Aceptemos responsabilidades

Verónica Ugarte

Han sido publicados los temidos resultados acerca de cómo se aplican nuestros jóvenes en la escuela. Matemáticas con bajos niveles. Leí en diagonal los resultados, ya que lo que me llamó poderosamente la atención fueron las críticas hacia el sistema educativo por parte de padres, casi pidiendo la cabeza de profesores, a quienes culpan de los malos resultados de sus hijos.

El sistema educativo que viví no fue el mejor, pero tenía una red de soporte que nunca me falló y que cuidó de mi educación: mis padres y hermanos. Los deberes los hacía con quien estuviera en casa nada más terminar de comer. En Barcelona he pasado por la experiencia de lidiar con un sistema diferente, pero como madre, la responsabilidad estaba en adaptarme y hacer todo lo posible por dar a mi hija el mismo cuidado que me dieron a mí.

Cada día revisaba la agenda escolar, preguntaba cómo había ido el día y me ponía con ella para hacer deberes juntas. Ya eso es prueba de fuego: aprender la gramática castellana que difiere de la que aprendí en México. Eso solo para empezar, pero seguí a rajatabla el sistema de mis hermanos, donde el maestro no está solo en su trabajo y debe ser apoyado por la familia del alumno. 

Gracias a ello, la escuela fue un paraíso para mí, a la par que disfruté de las ocurrencias locas de mis padres, mismas que he pasado a mi hija: la lectura y la pintura. Mi madre me inoculó el veneno de la lectura a los seis años con Oscar Wilde. Mi padre me llevó a los nueve años a ver “Los Picassos de Picasso”, exposición itinerante que caló en mí.

Los chavales de ahora, y antes de ahora, tienen una gran barrera: los padres. No lo afirmo de manera superflua. La manera en que falta respeto, educación y disciplina no ayuda al trabajo de un maestro. Es casi imposible dialogar con un padre que exige que se le rían las gracias a su hijo y que no sea castigado, así lo hayan pillado pinchando una rueda.

No falta razón cuando se exige encarar los fallos del sistema educativo. Pero también hay que encarar los de la sociedad. No es aceptable que un padre se queje porque le ha dicho el tutor de su hijo que debe hacer los deberes con él y que debe también leer con él cada día. No vale decir que no hay tiempo, que se está cansado, que nadie le dice cómo educar a un hijo.

Demasiadas veces vi niños abandonados, de manera figurada. Mis compañeros de clase no tenían el apoyo y exigencias que tuve yo. Mi hija era la única que tenía libros desde los cuatro años. Y se puede seguir hasta el infinito. No puedo afirmar que hubo excelencia en ambos casos, pero si hubo responsabilidad, amor y toda la intención de formar, no solo para aprobar, sino para entender, disfrutar y reír.

Porque el saber sí que ocupa lugar. En la mente y en la decencia. Como sociedad, estamos dejando a su suerte a jóvenes que el día de mañana no serán capaces de encontrar un trabajo. No solo por falta de oportunidades, sino también por talento desperdiciado.

Le estamos allanando el camino a la extrema derecha, sea VOX o Aliança Catalana, ya que la ignorancia y la demagogia son la columna vertebral de sus discursos.

Si somos padres, tenemos una función y una responsabilidad mucho más importante de lo que creemos. No apoyar a la escuela no es una de ellas.

“El Maestro que prometió el mar” es una bella película acerca de los problemas de la enseñanza y sus logros. La recomiendo.

Apaciguamiento con ridículo incluido

Carlos Hidalgo

Neville Chamberlain es posiblemente uno de los primeros ministros de más infausto recuerdo en el Reino Unido. Su política de apaciguamiento a Hitler, sus idas y venidas a Alemania, dedicadas a lidiar con los cambios de humor, las mentiras y las falsas promesas del líder nazi. Chamberlain hizo lo propio con Benito Mussolini, pensando que creaba un canal de comunicaciones privilegiado que le permitiría crear brechas en la alianza nazi-fascista. Nada de eso sirvió.

