Sobre el chascarrillo

Juanjo Cáceres

Desde que Jaimito abandonó su carrera como protagonista de todo tipo de chistes y
dejo en manos de las personas de Lepe la gestión de su legado, no se había visto
nada tan sorprendente como el conflicto alrededor del uso de las lenguas cooficiales
en la Conferencia de Presidentes y del pintoresco abandono de la misma por parte de
alguna destacada presidenta. Se trata de Isabel Díaz Ayuso, que es nada menos que
la presidenta de la Comunidad de Madrid, es decir, el principal núcleo económico del
país y centro de la vida política española.

Que ello ocurriese la misma semana en que en Madrid se estrenaba la última obra de
Ramon María del Valle-Inclán, denominada Farsa y licencia de la dama Leire y del
caballero Aldama, al estreno de la cual la plana mayor socialista ha asistido
poniéndose de perfil, o durante los mismos días que el hombre que aparecía retratado
con un narcotraficante nos intente convencer a todos que nos gobierna la mafia, nos
podría conducir a una tremenda conclusión: que toda esta gente que deambula por los
hemiciclos, por brumosos cargos institucionales y por los entornos del poder político,
nos ha perdido el respeto. Pero espero que esta conclusión no sea cierta, porque si lo
fuera, imagínense el problemón de tener que abordar la regeneración del país. Cierto
es que hay personas abnegadas, como Alvise, dispuestas a regenerarnos a todos y de
todo, pero no somos pocos los que nos tememos que eso sería salir del fuego para
caer en las brasas.

En cualquier caso, nos tienen que extrañar los puntos de partida que todo este
conflicto parece tener. En concreto, el empeño de usar las lenguas cooficiales en una
reunión a puerta cerrada, en lugar del castellano, que es lengua común de todos los
presentes, y teniendo en cuenta que entre las primeras se cuenta el euskera, del que
nadie que no esté debidamente formado va a entender nada. Esto no tiene explicación
racional posible, aunque irracionales sí, desde luego. Ahí tenemos a Salvador Illa, que
aseguraba antes de la Conferencia lo siguiente: “Las lenguas cooficiales son una
riqueza de todos, y yo me expresaré naturalmente con la lengua catalana”. El uso del
concepto “naturalmente” me llamó la atención, ya que si bien sobre el significado de lo
“natural” hay toneladas de bibliografía que subrayan su profunda ambigüedad, de lo
que si estoy seguro es de que si yo me reúno con un grupo de personas procedentes
de diversos puntos del país, ni me voy a dirigir a ellos en catalán, ni voy a exigir el
servicio de traducción simultánea. Y que allí no se procediera del mismo modo, de
hecho, nos ilustra sobre dos fenómenos paranormales de sumo interés.

El primero tiene que ver con lo institucional. Parece que el hecho institucional puede
hacer normal lo absurdo, sea lo que sea, y que desaparezcan todo tipo de matices.
Porque un matiz interesante podría ser, por ejemplo, que cuando se trata de un
hemiciclo donde el debate es en abierto y puede ser observado por el conjunto de la
ciudadanía, el uso de cualquier lengua oficial pueda resultar una buena manera de
representar a las personas que la hablan y de expresarla ante el conjunto de
españolas y españoles. Ahora bien, cuando nadie va a oír nada, salvo los allí
presentes, empeñarse en el uso del pinganillo parece excesivo y ajeno a lo cotidiano.
Ello no justifica los aspavientos interesados de alguna presidenta, ni le da la razón en
ciertos menosprecios. Pero los árboles tampoco deberían impedir ver el bosque:
todo esto sería una situación absurda en un contexto “ciudadano” y lo que es absurdo
para un ciudadano, no debería ser normal para un político.

Luego hay un segundo fenómeno, de tipo fantasmagórico. ¿Se acuerdan cuando Marx
y Engels escribieron aquello de “un fantasma recorre el mundo”? Pues ese fantasma
les aseguro que no es, sino otro un poco distinto: el fantasma del “pujolismo”, que
según algunos médiums, posee a todos aquellos que acaban ostentando el cargo de
presidente de la Generalitat -en el caso de los lehendakaris, en cambio, el ejercicio
ritual de sus formas concretas de nacionalismo viene ya de fábrica, sin ser necesarias
las posesiones.

El pujolismo ha sido un estilo político implantado por “Parenostre” en los años 1980, al
cual se han adscrito clarísimamente dos presidentes de la Generalitat: Artur Mas y
Salvador Illa. Del resto de sucesores solo puedo decir que Maragall fue un personaje
en sí mismo, que Montilla hizo lo que pudo con su elevado perfil y que Torra y
Puigdemont jugaban claramente a otra cosa, mientras que Aragonés básicamente
preparó la transición para retroceder desde el independentismo al catalanismo
autonómico. Esta alusión que he realizado a “Parenostre” no es casual, sino que me
viene inspirada por un muy recomendable artículo de Guillem Martínez “sobre la
amnistía”, en el cual denuncia varias cosas, entre las que destaco dos: el carácter
exculpatorio de la película “Parenostre” respecto a la figura de Jordi Pujol y la
normalidad con que hoy en día Parenostre asiste a todas partes, en concreto también
a la presentación del libro del diputado dels Comuns, Jaume Asens, sobre la amnistía.
Martínez señala, con toda la razón, lo fascinante que es que se siente junto al resto
de políticos sin que nadie se indigne o se marche, pese a todo lo que sabemos
fehacientemente que hizo y pese a que durante su mandato “nada en Cat se podía
mover sin que él así lo quisiera”.

La verdad y la cruda realidad de lo descrito por Martínez y su enlace con las formas y
estilos de Salvador Illa tiene testimonios fehacientes también en las decisiones de este
último como presidente y ahí tenemos el encuentro que realizaron ambos el pasado
mes de septiembre en el Palau de la Generalitat, dentro de un ciclo de reuniones con
los expresidentes. El viejo presidente que tuvo que afrontar una comisión de
investigación en el Parlament y que se refirió -activen el pinganillo- a una “branca”, que
si la vas “segant, al final cau tota la branca i tots els nius que hi han”, volvía así por la
puerta grande a Palau de la mano de un mandatario socialista. Todo ello enmarcado
en esas maneras de hacer, que a veces Illa caracteriza con eso de devolver la
dignidad a la institución, lo que no es otra cosa que volver a presentarla como más de
lo que es -una administración territorial con competencias cedidas por el gobierno
central y fuertemente dependiente del mismo- y que seguramente facilitan el ser
poseído por el fantasma del pujolismo. Sin menospreciar, por ello, el nada secreto
anhelo de ocupar la centralidad y el sueño de obtener mayorías absolutas.

