Senyor_J
La partida de ajedrez en que se ha convertido la formación del gobierno ha alcanzado su primer clímax. En los primeros compases del proceso, los jugadores iniciaron su partida con unas aperturas acordes con sus objetivos políticos. Para el PP, un despliegue cerrado situando su peón en G3 y el alfil blanco en G2, como paso previo a un enroque de su rey. Y ahí sigue Rajoy, enrocado y esperando que los demás hagan algo. Podemos se decantó por una acción inicial mucho más agresiva: apertura española con peón blanco a e4, pensando después en trasladar el Caballo a F3 y alfil blanco a G5. Presión sobre sus rivales, especialmente sobre el caballo en F6 de Pedro Sánchez, poco dispuesto a dejar el dominio del tablero a Podemos. Es por eso que Pedro optó por frenar la apertura española dando la réplica mediante la célebre defensa Siciliana: peón negro a C5 y al choque. Finalmente, Ciudadanos no se complicó la vida y facilitó la apertura del juego: apertura italiana suave con peón a E4, CF3, AC4, peón D3 y a jugar con calma. frente a cualquier rival que se le pusiera en el camino.