Las decisiones y los sustos

Guridi

Cuando Zapatero decidió ser culpado de todos los males universales y cargar él solo con las consecuencias de una crisis económica global, el PSOE pensaba que sus malas perspectivas electorales se debían únicamente a las consecuencias de esa crisis. No fue así. El 15M demandaba partidos más abiertos, más transparentes y que, por lo menos, tuvieran mecanismos democráticos con los que se pudieran identificar. Ya no digo participar, porque al final la gente siente pereza de hacerlo, sino procesos que vistos por un espectador externo fueran percibidos como realmente democráticos y limpios. Sigue leyendo