En todo caso somos demócratas y debemos respetar el derecho de cualquiera a
expresarse en la lengua que cada cual considere y de vestirse con el traje que más le
guste. Más aun si ese traje sienta bien para relacionarse con los poderes económicos
y conciliar miradas. Y de esas conciliaciones, esos resultados: ahora políticas de
vivienda bastante a su medida, ahora una reforma aeroportuaria… y a largo plazo, el
retorno a la forma de hacer política que disfrutábamos hace décadas. I els nius tots als
seu lloc.

No PADRE, no.

Senyor G

Este mes tengo pendiente todavía hacerme la declaración de hacienda y estoy tentado de intentar hacer alguna triquiñuela para pagar menos impuestos. Realmente poco puedo hacer, al ser asalariado mis impuestos ya están pagados. A los que os sale a pagar, felicidades habéis tenido un dinero en vuestras cuentas bancarias que no han tenido a los que les sale a devolver durante el último año. No haré bromas con todo lo que podríais ganar con ese dinero bien invertido durante un año, porque es posible que llegué un lector despistado y flipado a DC y se lo tome en serio.

No pagar la Chocolatera Suiza.

El Fútbol Club Barcelona hace tiempo que no tiene televisión propia con su nombre, ni falta que le hace. Para quejarse de la Central Lechera ya disponen de TV3, Catalunya Ràdio y el resto de canales y sus espacios deportivos, de humor o informativos. Quién dice deportivos, es casi decir Barça, “és la seva”, punto y pelota. El punto de vista es puramente culé, tal cual. Es una cosa ofensiva y vomitiva desde el punto de vista de medio público de comunicación.

Este mismo lunes, fiesta local en Barcelona por cierto, al poner Catalunya Ràdio justo había un comunicador y humorista echándonos la bronca al mundo perico por lo mal que lo estábamos haciendo con la marcha del portero Joan García. Todo el rato es siempre el mismo punto de mira culé, hasta el conductor del programa deportivo va con camisetas de adscripción claramente culé. Apago o cambio, solo el momento suficiente para ver que es siempre lo mismo

Que sí, que la central lechera, pero toda la Corpo es la base de la Chocolatera Suiza que reparte su material y para adentro. Tertulia (no deportiva) de fin de semana y jijiji y jajaja ante el acoso al que siguen manteniendo a Figo. Nada de las palabras de Joan Gaspart diciendo «Me llevaré a la tumba lo que pasó con el no descenso del Athletic hace 30 años», por cierto que a punto estuvo de ser candidato de Alianza Popular, ojo Alianza, ya de paso por los otros jijjijis jajajas sobre el izquierdismo per sé del Barça. Y dándonos consejos de deportividad los que tenían a sueldo a quién tenían a sueldo y que han inscrito a dos jugadores saltándose las normas de la Liga y la tomadura de pelo. U olvidando lo de Sasha Djordjevic en el Palau o la cabeza de puerco.

Sí, sí que todo es opinable y la libertad de expresión, pero aquí el sesgo se toma como parte del medio ambiente. Y sólo hay un tipo de opinión y de objetivo en el humor. Y hablo de medios públicos, que si hablamos de privados la Chocolatera Suiza tienen amplias franquicias, pues yo también pediré la venía un día para hacer humor negro si los del chocolate nos dejan a los otros.

Yo no tengo por qué pagar todo esto, ya pago como 4 o 5 misas en medios públicos, para pagarles a estos también la suyas.

Como padre de un hijo de instituto público de Barcelona.

Y como padre de un chaval que va a el instituto público de la ciudad de Barcelona, pues uno se indigna de que por fin en tercero les dieran portátil, pero empezado el curso, y ya hace un par de semanas que los

tuvieron que devolver. Sin contar caídas de la electricidad, goteras, el calor que vendrá esta semana junto a las obras próximas de la estación de Sants. Los colegios (de primaria) de la zona sí que los van a climatizar, paga el ayuntamiento, pero en los institutos debería pagar la Generalitat, aunque aparentemente lo lleve el

Consorci d’Educació de Barcelona que dice que hace muchas acciones, porque hay problemas generalizados en las infraestructuras educativas de la ciudad de Barcelona, como si fuese lo mismo cambiar un fluorescente que poner al día los mínimos de funcionamiento de un edificio de educación obligatoria. Y cosas se han hecho en los últimos años en los colegios pero la Generalitat no se ha puesto al día, aunque luego hagan proclamas que no se pueden creer como el conseller d’Agricultura cuando afirma “Todos los comedores escolares en Catalunya deberían tener cocina propia”; que lo hable con la consellera d’Educació, si no a mí me suena a extraterrestre.

Me da la impresión de que mis impuestos van para desgravar Copas Américas y campeonatos de Fórmula 1, y no para la educación y todo lo que representa. Lo tengo claro.

El valor de la patria

Verónica Ugarte

“¡Oh, libertad, cuántos crímenes se cometen en tu nombre!”, sabias palabras de Madame Roland formuladas mientras era llevada a la guillotina durante el Terror. Sabemos que al ser una mujer que criticaba duramente la política de Robespierre, su destino fue el mismo que el de todos los que se oponen al más fuerte. El encierro, el destierro o el entierro. Pero donde dijo libertad, yo quiero poner la palabra patria.

El domingo se jugó una final de fútbol a cuyo resultado yo era más que indiferente. Fuera Francia, me dediqué leer un rato, pero mirando tabletas, vi la escena que es inmutable: forofos, alegría, banderas, camisetas. Y recordé que para cierto porcentaje de españoles, la bandera no la sienten suya, puesto que en algún momento les fue “robada” por la derecha. Que la palabra “España” o Patria” tienen valor cero y que, durante la Historia de este país, a pesar de los esfuerzos de unión de discursos, la realidad es que cada vez que ciertos políticos, no solo del PP, hablan de Patria, más de una persona no se siente identificada.

