Votando por la normalidad

Senyor G

Nunca dejó de estar en el candelero lo de hacer de la familia normal una propuesta política, esa forma de familia teórica que nos viene de las organizaciones vinculadas a ciertas religiosidades. No quiero señalar a nadie. Eso que antes se decía conservadores, aunque a día de hoy nadie sabe qué quiere decir semejante concepto, hoy he leído “ultraconservador”. En cualquier caso nos tenemos que defender de esas formaciones que siguen haciendo de ello su propuesta. Es necesario recordar algunas cosas, porque si estamos donde estamos ha sido con su oposición, aunque ahora nos quieren vender la moto.

Yo seguiré votando por llevar una vida normal, la mía. Me dan miedo esos partidos que están por involucionar en tantas cosas de la vida común que llevamos. Los que nos hablan de vida normal o de que vamos por el atolladero moral y esas cosas y te plantan en “lo de antes”.

Ese en “lo de antes”, en que no podías tener sexo hasta que te casabas. Como hombre y con recursos podías escapar de eso tal que así. Si no, no podías decidir. No, no ha caído del cielo la apertura de ir con quieras. La norma legal decía que debías llegar virgen al matrimonio. No podías probar antes con quién te placiese, no, era ilegal y perseguido. Sí, es necesario recordarlo, que esto de tener sexo antes de casarse estaba prohibido. Ni rozar el larguero.

Además y evidentemente, vuelve a ser necesario recordar que sólo era legal el matrimonio católico entre hombre y mujer. Nada de rollos homosexuales en ningún plano. Y los de siempre levantaron la voz contra el matrimonio entre personas del mismo género, e insisto, no hace tanto.

Como que si un matrimonio decidía que quería romper su relación tampoco era legal. A mí ya me avisaba mi padre que los obreros no podían divorciarse (los ricos podían conseguir la anulación canónica), temas de economía. Ahora nos parece a todos obvio que si una pareja o una parte de ella piensa que no está a gusto, o conoce a otra persona, no está obligada a permanecer en ella hasta que la muerte los separe. No, esta libertad de deshacer nuestro matrimonio no estaba en “lo de antes”. De hecho hasta el mismo presidente de la ley del matrimonio homosexual, no podía uno divorciarse así tal cual, sino que tenía que pasar por un periodo previo de un año de separación por no poner mucho de culo a los de siempre. Los que no se casan pero siempre quieren tener la última palabra para estas cosas.

Sí, esto ha ido pasando por muchas fases en “lo de antes”, e incluso como tantas cosas dependía de la clase social, del escalafón político y de cosas similares. Seguro que encontramos excepciones, pero lo que establecían las leyes y las normas es lo que explico, y que no podemos dar por hecho para la eternidad, porque la eternidad la tienen apropiada.

Lo que entendemos por normalidad en la familia, por normalidades en las familias, tiene muchos enemigos.

Cuando hablan de la familia de antes, de la familia tradicional, de las sanas relaciones de antaño que tanto parecen echar de menos, ¿de qué se supone que hablan? ¿a dónde pretender volver? Hay partidos que dicen cosas así o que pretenden que esto es lo que hay que enseñar en las escuelas, que el matrimonio es sagrado, que no se puede tener sexo antes de él y que es inamovible, sólo entre hombre y mujer, sólo para reproducirse. Sí esos son los valores tradicionales y conservadores, “lo de antes”.

Aunque luego sólo algún despistado de ellos vive así y es legítimo, pero la mayoría de sus dirigentes no viven así. Esos que dicen defenderla, esa es su libertad, no la que quieren para nosotros. Que ojo algún dirigente ya ha puesto en su boca al demonio y así que habrá que estar alerta.

6 comentarios en “Votando por la normalidad

  1. A mí hay muchas cosas de las «de antes» que hecho de menos. Vincularlo a temas religiosos lo veo muy simple. El antes es dinámico y no hay que retrotraerse mucho para echar de menos cosas de las de antes. En política, para mí el antes referido a períodos situados entre los años ochenta y los noventa tienen muchas cosas que hecho de menos. En temas de familia y moral cada uno tiene sus legítimas prioridades y modelos. La diferencia es la posibilidad de escoger por uno mismo y en eso hay poca discusión.
    Depende de que estemos tratando para ver si ahora estamos mejor o peor.

  2. Viniendo de un país muy católico no me parece exagerada la visión. Aún hoy veo a la gente delante de las iglesias persinandose y eso me lleva a mis 8 años. ¿Qué es normal? El que se queda en la media, y yo estoy de acuerdo con Senyor G: mi vida, mis normas. Siempre llevo presente lo del camino menos transitado.