Después de cada una de sus gestiones, el primer ministro llegaba a la Cámara de los Comunes ofreciendo garantías de paz y estabilidad en Europa, presumiendo de comunicarse con los líderes fascistas en su propio lenguaje y dibujando perspectivas optimistas que tardaban apenas días, a veces incluso horas, en desvanecerse. De hecho, tanto Hitler como Mussolini se reían de Chamberlain y usaban su comportamiento como señal de que podían seguir llevando a cabo sus planes con impunidad y el representante de la debilidad y el miedo de las democracias.

Cuando Alemania terminó de llevar al mundo a la guerra y Chamberlain fue forzado a abandonar el cargo, es cuando dicen que Churchill pronunció su famosa frase de «Os dieron a elegir entre el deshonor y la guerra. Elegisteis el deshonor y ahora tendréis la guerra». Pero creo que pocos deshonores hay como la vergüenza provocada por el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, una persona que nos tiene acostumbrados a algunos de los comportamientos más deshonrosos que hemos vivido en Europa en las dos últimas décadas.

Rutte presume de “hablar trumpiano”, de saber cómo distraer y halagar al presidente estadounidense de tal manera que pueda lograr sus objetivos. Pero el caso es que ningún éxito se ha logrado en la última cumbre de la OTAN, salvo comprometer un gasto en defensa exagerado e innecesario, desviar la atención de que la defensa europea debe ser independiente y fortalecerse en un contexto diferente al de la marchita Alianza y obtener de Trump la reiteración de que piensa incumplir el artículo 5 de la OTAN, además de más amenazas a los países aliados, entre ellos España.

El ex primer ministro de los Países Bajos lo que ha logrado es una infinita serie de caricaturas en las que su cabeza aparece bien metida en el culo del presidente de los Estados Unidos. Caricaturas publicadas en su país y en el resto del mundo.

Entiendo las críticas a Pedro Sánchez por declarar abiertamente que las exigencias de Trump a la OTAN son exageradas e irreales. Y pueden debatirse. Pero lo que no entiendo es el vergonzante silencio del resto de aliados, que ven igual de vergonzosa y de fútil la actitud aduladora del secretario general de la OTAN, que no ha logrado ninguna garantía de Trump, ni ningún beneficio para los aliados.

Chamberlain pudo resultar un personaje triste, algo patético, alejado de la realidad y puede que ingenuo y bienintencionado. Rutte es un cínico profesional, un acreditado xenófobo populista y cuya rastrera actitud hace que el deshonor que cayó sobre Chamberlain parezca una brisa primaveral, comparada con las flatulencias del neerlandés.

Y en esto llegaron las vacaciones

Arthur Mulligan

En el corazón urgente de los españoles preocupa más, mucho más, la organización de las vacaciones de verano que el destino de las tramas corruptas infiltradas en torno al Gobierno y su Presidente. No hay que dejar cabos sueltos en la pequeña logística de andar por casa que puedan malograr ese deseo de tiempo muerto liberador con el que poder llegar a ocupar una buena plaza acorde a sus gustos y posibilidades y sentirse extranjero en su tierra, paladeando los placeres de la vida que pasa y elevándose de preferencia con sus conversaciones privadas sobre los ecos de las disonancias – vulgares en su tosquedad – de una clase política agotada en la ciénaga.

Imposible conservar en el viaje la memoria de Podemos – ¿recuerdan? – ese rabioso ejemplo de sectarismo negativo y hostil, hoy periclitado tras el mostrador de una tasca barojiana mal administrada, que nunca pudo tomar el cielo como quien se toma una cerveza, pero sí atraer con sus discursos populistas a un PSOE en horas bajas aunque sensible a la ambición intelectual impostada de un visionario celeste como José Luís Rodríguez Zapatero.

Fue entonces cuando apareció el soniquete republicano frente a la real polítik de la Constitución de 1978 con sus artículos repletos de sentido de Estado como la posibilidad de planificación de la actividad económica y la subordinación de la riqueza, en sus diferentes formas y sea cual fuere su titularidad, al interés general; un republicanismo de pandereta, acartonado, en donde la diversidad sustituye con su fragmentación a la igualdad universal de la ciudadanía.

