La MUFACE y la desviación de fondos públicos a las aseguradoras privadas

David Rodríguez Albert

El mutualismo tiene raíces muy profundas en nuestro país. En la Edad Media ya hay algunas pequeñas entidades incipientes, pero la organización más compleja del sistema tiene sus bases en las hermandades de socorro, en el siglo XVI, y los montepíos, en el siglo XVIII, destinados en principio a los militares. Después se amplió el sistema a los ministerios, tribunales y hacienda.

La creación de la MUFACE (Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado) tiene lugar el 27 de junio de 1975, al final de la dictadura franquista. Aunque se vincula al ámbito público, permite al funcionariado escoger una cobertura a través de compañías de seguros privadas y el Estado financia parte del sistema mediante convenios con las mismas. Por tanto, no es una cobertura totalmente pública, ya que se desvían recursos públicos hacia el sector privado.

Tras un tira y afloja que ha durado unas cuantas semanas, las presiones que han ejercido las aseguradoras privadas han llevado al gobierno español, a través del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, a acordar un nuevo concierto con la MUFACE, con un aumento de las primas de un 33.5% acumulado en el período de tres años comprendido entre 2025 y 2027. Después de que el primer concurso realizado quedara desierto, se ha acordado un gasto total de 4.478 millones de euros, casi mil millones por encima de la cuantía actual. Sigue leyendo

Colombianos, emiratos y la guerra de Sudán

Marc Alloza

Hace unas semanas apareció un video de un miliciano sudanés de las Fuerzas Armadas de Sudán (FAS) que repasaba el botín capturado en los restos de un convoy. La unidad de las FAS interceptó, presuntamente, sus enemigos las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR o RSF) en un punto indeterminado del desierto de Sudán próximo a la frontera con Libia. En el video un miliciano muestra pasaporte, documento nacional de identidad, de conducir y del círculo de suboficiales de las fuerzas militares, de un ciudadano colombiano. Está todo fuera de lugar, en medio del remoto desierto de Sudán, unos soldados pertrechados con ropa militar de camuflaje y chancletas repasando fotos familiares, una tarjeta sanitaria, una tarjeta de una mutua de riesgos laborales, una tarjeta recargable de un bowling, otra de un “parque de diversiones” y hasta un abono de transporte público colombiano; es totalmente surrealista. Pero ¿cómo este tipo ha llegado a ese sitio para ir a una guerra tan cruenta? Según esta misma noticia, más de 300 colombianos se encuentran combatiendo en Sudán contratados en origen por compañías de seguridad de Emiratos Árabes Unidos (EAU) por unos 2.600 dólares los soldados y 3.400 los sargentos. Inicialmente su cometido principal era mantener la seguridad en campos petrolíferos de EAU y no entrar en combate en un tercer país. De acuerdo a las FAS unos 22 mercenarios colombianos habrían fallecido en Darfur (oeste de Sudán) militando bajo las filas de las FAR.

FAS acusa a EAU de intervenir en la guerra de Sudán, cosa que sus autoridades niegan contundentemente, a pesar de haber reconocido el asesinato de al menos 4 soldados emiratíes que estaban luchando en el exterior. El mismo general Abd el Fattah al Burhan, jefe de estado y líder de las FAS, denunció en la última asamblea de la ONU (26 de septiembre 2024) que potencias extranjeras estaban interviniendo en el conflicto armado de está asolando su país. La alusión iba, sin citarlo, por los EAU.

La guerra de Sudán empezó el 15 de abril de 2023 cuando las Fuerzas de Apoyo Rápido, lideradas por el general Mohammed Hamdane Daglo (“Hemedti”) asaltaron Khartum, la capital, y se hicieron fuertes en la región de Darfur en dónde se habían creado en 2013 para luchar contra las tribus no árabes de la zona bajo el mandato del antiguo jefe de estado Omar al-Bashir. De esta manera tan abrupta, se ponían de manifiesto las desavenencias entre la facciones de la junta militar que gobernaba el país con Al-Burhan líder de las FAS y jefe de estado desde 2019, tras derrocar a Omar al-Bashir (jefe de estado de 1989 a  2019). Sigue leyendo

De las redes que nos atrapan

Juanjo Cáceres

Desde que Jesucristo pronunciase las célebres palabras dirigidas a Pedro, en las que le proponía dejar de ser pescador de peces, para convertirse en pescador de hombres, somos víctimas de los creadores de redes y tratados, en general, como vulgares pescados. Hace ya algunos años que Manel Castells, en su célebre trilogía «La Sociedad de la Información», hizo un despliegue teórico sobre el funcionamiento de las redes y sus efectos sobre la estructura social, para mostrar como las nuevas redes de la comunicación habían empezado a tener un impacto significativo sobre la realidad. Así pues, puede que desde Pedro, el primer padre de una iglesia que fundó un tipo de religión, cuya estructura en red se desplegaría sobre el mundo antiguo primero y sobre el mundo medieval después, arrasando a todas las creencias anteriores a ella, pero sobre todo desde Castells, resulta difícil o imposible negar el poder e incidencia de las redes.

