De los otros retos futuros

Juanjo Cáceres

En los hechos que vivimos desde hace algunos meses o años se detecta un punto de fractura como no lo habíamos visto en décadas. El mundo avanza hacia una profunda revisión de sus liderazgos, modelos políticos, modelos de país o formas de entender las relaciones sociales. Estados Unidos, por ser la primera potencia militar del planeta donde esos nuevos liderazgos están ejerciendo su poder, está mostrando ya alguno de los frutos de esa revisión en forma de decisión políticas de calado, con amplias ramificaciones sociales, económicas y militares, pero las tentativas de impugnación de políticas y consensos se está produciendo a escala global.

El complejo sistema de contrapoderes existente en los Estados Unidos ha facilitado la respuesta desde el ámbito judicial o desde otras esferas a las primeras decisiones tomadas por Donald Trump. También son varios los politólogos que ven esta segunda mitad de la década como un tramo cronológico donde las cosmovisiones derechistas se impondrán y generalizarán, dejando, por sus efectos, al otro lado del arco la posibilidad de recuperar terreno de combate en los albores de la década de 2030. Pero las visiones menos pesimistas sobre el alcance temporal y sobre nuestras vidas que tendrán todas estas impugnaciones parecen dejar de lado los profundos cambios sociales coadyuvantes, donde una vez más la tecnología cobra un gran protagonismo. Sigue leyendo

De la ignorancia y la indiferencia

Verónica Ugarte

Carolina Herrera contó en su día que ella no salía de su barrio. Claro, vive en la 7ª Avenida, uno de los más exclusivos barrios de Manhattan. Un jersey de su nueva colección cuesta casi mil euros. Chatarrilla para sus clientes habituales, o los de esos círculos.

La edición de San Valentín de la gorra MAGA cuesta en la tienda de la Trump Tower US$ 55,00. Un artículo de primera necesidad si eres su votante, fan, creyente. Y por ese precio sé perfectamente que no está hecho por manos blancas, sino por costureras explotadas en barrios lejanos, quienes, como los rednecks, nunca podrían entrar en el corazón del imperio de Donald. Una noche en su hotel son 2,000 euros. Si, cualquiera de sus votantes se lo puede permitir.

¿Y por qué reflexiono acerca de esto? Simple. Uno de las diatribas del nuevo Presidente es afirmar con contundencia que China no compra a EEUU. ¿Por qué habrían de hacerlo? ¿Es que no sabe que la mano de obra en China es mucho más barata? Que sus gorras en China me costarían 9 euros más el envío. Sigue leyendo

Un Gobierno sin crédito, agotado y sostenido en la propaganda

Arthur Mulligan

Sin fe en sí mismo, sin programa, sin Presupuestos, con serios problemas de liderazgo y abocado a resistir en pésimas condiciones, con ministros que pelean entre sí por algo que, aunque tenga relieve, apenas tendrá resultado hasta 2026.

Hoy me gustaría presentar dos elefantes en la habitación que el Gobierno trata de ocultar y por eso mismo acudo a la opinión de otros actores que merecen más credibilidad.

El problema de la vivienda

Dice Toni Roldán Monés: La coalición de gobierno ha sido capturada por un diagnóstico ideológico, efectista y bienientencionado, pero profundamente equivocado. Sigue leyendo

La burbuja de siempre a cinco minutos del centro

Julio Embid

El pasado mes de enero tuvo lugar, en una de las zonas más patricias de la capital aragonesa (70% voto PP+VOX), una manifestación contra el derribo del skate-park y el campo de fútbol del Hernán Cortés CF para construir un nuevo bloque de 500 viviendas en el barrio de La Romareda. Esta obra suprime dos equipamientos deportivos para incorporar 1500 vecinos a una zona con muy pocos servicios públicos. Pero el Ayuntamiento de Zaragoza que está construyendo DOS campos de fútbol nuevos (Uno, La Romareda, de primera categoría para el Mundial de 2030 de 40.000 asientos y uno portátil prefabricado en Juslibol de 10.000 asientos, a las afueras, mientras duran las obras del primero) necesita dinerico fresco. Y mucho, unos doscientos millones de euros para empezar a hablar.

Para lograrlo se van a acelerar todas las obras de construcción pendientes recalificando en el PGOU suelo terciario a montones y que salgan pisos donde antes había colegios u hospitales. Tal es el caso del colegio religioso “Jesús y María” en Avenida Goya, en el centro, donde van a ir 160 nuevas viviendas o la cercana recalificación de la vieja clínica Quirón junto al Parque Grande, ahora que acaba de abrir el nuevo Hospital Quirón en Valdespartera junto a la salida hacia Teruel. O los 60 nuevos chalets que van a construir junto al Punto Limpio de Valdespartera. Para ello el Gobierno de Aragón quiere aprobar en las Cortes de Aragón una nueva Ley de Vivienda que consiste en eso: Construir viviendas a montones en suelo público regalado. Porque si tienes problemas para alquilar un piso, nada de regular los alquileres o los grandes tenedores. Nada de tener un parque público de alquiler. Si no te llega, te compras una vivienda a quince kilómetros del centro y ya la irás pagando en cuarenta años en cómodos plazos mensuales con una hipoteca bancaria. Y si lloras mucho y armas bulla, lo mismo te llega una nueva línea de autobús. Sigue leyendo

