De la transformación

Juanjo Cáceres

Puede considerarse que el mundo está cambiando de sentido y que nos adentramos en una era tenebrosa: la victoria de Trump, la primacía de Elon Musk, el ascenso de la extrema derecha europea, la indefensión ante las catástrofes, la crisis moral de Occidente… Macrofenómenos que producen inquietud y desasosiego inundan nuestras fuentes comunicativas, mientras por debajo la vida transcurre, sin que nos preguntemos lo bastante si algo más se está transformando. Personalmente no albergo duda alguna de que asistimos a un profundo cambio cultural, del cual los hechos citados anteriormente no son el resultado, pero sí en cierto modo una manifestación que guarda cierta relación. No vengo hoy a demostrarlo, tan solo a sugerirlo, porque mi propósito es adoptar una perspectiva micro y hacerlo con un singular caso de estudio que me ha llamado estos días la atención.

En Barcelona existe la pretenciosa y casi siempre poco creíble idea de realizar procesos participativos asociados a los presupuestos municipales, a través de la plataforma Decidim. Mi desconsideración hacia este tipo de procesos tiene que ver con el hecho constatable de que son teledirigidos por fuerzas políticas y sociales y que tan solo interpelan a una minoría muy minoritaria, pero no es extraño que cuando existe algún conflicto vecinal, surja la oportunidad de degustar esa época en la que vivimos y en la que viviremos cada vez más. Vamos a hacerlo a través de un escrito que ha aparecido en no pocas viviendas de cierta zona de l’Eixample barcelonés.

Proyecto “Renéixer la Plaza de Jardins de Montserrat (JM)”, los vecinos hemos creado un proyecto ante el Ayuntamiento para su aprobación en los presupuestos participativos. Sigue leyendo

Mi primera juventud… sin redes sociales

Outis

Hago el ejercicio de reflexión. Pienso en mi vida escolar durante finales de los 80 y comienzos de los 90. Fueron buenos tiempos.

Correr para llegar a tiempo y hacer un quiebro de cadera para poder entrar antes que el profe al aula. Llevar encima diez libretas más los pertinentes libros si eras un friki (culpable) y estabas decidido a sacar las mejores notas, aunque tu espalda muriese en el intento.

Correr al kiosco para comprar a tiempo el diario y estar informado cada día. Ir a la biblioteca suplicando en voz baja que no se hubieran llevado el último libro acerca del que el profe había pedido un trabajo, y maldecirlo en voz alta por ponerte las cosas difíciles. ¿Recordáis lo que costaban los libros en inglés, si los encontrabas?

Quedar con los colegas a las cinco de la tarde para ver una peli. Y una vez más, plantado como un árbol porque te llegaban tarde echándole la culpa al metro y no a su falta de seriedad. Te callabas y les dejabas pagarte la entrada más las palomitas. Todo pecado tenía un precio. Sigue leyendo

La venganza de los mediocres

Carlos Hidalgo

El líder del partido popular europeo, Manfred Weber, se ha aliado con Alberto Núñez Feijóo para llevar a cabo una venganza conjunta. Weber se va a vengar de Úrsula von der Leyen por no ser él el presidente de la Comisión y Feijóo se venga de Sánchez por haber reunido más apoyos parlamentarios que él. Ninguno de los dos tiene el más mínimo remordimiento de alinearse con la extrema derecha para ello.

Y es que parece que Weber, al contrario que su homónimo Max, que tenía el interés del Estado en la cabeza, está dispuesto a poner en riesgo la estabilidad europea en un momento particularmente delicado. Con los rusos redoblando sus ataques en nuestra frontera y con los Estados Unidos a punto de tener de presidente a alguien a quien, siendo muy benévolo, se le puede denominar como simpatizante de las dictaduras. Al político alemán eso le da igual, si con ello consigue asegurarse los votos de los populares españoles para ser reelegido líder del PPE y tratar de neutralizar los movimientos dentro de su propio partido (la CDU) así como de los populares polacos y griegos para debilitarle o sustituirle. Sigue leyendo

Interference and stupidity, our middle name

Outis

«Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos eran silenciados rápidamente y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión de los idiotas”. Umberto Eco.

No ha tenido lugar todavía la toma de posesión del segundo mandato de Trump. No, todavía tenemos esperanza de que llegue Tanos, pero no nos libraremos.