Hoy en días las redes se consideran problemáticas y son vistas con suspicacia desde múltiples perspectivas. No solamente por las «fake news», sino también por lo fácilmente que ponen en peligro la privacidad de las personas, los derechos esenciales de los menores y también por la combinación que forman con otro poderoso elemento: los smartphones. De hecho, la problemática de las pantallas en nuestra sociedad es indisociable del uso de las redes sociales, ya que, junto con los juegos, es el principal mecanismo de incitación continua al uso del dispositivo. Sigue leyendo

¿De dónde venimos?

Verónica Ugarte

Desde hace algunas semanas estoy dándome cuenta de cuánto está fallando el sistema escolar y también la memoria colectiva. Me parece más que alarmante que en este país se esté haciendo campaña para ver series “históricas” acerca de hechos que no ocurrieron hace más de 100 años. De la misma forma, la enseñanza pasa por encima de estos hechos históricos y pareciese como si no fuera importante informar, leer, entender, que hubo una dictadura, y con ella, la ausencia total de valores y derechos fundamentales del ser humano.

Esa falta de respeto hacia uno mismo, falta de empatía hacia los caídos y hacia las víctimas. Todo eso que la derecha quiere enterrar a como de lugar, es deleznable. La izquierda no lo hace mucho mejor. La Ley de la Memoria Histórica se queda corta ante la magnitud de información y manipulación.

En Valencia quedó claro que quienes atacaron al Presidente del Gobierno y al mismo tiempo pidieron perdón a su Rey fue la sección joven de la extrema derecha. ¿Nadie se alerta? Yo sí puesto que no hacerlo es peligroso e irresponsable. Es allanar el camino para más gobiernos de extrema derecha, sean españoles o catalanes, lleven la bandera que lleven. Su único sentido es imponer la estrecha visión que tienen acerca de cómo las cosas deben ser. Rechazar a los inmigrantes; a los homosexuales; abrazar ciegamente su religión. Sigue leyendo

Los sudores de Peter Thiel

Carlos Hidalgo

Peter Thiel es, junto a otros inversores (entre ellos Elon Musk) una de las personas que se hizo casi milmillonaria con la fundación y posterior venta de PayPal. Es uno de los empresarios más poderosos de estados Unidos y un reconocido conservador, que no tuvo problemas en dejarse ver con Donald Trump desde los primeros días de su primer mandato.

En una entrevista que le hizo el muy conservador periodista británico Piers Morgan, en un formato diseñado a la medida de Thiel, en un contexto amable y en el que el magnate estaba seguro de que estaba a salvo de todo mal, Morgan le preguntó sus opiniones sobre el asesinato de Brian Thompson, consejero delegado de United Health, muerto presuntamente a manos de Luigi Mangione, un chico de buena familia que, por lo que parece, se ha vuelto literalmente loco de dolor.

La respuesta de Thiel fue ponerse visiblemente pálido, ponerse a sudar delante de las cámaras y balbucear una respuesta que fue algo así como: “el sistema sanitario [estadounidense] está muy mal, pero la respuesta no puede ser asesinar gente”. Sigue leyendo

El Congreso del PSOE se divierte

Arthur Mulligan

Tiene que ser muy frustrante para un periodista asistir al Congreso del PSOE en Sevilla llevando la crónica escrita, tu tarjeta de identificación oficial y no poder recorrer las calles de Sevilla de nuevo porque tienes que escuchar atocinado en tu butaca de prensa el plúmbeo discurso del compañero Cerdán después de atender a los homenajes de los condenados por los chanchullos de los EREs mientras que alguien te obliga a esbozar media sonrisa cuando exclama indignado: «El tiempo nos pone a todos en su sitio: ¡se ha demostrado que eran inocentes!»

La nota amarga – siempre hay una – proviene de una sección feminista queer+ que ignora todavía que el número uno ha dado la orden de no hablar más de sexo o de cosas raras que bastante se ha hecho ya.

Ahora toca entrelazarse las manos y Pedro predica con el ejemplo. Panamor y fantasía, es lo que pide el decorado rojo con su corazoncito; también solidaridad, mucha solidaridad, con los afectados por la Dana, con los condenados por los ERE, con los compañeros que perdieron sus cargos en los territorios conquistados por la derecha y la ultraderecha gracias a sus bulos. Sigue leyendo

Para la educación: luz y techo

Sergio Patón

Hace unas semanas Albert Sáez en su columna de opinión como director de El Periódico de Catalunya se sorprendía de los buenos resultados del alumnado catalán en competencias digitales, especialmente comparado con los resultados del informe PISA. ¿Se puede suspender en PISA y aprobar en competencias digitales? se preguntaba en el mismo título de su columna.

Aún se sorprendería muchísimo más de estos buenos resultados si fuese consciente de ejemplos como el del Institut Sants, el Empe, en el que mi hijo hasta tercero de la ESO no ha recibido su portátil. Una herramienta que estábamos esperando desde el primer curso y que este año por fin tiene a su disposición. Cosas de la Consellería d’Educació de Catalunya y sus proveedores; y temo por cómo será el mantenimiento en caso de haber un problema informático.