Pues ya tenemos la guerra comercial

Carlos Hidalgo

Este fin de semana el Gobierno Trump ha proseguido con su ataque en varios frentes contra los enemigos internos y externos de su régimen: ha empezado la purga de funcionarios en el Departamento de Justicia, en el Pentágono, en el FBI y en el Estado Mayor, ha dado acceso a los técnicos de Elon Musk a los sistemas de pago del gobierno federal, sin que realmente tengan autorización para ello; ha anulado y revertido todos los programas de igualdad y no discriminación en las administraciones federales, está borrando masivamente datos sanitarios del centro nacional de control de enfermedades, ha culpado falsamente de un accidente de aviación a un piloto militar fallecido al llamarle discapacitado (sin serlo), ha mandado al servicio de inmigración, ICE, a hacer redadas y deportaciones masivas, ha acusado a todos los inmigrantes ilegales de ser narcotraficantes, violadores y asesinos, ha seguido con sus amenazas contra sus aliados y ha firmado una subida de aranceles del 25% a los productos que provienen de Canadá y México, además de otra del 10% a los productos que vienen de China.

En el tema de los aranceles es gracioso comprobar como algunos de los valedores económicos de las políticas de Trump, como los analistas de Goldman Sachs que, pese a que Trump llevaba tiempo anunciando dicha guerra arancelaria, no la incluían en sus análisis y si lo hacían, era con porcentajes sustancialmente menores a los que han sido firmados durante este fin de semana. La reacción de dichos analistas no ha sido la de reconocer que se habían equivocado, sino mantener que en la práctica los aranceles serán menores. Buena suerte con eso. Sigue leyendo

“Pobre Josemari”

Carlos Hidalgo

José María Álvarez-Pallete ha sido destituido de manera fulminante este fin de semana como presidente de Telefónica, tras nueve años de presidencia de la veterana empresa española. Casi una década en la que su gestión no ha estado exenta de polémicas.

El antiguo monopolio estatal, convertido ahora en una operadora más, ha perdido dos tercios de su valor bursátil durante la presidencia de Pallete, que se empeñó en deshacer parte de lo que hizo su mentor y antecesor, César Alierta. En estos nueve años, Telefónica ha vendido sus centros de datos en lugar de alquilarlos a la enorme cantidad de empresas que los necesitan cada vez más, ha vendido parte de su red de antenas móviles, perdiendo valor y dándoselo a las empresas que las compraron, se ha deshecho de sus filiales internacionales, en lugar de hacerlas viables y ha pagado una desorbitada cantidad de dinero por los derechos del fútbol, haciendo que el coste de retransmitir partidos repercuta en los recibos de los que están abonados y de los que no, en la deuda de la empresa (que aunque se ha reducido casi a la mitad, suma más de 23.000 millones de euros) y en los contenidos de su división audiovisual, Movistar+, que han sufrido en calidad y en cantidad sin haber sumado más abonados. Tampoco está mal recordar que Pallete permitió la censura en los programas de humor de Movistar y que puso al frente del canal a un ex ejecutivo de una Big Four que no tiene ni idea de televisión y a la persona que se enorgullece de haber copiado el formato estadounidense de “vídeos de primera”.

Más de una vez me ha tocado asistir a las juntas de accionistas de la veterana operadora, donde los pequeños accionistas se quejaban de la pérdida de valor de la acción y de cosas como el mal servicio de atención al cliente. Pallete siempre esquivó lo primero y quitó importancia a lo segundo, hasta que una vez le tocó llamar al 1004 y se escandalizó tanto por el servicio que ofrecía que creó una línea de atención al cliente exclusiva para ejecutivos. Es un buen resumen de su gestión. Sigue leyendo

Durum mixto con picante

Julio Embid

El pasado domingo no tenía nada en la nevera y estaba solo en casa y decidí bajar al kebab que hay en mi barrio. No habrá ni diez minutos y mientras cruzaba un parque donde cuarentones de clase media sacaban a sus perros a mear, soltándoles la correa para que fueran libres durante cinco minutos, pensé como de vez en cuando a los humanos nos sueltan la correa fugazmente. Jugaba el Barsa contra el Madrí y los bares con televisión estaban llenos, pero como hacía frío y era tarde, las 21.30h, no se veía ningún niño. Tampoco es que en España y en Zaragoza haya tantos niños. España tiene una de las tasas de fecundidad más bajas del mundo (1,3 de hijos por mujer) y la edad media de las mujeres en el nacimiento del primer hijo es de las más altas del planeta (30,9 años). En el fondo no considero que esto sea un problema porque cada vez soy más nihilista y porque, a nivel individual, no contribuyo en absoluto a la pervivencia del homo sapiens sapiens. En 2125 todos calvos y bajo tierra.