Desde mis 4 años hasta los 14, cada lunes nos formábamos en patio (incluido el sol mexicano más el jersey reglamentario) para rendir homenaje a la Bandera (en mayúsculas puesto que constitucionalmente se trata de un símbolo patrio). Allá no se trata de ver quién es menos mexicano, sino de quién lo es más. Por algo disfruté tanto al ver los francos franceses y después los euros, porque había escritores, poetas en los primeros. En los segundos, parte de la historia de Europa.

En cambio en México, todo está lleno con los rostros de figuras claves en su historia. Eso es básicamente alineamiento y se cura, si se es consciente, a fuerza de autocrítica, de lecturas incómodas y de viajar. En mi caso, fue en el segundo viaje y eché raíces en la hermosa Barcelona. Una nueva tierra llena de cientos de experiencias, vivencias que han ayudado a un aprendizaje emocional e intelectual, y al mismo tiempo a dejar atrás sin mirar, a la Patria.

Dicen que somos de donde nacimos. No estoy de acuerdo. Siempre me han llamado mexicana personas abiertamente de derechas o que se dicen de izquierdas. En esos momentos recuerdo cuando al hijo de la Duquesa le preguntaron si alguna vez había votado a la izquierda y él respondió que al PSOE, a lo que Rufián y Dani Guzmán contestaron, “nos referimos a la verdadera izquierda”.

En todo caso, ¿qué es la Patria? Los más acérrimos defensores de un concepto vació al que solo el estadio en que se use le da contenido, salen en defensa de ella con banderas, cruces, defendiendo al Jefe del Estado, olvidando que su padre está lavando dinero y la mayor parte del pueblo no llega a fin de mes. Para otros, más centrados en la realidad porque pisan la calle y se sumergen en ella, es defender a la Sanidad Pública. Es dejar de votar porque ya no podemos seguir votando tanta mediocridad sinsentido. Es llegar al mercado y ver que las primeras cerezas cuestan 25 euros el kilo y ellos cobran una pensión de 700. En todos estos ejemplos nadie habla de patria, sin embargo. Se habla de vivir y morir con dignidad.

Hasta hace muy poco tiempo yo vivía feliz en mi burbuja, puesto que nunca he hecho migas con mexicanos (si salí con la maleta y me metí en el primer avión, mis razones tuve), pero de un tiempo a la fecha me vienen con la pregunta, personas del otro lado del enorme charco y del enorme continente a realizar el tercer grado del por qué he perdido el acento mexicano, por qué hablo catalán.  Y la mejor y de la cual yo siempre pensé que era una leyenda urbana: la animadversión al mexicano por ser norteamericano. Después de una tanda de preguntas, acusaciones, bajé la cortina de la amabilidad para poner en medio al Muro de Berlín junto a Mordor como barreras, para evitar tales faltas no de tacto, pero sí de educación. Al fin y al cabo, la patria, la bandera y demás sentimientos viscerales los puede perpetuar cada quien en su imaginación.

Tras años, decidí que la patria no tiene sentido para mí. He encontrado la felicidad en una ciudad diametralmente opuesta a aquella donde nací. No niego que a veces miro videos y me queda un poco de nostalgia. Pero pesa más revisar el mapa y decidir el próximo destino. Viajar es altamente curativo, refrescante y lleno de riquezas intangibles.

Con todo, sabemos bien que los de Bilbao nacemos donde nos apetece. Y por favor no tomar como hipocresía que salte durante los partidos de soccer que juega México, empiece a dirigir a la Selección y dé a la palabra energúmeno un pleno significado. Es lo único que quiero permitirme de las cenizas de mi patria imaginaria.

Extranjero en tu propio país

Carlos Hidalgo

Mientras España y Portugal se juegan algo en los penaltis, estoy reflexionando acerca de la manifestación convocada hoy por el PP y por el numerito de Ayuso en la Conferencia de presidentes celebrada la semana pasada.

Mientras que la manifestación es un nuevo intento de Feijóo de tratar de afianzar su liderazgo en su propio partido y una declaración de que no van a colaborar en ninguna política estatal, ya sea con sus votos en Congreso y Senado o bloqueando la aplicación de legislación estatal en las comunidades autónomas en las que gobiernan, es posible que al presidente del PP las cosas no le hayan ido tal y como esperaba. Por un lado, la manifestación, autobuses incluidos, ha sido floja. No creo que haya sido tanto por la capacidad de convocatoria del expresidente gallego, sino por el calor infernal que ha reinado en Madrid, unido a una Plaza de España pelada y desprovista de sombra, merced a la política arboricida del alcalde estrella del PP en la capital, José Luis Martínez-Almeida. Para colmo, el tener que compartir estrado con Carlos Mazón, que en su infinita caradura hace apelaciones a la honradez y a la dignidad en la política, puede que haya deslucido el discurso del líder de su partido.

Pero nada lo ha deslucido más que una Isabel Díaz Ayuso completamente desquiciada, que en un discurso errático se ha reafirmado en contra del carácter plurinacional de España y en el que ha afirmado que el uso de otras lenguas españolas hace que los ciudadanos de bien (sus votantes, imagino) se sientan “extranjeros en su propio país”.

La verdad es que esto es lo que más me ha molestado de todo. A lo largo de mi vida he podido recorrer las 17 comunidades autónomas de España, más las ciudades de Ceuta y Melilla. Suelo bromear diciendo que solo me queda visitar las islas Chafarinas y el Peñón de Vélez de la Gomera. Si algo me ha enseñado todo eso es la increíble variedad de personas y paisajes que nos incluimos dentro de eso llamado España. Y sentir un enorme orgullo de que la españolidad se manifieste, no solo a través de las cosas que tenemos en común, sino a través de las sutiles (o no tan sutiles) diferencias que existen entre nosotros.

Que nuestro país, pese a su turbulenta historia y etapas de espantoso cainismo y desprecio al pasado, conserve sus otras lenguas, les haya dado carácter oficial (más la lengua de signos) y puedan ser usadas para relacionarse con la Administración, me parece un auténtico milagro del que sentirnos orgullosos.

Que esas lenguas se usen en un foro como el de la Conferencia de presidentes autonómicos, me parece un símbolo de institucional y de unidad casi a la altura del de nuestra bandera y nuestro escudo. Y el que una presidenta empeñada más en buscar broncas y en montar numeritos más que en gobernar y en gestionar su comunidad, lo denuncie como un intento de hacerla “extranjera en su propio país”, me parece un violento provincianismo y un desprecio a españoles a los que su partido luego se llena la boca de defender, o de pretender que pretenden que tengan “auténtica igualdad de derechos”.

