El recuerdo de Ormazabal, parte 1: Enric Juliana

Juanjo Cáceres

Marzo de 2020 quedó marcado por el inicio de la pandemia de la Covid19 en un país donde hasta entonces todo transcurría con normalidad y donde el sector editorial ganaba fuelle tras unos años algo más complicados. Ese mismo mes llegaba a las librerías “Aquí no hem vingut a estudiar” o “Aquí no hemos venido a estudiar”, un ensayo de Enric Juliana que él mismo describe como la “memoria de una discusión en la prisión más dura de la dictadura” (Burgos), pero donde lo que construye es una lección de historia contemporánea que va mucho más allá del terrible escenario penitenciario del Franquismo.

Dos personas ya fallecidas conforman los ejes sobre los que transita el relato. El primero y más importante, Manuel Moreno Mauricio, nacido en Vélez-Rubio pero emigrado a Badalona desde muy joven, ciudad a la que regresaría en 1964 tras una estancia de más de 17 años en prisión. Sería en Badalona donde conocería a otro vecino del municipio, Enric Juliana, con quien compartiría militancia en el PSUC durante unos diez años. El hoy periodista de la Vanguardia iniciaba su afiliación comunista alrededor de 1973 y una década más tarde, en 1983, asistía al funeral del luchador antifranquista. Fue precisamente entonces cuando, según él mismo da a entender, consideró finalizada su militancia. Sigue leyendo

El contrapeso

Carlos Hidalgo

Ayer se celebró la ceremonia de inicio del curso judicial. El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) en pleno se reunió solemnemente con las altas autoridades del Estado y su presidente, Carlos Lesmes, sermoneó acerca de la independencia de la Justicia en España.

No seré yo quien se oponga a la independencia de los jueces. Pero desde luego, pocas lecciones se pueden admitir de Lesmes, un juez del entorno del PP (emparentado con algunos de sus nombres más ilustres), nombrado en plena mayoría absoluta de Rajoy, con el mandato caducado hace más de mil días y que, curiosamente, en la asignación de jueces y el reparto de destinos siempre antepone a los más favorables a las tesis del Partido Popular. Algo que no tendría por qué ser especialmente grave, si no fuera porque el PP está inmerso en varias causas de corrupción, como Gürtel (por la cual ya ha sido condenado pero quedan piezas relacionadas) o Kitchen, en la que se juzga cómo el PP usó los recursos y el personal de las FF y CC de Seguridad del Estado para robar y hacer desaparecer pruebas de Gürtel o del caso Bárcenas. Sigue leyendo

Un éxito que debería ser de todos

Carlos Hidalgo

España ha pasado a liderar a los países grandes con mayor porcentaje de personas vacunadas. En el momento en el que escribo esto, superando el 70% de población con las dos dosis.

Teniendo en cuenta que este virus es muy puñetero, puede que no alcancemos la inmunidad de grupo todavía, pero, teniendo en cuenta la cantidad de gente vacunada y en tan poco tiempo, creo que nos deberíamos sentir orgullosos y orgullosas. Porque este es un triunfo de país. Del Gobierno central, de las Comunidades Autónomas, de los ayuntamientos y de España como sociedad. Somos los primeros del mundo en algo bueno. Sigue leyendo

¿Realmente es tan buena la democracia?

Senyor G

Pues a lo tonto a lo tonto hemos vuelto a hablar de democracia, pero no de la de aquí, sino la de fuera. Aquí siempre estamos contentos y aparentemente no nos cuestionamos ciertas cosas. Una pena. Para las izquierdas, uno de nuestros dramas es que nos han quitado la capacidad de soñar e imaginar y, sobre todo, de luego desearlo. Hemos perdido la capacidad de deseo, nuestra libido política va al tran tran y vamos haciendo, en la reflexión de nuestro proyecto democrático. Nadie se atreve aquí a decir que tiene un proyecto de sociedad socialista, ni los que lo tienen en el nombre, ni los que nos creemos superadores de eso. Ni en voz alta ni en nuestros sueños políticos más húmedos.

Las derechas de tanto en tanto se nos aparecen con su concepto de democracia y libertades y lo importante que son. Y nosotros podríamos decir lo mismo, aunque ellos el rato que se ponen católicos pasan por alto que la Iglesia no es una organización democrática, y además es machista. Pero tampoco pasa nada, no sé si cualquier otra organización sin convocatorias de junta de socios y además donde las mujeres no puedan ser de la dirección, sería capaz no ya de recibir el volumen de subvenciones que consigue, si no siquiera ser legal. No lo sé. Sigue leyendo

Ponga un presidente en su vida

Carlos Hidalgo

Mientras escribo estas líneas, Pablo Casado está en Bogotá, a punto de empezar una conferencia de su fundación “Concordia y Libertad” llamada “¿Cómo se detiene al populismo?”. Como su compañero de conferencia es el presidente de Colombia, Iván Duque, la respuesta implícita podría ser “a tiro limpio”.

Duque ha hecho la vista gorda a los más de 50 muertos y 2000 heridos de las protestas por la desigualdad y el paro en Colombia, agravados por la pandemia. Y aunque las protestas empezaron por la reforma tributaria que el presidente presentó en plena crisis económica por la pandemia, los abusos policiales, la violencia y la negativa del Gobierno a reconocer los problemas de la población, han mantenido a la gente en las calles, porque la respuesta a las protestas creó más protestas todavía. Sigue leyendo

La falta de credibilidad del sistema judicial español

David Rodríguez

Mucho se ha escrito ya sobre las insuficiencias del sistema judicial español, pero durante estas últimas semanas hemos sufrido dos situaciones realmente esperpénticas que contribuyen a socavar aún más si cabe su escasa credibilidad. Si la división de poderes es uno de los sustentos de una supuesta democracia, en España estamos bastante lejos de que este principio se cumpla de manera adecuada.