Hoy, los socialistas de Sánchez han aceptado acríticamente la supresión de los instrumentos de participación política para convertirse en plataformas puramente electorales, diseñadas a imagen y semejanza del líder, sin ningún nivel intermedio de control o fiscalización, sustituyendo la deliberación por una interlocución directa del líder con las supuestas bases. Las primarias se han convertido en el trampantojo característico del populismo: lejos de aumentar la democracia interna de los partidos, han promocionado el cesarismo y la eliminación de contrapesos internos. De hecho, puede ocurrir – si no hay cambios en un futuro mediato – que el gran partido socialdemócrata que fue termine sus días como el PASOK, el PSI o el PSF.

Pablo Iglesias ya lo ha conseguido con los suyos, pero al ser portador de la variante más tóxica del populismo izquierdista, ha infestado el bloque socialista y sus mutaciones locales con restos de su ADN. Sánchez, por su parte, al carecer de un corpus doctrinal, es inmune a todo menos a perder parcelas de poder por acción u omisión. Las encuestas publicadas señalan desafección en parte de un electorado que espera acontecimientos para decantar su voto.  

Es desalentador que la inminente aprobación de la constitucionalidad de una Ley inspirada por el mismo que juzgará su constitucionalidad preceda a un tiempo de descanso.

Dicen Manuel Aragón, Enrique Gimbernat y Agustín Ruiz Robledo:

«La notoria mayoría que en el mundo del Derecho español ha alcanzado esta tesis (la de la inconstitucionalidad de cualquier ley de amnistía) siendo un indicio a tener en cuenta, no es, sin embargo, una prueba de su corrección. Una solución jurídica no es correcta sólo por el número de sus seguidores, sino por el rigor de las razones que la sostengan. A nuestro juicio, las razones que avalan la inconstitucionalidad de la Ley Orgánica de Amnistía son más rigurosas que las que sostienen, como hace la ponencia filtrada, su constitucionalidad.»

«La idea de que el legislador puede hacerlo todo menos lo prohibido por la Constitución hay que tratarla con seriedad y no con frivolidad. Por ello es necesario tener en cuenta en primer lugar que esa idea está al servicio del pluralismo político, pero sin olvidar que el pluralismo no avala la producción de leyes contrarias a las previsiones constitucionales, como es obvio»

«La atribución en exclusiva al poder judicial de la función jurisdiccional (lo que comprende, en el árbitro penal, la constatación de la producción de delitos previstos en el código penal y la atribución de las penas correspondientes) implica la prohibición de que esa función material pueda ser desempeñada por el legislador. El legislador puede derogar delitos. Pero mientras subsistan en el código penal, solo el poder judicial puede juzgarlos. Como muy bien dice el artículo 11 7.3 CE “el ejercicio de la potestad jurisdiccional en todo tipo de procesos, juzgando y haciendo ejecutar lo juzgado, corresponde exclusivamente a los juzgados y tribunales”»

A mí estos razonamientos me parecen de superior calidad a los que contiene el proyecto de sentencia, no obstante, me voy a visitar paisajes en uno de cuyos templos descansa el Doncel de Sigüenza, esculpido en alabastro policromado y le susurraré al oído el nombre del traidor.

Estos días aciagos traen disputas en las redes normalmente inspiradas en la mala conciencia sobre las corruptelas pretéritas de la oposición que algunos condenamos en su día y que pagaron su precio político personal y en su representación. Una reproducción de las espantosas sesiones de control a la oposición. Cierto que aún no hay sentencias en las últimas, pero con solo lo pasado cabe decir sin lugar a dudas que el montante económico de las tramas de corrupción vinculadas al PSOE, especialmente por el caso ERE, es objetivamente mayor que el de Gürtel o las recientes tramas socialistas investigadas, sin entrar en valoraciones sobre la gravedad penal o el reproche ético de los hechos.

Entre 2000 y 2020, el PP concentra el 40,5% de los procedimientos por corrupción, mientras que el PSOE el 38,3%. Ambos partidos suman el 75,8% de los casos de corrupción política en España. La cuestión diferencial está en que ahora toca el turno socialista y debe pasar por caja hasta que de una vez por todas se decidan a tomar medidas de control mediante garantías en la mesa de contratación de obras y servicios.

