De mortuis, nil nisi bonum

Verónica Ugarte

“El hecho de ser un gran escritor no significa cumplir con un compromiso: el compromiso es doble. Por un lado, dar el máximo como escritor y en segundo lugar, hay que responder también con la conducta personal, con la conducta ideológica, con la conducta política. El paralelismo, la coincidencia de esas dos cosas en el trabajo de un escritor; ese es el verdadero compromiso.” Julio Cortázar

El llamado Boom Latinoamericano no solo fue una colosal cosecha de grandes títulos y plumas que pusieron en el mapa literario mundial a todo un subcontinente que antes no tenía voz. Fue también un acto político, una toma de conciencia, de posturas ante una serie de dolorosas dictaduras en la mayor parte de aquellos países.

Fueron años aciagos donde generaciones se vieron, se ven y se verán retratadas. Porque la literatura es un testamento, un ejercicio de memoria, de historia, a través de la prosa y de la poesía. Sigue leyendo

La autoridad creciente sobre el partido menguante

Carlos Hidalgo

Hace pocos días en los que Podemos anunció varias cosas: primero, que Ione Belarra continúa siendo la líder sobre el papel de la formación morada. Segundo, que Irene Montero ha sido designada como candidata a las próximas elecciones generales. Tercero, que aunque se llenan la boca con la unidad de la izquierda, no tienen pensado formar ninguna clase de coalición, a menos que los partidos que la integren se subordinen completamente a Podemos.

Nada de esto ha parecido sacudir el panorama político de España, donde parece que la gente está más ocupada viendo cómo se posiciona nuestro país en el mundo sin reglas que quieren Donald Trump y sus amos rusos, o bien en el que la derecha trata de desgastar a un gobierno que cada vez tiene que hacer más malabarismos parlamentarios para sacar adelante su agenda legislativa. Nada malo, por otro lado, el Gobierno ha sacado adelante entre el 89% y el 90% de sus proyectos de ley, lo que motivó un titular en la prensa de derechas, que denunciaba que el Gobierno había perdido el 10% restante. Todo depende del punto de vista, por supuesto.

Pero nada de esto parece interesar a la formación que fuera dirigida por Pablo Manuel Iglesias Turrión, que además de usar su minoritario medio de comunicación para desinformar a la rusa, cobrarse deudas personales y dar lecciones de periodismo a los que saben más que él, ahora también está pidiendo dinero para ampliar su taberna en Lavapiés. Lo que otros ven como una manera cuestionable de solicitar crédito para una empresa, Iglesias lo defiende como un acto de resistencia contra el fascismo. Y es que parece que el profesor de Políticas ha llegado al punto al que llegan muchas celebridades de internet; que es creer que su mera existencia es beneficiosa para el mundo y merece ser regada de dinero por el mero hecho de ser, ni siquiera por el de estar. Sigue leyendo

Vía crucis

Arthur Mulligan

Durante el periodo 2016-2017 Jose Luis Ábalos, Cerdán, Koldo Eizaguirre y otros colaboradores junto a Pedro Sánchez recorrieron España en un Peugeot 407; estos trayectos, de miles de kilómetros (45.000, más de una vuelta a la Tierra) y muchas horas compartidas en carretera, generaron una relación de confianza y permitieron que los acompañantes se conocieran en profundidad, tanto en lo político como en lo personal.

Ábalos, conocido por su carácter independiente y directo, fue uno de los principales apoyos de Sánchez en su regreso a la secretaría general del PSOE y su relación se forjó en ese contexto de convivencia y lucha política compartida. Las fuentes coinciden en que en ese Peugeot se compartieron confidencias, planes y momentos de tensión, lo que refuerza la idea de que Sánchez tuvo oportunidad de conocer de cerca la personalidad y hábitos de Ábalos.