La primera de estas decisiones judiciales viene del Tribunal Constitucional, que como ya sabemos no dispone de todos sus miembros, pues hay una vacante no sustituida, y además cuatro de sus magistrados dictan sentencias con el mandato caducado. Todo esto ocurre por el bloqueo del PP a facilitar su renovación. Obsérvese la paradoja de que ya no son el ejecutivo o el legislativo los poderes que impiden el buen funcionamiento del máximo tribunal, sino el principal partido de la oposición. Sigue leyendo

Clases de Democracia

Julio Embid

Vamos a empezar por el principio que es bien sencillo. En Cuba ni hay libertad de prensa, ni libertad de asociación, ni elecciones libres, ni el Gobierno va a convocar elecciones que pueda perder, y por tanto y en virtud de cualquier análisis de Ciencia Política, es una dictadura. ¿Era Cuba una dictadura antes de la revolución de Fidel Castro y el Che Guevara de 1959? Claro, con casinos, prostitución y la mafia estadounidense en el poder. ¿Justifica el estado anterior a 1959 lo que hay ahora en Cuba en 2021? Por supuesto que no, y desde el extranjero hay que apoyar una transición hacia la democracia, tanto en materia económica como en materia de derechos humanos. ¿Justifica la ausencia de libertades civiles el bloqueo económico por parte de EEUU, agravado durante el gobierno de D. Trump, que condena a la pobreza a gran parte de la población cubana? Pues tampoco.

Hasta aquí todo lo sencillo. Y desde luego Cuba no es un ejemplo de nada, digan lo que digan los socios minoritarios del Gobierno de España. La broma de lo de “qué buena es la sanidad cubana” está al nivel de la de que “Franco hizo muchos pantanos”. En Cuba además de falta de libertades, hay una situación económica terrible, una pobreza severa, gente huyendo del país a la menor ocasión y una represión policial donde cualquiera te puede delatar. Como en otros países y territorios capitalistas de América Latina y el Caribe como El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Haití o Puerto Rico, donde son decenas de miles los que cada año se tienen que marchar con lo puesto a buscar una vida mejor recogiendo patatas o limpiando casas en los Estados Unidos o en Europa. Sigue leyendo

El misterio de Florentino

Carlos Hidalgo

Andan estos días los periodistas deportivos revueltos porque se han filtrado unos audios del presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, en los que se despacha a gusto sobre sus jugadores, sobre los entrenadores, sobre periodistas y hasta sobre sus predecesores y competidores en el liderato del club.

Independientemente del morbo de lo relatado por Pérez, que tiene mucha miga, está el morbo mayor de saber quién sale ganando con lo publicado. Y unos y otros están lazando acusaciones sin pruebas, atribuyendo la filtración. Desde el omnipresente Villarejo al periodista José Antonio Abellán, al que se acusa incluso de haber querido chantajear al club madridista pidiendo 10 millones de euros por los audios. Sigue leyendo

Llegó el tío Pedro con las rebajas

Carlos Hidalgo

Esperábamos crisis de Gobierno, pero no tan crisis como la que hemos vivido, con una escabechina de ministros y personas de confianza considerable. Y sus correspondientes reajustes, que aún enviarán ondas como cuando tiras una piedra a un estanque.

Por ejemplo: que Pilar Llop se vaya a Justicia, no sólo parece un mal pago a Juan Carlos Campo por los disgustos que se ha llevado con los indultos. También supone la salida de Llop de la presidencia del Senado y su adjudicación automática a Ander Gil. El mismo día en el que Susana Díaz “consiente” en ser senadora. Ahora senadora rasa, ni ministra, ni presidenta. Sigue leyendo

Pobre ciencia: la quinta ola y el chuletón imbatible

David Rodríguez

La evidencia científica debería ser la base sobre la cual realizar determinadas acciones políticas. Suena bien la sentencia pero en estos lares nos hemos especializado en hacer justamente lo contrario y de la manera más sistemática posible. Cuando hace unos dos meses la comunidad científica nos alertaba de una posible nueva ola derivada de la extensión de la variante delta, la reacción de la mayoría de los gobiernos europeos volvió a ser la de siempre, es decir, no hacer el más mínimo caso de la predicción, con el apoyo de los palanganeros de turno que tildaban a los expertos de catastrofistas y de asustaviejas. Pero ya podemos hablar de ‘La quinta ola’. Los amantes de la ciencia ficción sabrán que este es el título de una trilogía del escritor Rick Yancey que trata sobre una invasión alienígena sustentada en una sucesión de olas catastróficas que deberían acabar con el género humano. Para el que pensara que el autor se había excedido en el número de plagas, se encuentra de nuevo con aquello de que la realidad supera la ficción.

España tiene el mérito de que no se pierde ni una sola ola, y eso que las niega todas poco antes de que se produzcan. La variante delta, altamente contagiosa, recomendaba tener prudencia con la nueva desescalada tras el fin del estado de alarma, pero se ha conseguido realizar la repetición de la jugada del año pasado y, en nombre de la salvación del turismo patrio, ya estamos en la lista negra de diversos países. No aprendemos y no queremos darnos cuenta de que la extensión del virus aumenta la probabilidad de la aparición de nuevas variantes que podrían, en el peor de los casos, resistir a las vacunas actuales, pese al éxito de la campaña de inmunización emprendida. Sigue leyendo