Por fin una buena noticia

LBNL

Me refiero, claro está, a la derrota de la ultraderecha en las (repetidas) elecciones a la Presidencia de Austria (referéndum italiano más abajo). El desplome de los candidatos conservador y social-demócrata dejó el pasado mayo frente a frente a los candidatos verde y del denominado partido popular de la libertad (o algo así, el de Haider, si recuerdan, pero todavía más escorado a la derecha). Ganó el verde por una pocas decenas de miles de votos pero el recuento instado por Hofer, que así se llama el facha derrotado ayer, obligó a repetir las elecciones. Mis amigos austríacos – los más de centro-derecha – no las tenían todas consigo estas últimas semanas. Por un lado, el otro candidato, que ahora será finalmente Presidente, no era ideal y menos para el electorado conservador, en el que ha hecho mella el discurso del miedo sobre la inmigración. Recordemos que Austria es el país de la Unión Europea con más inmigrantes turcos per cápita y al que más inmigrantes sirios han llegado últimamente, también per cápita. Además estaba el descrédito de la gran coalición conservadora/social-demócrata que gobierna desde hace años. Y por supuesto, los batacazos del Brexit y la elección de Trump. Por último, la Presidencia en Austria no es realmente ejecutiva por lo que los “indignados” y los “acongojados” bien podían permitirse el lujo de dar rienda suelta a sus instintos. ¿Pero entonces qué más da quién ha ganado? cabría preguntar. Pues da y mucho.

Sigue leyendo

Los diosecillos y sus curas

Guridi

Durante mucho tiempo, los seres humanos, aterrados por las fuerzas que no entendían y sujetos al azar sus destinos, imaginaron que el azar era la voluntad de seres caprichosos, cuyas fuerzas y poderes les permitían manejar la naturaleza a su antojo. A esos seres les llamaron dioses. Y cómo el azar es incomprensible, las señales que los dioses mandaban a los mortales eran confusas y nadie se terminaba de poner de acuerdo acerca de qué significaban. Para atajar esas polémicas, a alguien se le ocurrió hacerse intérprete exclusivo de la voluntad de los dioses y, de paso, transmisor de sus poderes. Esas personas se llamaron gurús, brujos, sacerdotes o pontífices. La voluntad de los dioses se creía tan poderosa que gobernó naciones e imperios. Reyes, faraones, emperadores, tiranos y teócratas gobernaban “por la gracia de Dios” y sólo los dioses podían poner en cuestión su liderazgo. El resto de mortales acataban y se resignaban a no ser castigados por los caprichos del gobernante. Sigue leyendo

Partido personalista

Julio Embid

Corría el año 2010 cuando el que escribe se encontraba paseando por Guayaquil (Ecuador) disfrutando de la cartelería exótica de los distintos partidos políticos en unas elecciones que allí iban a tener lugar. Me encontré un letrero de una formación llamada PRE, Partido Roldosista Ecuatoriano. Como entonces no había internet en los móviles para resolver inmediatamente las dudas, le pregunté a un amigo ecuatoriano que significaba “Roldosista”. A mí me sonaba a las juventudes del PAR, el Rolde Choben, pero dudaba que hubieran llegado hasta Guayaquil. Me dijeron que no, que era un partido populista de derechas, de los seguidores del ex presidente Jaime Roldós. Y tras fallecer este en un accidente aéreo, le pusieron al Partido el nombre de roldosista. Sigue leyendo