Ahora que tiene todo el alumnado sus ordenadores, lo que aún le sorprenderá más, como a mí me ha ido pasando, es saber que la instalación eléctrica del centro tiene graves deficiencias y se cae impidiendo el normal desarrollo en algunos momentos en los laboratorios, la sala de profesores o la de música. Es decir, en algunos momentos se tienen que turnar microscopios, teclados y otros instrumentos eléctricos o electrónicos. Y un suma y sigue, esto hace que no se pueda pensar en instalar ventiladores. Ventiladores no para estos meses claro, pero si en previsión los que luego serán calurosos, durante los que desaconsejarán la apertura de ventanas por las obras en la cercana Estación de Sants. Sigue leyendo

Contestando a Trump

Verónica Ugarte

Los 100 primeros días del sexenio de los Presidentes mexicanos solían ser los días de demostración de poder. De dejar claro qué sectores estaban comprados, amañados. Qué movimientos se hacían en periódicos, sindicatos, sedes patronales. Porque un nuevo mandatario había llegado y era imprescindible estar a la orden del día y saberse en la fotografía de los nuevos afines servidores.

No han pasado esos primeros 100 días, y Claudia Sheinbaum ha tenido un bautizo de fuego como Presidenta. Contestar a las amenazas del nuevo inquilino de la Casa Blanca, quien llega más reforzado que nunca por desinformación, populismo y bravuconería.

Trump le ha dado de comer de nuevo a sus votantes nubes llenas de promesas como quien da golosinas envenenadas. Amenazar con subir los aranceles de manera unilateral y a discreción a los productos provenientes de su primer socio comercial ya no es populismo. Es una irresponsabilidad que deja en evidencia los años oscuros que ya estamos viviendo. Sigue leyendo

Actos irreversibles

Carlos Hidalgo

Antes de que “El Señor de los Anillos” pasara a ser una franquicia comercial y cuando todavía era considerado como una obra literaria, no como un molde de contenidos, no estaba mal considerado citar frases o pasajes de la obra de Tolkien. Hay uno, acerca de si es justo o no matar a las personas, en el que un personaje de la novela dice: Muchos de los que viven merecen morir y algunos de los que mueren merecen la vida. ¿Puedes devolver la vida? Entonces no te apresures a dispensar la muerte, pues ni el más sabio conoce el fin de todos los caminos.

Es una frase que leí durante mi adolescencia y que me dio mucho que pensar desde entonces, especialmente cuando se trata de asesinatos o de su versión estatal: la pena de muerte. La muerte es tan irreversible y tan definitiva que no se debería de administrar con la ligereza con la que se hace en el mundo que nos rodea.

Hace seis días que Brian Thompson, el consejero delegado de United Healthcare, una de las aseguradoras sanitarias más importantes de los Estados Unidos, fue abatido con tres tiros en Manhattan, a la puerta del hotel donde le esperaban para dar una charla a los inversores y seguramente presumir de los resultados de su aseguradora. Otro hombre, aún desconocido, se le acercó y sin mediar palabra le disparó en la espalda, en la pierna y en el pecho. En los tres casquillos recogidos por la policía había escritas tres palabras “deny” (denegar), “delay” (dilatar, retrasar) y “depose” (hacer una declaración jurada). Esas tres palabras son el lema oficioso de las aseguradoras para negarse a cubrir lo que ellas te venden cubrir y que en el caso de United Healthcare supone negar tratamientos oncológicos a niños, denegar ayuda domiciliaria o sanitaria a personas de la tercera edad y, en general, negar la asistencia médica a más del 26% de sus asegurados, todo ello con el fin, no de perder dinero, sino maximizar beneficios. Sigue leyendo

De Trump y la desesperanza

Alfons Salmerón

Esta mañana, una amiga me enviaba una foto desde la ventana de su despacho en el 22@, el moderno distrito económico de Barcelona en el que se instalaron algunas de las empresas tecnológicas internacionales más punteras. En la foto se observa un campamento de chabolas que ha ido creciendo en los últimos meses que contrasta con la modernidad cool de trabajadores precarizados del sector tecnológico que van a la oficina en bicicleta eléctrica y almuerzan en diez minutos la comida basura envoltorio que ofrecen los establecimientos gastro vegan que han ido sustituyendo a los restaurantes de menú que daban de comer a los obreros de las naves del Poblenou. Ya no hay donde comer unas buenas lentejas en la ciudad, pero ese es otro tema, aunque no del todo.

Hace unos días, una pareja de amigos me planteaban su dilema ético. Ambos son propietarios de sendas viviendas en la ciudad vecina, L’Hospitalet, que pusieron en alquiler cuando decidieron irse a vivir juntos a una casa con jardín en las afueras. Si nos pasamos al alquiler turístico, me decían, podríamos multiplicar por cinco nuestros ingresos, hecho que nos permitiría plantearnos, incluso, que uno de los dos dejara de trabajar. No lo harán por principios, por suerte, algo queda de la vieja cultura militante, aunque la tentación del sálvase quien pueda está ahí. Sigue leyendo