Lo que hace extranjeros a otros españoles es precisamente despreciarlos por no ser igual que uno mismo. Y de eso, desgraciadamente, tenemos sobrados ejemplos: los liberales españoles del siglo XIX a los que Fernando VII quiso privar de españolidad, los republicanos de la Guerra Civil, a los que Franco no quiso reconocer como compatriotas y que entregó a los nazis para ser masacrados en los campos y, por supuesto, los habitantes de regiones en las que se habla más de un idioma, que es tan español como el castellano que Ayuso masacra con su forzado acento cheli.

Las diferencias entre nosotros, de tradición, de identidad o de ideología no nos hacen extranjeros. Lo que nos hace extranjeros en nuestra propia tierra es la cerrazón de mente, el desprecio a la cultura y el anti-intelectualismo y el rechazo de personas que deberían representarnos a todos, pero que optan por representarse histéricamente a sí mismas, como los lamentables youtubers residentes en Andorra.

Incoherencia Habitacional Parte I: la Conferencia

Marc Alloza

El próximo viernes tendrá lugar la vigésima octava Conferencia de Presidentes autonómicos cuyo orden del día, como se indica en la publicación de la Moncloa, recogerá los puntos propuestos por 13 comunidades autónomas. El titular conduce a engaño si se quieren conocer estos puntos puesto que no los recoge el artículo, pero si se puede leer que es la vigésimo-segunda conferencia que convoca Pedro Sánchez, de las que 19 fueron durante la pandemia incluidas 17 por videollamada y todo. Que lo de Conferencia fue idea de Zapatero que entre 2004 y 2009 las convocó 4 veces y que Durante los siete años de gobiernos de Mariano Rajoy este órgano se convocó dos veces. Se percibe que hay un sólo, de solamente, tácito en la frase. Interesantísima información de la que he podido extrae lo de vigésimo-octava del principio porque he sumado (4 + 2 + 22).

En realidad buscaba los puntos de los que discutir, que se entiende dan motivo a la convocatoria o al menos es lo normal cuando se convoca una reunión. Bueno, al menos es lo que hace el presidente de mi escalera cuando convoca una conferencia de propietarios, que hizo también el anterior y que yo también hice a imitación de mis predecesores. Incluso en algunos trabajos se hace también, no digo en todos porque en general la gente, cuando va a trabajar y tiene una reunión es para pasar el rato y echar unas risas con el jefe por lo que ni se pone orden del día ni nada y el asunto es ambiguo tipo reunión y nada, cada uno cuenta lo suyo y no se da uno cuenta que se tiene que ir a casa y las decisiones se toman solas y el trabajo sale sólo también, una maravilla.

Volviendo al tema he buscado a ver si encontraba los puntos en El Gobierno garantiza al PP tratar sus temas en la Conferencia de Presidentes tras el amago de plantón de sus barones de RTVE1, esta vez me he quedado a medias. Me ha quedado claro el toma y daca entre Gobierno y Partido Popular pero los puntos exactamente no del todo. En el otro enlace bien posicionado de Google para la búsqueda “orden del día conferencia presidentes autonómicos”, https://mpt.gob.es/politica-territorial/autonomica/coop_autonomica/Confer_Presidentes.html tampoco he encontrado nada, pero buen sitio para ver el histórico.

En otro enlace de una página de cuyo nombre no puedo acordarme porque tiene “baneado el delivery y el meneo de sus temas sin la bula de sus mercedes” (no me atrevo ni a poner el mensaje original) me quedaba casi claro, pero no lo puedo citar.

En otro he aceptado las cookies “vendiendo” mis datos a no sé cuántos cientos de organizaciones para que luego el artículo sólo fuera para suscriptores y claro para una noticia…

Al final le he preguntado al ChatGpt que me ha dado 4 puntos y cuando le he pinchado a ver si había más, el pobrecillo creo que me ha sacado cosas de otras veces o vete a saber igual sí que son de esta.

Al final creo que los puntos serán:

  • Vivienda
  • Educación – Universidades públicas
  • Financiación autonómica
  • Ocupación
  • Plan energético
  • Inmigración y control de fronteras
  • Inversiones infraestructuras de red ferroviaria
  • Sanidad-Déficit de profesionales sanitarios
  • Primer ciclo de educación infantil
  • Reforma del poder Judicial y de la Fiscalía

Ambicioso, pero como los Presidentes son personas parcas en palabras que van al grano con un estilo directo y sintético a la vez que preciso y didáctico. Personas dialogantes, empáticas y con una enorme capacidad de llegar a consensos en aras del bien del país. No me cabe duda de que los temas los llevaran bien trabajados con algún principio de acuerdo previo. Estoy convencido de que va a ser un éxito, porqué a pesar de lo amplio y complejo de los temas, cuando hay buena voluntad, que la hay, y predisposición a resolverlos que también, nada puede fallar.

Bueno el tema de que quería escribir era acerca de la vivienda, pero el tema de la conferencia se me ha ido de las manos y tendré que hacer dos partes.

El primero de los puntos de la Conference League de Presidentes es la Vivienda. No se descubre nada si se dice que en España hay un problema con la vivienda que viene de antiguo, pero para resumir muy resumidamente nos quedaremos en el siglo XXI. En la primera década de este siglo ya había una conciencia social a todos los niveles de la población de que la vivienda era un enorme problema para toda la población pero en especial para los jóvenes. En las zonas del país la tensión habitacional era, y es, tan insoportable que lleva su caso más extremo: el sinhogarismo. La expansión constructora al extrarradio de las grandes ciudades y la compra de apartamentos y chalets de vacaciones, etc. daba fuelle a la economía de la “España va bien”. Con el cambio de gobierno nadie paró la música hasta que en el 2008 se hizo un stop a nivel mundial y aquí nos estalló la burbuja en la cara.

En el siguiente gráfico se muestra la evolución de las personas sin hogar atendidas en centros asistenciales que tiene publicado el INE con datos de octubre de 2022.

Gráfico INE Encuesta sobre personas sin hogar(últimos datos 10/2022)

Aunque de acuerdo a HOGARSI  serían unas 37.117.

