Causas, casualidades y consecuencias

Julio Embid

Los Estados de Unidos de América siguen siendo en 2024 la principal superpotencia del mundo. Con una población enorme y una superficie semejante a la de la Unión Europea, desde 1945 son un actor mundial con presencia militar en todos los continentes y un dominio absoluto de la producción cultural y tecnológica. Casi todo el mundo, todos los días, ve series americanas o pasa y consume en franquicias de origen estadounidense. Usamos Google, Amazon, Microsoft o Twitter durante horas cada día. Pero esto no ha sido fruto de la casualidad.

El muy recomendable libro del politólogo Roger Senserrich «Por qué se rompió Estados Unidos» (publicado por Debate), español residente en EEUU, explica muy bien que las consecuencias no son fruto de ninguna casualidad sino de las decisiones que los Padres Fundadores o los distintos Presidentes han tomado durante años. La tesis fundamental que subyace del libro es que Donald Trump que presidió el país entre 2017 y 2020 no es la causa de los problemas actuales, sino una consecuencia de décadas de polarización y división cada vez mayor y de un sistema de partido único donde en gran cantidad del país no existe la alternancia política.

No es casualidad que los camareros en EEUU cobren salarios irrisorios y sus ingresos sean mayoritariamente mediante propinas. Senserrich explica que en el sur tradicionalmente los esclavos eran negros propiedad del dueño del restaurante y que trabajaban a cambio de las sobras. La emancipación de los esclavos en el sur tras la Guerra Civil supuso que podrían marcharse al norte, pero si se quedaban, cobrarían de las sobras como pasaba antes.

Este año hay elecciones presidenciales y seguramente vuelva a ganar Donald Trump ya que el Partido Demócrata no ha querido presentar una alternativa a su octogenario presidente Joe Biden. El problema sigue siendo que, incluso en esta democracia, como en cualquiera, las decisiones de unos pocos siempre nos afectan a todos y eso ya somos mayorcicos para aceptarlo como mal menor.

3 comentarios en “Causas, casualidades y consecuencias

  1. Los resúmenes son un peligro , mucho mayor cuanto más extensos son los asuntos que se intentan abarcar , en nuestro caso , las formas complejas que adquieren por su naturaleza cambiante las relaciones sociales y las estructuras de poder a que dan lugar .

    Imagínense que en vez de Trump o del octogenario Joe Biden , sostenemos que Sánchez en realidad no es producto del azar de las luchas políticas contemporáneas , ni del nacimiento de España como nación porque las casualidades no existen y con gran sorpresa para toda la comunidad de DC afirmamos algo de este tipo :

    « Sánchez queda prefigurado alrededor de una hoguera en Atapuerca porque las decisiones de unos pocos siempre nos afectan a todos . »

    ¿ Cómo te quedas ? Pues como posiblemente se haya quedado el politólogo de cabecera de Julio Embid .

  2. El pasado jueves estuve con mi mujer,mi hermana y mi hijo,en Madrid para ver El Rey León.
    A mi hijo le tenía loco por La Gran Vía pues no paraba de decir esta frase :

    Estoy en Madrid y no se si estoy en China o en Japón..¿Dónde están los fachas?..
    …JA JAJA….que nervios.

  3. Veo que lo va comprendiendo porque en su propia familia la hermana es la única cuya existencia es totalmente independiente de su voluntad .

    Más recomendable que el libro del politólogo Roger Senserrich es , sin lugar a dudas , “ La sociedad abierta y sus enemigos ” de Karl Popper en la que explica , entre otras ideas , por qué su hijo no encuentra necesariamente fachas por la hermosa Gran Vía de Madrid .

Deja una respuesta