David Rodríguez
Siempre se ha dicho que la productividad es una variable económica de gran trascendencia. Sin entrar en el detalle de sus diferentes variantes, destacaré solamente el concepto de productividad del trabajo. Consiste en el cociente entre la producción obtenida y la fuerza de trabajo empleada para conseguirla. Con el paso del tiempo, tiende a incrementarse de manera progresiva, a veces con mayor rapidez y en épocas de crisis no tanto. Ello es debido a factores como el progreso técnico y científico, la más óptima organización de las empresas y del trabajo, la mejor formación de las personas, etc. Podemos comprobarlo echando un vistazo a la evolución de la economía española durante las últimas décadas. Desde 1970 hasta 2014, por ejemplo, el PIB se ha triplicado en términos reales, esto es, descontando el efecto de la inflación. Parte de ello se debe al incremento de la población ocupada, que ha alcanzado el 42%. El resto, hasta llegar al 300%, es debido al avance la productividad, que como puede verse no representa algo baladí. Sigue leyendo