Otro indicador de referencia es la edad de emancipación, que en España sigue creciendo. Si en 2021 era de 29,8, 3 años por encima de la media europea, en 2023 sube hasta los 30,3. A la vista está que las medidas que se han tomado no funcionan. Se ha escrito largo y tendido acerca de posibles soluciones desde muchos colectivos, asociaciones, ONGs, etc. En este mismo blog hay muchos y buenos artículos al respecto pero poco caso o ninguno. Incluso si se le pregunta al chatGpt, la respuesta  bien trabajada y más clara que en los puntos del reunión del viernes. Pese a lo cual espero que este viernes en la conferencia se llegue a consenso y se tomen medidas eficaces.

Un elemento con el que se puede jugar por ejemplo es la vivienda de protección oficial. La descalificación de una vivienda protegida es competencia de las Comunidades Autónomas, como se indica en la web del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana con sus 17 enlaces a las 17 normativas y procedimientos. En la provincia de Barcelona por ejemplo, en 2023 había 72.501 viviendas de protección oficial de las que en 2030 sólo quedaran 36.031 y en 2040 solo 18.830. Las viviendas descalificadas pasaran de haber sido adjudicadas a un precio pretasado dando una oportunidad a una persona o familia, a poderse vender en el mercado a precio libre ayudando a mantener/encarecer el parque de viviendas en general.  La protección de las viviendas VPO, por lo general, en muchas comunidades se levanta a los 15 años y no suele ir más allá de los 30. El típico “pan para hoy, hambre para mañana”. Una buena medida sería que esta protección no prescribiera. En Catalunya, aunque tarde, llegó mediante el (Decreto Ley 17/2019) la práctica totalidad de las viviendas protegidas que se están construyendo y se construirán no podrán ser descalificadas en lo sucesivo, Algo parecido sucede en el País Vasco pero hasta dónde yo tengo entendido en ninguna más.

Pero a pesar de este decreto no todo es coherencia así que en el próximo artículo explicaré la historia de la fábrica de cartón de mi municipio, propuesta de la Generalitat para un solar de mi municipio.

Lo último de la Conferencia es la polémica del pinganillo… Veremos el viernes si sirve de algo o sólo ha sido un gasto para nada.

De Mahoma y Carlomagno

Juanjo Cáceres

El pasado mes de mayo se cumplían 90 años de la finalización, por parte del historiador belga Henri Pirenne, de la obra Mahoma y Carlomagno, cuya publicación tendría lugar algunos años después, de forma póstuma, tras dos revisiones realizadas por su propio hijo, Jacques Pirenne, y por el historiador Fernand Vercauteren.

Se trata de una breve monografía de algo más de 200 páginas, muy leída por diferentes generaciones de historiadores y estudiosos del pasado, que todavía se encuentra en las librerías de nuestro país, ya que forma parte de la extensa colección de obras especializadas, publicadas bajo el sello de Alianza Editorial. Pero como todo en la vida, es un trabajo que el paso del tiempo va dejando atrás, sepultado, primero, por una oleada de trabajos que abordan la misma problemática -el surgimiento de la Edad Media- discutiendo las conclusiones del autor y, después, por la proliferación incesante de libros de cualquier temática, que castigan con la marginalidad a todas aquellas obras que no gozan de una especial protección o prestigio.

Sin embargo, este trabajo marcó un profundo cambio de paradigma y dejó una extensa huella en la forma de analizar la continuidad y el cambio histórico. Para cuando este historiador se incorpora a la Universidad de Gante, en 1892, las visiones sobre el fin de la Antigüedad siguen ancladas en una percepción apocalíptica de las invasiones bárbaras y en la fijación del inicio del Medievo en la fecha de sustitución del último emperador del lado occidental del Imperio considerado propiamente romano, en el año 476. Tras Mahoma y Carlomagno, aunque no solamente por esa obra y no de forma inmediata, empezará a cobrar forma el concepto de “Antigüedad Tardía”, para referirse a los siglos posteriores al siglo IV. Y es precisamente Pirenne quién sitúa algunas de las principales claves interpretativas para referirse a ese extenso periodo en que la edad antigua no acaba de terminar y la edad media tampoco despega del todo.

Son varios los elementos que Pirenne describe para asentar sus puntos de vista y nos da con ello una importante lección sobre la interpretación de los hechos históricos y sobre la ambigüedad de aquello que consideramos continuidad y de aquello que consideramos cambio.

Revisando el siglo V, destaca que la formación progresiva de las monarquías de origen germánico -visigoda, ostrogoda, franca, burgundia, etc.- se asienta sobre las estructuras administrativas, jurídicas y fiscales del Imperio Romano y sobre la preservación del origen romano -no germánico- entre los funcionarios de alto rango. También el relevante papel del Imperio Romano de Oriente, con capital en Constantinopla y con un Emperador al frente que no deja de ejercer de forma simbólica la toga imperial sobre todo el antiguo territorio romano. Un territorio que sigue siendo la principal potencia mediterránea y que va a ampliar su dominio cuando, bajo el gobierno de Justiniano, vuelva a poner bajo su control todo el norte de África -tras conquistar el reino vándalo-, se apropie de una parte del Levante ibérico y recupere una importante franja de la península itálica.

La preminencia de Constantinopla, la centralidad del Mediterráneo, la permanencia del latín, lo reducido del contingente germánico, la continuidad de un ordenamiento jurídico de inspiración claramente romana o el carácter laico de la designación de los reyes de esas nuevas dinastías, llevan a Pirenne a subrayar la continuidad de la unidad mediterránea y de lo esencial de la cultura romana hasta la irrupción en Europa del Islam en el siglo VII, lo que implicaría, a su vez, continuidad en el orden económico y en el orden social.

Esa irrupción es, en cambio, la que marcaría el punto de fractura con lo anterior. En parte, porque supondría el fin de la unidad mediterránea, tras quedar el Mare Nostrum dividido, por un lado, en los territorios dominados por los árabes (todo el sur, desde la parte más oriental hasta la Península Ibérica), que reorientan sus coordenadas comerciales hacia Bagdad, y, por el otro, por una zona central y nororiental cristiana sometida a intensos conflictos. Y en parte, porque ese ascenso del poder árabe, no solo instaura un nuevo orden sino que impulsa la transformación del único reino superviviente de los formados en el siglo V, el reino franco, en un espacio de naturaleza distinta mientras se produce el ascenso de la dinastía carolingia, que culmina con la proclamación de Carlomagno como emperador en la Navidad del año 800.