Acabo de ver el espectáculo de Sánchez y su traca final en la cumbre de la OTAN, la grosería del encaramiento, sus malos modales y las mentiras que acompañan a sus gestos.

Sánchez ha fracasado. Su gobierno pretendía terminar con la corrupción y sus dos secretarios de organización la extendieron. Esto por sí mismo es suficiente y justifica una dimisión. No tiene presupuestos y los escándalos se le acumulan. Cada semana un sobresalto. Aislado en el exterior, aborrecido en el interior. Su partido en cuarentena.  

Y como en el bolero, sin rumbo y en el lodo.

Si vis pacem, no confíes en Trump

Julio Embid

«Si quieres la paz, prepárate para la guerra». Es la frase latina que los imperios han utilizado durante siglos para justificar ejércitos cada vez más grandes y conflictos cada vez más inhumanos. Pero hoy, más de dos mil años después, cabe reformularla: si vis pacem, si de verdad queremos la paz, no confiemos en quienes comercian con la guerra. Y Donald Trump es su máximo exponente. Trump no solo representa un peligro para la democracia en Estados Unidos, representa una amenaza global. Su desprecio por las instituciones internacionales, su afinidad con líderes autoritarios como Vladimir Putin, y su falta de empatía por los pueblos que sufren guerras – desde Ucrania hasta Gaza, desde Sudán hasta Irán – le convierten en un factor de desestabilización global.

Cuando Trump dice que dejaría sola a Ucrania si no paga, lo que está haciendo es alentar una invasión imperialista como la de Rusia, que atenta contra la soberanía de un país europeo. Cuando justifica los bombardeos indiscriminados de Israel en Gaza o lanza acciones militares unilaterales de EE.UU. en Irán, ignora el coste humano y abre la puerta a más odio, más terrorismo, más sufrimiento.

España no puede ser indiferente. Somos un país de frontera. Geográficamente, estamos en el cruce entre Europa Occidental, América Latina y el Magreb. Y eso nos convierte en algo más que una posición estratégica: nos convierte en un punto de encuentro, en un lugar donde se puede y se debe vivir bien, en paz y en democracia.

Claro que necesitamos un ejército. Nadie cuestiona la necesidad de unas Fuerzas Armadas profesionales, preparadas y con medios. Pero el orgullo que muchos sentimos por la UME, la Unidad Militar de Emergencias, muestra cuál debería ser el espíritu de nuestro tiempo: soldados que ayudan ante incendios, inundaciones, terremotos. Que salvan vidas. Que protegen, no que invaden.

Frente a los agoreros de la confrontación y los vendedores de miedo, España debe ser un país que construya puentes entre países. No trincheras. Apostamos por la diplomacia, la cooperación y la justicia internacional. No por la lógica de la fuerza bruta ni por el poder del más fuerte. Por eso insisto, si vis pacem, no votes a y tampoco confíes en Trump. No es de fiar. No es de los nuestros.

Diario disperso para el 25/06/2026

Senyor G

Cerdán y Ábalos. Y Koldo

Algo dijo ya Ábalos en su momento de que Koldo se lo había puesto Cerdán cuando le pillaron a él. En los grupos que comento con criterio político, andamos desorientados. La primera y segura impresión es saber que esto pone muy complicado la continuidad del gobierno, y que la alternativa de hecho no será un gobierno más a la izquierda, sino uno PP-VOX urnas mediante. La solución no parece que vaya a apostar fuerte por lucha contra la corrupción, medidas legales y económicas mediante, ni la profundización democrática, y por tanto económica. No, será otra cosa, y no la modesta senda iniciada.

En algún momento la siguiente idea que parecía venirnos es que confiásemos en Pedro Sánchez. Nuestro Aníbal siempre tiene un plan, y siempre está contento de que le salga bien. Pero no, la solución pensándolo bien no puede ni debe ser esa.

