LBNL
Los escándalos se suceden día tras día sin que, inexplicablemente, el país se venga abajo. Lo de ayer fue de traca: Ignacio González y Esperanza Aguirre por un lado, y por el otro, los Aznar-Botella, primogénito incluido, y su amigo del alma Miguel Blesa. Y no pasa nada. Bueno sí. El PP sigue gobernando con mayoría absoluta en Madrid y en España entera, recortando y privatizando a marchas forzadas mientras rechaza, desdeña o niega todas las acusaciones de tráfico de influencias, corrupción o directamente atraco, y maniobra intensamente en los juzgados para retrasar las causas e invalidar pruebas o, si lo anterior no resulta suficientemente efectivo, apartar a jueces y policías de las investigaciones que más dañinas les resultan. Y no pasa nada. Gracias al pasado y la falta de futuro de Rubalcaba y compañía, la ciudadanía no vislumbra una alternativa y así seguimos, hasta la descomposición total.