De acuerdo con estos análisis que Pirenne expone detalladamente mediante una enumeración de diferentes hechos históricos, ha sido posible establecer -y así se ha ido estableciendo académicamente- ese primer periodo de entre 250 y 300 años tras la caída de Roma, que luego se ha denominado Antigüedad Tardía. Con el paso del tiempo se ha discutido mucho sobre buena parte de la exposición que el historiador hizo en su libro y a este hecho trascendental que fue la expansión islámica sobre Oriente Medio, el norte de África y Europa, se han añadido otros igualmente cruciales para la transformación de Europa durante este periodo y que darán forma a la edad media que después conoceremos: la evolución del papado, la irrupción de nuevos estados del este europeo en la historia de Europa, etc.

Pero Mahoma y Carlomagno aporta además el valor añadido de reflexionar sobre la naturaleza del poder político y los diferentes grados de profundidad con los que puede impactar a la sociedad, según cual sean sus características y circunstancias. También sobre la forma de ejercer el poder, la diplomacia y sobre la naturaleza de la autoridad, que es mucho más que los títulos sobre los que se ostentan. Igualmente enriquecedora es su visión del Estado como una estructura duradera, pese a que al frente del mismo se produzcan cambios de la magnitud de los vividos en Europa en el siglo V.

Porque, al fin y al cabo, el factor clave para el cambio no es ni ha sido nunca la identidad de quien ostenta la titularidad del poder, sino la voluntad de elevar un nuevo orden social, institucional o religioso, tal y como hizo el Islam en su periodo de expansión o tal y como intentó hacer Carlomagno, sin lograrlo de forma duradera, quién sin embargo acabaría alimentando las condiciones para el desarrollo de un nuevo orden, el orden feudal. Esos matices, que delimitan las posibilidades y capacidad de penetración del poder político, son importantes tanto en nuestra época, como en aquella.

«Agentes especiales» del partido

Carlos Hidalgo

En política hay que tener un cuidado exquisito con lo que se dice. Porque muchas veces no sabes realmente quién te está oyendo y qué es lo que pasa por su cabeza cuando hablas, porque puede ser el comienzo de un estrambótico efecto dominó, en el cual, alguien con las entendederas justas puede lanzarse a hablar o actuar en tu nombre.

Hay dos ejemplos clásicos: Felipe González y el rey Juan Carlos. Parece ser que ambos recibían con amabilidad a quienes les visitaban, los escuchaban largo rato y luego el interlocutor salía convencido de que le habían dado la razón, aunque ni los entonces Presidente del Gobierno y Rey de España, hubieran dicho nada. Ello llevó a no pocas situaciones problemáticas en los años 80 y principios de los 90; desde crisis internas en el PSOE a, dicen, el propio golpe de Estado de febrero de 1981.

Además, es que los políticos tienen fans, como si fueran estrellas de rock. Hay gente que peregrina de acto en acto, de mitin en mitin, de conferencia en conferencia, buscando saludar al político, hacerse una foto con él, tratando de que su cara le suene, de intercambiar saludos, todo ello para en un momento dado decir: “yo conozco mucho a X”. Lo cual es peligroso, porque muchas de las personas que funcionan así tienen severas carencias; éticas, afectivas… del carácter que sea. Y también te pueden meter en un problema.

Por no hablar de que la política es afortunadamente tan amplia, que es posible que algunas de esas personas con carencias terminen en cargos públicos, en la estructura de los partidos políticos y hasta es posible que, en puestos de confianza, que están pensados para personas capaces de resolver problemas, no para gente que los causa.

Pienso en tres ejemplos puramente españoles y, como tales, mezcla de tragedia y de parodia: el concejal Bartolín, el Pequeño Nicolás y Ángel Carromero.

Bartolín se sentía injustamente tratado por la corporación municipal a la que pertenecía y por su Partido. Bartolín quería ser famoso y reconocido. Así que no tuvo mejor idea que fingir que había sido secuestrado por la banda terrorista ETA y para dar realismo al secuestro, se fue en tren al País Vasco. Cuando la Policía y la Guardia Civil hicieron su trabajo, el bochorno fue máximo. Por supuesto, Bartolín aún mantiene que hay lagunas en todo el asunto y que fue víctima de una inverosímil conspiración.

El Pequeño Nicolás fue criado a los pechos del entonces concejal-presidente del madrileño distrito de Moncloa-Aravaca, bien conectado con empresarios de la noche y del espectáculo. Nicolás decidió que había pasta en todo ello y que a él le gustaba todo lo del coche oficial y sentarse en reservados para negociaciones de altos vuelos; así que se inventó que actuaba en nombre de varios políticos con los que tenía muchas fotos, fingió ser agente secreto, personal de la Casa Real y actuar en nombre de la entonces vicepresidenta del Gobierno: Soraya Sáenz de Santamaría. En los años en los que mantuvo sus engaños se codeó con empresarios que le regalaban dinero sólo por decir que venía en nombre de alguien importante, vivió a todo trapo en un chalé carísimo y hasta corrompió a policías municipales que fingían ser sus escoltas. Hoy este chaval está a un paso de entrar en prisión y, por supuesto, sigue afirmando pertenecer a unos servicios secretos que, dice, le han traicionado y amenaza con hacer públicas grandes revelaciones que nunca se han materializado. Y todos lo que salen en una foto con él tratan de pasar del asunto avergonzados.

Ángel Carromero, por su parte, era el chico para todo de las Nuevas Generaciones del Partido Popular. Se encargaba de arreglar asambleas, pasar mensajes y hacer de persona de confianza de los altos cargos de su partido. Carromero, que también tenía pretensiones de agente especial, fue enviado a Cuba para dar apoyo a miembros de la oposición al régimen. Y Carromero, en un ejercicio de conducción imprudente en la isla caribeña, terminó matando a los miembros de la oposición en un accidente de automóvil. Su partido, pensando que el chaval merecía otra oportunidad, le rescató de Cuba, le dio un cargo de asesor en la Junta Municipal de Moratalaz y le mantuvo en sus cosas de agente especial hasta que le pillaron espiando a Isabel Díaz Ayuso, parece que por encargo del Concejal Borja Carabante, que también supuestamente habría recibido el encargo de tratar de desactivar a la presidenta madrileña antes de que hiciera daño al presidente del Partido Popular; en aquel momento Pablo Casado. Todos sabemos que la cosa salió mal. Carabante renegó de Carromero y este acabó fuera de la política. No por fingir ser agente especial de su partido, sino por ser uno particularmente incompetente. Por dos veces.