Lo mejor es la propuesta por parte del PSOE de un nuevo candidato y programa, votos mediante en el Congreso. Si sale porque nos hemos puesto de acuerdo, bien, y si no a recuperar la confianza en septiembre de la ciudadanía. El apoyo del pueblo. Porque con lo que hagan las fuerzas de dentro del gobierno y las que lo apoyan, le estamos hablando al pueblo, el que debe quitar y poner gobiernos; hacia los que las izquierdas debemos orientar nuestras propuestas y acciones políticas.

Israel, Irán y el atlantismo

La Israel colonial, racista y fascista sigue con bula y con su bomba nuclear que todo el mundo da por hecho. El atlantismo de EE.UU. y la Unión Euroblablá siguen con la lucha por los derechos humanos sólo contra nuestros enemigos, o no amigos. Esos que no nos dan accesos a sus recursos o chocan contra nuestros intereses económicos.

Los atlantistas algo tendrán que decir, también de los amigos que se saltan el derecho internacional, matan, torturan e invaden. Espero que no lo estén haciendo usando suelo español. El paso del absolutismo al liberalismo, nos decían en la EGB, que era que las leyes también afectaban al soberano y que tendíamos a ir siendo todos el soberano. A nivel internacional seguimos con la misma política de absolutismo, o como mínimo de señoritos por encima de la ley. Haz lo que te digo, no lo que yo hago.

Lo que puede explicar mucho de todo esto es leer la biografía de Mohammad Mosaddeq, ya sea en la misma Wikipedia o en la Britannica. En los 50, siendo presidente del gobierno persa, decide poner sobre la mesa los intereses de su pueblo, así que entre otras cosas nacionaliza el petróleo en manos inglesas. No había sido el liberalismo, había sido el colonialismo amigos. Y ahí los servicios secretos del Reino Unido y Estados Unidos organizaron un golpe de estado para sacarlo del poder y que los democráticos y liberales intereses de ambos por el petróleo triunfasen.

No lo asesinaron esta vez. Pero el esquema de guion ha sido el mismo muchas veces, cada vez que un dirigente del sur ha pensado en su pueblo las democracias atlantistas han ejecutado el mismo plan. Siempre.

Atlantismo dice 5. Por el culo te la hinco.

Pero en vez de eso, parece que estamos en el “5% de entrada NO”. Y aquella decisión que se tomó por referéndum de entrar en la OTAN con unas condiciones que se han ido haciendo laxas, no ha sido rectificada como tocaría por otro referéndum sino por los que son más listos que nosotros mientras nos gritan lo que es democracia, soberanía y el concepto “nuestros intereses”.

Progresismo

Mi primera afiliación adulta fue a la Associació d’Estudiants Progressistes. En algún momento pensé que lo de progresismo hacía parecer más moderados y pasables a las izquierdas que veníamos de la tercera por así decirlo y más radicales a los que venían de la segunda. Incluso alguno de la primera se podía acercar. ¿En que habrá acabado el concepto cuando mi yo más chafardero llega a una noticia del suplemento de moda de El País dónde hablando de Alex Soros (por entonces disoluto heredero) que con su pareja “oficializaron su compromiso con un anillo valorado en 1,3 millones de dólares” y se refiere luego a él como al que “ha seguido la estela progresista del apellido”?

Un anillo valorado en 1,3 millones de dólares. No sé si lo de seguir la estela progresista, quiere decir que el chaval es progresista o es una ironía o sarcasmo del periodista.

Izquierda (organizada)

Y con todo lo que está cayendo, lo que más me duele es que al final estamos hablando de que debe hacer el PSOE. No de lo que debemos hacer las izquierdas, a mí de Izquierda Unida en Cataluña se me complica el dónde discutir y debatir. Que sí SUMAR, que si Barcelona en Comú, que si Comuns. Pero sí que veo que me faltan espacios a nivel práctico para debatir, pensar y tomar acciones. Un rato y echo un ojo a últimos correos de mis tres direcciones. 

También puedo ser yo el problema

Y pensando si debo salir de la clandestinidad que da un seudónimo y firmar con mi nombre o seguir como hasta ahora. Los tiempos requieren empezar a salir otra vez como cuando era más joven y evangelista, pero no sé si mi paciencia y ganas de normalidad lo aguantarían.

