Alberto Penadés
 Como ustedes saben, el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), un organismo autónomo dependiente del Ministerio de la Presidencia, realiza desde el año 1996 un barómetro trimestral en el que se incluye la pregunta por la intención de voto de los ciudadanos, asà como otras preguntas de tipo polÃtico más o menos fijas (desde los años 70 hasta 1996 estas preguntas se hacÃan con una periodicidad menos regular, pero más fecuentemente). Los resultados de  las encuestas que contienen intención de voto, de acuerdo con la ley de que regula el CIS desde1995, deben ser publicados quince dÃas después de la fecha de grabación de datos (lo que sucede poco después de su recogida en una muestra representativa de hogares). El lunes pasado se dieron a conocer los datos de abril, con malas noticias pare el gobierno y peores para la oposición, lo que ha dado lugar a reacciones ridÃculas y furiosas por parte de algunos portavoces y adalides de la segunda (y un prudente silencio de muchos otros, por cierto). Como en este caso se han dicho cosas que son muy afrentosas para el CIS y quienes trabajamos allÃ, y que son mentira, pues me permito aprovechar esta ventana para hacer un comentario que puede ser útil para quienes no estén muy al tanto de estas cosas.
 Los barómetros polÃticos y las encuestas electorales son las actividades más conocidas del CIS, aunque representan una fracción modesta de su trabajo, que incluye la investigación social y de opinión pública sobre los temas más variopintos, casi siempre encaminada a recoger información útil para algún organismo de la administración, pues esa es su obligación legal. Desde enero de 2009 los datos completos de todas las encuestas del CIS son accesibles para cualquier ciudadano, de forma gratuita, a través de su página web. Puede parecer más o menos pintoresco que el CIS se encuentre en el Ministerio de la Presidencia y, no por ejemplo, junto al INE o al CSIC, y el hecho no es trivial, pero tampoco es una singularidad. Por ejemplo, en el marco de la UE, el Eurobarómetro es una división de la Comisión Europea y se encarga, al igual que el CIS, de realizar tanto barómetros regulares como encuestas sociales y de opinión a demanda de los distintos servicios de la Comisión, para facilitar la formulación de polÃticas; el Eurostat, por su parte, es el equivalente europeo al INE y el Eurobarómetro no forma parte del mismo. El origen remoto de esta separación es claro en el caso del CIS, pues el Insituto de la Opinión Pública del último franquismo fue su precursor inmediato, pero su actual emplazamiento en la estructura de la adminsitración no está necesariamente mal. Entre otras cosas, porque hace que los datos sociales y de opinión que recoge la administración, mientras lo haga a través del CIS, terminen siempre en manos de los investigadores, periodistas o ciudadanos en general. Sin faltar ni una coma y sin pagar un euro.
Sigue leyendo →