Así que cada vez que vemos a alguien haciendo el ridículo, supuestamente en nombre de un partido, uno se pregunta qué tenemos aquí: ¿Bartolín, Nicolás o Carromero? En los tres casos acabaron fuera de su partido y fuera de la política. El bochorno que causaron, sin embargo, permanece años y décadas después.

Un viejo baúl desvencijado

Arthur Mulligan

Así me imagino el vacío de cualquier sede del partido socialista ayuno de doctrina. Apenas reciben a nadie y solo un televisor de plasma sin sonido reproduce en bucle la última ocurrencia de Ferraz sobre el último bulo: «no hay nada, y esa persona de la que usted me habla no es asalariada del partido porque estamos hartos de persecuciones. No renunciamos a presentar una denuncia o, mejor dicho, denunciamos la renuncia del PP a presentar algo parecido a un programa que nos ayude a salir del impasse en el que nos encontramos; por mucho que lo intenten son incapaces de formar un gobierno alternativo al que ofrecemos y entendemos que eso duela. La coalición no corre peligro y mal que bien el programa se va cumpliendo.»

Resignado a la parálisis, el partido socialista mezcla datos macro sin comentar el aumento de la desigualdad social destinando el grueso de recursos a pensiones y a financiar una deuda que nunca se reduce; los servicios públicos pierden calidad y las infraestructuras se deterioran por falta de mantenimiento; impotente, alienta el enfrentamiento entre las CCAA, y desprecia el Parlamento y al Poder Judicial.

En esa enmarañada situación las cuentas, sin presupuestos, presentan una opacidad que todo lo mezcla, fomentando el uso arbitrario de la asignación de recursos y proyectando una imagen internacional llena de conflictos conducidos con mano torpe que no pueden resolverse mediante consignas mitineras y la jactancia pedante de un outsider.

Irrita profundamente el Presidente, su inconsistencia y la falta de preparación cuando afirmó en el Congreso de los Diputados, el miércoles 7 de mayo de 2025, que “en España no hay uranio y por tanto tendremos que importarlo” durante su comparecencia sobre la estrategia de defensa y el apagón del 28 de abril. Esta declaración se puede escuchar en el minuto 55:13 de su intervención, y fue reiterada en varias ocasiones, por ejemplo: “Mucho hablan de las centrales nucleares y poco hablan de que en España no hay uranio y por lo tanto tendremos que importarlo. ¿De dónde, señorías?”.

Más tarde, ante la polémica y las críticas, Sánchez matizó en una segunda intervención que los yacimientos de uranio existentes en España “dejaron de explotarse hace décadas porque eran absolutamente inviables desde el punto de vista económico y altamente contaminantes”.

Estas afirmaciones han sido ampliamente desmentidas por expertos y medios, ya que España cuenta con importantes reservas de uranio (más de 34.000 toneladas según el Libro Rojo del Uranio de la OCDE), aunque su extracción está prohibida desde 2021 por la Ley de Cambio Climático y Transición Energética. La última mina cerró en el año 2000, pero el recurso sigue existiendo en el subsuelo español, especialmente en Salamanca.

Por una suerte de justicia poética se da la circunstancia de que Leire Diez (la afiliada que ha querido comprometer a un teniente coronel de la UCO en estos días) fue jefa de Comunicación de ENUSA, empresa pública del sector nuclear.

Dice Zarzalejos: «Ha tenido que ser el compañero de fatigas del presidente, su fiel escudero, un presunto corrupto del peor estilo, el que haya desvelado, en parte o en todo a través de las publicaciones del diario El Mundo, la idiosincrasia del verdadero personaje que habita en la Moncloa. Es ese que, con el descaro propio de los que se creen impunes e inmunes, traslada sus mensajes a su lacayo con descalificaciones, insultos, órdenes intrusivas, sospechosas ocupaciones y preocupaciones y mandatos de dudosa eticidad democrática. Estos mensajes corroboran una trayectoria anterior democráticamente desquiciada del personaje, acosado por las conductas de sus familiares (su mujer y su hermano) y de los que fueron -y siguen siendo, quizá como Santos Cerdán- sus más próximos colaboradores. Y acreditan un presente de Sánchez verdaderamente desolador.»

(…) «La no lejana y fundada sospecha sobre las conductas de Santos Cerdán, sucesor de Ábalos en la secretaría de organización del PSOE, introductor de Koldo García, y la progresión pésima para él de los procesos penales (del fiscal general, de su mujer, de su hermano, de la trama de Ábalos, Koldo y Aldama) y la expectativa de que el rescate de Air Europa se complique procesalmente, atemorizan en la Moncloa y en Ferraz. Porque si Sánchez ha desvencijado el sistema político, su soberbia jupiterina propicia un ajuste de cuentas entre desalmados -él lo es, y lo son Ábalos y compañía- que incendiará lo poco que queda del PSOE. Sus socios, todos ellos, le dejarán que continúe por el camino de la autodestrucción y se asegurarán de que, durante la agonía, termine por reventar la caja del Estado. Así se pasa de la adhesión al miedo. De la gloria del poder a la miseria del fracaso. Del peor de todos: del fracaso moral.»

Como citábamos aquí mismo en Abril: «A los que acompañaban a Sánchez en ese Peugeot, españolísimo como la furgoneta del tapicero, españolísimo de hambre, mediocridad, ambición, pelotazos y venganzas, Aldama les ha acusado de haber cobrado casi un millón de euros en comisiones. Koldo y Ábalos están ya camino del banquillo o del puré de guisantes compartido con tíos tatuados de la oreja al badajo, y Cerdán ya no es que esté señalado o resulte sospechoso, sino que empieza a ser inexplicable, él que también sintió la chispa, que también vio en Koldo un esbirro o una estrella de cine mudo y pronto lo abrigó y colocó.»