Leyendo conversaciones de Marcelino y Josefina

Cuando a Marcelino lo detienen por pertenencia a CC.OO. no estaba mal en la Perkins, era el jefe del taller y persona formada para la época. Y otras reflexiones de ambos sobre la escuela a que llevar a sus hijos.

T.A.C.O.

Verónica Ugarte

Mientras el Gobierno de Netanyahu, gracias a al apoyo militar de EEUU, lograba bombardear suelo iraní, muchos se pensaban que tras las palabras de Trump, afirmando que en dos semanas tomaría una decisión si atacaba a Irán también, estábamos ante un momento T.A.C.O.: Trump Always Chickens Out (Trump siempre se achanta).

El Primer Ministro de Israel llevaba mucho tiempo queriendo atacar al Gobierno de los Ayatolas. Casi más de 20 años; parte del tiempo en el que ha estado en el poder, pero le había sido imposible. Los bombardeos de 2014 no llegaron a suelo iraní, y eso fue gracias al no apoyo por parte del gobierno de Washington. A pesar de ser uno de sus Estados satélite, la Casa Blanca tuvo la inteligencia militar y estratégica de no armar más a Israel. Pero llegó Trump y la geopolítica ha dado un giro que alcanza no solo a la zona, sino al mundo entero.

Con sus inveteradas poses de soberbia, dio un mensaje al su país y al mundo, flanqueado por tres miembros de su Gobierno, el cual no es más que un reflejo de sí mismo: racista, ignorante y supremacista. Durante dicho discurso no mencionó ni una sola vez al Congreso, al cual tiene la obligación de informar si inicia acciones de guerra. Ha pasado por encima de uno de los tres Poderes que son parte de una Democracia. Su Vice-presidente ha ido más lejos afirmando que EEUU no ha atacado al Gobierno de Teherán, sino a su programa nuclear.

Siguiendo esas palabras vacías, habrá quienes piensen que atacando a Irán, el gobierno opresor iraní caerá. Puede ser un simplismo. Es cierto que desde hace años Teherán encierra y asesina a cada vez más ciudadanos, la mayoría de los cuales no vivieron la dictadura del Sha y para los que Jomeini es un mero retrato en las escuelas, una leyenda para los mayores.

También es cierto que son los más jóvenes quienes se rebelan contra la opresión clerical, la policía de la moral y los jueces que firman en dos minutos una condena de muerte y al mismo tiempo deben vivir en el anonimato por miedo a ser señalados y atacados.

Con todo, el deseo es que el régimen caiga desde dentro y no que el país sea bombardeado, asesinados sus hermanos. Que corra la sangre iraní a causa del eterno enemigo lo que puede hacer es fortalecer la unión de la población contra los ataques del gobierno Trump.

Al mismo tiempo, el Gobierno de Teherán ha dicho que este ataque no quedará sin respuesta, al mismo tiempo que Europa sigue sin saber cómo reaccionar. Ni ante una posible guerra en Medio Oriente, ni ante un hombre que está dado apoyo a un gobierno genocida, el cual ahora mismo mantiene cerrado su espacio aéreo para defenderse de los ataques, pero posiblemente también para evitar un éxodo de su población.

Sin ninguna base legal, Trump lleva a su país a otra guerra. Si alguien piensa que hace a EE.UU. grande otra vez, pues sí. Venderá más armas. Tendrá más lobbies contentos. Pero quienes van a la guerra no son los hijos de la Ivy League. Ni tampoco los de Wall Street. O los de su propia sangre. Van los de siempre. Los que por una bandera juran fidelidad a quien ocupe el Salón Oval y sus familias rezarán para que el teléfono no suene durante la noche.

Mientras tanto, a nivel interno continúan las redadas contra inmigrantes indocumentados, y por ende, no blancos. Desde que Texas empezó a poblarse en el siglo XIX, los nuevos colonos dejaron claro su desprecio hacia los “sucios mexicanos”. El racismo no es un fenómeno nuevo en EEUU. Su veneno estaba en la misma mano de los llamados Padres Fundadores.