El partido estaba profundamente dividido tras la dimisión de Sánchez y la lucha por el liderazgo frente a Susana Díaz. Reconstruir apoyos y cohesionar el partido fue uno de los principales retos. Ambos tuvieron que afrontar críticas internas y externas, así como la presión mediática y de la oposición, que aprovechaba cualquier debilidad para atacar su proyecto político. Sigue leyendo

Parenostre

Alfons Salmerón

Ayer se estrenó la película Parenostre que versa sobre la vida de Jordi Pujol, el que fuera presidente de la Generalitat de Catalunya entre 1980 y 2003. Una vez vistos ya algunos cortes de las entrevistas de promoción que ha realizado estos días su guionista, el periodista Toni Soler, director de Minoria absoluta, productora entre otras del programa de sátira política Polònia que emite con éxito la televisión autonómica catalana desde 2006. Para ser sinceros, lo cierto es que no me apetecía demasiado pagar una entrada por ver una película, cuya intención en palabras de su propio guionista, pretende abrir un debate sobre la rehabilitación de la figura política de Jordi Pujol, que como saben, fue apartado de la vida pública desde que en 2014 reconociera en un comunicado público que él y su familia poseían cuentas en Andorra con dinero que había ocultado a la Hacienda Pública española desde hacía más de 30 años. El caso Pujol fue una bomba que sacudió la política catalana, acabó con el pujolisme y dejó tocada y hundida a Convergència Democràtica, el partido que el mismo fundó y que gobernó Catalunya desde 1980 combinando el nacionalismo identitario con un pragmatismo eficaz que consiguió representar los intereses de la burguesía y las clases medias catalanas durante casi tres décadas, exhibiendo además, una notable influencia en los gobiernos de Madrid y en la corte misma.

Sin embargo, el pasado viernes cuando me acerqué al Círcol catolíc de Vilanova i la Geltrú para consultar la programación de cine para el fin de semana y vi que esa misma tarde tenían prevista la proyección de la película y un coloquio posterior que contaría con la presencia de Toni Soler, no  me pude resistir a la tentación de sacar una entrada para verla. El preestreno en Vilanova una semana antes de su puesta de largo en las salas comerciales pudo hacerse realidad gracias a que el productor de la película, el también periodista y escritor Paco Escribano, responsable entre otros de títulos como Salvador o más recientemente El maestro que prometió el mar, es vecino de la ciudad. Entre el público estaban presentes algunos ilustres políticos vilanovins como los diputados Franscesc Marc Álvaro o Carles Campuzano, otrora en la órbita convergente y ahora ambos en las filas de ERC. Sigue leyendo

El Periódico antes y ahora: Celsa

Senyor G

Pasado el verano hará dos años del cambio de propiedad del grupo industrial metalúrgico Celsa, con juez por en medio. Si pasan por la autopista al lado de Castellbisbal podrán ver sus abundantes infraestructuras y plantas, y más si entrasen en el polígono con algún cicerone informado. Es decir, una empresa de esas que son vitales en cualquier proyecto industrial de país por dedicarse a una cosa como el acero, por el número de empleados y por su volumen y proyección internacional.

En mi recuerdo, que siempre nos puede traicionar, siempre tuve la impresión de que El Periódico, en la disputa, tomaba partido claramente por la familia Rubiralta por la propiedad del grupo. Diría que con argumentos sobre el interés nacional, de sector necesario para nuestra economía, por los puestos de trabajo y algún apunte de sostenibilidad medioambiental y del grupo como tal, enfrente de unos acreedores de fuera del negocio y de todos estos bonitos y legítimos intereses.

En las últimas semanas, ha vuelto Celsa especialmente a las noticias del diario, con un punto de vista optimista y afín a la nueva dirección, la de los acreedores de entonces. Suavemente si quieren. Y ahí con mis recuerdos me ha llamado la atención la columna al respecto de Gemma Martínez, directora adjunta de El Periódico. Empezando por el título “Los fondos no tan buitres de Celsa (03/04/2025)” y continuando en la primera frase: “Los grandes fondos no siempre son tan buitres como los pintan, por mucho que se empecinen los iletrados que, sin distinción, disparan a cualquier integrante del sistema capitalista.”, recordando que “los Rubiralta acumularon después unas deudas astronómicas impagadas”.  Los acreedores “Al instante se convirtieron en unos apestados para parte de la opinión pública, empresarial y social. No fueron pocos los que dieron por hecho que iban a trocear y desmembrar al gigante de la chatarra, con sus fábricas y sus empleos”, se refiere a estos como “agoreros. Y acaba la columna con la nueva orientación de la empresa gracias entre otras cosas a la entrada de Criteria (La Caixa). Sigue leyendo

