Buscando rumbos en zapatillas

Arthur Mulligan

Vivir al día sentado en el puente de mando con el pegamento del poder y sin rumbo, no es una estrategia. Este PSOE mira hacia el pasado nuevamente y nos advierte de que no es imposible su regreso insistiendo en postularse como la más sólida garantía, la mejor opción para todas las minorías que roen a la vez los despojos de un estado en el que no creen y al que rayan hasta sus huesos.

La inercia de los desacuerdos alcanza a la oposición y todos juntos refuerzan la parálisis política y social.

El PSOE pretende ganar tiempo rediseñando en su despliegue territorial el efecto Illa pero con peores candidatos aunque en realidad importa poco: el partido de los afiliados, el partido de la ausencia de controversias, el de la militancia centenaria, asiste inerme al paracaidismo ministerial. Sigue leyendo

Año nuevo, izquierda nueva

Senyor G

Estos días andaba leyendo, cosas de las librerías de segunda mano, “El pueblo contra el parlamento. El nuevo populismo en España, 1989-2013”, del siempre interesante Xavier Casals. Me ha entretenido y divertido entre otras cosas, por además de recordar cosas lejanas de la época de Ruiz Mateos y Jesús Gi, por los paralelismos que hace el autor con el caso italiano, desde el populismo judicial hasta la aparición de la Lega. En el caso de la justicia con jueces como Garzón, aunque no solo y con el caso de la Lega vamos a ver si se remata el paralelismo con lo que finalmente ha sido Junts como se atisba a cierto acercamiento con el PP. Es decir de “fuerza centrífuga del norte rico” a tripartito con las fuerzas nacionalistas y derechistas a lo Forza Italia, MSI y Lega en unos países no acabados de hacer. Está por ver pero guiños o apuntes hay.

En el libro no se llega al nacimiento de Podemos, sólo a los previos de 15-M, procés catalán, ocupa el parlamento… o las protestas de Islandia. ¿Cómo habrá quedado Islandia después de todo aquello? Es una cosa que echo en falta en el periodismo, el día después, bueno los años después; la isla y el país siguen ahí.

Me he refrescado de ese periodo alrededor del 2010, que tengo débilmente registrado, en el que yo acababa de ser padre y no estaba para muchas cosas por falta de sueño, y por el otro lado parecía que hasta los de IU éramos culpables de la situación de crisis general, quizás por falta de sueños. Así que se hizo lo que se pudo, no me fui a Podemos, como optaron otros compañeros, y además amigos. Pensé y pienso más en organización que en decisión personal en lo que es política por así decirlo, si como Esquerra Unida (i Alternativa) entrabamos en algo era colectivamente, no de uno en uno. No le veía sentido. Sigue leyendo

La MUFACE y la desviación de fondos públicos a las aseguradoras privadas

David Rodríguez Albert

El mutualismo tiene raíces muy profundas en nuestro país. En la Edad Media ya hay algunas pequeñas entidades incipientes, pero la organización más compleja del sistema tiene sus bases en las hermandades de socorro, en el siglo XVI, y los montepíos, en el siglo XVIII, destinados en principio a los militares. Después se amplió el sistema a los ministerios, tribunales y hacienda.

La creación de la MUFACE (Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado) tiene lugar el 27 de junio de 1975, al final de la dictadura franquista. Aunque se vincula al ámbito público, permite al funcionariado escoger una cobertura a través de compañías de seguros privadas y el Estado financia parte del sistema mediante convenios con las mismas. Por tanto, no es una cobertura totalmente pública, ya que se desvían recursos públicos hacia el sector privado.

Tras un tira y afloja que ha durado unas cuantas semanas, las presiones que han ejercido las aseguradoras privadas han llevado al gobierno español, a través del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, a acordar un nuevo concierto con la MUFACE, con un aumento de las primas de un 33.5% acumulado en el período de tres años comprendido entre 2025 y 2027. Después de que el primer concurso realizado quedara desierto, se ha acordado un gasto total de 4.478 millones de euros, casi mil millones por encima de la cuantía actual. Sigue leyendo

¿De dónde venimos?

Verónica Ugarte

Desde hace algunas semanas estoy dándome cuenta de cuánto está fallando el sistema escolar y también la memoria colectiva. Me parece más que alarmante que en este país se esté haciendo campaña para ver series “históricas” acerca de hechos que no ocurrieron hace más de 100 años. De la misma forma, la enseñanza pasa por encima de estos hechos históricos y pareciese como si no fuera importante informar, leer, entender, que hubo una dictadura, y con ella, la ausencia total de valores y derechos fundamentales del ser humano.

Esa falta de respeto hacia uno mismo, falta de empatía hacia los caídos y hacia las víctimas. Todo eso que la derecha quiere enterrar a como de lugar, es deleznable. La izquierda no lo hace mucho mejor. La Ley de la Memoria Histórica se queda corta ante la magnitud de información y manipulación.