El eterno sueño americano, acariciado por tantos, es una pesadilla si no eres blanco, rico y tienes conexiones. Adiós a los tiempos en los que italianos e irlandeses eran bienvenidos llevando solo lo puesto, huyendo de la pobreza.

Siempre una persona negra se encuentra con la policía local haciéndole preguntas que no le haría a un wasp. Sus derechos son pisoteados. Las penas de cárcel mucho más duras que las de un blanco.

Volviendo a las redadas, corren los rumores de que supremacistas blancos están disfrazándose de miembros del ICE, violando, ellos también, la Constitución de EEUU, la cual declara que toda persona que habita en su suelo tiene derechos.

Puede que haya manifestaciones, puede que algunos congresistas se escandalicen con el bajo nivel intelectual de Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, quien no supo responder a la pregunta de qué significa el habeas corpus, pero si dejo claro su apoyo firme a Trump. Pero no se ha llevado a cabo ninguna acción firme contra tanta estupidez.

Un país dividido y dirigido por ineptos. No solo debe tener miedo su continente, sino el mundo entero. Porque Donald insiste en que “America is Back”, y esa frase verdaderamente, de boca de un maníaco con acceso al maletín nuclear, es lo más terrorífico que ahora mismo se me puede ocurrir.

El Gobierno y el Partido

Carlos Hidalgo

En las dos últimas semanas el Gobierno de Pedro Sánchez ha logrado poner policías y guardias civiles en el aeropuerto de Gibraltar y ha plantado cara a Donald Trump, negándose a aumentar el presupuesto de defensa a un 5% y logrando para ello un acuerdo en el que la OTAN le concede a España la flexibilidad necesaria para lograr sus objetivos de defensa. Aparte de los excelentes datos de crecimiento de la economía española, así como de empleo, que dejaban el acceso a la vivienda como asignatura pendiente.

Sin embargo, en las dos últimas semanas el PSOE se ha estrellado contra las últimas averiguaciones de la Guardia Civil, que ha terminado concluyendo que el cerebro y responsable último de las cutres corruptelas que al principio atribuían a Koldo García y luego a José Luis Ábalos, eran cosa de Santos Cerdán, el hombre que en principio era el discreto y eficiente funcionario de partido que protegía a Sánchez de los corruptos y que entregó las cabezas de Koldo y Ábalos en cuanto hubo indicios de corrupción. El hombre que había asumido las riendas del partido para que Sánchez solo se preocupara del gobierno.

Y resulta que no, que el sheriff era el jefe de la banda. Y que Cerdán usaba su poder en el partido para trasladar al gobierno una trama de corrupción que llevaba usando años con éxito en Navarra.

Cuando los excesos en el modo de vida de Ábalos y la avaricia creciente de Koldo hicieron la situación insostenible, Cerdán les liquidó con la misma falta de miramientos que usó con quienes alertaron previamente de que algo raro pasaba con ellos dos.

Creo sinceramente que Sánchez no se esperaba este golpe, de la misma manera que muchos otros compañeros de Cerdán. Pero me da que cuando se siga tirando de este hilo van a salir más sorpresas desagradables, ya sea por gente que se ha quemado por la mera proximidad con estos tres, o por gente que era cómplice y que aún desconocemos.

Entiendo que Pedro Sánchez se rebele ante la evidencia de que este caso de corrupción condicione su acción de gobierno. Y que sienta como injusto que tenga que responder por algo por lo que personalmente no se siente culpable porque ha ocurrido a sus espaldas. Pero el caso es que Pedro Sánchez es, además de Presidente del Gobierno, es Secretario General del PSOE. Y también es la persona que nombró a Cerdán y a Ábalos.

Una vez pasado el shock, Sánchez tendrá que decidir qué es lo que va a hacer. Hoy por hoy y diga lo que diga cierta prensa, nadie puede moverle de la secretaria general y nadie se plantea sacarle del puesto a la fuerza, porque los estatutos del partido no permiten hacerlo. Así que, una vez Sánchez acabe con su agenda gubernamental, veremos qué nos tiene reservado para el partido.

