Contorsiones mayas

Sicilia 

El cómputo del tiempo maya usaba dos calendarios, “tzolkin” y “haab”, uno religioso y otro civil. Uno para medir el tiempo de los dioses y otro para medir el tiempo de los hombres. Al ser años de distinta duración (uno de 260 días y otro de 365) ambos calendarios se ajustaban como una rueda dentada girando dentro de la otra, con la propiedad de que ambos calendarios coincidían exactamente cada 52 años.

Normalmente en los fines de ciclo se sucedían hechos notables. A lo largo de la historia humana conjunciones planetarias o alineaciones astronómicas han estado asociadas a la observación de prodigios. A la mente humana le gusta encontrar causas porque no nos sentimos cómodos con lo inexplicable.

En torno al Partido Popular se está viviendo en estos días su particular conjunción entre los dos conteos. En el calendario mítico-religioso reviven el advenimiento aznaral  hace 20 años; en el calendario civil, el de las criaturas humanas, demasiado humanas, se vive el día 2 después del levantamiento del sumario de la operación Gürtel. La coincidencia de dos ciclos produce, también aquí, hechos maravillosos.

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