En Valencia quedó claro que quienes atacaron al Presidente del Gobierno y al mismo tiempo pidieron perdón a su Rey fue la sección joven de la extrema derecha. ¿Nadie se alerta? Yo sí puesto que no hacerlo es peligroso e irresponsable. Es allanar el camino para más gobiernos de extrema derecha, sean españoles o catalanes, lleven la bandera que lleven. Su único sentido es imponer la estrecha visión que tienen acerca de cómo las cosas deben ser. Rechazar a los inmigrantes; a los homosexuales; abrazar ciegamente su religión. Sigue leyendo

El Congreso del PSOE se divierte

Arthur Mulligan

Tiene que ser muy frustrante para un periodista asistir al Congreso del PSOE en Sevilla llevando la crónica escrita, tu tarjeta de identificación oficial y no poder recorrer las calles de Sevilla de nuevo porque tienes que escuchar atocinado en tu butaca de prensa el plúmbeo discurso del compañero Cerdán después de atender a los homenajes de los condenados por los chanchullos de los EREs mientras que alguien te obliga a esbozar media sonrisa cuando exclama indignado: «El tiempo nos pone a todos en su sitio: ¡se ha demostrado que eran inocentes!»

La nota amarga – siempre hay una – proviene de una sección feminista queer+ que ignora todavía que el número uno ha dado la orden de no hablar más de sexo o de cosas raras que bastante se ha hecho ya.

Ahora toca entrelazarse las manos y Pedro predica con el ejemplo. Panamor y fantasía, es lo que pide el decorado rojo con su corazoncito; también solidaridad, mucha solidaridad, con los afectados por la Dana, con los condenados por los ERE, con los compañeros que perdieron sus cargos en los territorios conquistados por la derecha y la ultraderecha gracias a sus bulos. Sigue leyendo

Para la educación: luz y techo

Sergio Patón

Hace unas semanas Albert Sáez en su columna de opinión como director de El Periódico de Catalunya se sorprendía de los buenos resultados del alumnado catalán en competencias digitales, especialmente comparado con los resultados del informe PISA. ¿Se puede suspender en PISA y aprobar en competencias digitales? se preguntaba en el mismo título de su columna.

Aún se sorprendería muchísimo más de estos buenos resultados si fuese consciente de ejemplos como el del Institut Sants, el Empe, en el que mi hijo hasta tercero de la ESO no ha recibido su portátil. Una herramienta que estábamos esperando desde el primer curso y que este año por fin tiene a su disposición. Cosas de la Consellería d’Educació de Catalunya y sus proveedores; y temo por cómo será el mantenimiento en caso de haber un problema informático.

Ahora que tiene todo el alumnado sus ordenadores, lo que aún le sorprenderá más, como a mí me ha ido pasando, es saber que la instalación eléctrica del centro tiene graves deficiencias y se cae impidiendo el normal desarrollo en algunos momentos en los laboratorios, la sala de profesores o la de música. Es decir, en algunos momentos se tienen que turnar microscopios, teclados y otros instrumentos eléctricos o electrónicos. Y un suma y sigue, esto hace que no se pueda pensar en instalar ventiladores. Ventiladores no para estos meses claro, pero si en previsión los que luego serán calurosos, durante los que desaconsejarán la apertura de ventanas por las obras en la cercana Estación de Sants. Sigue leyendo

De Trump y la desesperanza

Alfons Salmerón

Esta mañana, una amiga me enviaba una foto desde la ventana de su despacho en el 22@, el moderno distrito económico de Barcelona en el que se instalaron algunas de las empresas tecnológicas internacionales más punteras. En la foto se observa un campamento de chabolas que ha ido creciendo en los últimos meses que contrasta con la modernidad cool de trabajadores precarizados del sector tecnológico que van a la oficina en bicicleta eléctrica y almuerzan en diez minutos la comida basura envoltorio que ofrecen los establecimientos gastro vegan que han ido sustituyendo a los restaurantes de menú que daban de comer a los obreros de las naves del Poblenou. Ya no hay donde comer unas buenas lentejas en la ciudad, pero ese es otro tema, aunque no del todo.