Y así parece que terminará la cosa, con el próximo informe de la UCO, que si cumple las expectativas generadas situará a Cerdán en una posición insostenible y al Partido y a su Secretario General dolorosamente silenciados en el centro de una habitación mirando con melancolía ese baúl que terminó su viaje. Dos Secretarios de Organización imputados no hay manual de resistencia que lo aguante.

Solo existe la realidad

Verónica Ugarte

Hace algunos años leí que Cristo quería descansar luego de una larga jornada. Se acercó al negocio de un zapatero judío a quien le pidió sentarse un rato a la sombra. El zapatero se lo negó, por lo que su pueblo ha estado vagando miles de años como castigo. Son cientos las leyendas, mitos, historias que conforman el ideario de un antisemita. Se han ido alimentando de exageraciones, creencias religiosas, mentiras, y a veces hechos reales. Expulsiones, pogromos, guetos, a lo largo de los siglos medidas crueles buscando su desaparición.

El antisemitismo llegó a su punto álgido con el Holocausto. A partir de ahí, y con el sionismo como referente, nacido éste después del Asunto Dreyfus, se buscó, con la ayuda de un Occidente lleno de culpa, una tierra que los judíos pudiesen llamar país. Israel nació y millones lloraron. Unos de alegría y otros de dolor. De dolor al ser expulsados de sus propias tierras palestinas, Occidente abriendo una crisis sin medir las consecuencias.

Varias guerras hemos vivido. La de los Seis Días trajo como botín de guerra los Altos del Golán, Cisjordania, la franja de Gaza y la península del Sinaí. Mediante acuerdos poco a poco los territorios ocupados se han devuelto, menos la franja de Gaza y los Altos del Golán y Cisjordania solo parcialmente.

Desde aquel fatídico 7 de octubre de 2023 una parte del mundo ha sido testigo no solo de una brutal respuesta buscando venganza, sino también la deshumanización del pueblo palestino. Son demasiados los israelíes que se creen verdaderamente el llamado pueblo elegido, y con ello, las únicas víctimas del conflicto. Aquellas que tienen el derecho de evitar la entrada de ayuda humanitaria. Que legitiman con sus acciones y con su silencio el martirio, la hambruna, la tortura que miles de sus antepasados vivieron en campos de exterminio.

Este no es el primer genocidio que el mundo vive, pero si el único donde el asesino se autoproclama con el derecho divino de autodefensa y de víctima a la vez. Netanyahu es buscando por la justicia internacional, pero ha visitado EEUU y Hungría sin ser entregado a La Haya. ¿Razones? Los presidentes de ambos países no reconocen al Tribunal Internacional, o tal vez saben que económicamente no se pueden ver arrastrados a esta guerra, que comenzó en 1947.

El Primer Ministro de Israel continúa con una retórica absurda y se defiende diciendo que Israel se encuentra “en el lado correcto de la Historia”. Un discurso simplista e irresponsable que inunda de desprecio y hasta odio hacia los judíos en general y hacia Israel en particular. El marketing utilizado por diversos gobiernos en torno al Holocausto ya no es admisible bajo ningún punto. Alrededor del globo hay manifestaciones pro-Palestina. Miles de artistas consagran sus obras, palabras, letras y acciones contra uno de los actos más inmorales que hemos visto desde hacía décadas.

Judíos son insultados y asesinados en la calle. Señaladas sus empresas, mientras que Gaza muere lentamente. Cada día un médico se queda sin medicamento. Cada día una vida se pierde. Cada día se trata de entrar a la Franja pero Israel se niega a proteger lo que para la Torah es lo más sagrado, después del conocimiento: la vida. Las famosas palabras de Schindler que Hollywood dio teatralmente fama hace treinta y dos años, “quien salva una vida, salva al mundo entero” crean una pregunta que no tendrá respuesta a mediano plazo: ¿qué mundo queda cuando asesinamos miles de niños indefensos?

Mazón, la verdadera víctima

Carlos Hidalgo

Que el presidente de la Comunidad Valenciana, Carlos Mazón, tiene serios problemas con la realidad es algo que vemos observando de manera patética y trágica desde que las inundaciones de la DANA de Valencia dejaron tras de sí 235 muertos, un desaparecido y Mazón, desaparecido en un larga en inexplicable sobremesa en un restaurante, empezó a mentir sobre lo que hacía, lo que le correspondía hacer, los tiempos, las horas, los lugares, las personas y las competencias.

Mazón, que avergüenza hasta a su propio partido, ha gastado más tiempo y dinero público en intentar comprarse una buena imagen y en querer aparecer como la única y la más importante víctima de la catástrofe. Además, como los miembros de su partido se avergüenzan de él, trata de compensarlo regando con el dinero de la reconstrucción a todos los implicados en Gürtel que no están en la cárcel todavía o que están recién salidos de ella. De paso, para tratar de parasitar el prestigio ajeno, nombró vicepresidente a un General de Brigada experto en reconstrucciones que no parece estar restaurando Catarroja al mismo ritmo que se restauró Mostar.

Mazón, obviamente, sigue pensando más en su bienestar que en el de sus ciudadanos, lo que le hace objeto de abucheos cada vez que es visto en público. Así que solo comparece en el Parlamento de Valencia, donde es convenientemente arropado por su propio partido y por Vox, y en actos muy privados, donde los que dependen de él para cobrar a fin de mes o para hacer negocios, le aplauden sin demasiado entusiasmo.

Así que, dentro de esa lógica que solo tiene sentido para Mazón, este se ha negado a ver a las asociaciones de víctimas, insinuando de paso que el dolor de todas las personas que han perdido a sus seres queridos y a sus negocios mientras el Presidente valenciano estaba de sobremesa, es un dolor que tiene un origen “político” y “con ánimo manipulador”, haciendo lo que parece a todas luces un ejercicio de proyección.

Claro, luego resulta que su partido en Europa, la propia Comisión Europea y el Presidente del Gobierno, sí que han recibido a esas asociaciones y él queda en evidencia. Así que de nuevo pone en marcha su inventiva y suelta la infantil mentira de que él sí que ve a las víctimas, pero que es en secreto. Una vez recibida semejante idiotez con el desprecio de propios y ajenos que tal embuste merece, Mazón se ha apresurado a llamar a las asociaciones, mientras les reprocha ahora que se hayan reunido con todo el mundo, menos con él.

Y es que la víctima sigue siendo él. No puede ver más allá.