públicas, además de todos los paquetes de ayuda a Ucrania que fueran necesarios, algo harto complicado con unos republicanos cada vez más seducidos por Putin.

Biden también ha devuelto poder y protagonismo a los sindicatos, ha tratado de racionalizar el gasto militar y ha intentado ese objetivo aparentemente imposible para los estadounidenses de controlar las armas de asalto, que aún se venden libremente en muchos de los estados “rojos”, que es como se denomina allí a los estados tradicionalmente republicanos.

Harris ha tenido un muy discreto papel como vicepresidenta y puede que la sugerencia de nominación de Biden les recuerde a los demócratas cómo Hillary Clinton perdió frente a Trump. Clinton, se dijo, era percibida como demasiado antipática y elitista para el electorado, sin olvidar el factor de que es una mujer. Y aunque Harris es más agradable a ojos de la gente, pues comparte con Clinton sexo y género. Ahora queda ver qué pasa en la carrera presidencial y cómo se moverán las cosas hasta noviembre, para el que queda mucho… ¿o muy poco?

4 comentarios en “¿Queda poco o mucho para noviembre?

  1. Pues veamos lo que pasa con tanta progresista de sexo, género, simpatía, reverendos, dólares y polarización magnética.
    Nada mejor que una Convención sin sombreros tejanos . Lo que sea pero rápido.
    Por ejemplo, un análisis de lo que está ocurriendo en ese gran país .

  2. Al hilo de lo expresado por el señor Hidalgo, traigo mi aportación de hace algunas semanas donde indicaba que los demócratas debían ejercer su responsabilidad y aunque ha hecho falta un francotirador para que dieran el paso, lo han dado.

    https://debatecallejero.com/del-envejecimiento/

    Algunos sondeos ya pronostican una ventaja inicial de Kamala sobre Trump, pero queda mucho camino por recorrer para ver si, primero, es Kamala la candidata, y después, si será una herramienta lo bastante potente para detener a Trump.

    Muy rápidamente se hicieron pronósticos de que el atentado fallido convertía a Donald prácticamente en presidente, pero las cosas no son tan simples. Evidenciada, pero también asumida, la vejez de Biden, ahora el anciano que queda es Trump. Un anciano de muy difícil digestión para sectores muy amplios del electorado estadounidense, que además abunda en soflamas propias también de una mente ya decadente.

    Pero Kamala también es un personaje complicado… Veremos.

  3. Difiero con el Sr. Cáceres. El atentado contra Trump puede no darle la presidencia pero si mucha ventaja. Llámeme simplista, pero el votante medio de EEUU (un país con una de las participaciones electorales más bajas de mundo) no brilla mucho por su capacidad de deducción y si bastante por in encarnizado «somos el mejor país del mundo». Si a eso sumamos que Harris nombró a su posible contrincante más de 20 veces en 10 minutos..
    éste ha ganado más simpatizantes y Harris mis dudas.

  4. Trump ha sido considerado culpable y se encuentra esperando sentencia para Septiembre.

    La condena establece que Donald Trump violó la ley al falsificar registros para ocultar información al pueblo estadounidense antes de las elecciones. El veredicto ha sido unánime, de manera que queda probado —a falta de apelación—, que el republicano hizo pagos ilegales y los encubrió para que no trascendiera una historia de un presunto encuentro sexual con la actriz Stormy Daniels y otra historia similar con la modelo Karen McDougal. Se trata de la primera vez que un expresidente de EE UU ha sido condenado por delitos graves.

    Es difícil que no deje huella algo así en el momento de votar .

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