Hace unos días, una pareja de amigos me planteaban su dilema ético. Ambos son propietarios de sendas viviendas en la ciudad vecina, L’Hospitalet, que pusieron en alquiler cuando decidieron irse a vivir juntos a una casa con jardín en las afueras. Si nos pasamos al alquiler turístico, me decían, podríamos multiplicar por cinco nuestros ingresos, hecho que nos permitiría plantearnos, incluso, que uno de los dos dejara de trabajar. No lo harán por principios, por suerte, algo queda de la vieja cultura militante, aunque la tentación del sálvase quien pueda está ahí. Sigue leyendo

Por arriba todo bien

Carlos Hidalgo

El pasado domingo concluyó el 41º Congreso ordinario del PSOE, en el que pocos cambios sustanciales ha habido. Pedro Sánchez revalida su liderazgo, hace cambios menores en su Ejecutiva Federal, y anuncia una empresa pública de vivienda para tratar de influir de alguna manera en un mercado que se está haciendo cada vez más cuesta arriba para una gran mayoría de españoles.

De manera un tanto incomprensible, la organización del Congreso ha dejado que se les colara una enmienda de un sector de las feministas más veteranas del partido, que ha sido interpretada como un gesto de rechazo a las personas transexuales. Algo que espero que tenga poco impacto en las políticas reales, pero que sobre el papel supone un paso atrás para un partido que siempre ha estado orgulloso de ser pionero en el avance y en la ampliación de derechos en España. Aunque la verdad es que, estando en el documento aprobado por el Plenario, me da la impresión de que el partido en estos momentos es algo más o menos ornamental, supeditado a la acción de gobierno y que la acción real vendrá en los próximos meses, con las decisiones que tome el Gobierno de Coalición y cuando se inicien en cascada los procesos congresuales regionales, provinciales, municipales y locales. Sigue leyendo

La percepción sobre el feminismo

David Rodriguez Albert

Hace unos días, el Centro de Estudios de Opinión de la Generalitat de Catalunya publicó un interesante estudio con algunas preguntas acerca del feminismo en la sociedad catalana. Una de las cuestiones objeto del estudio ha sido la “aleatoriedad sobre la percepción de ser feminista”, un título bastante llamativo que desde mi punto de vista requiere de una explicación y de una interpretación un poco más a fondo.

Bajo el epígrafe descrito se plantean tres preguntas interrelacionadas. La primera es la más simple y directa: “¿Es usted feminista?”. Un 45% de la población contesta afirmativamente, frente a un 29% que responde negativamente. El resto de la muestra se divide entre los que no están seguros o los que se encuadran bajo la bien conocida denominación del “no sabe, no contesta”.

La segunda pregunta merece ser reproducida directamente: “una definición de feminista es alguien que piensa que los hombres y las mujeres deberían tener los mismos derechos. ¿Es usted feminista?”. En esta ocasión, en la que se repite la pregunta directa de antes, pero con una descripción previa del significado de la palabra, el porcentaje de feministas asciende hasta el 72%, frente a un 15% que declara no serlo. Sigue leyendo

Opos World

Marc Alloza

El mundo de las oposiciones es uno de los muchos multiversos que cohabitan entrelazados en nuestra sociedad como el del running, los cuerpos de seguridad o los amantes de la air fryer. Los miembros de este colectivo principalmente son aspirantes a funcionarios de carrera pero también hay de éstos que opositan para promocionar internamente. Eternamente estudiando, sacrificando vacaciones, festivos y fines de semana, muchos estudian más para las oposiciones que para la selectividad o cualquier otro examen/asignatura de sus vidas.

Los opositores por vocación al servicio público o no, valoran que el premio en España cada vez vale más la pena. A parte de la estabilidad, que es mucho mayor que en el sector privado, a nivel salarial hay sensibles diferencias también. La proporción de trabajadores con salarios bajos (<16.000 €/anuales) en la administración pública es de un 10% mientras que en el sector privado asciende al 29,3%. El rango salarial en el sector público es menor pero también lo es la desigualdad. La brecha salarial entre hombres y mujeres es de un 8,1% en el sector público mientras que en el privado es de un 25,8%. Desde 2008 el salario medio público es entre 740,7€ (2012) y 1066,1€ (2020) superior al salario medio del sector privado.

El universo de las oposiciones lleva unos años convulso a raíz de una serie de cambios legislativos. Después de décadas sin sacar, en general (siempre hay excepciones), concursos, se llegó a unos porcentajes de temporalidad bochornosos que sumado a la oleada de jubilaciones generó el marco perfecto para sacar nuevas plazas y convocatorias en abundancia. Personas que llevaban más de una década trabajando para la administración como funcionarias interinas o personal eventual no habían consolidado una plaza o la suya propia porque nunca salió a concurso. El problema, en cierta medida, se nutría principalmente de la desidia de la Administración de turno que, aparte de la flexibilidad que le aporta poder poner y quitar empleados a su conveniencia según la necesidad, también ahorra, puesto que interinos o eventuales no pueden ascender dentro de la Administración y por lo tanto no ascendían en la escala salarial. Por otro lado, el interino de largo recorrido en cierta medida se beneficiaba puesto que no se jugaba su puesto en un examen a muerte como ahora sí pasa. Sigue leyendo