Los que esperan a Trump

Carlos Hidalgo

Cuando el actual presidente de los Estados Unidos ganó las elecciones, ya había un montón de personas que estaban esperando cobrarse sus favores. Por un lado estaba Elon Musk, que pretendía convertirse en una especie de Primer Ministro no oficial, dispuesto a que Trump le sirviera en bandeja todo el aparato del Estado Federal estadounidense para ponerse a moldearlo a su imagen y semejanza y, bajo el pretexto de optimizar la estructura de la administración y ahorrar gastos, cobrarse venganzas contra los reguladores y administraciones contra las que el magnate sudafricano guardara algún tipo de rencor; además de favorecer, mediante una ética cuestionable, todos los contratos públicos que la administración tuviera con sus empresas, desde su empresa de coches, Tesla, a la de telecomunicaciones, Starlink, sin olvidar Space X, que cobra auténticas millonadas en contratos con la NASA, pese a perder cohetes a un ritmo alarmante y dañar las instalaciones de lanzamiento de la administración aeroespacial.

Musk parece que va a poner fin a sus andanzas en la administración tan rápidamente como sus cohetes, al haberse vuelto impopular hasta para sus mismos compañeros del gobierno y sufrir terriblemente en los dos sitios que más le duelen: su ego y su cartera.

Aparte de Musk hay otros millonarios que esperaban indultos presidenciales por delitos financieros o estafas, que se levantaran regulaciones medioambientales o de protección a los consumidores y, en general, que Trump, como el autoproclamado monarca que es, les concediera favores de manera arbitraria y muy poco compatible con los mercados libres que todos afirman defender. Y lo cierto es que muchos de ellos lo han conseguido. Sigue leyendo

Docencia pasada

Julio Embid

Tras diecisiete años que terminé de estudiar Periodismo en la Complutense, he vuelto a la universidad, en este caso a la de Zaragoza, a estudiar un postgrado de Derecho. Mérito ninguno, dos tardes a la semana, dos mil euros de matrícula y a tomar apuntes. Lo cierto es que, aunque no soy el más mayor de clase, sí que estoy muy por encima de la media de mis compañeros de clase, muchos de ellos recién graduados. Vuelvo a la universidad, con mis apuntes, mis bolis y mis fotocopias dándome cuenta lo mucho que ha cambiado la docencia. Ya no se escriben hojas a montones. Las clases las tienes colgadas en un servidor, casi siempre en power point y te las puedes imprimir, ir a clase, firmar y apagar el cerebro. La mayoría de alumnos va con portátil a clase (impensable a comienzos de siglo) y algunos de los profesores son mucho más jóvenes que tú.

El otro día, camino de la Facultad de Derecho, me encuentro un puesto de libros de segunda mano en la puerta de la Biblioteca de Letras donde se vendía un libro de texto de “Formación Político-Social” de 3º de Bachillerato, editado por la Sección Femenina en 1967, pura y dura dictadura. Me lo compré en cuanto lo vi. Dos euros bien invertidos. Les explicaré a continuación como era la docencia hace casi sesenta años. El libro presenta la metodología del libro al principio del mismo explicando la esencia del mismo resumida en sola palabra: España. A partir de ahí se define que es la provincia como una unidad de convivencia basada en el régimen administrativo, frente al municipio que es una entidad natural. Por cierto, en aquel año había 54 provincias españolas, las actuales más: Ifni, Sahara Español, Fernando Poo y Río Muni. Sigue leyendo

8 de abril, Día Internacional del Pueblo Gitano

Marc Alloza

El pasado martes 8 de abril se celebró el Día Internacional del Pueblo Gitano. La cita se conmemora desde 1990, y recuerda la fecha del primer congreso internacional Romaní celebrado en 1971 en Chelsfield, cerca de Londres. Este año 2025 además también se conmemora el 600 aniversario de la llegada del Pueblo Gitano a España, motivo por el cual el Gobierno lo declaró como Año del Pueblo Gitano.

