David Rodríguez Albert
El mutualismo tiene raíces muy profundas en nuestro país. En la Edad Media ya hay algunas pequeñas entidades incipientes, pero la organización más compleja del sistema tiene sus bases en las hermandades de socorro, en el siglo XVI, y los montepíos, en el siglo XVIII, destinados en principio a los militares. Después se amplió el sistema a los ministerios, tribunales y hacienda.
La creación de la MUFACE (Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado) tiene lugar el 27 de junio de 1975, al final de la dictadura franquista. Aunque se vincula al ámbito público, permite al funcionariado escoger una cobertura a través de compañías de seguros privadas y el Estado financia parte del sistema mediante convenios con las mismas. Por tanto, no es una cobertura totalmente pública, ya que se desvían recursos públicos hacia el sector privado.
Tras un tira y afloja que ha durado unas cuantas semanas, las presiones que han ejercido las aseguradoras privadas han llevado al gobierno español, a través del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, a acordar un nuevo concierto con la MUFACE, con un aumento de las primas de un 33.5% acumulado en el período de tres años comprendido entre 2025 y 2027. Después de que el primer concurso realizado quedara desierto, se ha acordado un gasto total de 4.478 millones de euros, casi mil millones por encima de la cuantía actual. Sigue leyendo