Entré en el local y Ahmed tenía la tele apagada (no paga los derechos de emitir fútbol porque no le llega aunque le gustaría) pero estaba trabajando a tope. Había una pila de durums envueltos en papel de plata en bolsas blancas de plástico dispuestos para ser recogidos, transportados y engullidos. Ahmed, al cual un día le pregunté su edad, tiene 41 años. Los mismos que servidor de usted. Y encima nació el mismo mes que yo, así que podría decirse que somos de la misma generación. Pertenecemos ambos a la Generación Y o millenials, y aparte de eso, los cromosomas XY y nuestro horóscopo (tanto occidental como chino), no tenemos nada en común. Ahmed está casado, tiene tres hijos, no pudo estudiar, vive de alquiler en un país que no es el suyo y trabaja día y noche siete días a la semana. Yo no. Por eso me suelo burlar de aquellos que en sociología o en medios de comunicación hablan de manera genérica de las generaciones y de los problemas generacionales. El principal clivaje no es entre boomers, millenials o zoomers. Lo que nos divide esencialmente es la clase social. Ya no tanto entre capitalistas y proletarios sino entre arrendadores y arrendatarios. Eso sí que influye en el comportamiento y en los intereses. Sigue leyendo

La MUFACE y la desviación de fondos públicos a las aseguradoras privadas

David Rodríguez Albert

El mutualismo tiene raíces muy profundas en nuestro país. En la Edad Media ya hay algunas pequeñas entidades incipientes, pero la organización más compleja del sistema tiene sus bases en las hermandades de socorro, en el siglo XVI, y los montepíos, en el siglo XVIII, destinados en principio a los militares. Después se amplió el sistema a los ministerios, tribunales y hacienda.

La creación de la MUFACE (Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado) tiene lugar el 27 de junio de 1975, al final de la dictadura franquista. Aunque se vincula al ámbito público, permite al funcionariado escoger una cobertura a través de compañías de seguros privadas y el Estado financia parte del sistema mediante convenios con las mismas. Por tanto, no es una cobertura totalmente pública, ya que se desvían recursos públicos hacia el sector privado.

Tras un tira y afloja que ha durado unas cuantas semanas, las presiones que han ejercido las aseguradoras privadas han llevado al gobierno español, a través del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, a acordar un nuevo concierto con la MUFACE, con un aumento de las primas de un 33.5% acumulado en el período de tres años comprendido entre 2025 y 2027. Después de que el primer concurso realizado quedara desierto, se ha acordado un gasto total de 4.478 millones de euros, casi mil millones por encima de la cuantía actual. Sigue leyendo

Los sudores de Peter Thiel

Carlos Hidalgo

Peter Thiel es, junto a otros inversores (entre ellos Elon Musk) una de las personas que se hizo casi milmillonaria con la fundación y posterior venta de PayPal. Es uno de los empresarios más poderosos de estados Unidos y un reconocido conservador, que no tuvo problemas en dejarse ver con Donald Trump desde los primeros días de su primer mandato.

En una entrevista que le hizo el muy conservador periodista británico Piers Morgan, en un formato diseñado a la medida de Thiel, en un contexto amable y en el que el magnate estaba seguro de que estaba a salvo de todo mal, Morgan le preguntó sus opiniones sobre el asesinato de Brian Thompson, consejero delegado de United Health, muerto presuntamente a manos de Luigi Mangione, un chico de buena familia que, por lo que parece, se ha vuelto literalmente loco de dolor.

La respuesta de Thiel fue ponerse visiblemente pálido, ponerse a sudar delante de las cámaras y balbucear una respuesta que fue algo así como: “el sistema sanitario [estadounidense] está muy mal, pero la respuesta no puede ser asesinar gente”. Sigue leyendo

De Trump y la desesperanza

Alfons Salmerón

Esta mañana, una amiga me enviaba una foto desde la ventana de su despacho en el 22@, el moderno distrito económico de Barcelona en el que se instalaron algunas de las empresas tecnológicas internacionales más punteras. En la foto se observa un campamento de chabolas que ha ido creciendo en los últimos meses que contrasta con la modernidad cool de trabajadores precarizados del sector tecnológico que van a la oficina en bicicleta eléctrica y almuerzan en diez minutos la comida basura envoltorio que ofrecen los establecimientos gastro vegan que han ido sustituyendo a los restaurantes de menú que daban de comer a los obreros de las naves del Poblenou. Ya no hay donde comer unas buenas lentejas en la ciudad, pero ese es otro tema, aunque no del todo.

Hace unos días, una pareja de amigos me planteaban su dilema ético. Ambos son propietarios de sendas viviendas en la ciudad vecina, L’Hospitalet, que pusieron en alquiler cuando decidieron irse a vivir juntos a una casa con jardín en las afueras. Si nos pasamos al alquiler turístico, me decían, podríamos multiplicar por cinco nuestros ingresos, hecho que nos permitiría plantearnos, incluso, que uno de los dos dejara de trabajar. No lo harán por principios, por suerte, algo queda de la vieja cultura militante, aunque la tentación del sálvase quien pueda está ahí. Sigue leyendo