El pueblo gitano es originario de las regiones del Punjab y Sindh en India y Pakistán. Emprendió su larga migración hacia occidente en dos grandes oleadas. La primera fue durante el siglo IX cuando el Islam llegó a la India. La segunda se produce en el siglo XIII tras la expansión del imperio mongol. Se estima que podría haber unos 12 millones de gitanos en el mundo. Repartidos principalmente por Turquía y Europa aunque también habría muchos en Estados Unidos y Latinoamérica.

Se tiene constancia de su llegada a la península por un salvoconducto del Alfonso V de Aragón el Magnánimo, Rey de Aragón, Valencia, Mallorca, Cerdeña, Sicilia y Conde de Barcelona, Rosellón, Cerdanya y Urgell, expedido a “nuestro amado y devoto don Juan de Egipto Menor” (Juan llamado conde de Egipto Menor, término que se refería de forma indeterminada a la zona del mediterráneo oriental entre Chipre y Siria) y que también aplicaba a “los que con él irán y lo acompañarán, con todas sus cabalgaduras, ropas, bienes, oro, plata, alforjas y cualesquiera otras cosas que lleven consigo, sean dejado ir, estar y pasar por cualquier ciudad, villa, lugar y otras partes de nuestro señorío a salvo y con seguridad,” por una duración de tres meses a partir del “doce de enero del año del nacimiento de nuestro Señor 1425.” . Este grupo se estima que estaba formado por entre 12 y 100 personas y formaría parte de una primera ola de inmigrantes que llegó a través de los Pirineos procedentes del Europa central. Con posterioridad vendrían más olas principalmente vía el Mediterráneo. Sigue leyendo

En el pedir está el dar

Verónica Ugarte

Declarada oficialmente la guerra de aranceles por parte de la nueva administración de EEUU, las declaraciones europeas, encendidas y ofuscadas, no han tardado ni medio minuto. Si esperaban que Trump dejara detrás la idea de aplicar aranceles extras, vuelvo a reafirmarme que Europa es un barco sin rumbo. Sin timón, sin capitán y en el que algunos reman en dirección contraria.

El modo teatral en que Donald mostró la lista negra fue triste, ridícula, todo lo que es el personaje. A mi entender, no parará hasta destrozar la economía estadounidense, y sin ser consciente de ello. O ciego. O simplemente quiere lo que quiere: un teatro, un público, y millones de aplausos.

Hace unos días se indicó en DC que EEUU es un país peculiar a los ojos de los europeos. Estoy de acuerdo si se trata del pueblo llano. Tratar de entender a un país glorificado a través de películas, series y actores es un ejercicio absurdo. Pero si se habla de quienes tienen al menos una educación de alto nivel, responsabilidades que obligan a un aprendizaje más profundo, disiento entonces. Sigue leyendo

Lo que se hecho y lo que se quiere hacer

Carlos Hidalgo

El genio del ajedrez Gary Kasparov suele decir que los dictadores mienten mucho sobre lo que han hecho, pero que suelen decir la verdad sobre lo que van a hacer. Y el premio Nobel de Economía Paul Krugman la ha recordado a la hora de explicar el impacto que han provocado los absurdos y arbitrarios aranceles que ha decidido poner Trump, basándose en una ley de emergencias que invocó cuando Biden le había dejado unas cifras que ya hubiera querido cualquier otro país del mundo.

Y es que la emergencia económica en la que se basa el presidente estadounidense es tan falsa como su tupé. Es, como otras tantas emergencias que invoca, una excusa para poder ejercer el poder de manera arbitraria y sin rendir cuentas al Senado y a la Cámara de Representantes, pese a que aún dispondría de cómodas mayorías en ambas.

Tampoco existen los “enemigos extranjeros” de la ley que invoca para detener arbitrariamente a extranjeros, incluso a los que tienen los papeles en regla o incluso la nacionalidad, adquirida gracias al servicio militar o al matrimonio. Esa ley, hecha en su día para poder expulsar a británicos cuando el Reino Unido aún trataba de guerrear con su antigua colonia, se usa para detener a niños camino del colegio, para separar a matrimonios en aeropuertos y fronteras y, en general, para expulsar a una mano de obra que mantiene en funcionamiento los tan cacareados cimientos de la economía estadounidense. Sigue leyendo