Con una euforia digna de quien ha estado en barra blanca, el dueño de X (o Twitter, o como se le quiera llamar) ha hecho gala de su falta de preparación y le ha hecho un muy flaco favor a la Meloni. Sigue leyendo

Ni conservadores ni nada: señoritos

Senyor G

La gracia de los señoritos es esa, la de que la ley de embudo también la juzgan y ejecutan ellos. Ellos se ciscan en todo, y entonces es gracioso, pero no les digas nada que ellos siempre saben y hasta te recuerdan que ellos marcan la norma, y si lo haces tú, es populachero. Cuando el covid, que estado de alarma y ordeno y mando, pero cuando se hace estado de alarma al tribunal competente, van y les dan la razón, o se la dan así mismos.

El Estado y las leyes, todo es suyo. No, no son conservadores, o por lo menos en lo moral, o sólo lo son para lo demás. Catolicismo de mantilla, peineta y saludos al obispo, pero luego todos divorciados y de cuernos a tutiplén y nada de la famosa aguja y el camello. De tanto en tanto, que el liberalismo y los valores cristianos de Europa; y cuando no, ni buena samaritana ni leches, fuera todos los extranjeros. Católicos, pero no universales. El liberalismo bien entendido empieza por uno mismo.

Me voy de madre como siempre. Pero a lo que íbamos, ahora con lo de Valencia es cuando deben defender las bajadas de impuestos, o como ya hicieron, suprimir organismos que velan por nuestra seguridad. Eso que ellos llaman chiringuitos, porque el ladrón cree a todos de su condición. Sigue leyendo

No hay opción de dimisión

Carlos Hidalgo

El título de esta entrada son las palabras textuales de la vicepresidenta del Govern de la Generalitat Valenciana en respuesta a las manifestaciones que llenaron las calles de diversas ciudades de la Comunidad Valenciana, pidiendo la dimisión del presidente de dicha comunidad autónoma, Carlos Mazón.

Las contradicciones en las que Mazón y su gobierno incurren a la hora de justificar sus decisiones y sus acciones durante el día en el que DANA situada sobre su comunidad provocó una de las mayores catástrofes naturales de la historia de España, les han situado en una posición muy difícil de cara a su ciudadanía.

Desde que todo sucediera, Mazón no ha conseguido dar a aún una versión definitiva, o que se corresponda con la realidad, acerca de por qué ignoró los avisos de AEMET, de la Confederación Hidrográfica del Júcar y las invitaciones de la delegada del Gobierno (y luego de ministros del propio Gobierno de España) para declarar la alerta, pedir un despliegue de la Unidad Militar de Emergencias o, incluso, de aceptar la ayuda de otras comunidades autónomas. Sigue leyendo

El fin del pudor

Julio Embid

El pasado martes el candidato del Partido Republicano de los EE.UU. Donald Trump venció en las elecciones presidenciales de ese país por 72,6 millones de votos y 295 electores a la candidata del Partido Demócrata Kamala Harris que obtuvo 67,9 millones de votos y 226 electores. A falta de recontar algunos últimos Estados el señor Trump será Presidente de los Estados Unidos durante el periodo 2025-2028.

¿Es esto el fin de la democracia? Claro que no, pero desde luego no habrá el asalto de una turba enfurecida (y armada) a la sesión de investidura ni tampoco habrá numerosas acusaciones de tongo por redes sociales como ocurrió hace cuatro años.

Estos días estamos viendo alarmados como desde el ABC se publica sin pudor alguno una columna de un reconocido escritor y contertulio de la Cadena SER, llamado Juan Manuel de Prada, donde literalmente decía: Sigue leyendo

Algunos hombres huecos

Alfons Salmerón

Soy de combustión y procesamiento lentos. Empecé a pensar en este artículo justo cuando estallaba el caso Errejón, y cuando ya casi todo estaba dicho y me había podido crear una opinión propia al respecto, ocurrió la tragedia de la DANA en la Comunidad Valenciana. Sigo en estado de shock con todo lo que ha ocurrido, veo las imágenes y no me lo acabo de creer, siento tristeza, rabia e impotencia y no puedo dejar de pensar en el dolor de todas esas personas que han perdido a sus seres queridos, su casa o su negocio y pienso en el sentimiento de abandono que deben experimentar en mitad de todo ese terrible caos. Mientras tanto, siguen vertiendo opiniones perfectamente claras al respecto, opinadores por doquier que tienen perfectamente claro lo que ha ocurrido y señalan sin ambages a los culpables. Yo sigo estupefacto, incapaz apenas de reaccionar cuando se cierra el escrutinio en Estados Unidos con la contundente victoria de Donald Trump y el mayor fracaso demócrata en 35 años con Michael Dukakis. Pienso, medio aturdido, que mi mundo se derrumba y no consigo salir de mi estupor.