  3. Gracias al senyor_G por su artículo.

    Yo creo que al final estos posicionamientos responden, por un lado, a la voluntad de protagonismo de sectores que han perdido capacidad de influencia, y por el otro, a la expectativa de captar seguidores en medio de toda la confusión que suscita el mundo que nos envuelve.

    Esto tampoco es nuevo. Si retrocedemos 45 años y vamos a la Transición, veremos en los resultados electorales el contraste entre el vigor callejero de la oposición y la realidad de una sociedad que mayoritariamente apostaba por lo de siempre, con un poco de maquillaje. Hoy el reparto de papeles es distinto pero la dinámica contradictoria es parecida.

  4. Ejem…para un apóstata como yo,toda idiosincrasia religiosa ,no tiene sentido alguno.
    Me bautizaron como a todo bebe españolito,hice la comunión como todo niño españolito,me casé por la Iglesia (de penalti..jeje) como todo adulto españolito,a mis hijos los bautizamos ,hicieron la comunión .
    He sido «fotógrafo y pinchadiscos » y he pertenecido al gremio de la BBC ( Bodas,Bautizos y Comuniones) asi que aun siendo apostata me he beneficiado de la idiosincrasia religiosa de nuestro pais.
    No me dedico a quemar Iglesias,me presigno cuando escucho a Ayuso , Feijóo y a Abascal con un sonoro ¡¡Madre mia! o ¡ Ahi va la Virgen!.
    Me emociono cuando escucho una saeta en las procesiones de Semana Santa y cuando escucho la música de órgano en una Iglesia.
    Me preocupo por el estado psicológico de las monjitas que han sido excomulgadas y que se resisten a abandonar su Monasterio.
    Claro está que soy un españolete como cualquier otro ,ni se me ocurre hacerme musulmán y arrofillarme rezando mirando a la Meca.
    Por mucho budista y harekrisnas hippies en Ibiza ,no me veo en extasis levitando.

    Vaya ,¿seré un «rara avis»?
    Ante mi doy fe.
    AC/DC
    firmado ..JA JAJA…que nervios.

  5. Muchas gracias a todos por sus comentarios.
    Básicamente me quejo de la apuesta política de algunos partidos por cosas como «familia tradicional», cuando ni ellos mismos la cumplen. Ojo lo que se ha entendido como «familia tradicional» en el último siglo por así decirlo, e incluso estaría por ver esto. Como dice Verónica que cada uno pueda vivir como quiera en este sentido. De hecho, sin estar bendecido por un cura, estoy por lo de la familia y tal. ¿Quién no? O como ampliarla. Habría que en los últimos 100 años cuantas veces no sé enviaban los hijos fuera del hogar por ejemplo, o cuantos prohombres conservadores mantenían la fidelidad y la monogamia católica. De esto va un poco el artículo, pero que esos partidos no son los que nos han dejado vivir como queramos, aunque incluso a veces plantean esos derechos en materia de sexualidad y matrimonios como intrínsecos a las sociedades cristianas. Son ellos lo que meten la religión, no yo. Y dudas sobe que me quieren decir por ejemplo los periodistas con términos como conservador o liberal, a veces como si fuese los 2 sinónimos de derechas, y no.

    Finalmente, para otro día si escuchan un día por la noche la Brújula de la iglesia en la COPE, o el programa de debates de la fundación Juan XXIII en TRECE, o el que tienen de los misioneros, o Pueblo de Dios, cuando tratan temas sociales «un es fa creus» del contraste con lo que pregonan por la mañana en la COPE con propuesta económica, política o como la quieran llamar. A veces esos programas me pasan y mucho por la izquierda.

  6. Si uno escucha las mañanas de Carlos Herrera en la COPE sin saber que pertenece a una radio de La Iglesia Católica y Apostólica del Amor a Dios,Jesucristo y La Virgen ,donde el perdón de los pecados está en manos de los curas párrocos,uno diría que en esa radio se imparte el odio al prójimo como expresión de la Ira de Dios.
    donde El Diablo es un tal Pedro Sánchez al que hay que mandarle al Infierno para desayunar como Dios manda.
    Y no digamos ya ,las pesadillas nocturnas de los tertulianos en 13 TV que rebosan de bilis .
    Y es que como decia aquel: Quijote
    «Con la Iglesia hemos topado»..amigo Pedro.

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