No, éste no va a ser un artículo con demasiadas respuestas. Ocurre que mi andamiaje ético y moral, se resiente ante demasiadas situaciones que lo violentan. Mi gestión de las expectativas es nefasta porque he sido programado para esperar una respuesta determinada y lo que sucede es justamente lo contrario.

Mentiría si dijera que no me extrañaron para nada las denuncias contra Errejón. Los testimonios de las mujeres que han denunciado en redes o ante un juzgado no pueden dejarnos indiferentes. Se trata de violencia, sin eufemismos. Sus consecuencias penales las determinará un juez pero desde el punto de vista de la razón ética, como sujeto humano, y moral, al tratarse de un responsable político, su comportamiento es completamente inaceptable. Celebro su dimisión pero no es suficiente. Su carta me repugna. Es la justificación de un perverso. Detesto a su vez la cultura de la cancelación porque en mi imaginario de lo que deben ser una comunidad humana y la justicia bien administrada todo el mundo ha de tener derecho al perdón, a una segunda oportunidad. Lo que ocurre es que no puede haber perdón sin reparación. Y su carta lejos de reparar nada, y asumir como un adulto las consecuencias de sus actos, se escuda de manera torticera en una construcción intelectual. Primera decepción respecto a mis expectativas. Sigue leyendo

Elecciones USA

LBNL

Cuando lean esto seguramente no esté del todo claro todavía quién ha ganado la Presidencia de los Estados Unidos. Especialmente si fuera Kamala Harris la que va en cabeza – improbable cuando escribo – porque en tal caso Trump y su legión de abogados y activistas MAGA se desgañitarán y dejarán la vida planteando quejas y recursos para anular resultados locales que permitan revertir los resultados de aquellos Estados en los que hayan perdido, y así revertir el resultado global. Pero posiblemente no les haga falta porque a altas horas de la madrugada, Trump lleva ventaja en los Estados clave y, aunque quedan muchos votos por contar, Harris necesita una remontada considerable para ganar. Y la tendencia es que se queda ligeramente corta respecto a los resultados que cosechó Biden en Pennsylvania, Georgia y desde luego Carolina del Norte en 2020. Y si pierde estos tres Estados, el resto no importa.

Sea el que sea el resultado final, es brutalmente deprimente que pese a todo lo que ha hecho – estafas, abusos sexuales, alentar a la insurrección, amenazar con represalias si retoma el poder, disculpar actos racistas de sus seguidores, propagar la xenofobia más descarnada – Trump consiguiera ganar las primarias republicanas y sobreviviera a una campaña en la que perpetró las mayores barrabasadas posibles. Y encima (casi) la mitad del país le apoye. No hay que ser de izquierdas para sentirlo así: muchísimos republicanos de pro se han manifestado absolutamente en contra de semejante botarate narcisista. Pero en fin… Sigue leyendo

¿El mejor país del mundo?

Verónica Ugarte

Cada cuatro años el mundo se gira hacia el que fue la gran potencia del llamado Mundo Libre. Harris y Trump luchan por el Despacho Oval. Buscan dirigir el que, según sus habitantes, y según ambos candidatos, el mejor país del mundo. Pero, ¿lo es?

El año 2001 hizo sentir a los estadounidenses el miedo y dolor que varios países han experimentado gracias a la intervención, injerencia y complots de diferentes presidentes a lo largo de más de sesenta años. Se supieron atacados, pero fueron incapaces de realizar un ejercicio de auto reflexión del porqué de este ataque sin nombre.

Durante décadas la población de EEUU siempre ha considerado a su país como el mejor del mundo. ¿Alguna vez lo ha sido? ¿Qué es EEUU actualmente?

Un país donde las deportaciones masivas no se detendrán y donde los niños son separados de sus padres. Sigue leyendo