Algunas lecturas de interés de los últimos quince días

Lluís Camprubí

Aprovecho para continuar con la serie de recomendaciones de lecturas.

*Libro: Hacer mundo, de Carlos Corrochano. Imprescindible para una actualización progresista y universalista de la política internacional. Necesario tanto el análisis de las limitaciones actuales como de las vías para ir avanzando. https://lenguadetrapo.com/libros/es-posible/hacer-mundo/

Entrevistas con Xan López a partir de la publicación de su libro “El fin de la paciencia: un ensayo sobre política climática”.

*https://www.elindependiente.com/tendencias/cultura/2025/06/15/xan-lopez-es-poco-realista-plantear-acabar-con-el-capitalismo-para-solucionar-la-crisis-climatica/

*https://ethic.es/entrevista-xan-lopez

*https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2025-06-05/xan-lopez-activista-no-es-realista-esperar-a-la-abolicion-del-capitalismo-para-superar-la-crisis-climatica.html?ssm=bsky_CC

Sobre la cuestión de la disuasión nuclear europea:

*Should Europeans develop an independent nuclear deterrent? (VVAA) https://www.brookings.edu/articles/should-europeans-develop-an-independent-nuclear-deterrent/

*The escalation debate strikes back (Minna Alander) https://phillipspobrien.substack.com/p/the-escalation-debate-strikes-back

Sobre el rol global del euro, los eurobonos y las políticas macroeconómicas necesarias en la UE:

*European common debt is the way to topple the dollar on.ft.com/3ZCinjc (Martin Sandbu)

*This is Europe’s ‘global euro’ moment (Christine Lagarde) https://www.ft.com/content/4d5dea18-bc4b-4ccf-94d3-1973fd1467cc

*Deuda común contra el miedo al rearme alemán (LA Matinal) https://lamatinaleuropea.substack.com/p/deuda-comun-contra-el-miedo-al-rearme

*La apuesta que Europa no puede permitirse perder: los eurobonos (M. Hidalgo) https://cincodias.elpais.com/economia/2025-06-09/la-apuesta-que-europa-no-puede-permitirse-perder-eurobonos.html

*Eurobonos y poder monetario europeo (F.Steinberg) https://amp.expansion.com/economia/2025/06/09/6845f594e5fdeac8678b45b0.html

Sobre transición ecológica, políticas industriales y descarbonización:

*Construir el futuro (Instituto Meridiano) https://corrientecalida.com/construir-el-futuro/

*Un giro verde y social: hacia una nueva industria (VVAA) https://www.publico.es/opinion/columnas/giro-verde-social-nueva-industria.html

Sobre la agresión israelí a Irán y los riesgos de escalada:

*https://danieldrezner.substack.com/p/thoughts-on-iran-israel-and-trump

*https://ilangoldenberg.substack.com/p/israel-and-iran-at-war-what-i-am

*Getting Israel and Iran to Hold Their Fire https://www.crisisgroup.org/middle-east-north-africa/gulf-and-arabian-peninsula/iran-israelpalestine-united-states/getting-israel-and-iran-hold-their-fire (Crisis Group)

*Israel’s strike against Iran: Chatham House experts offer early analysis https://www.chathamhouse.org/2025/06/israels-strike-against-iran-chatham-house-experts-offer-early-analysis

El último servicio de Sánchez

Alfons Salmerón

La legislatura entra en una nueva fase, tal vez definitiva. La revelación del informe de la UCO ha dejado herido de muerte al ejecutivo. Hemos visto a Pedro Sánchez salirse de muchas pero esta vez parece inimaginable que pueda hacerlo de nuevo. Es muy difícil creer que no estuviera al corriente de las corruptelas de dos de sus hombres de máxima confianza, los dos últimos responsables de organización del partido, aquellos que le ayudaron a acceder al liderazgo del mismo, enfrentándose a sus élites para ganar posteriormente las elecciones generales.

De la sagacidad y la tenacidad del presidente se ha escrito mucho, escribió incluso un libro titulado Manual de resistencia que ayudó a forjar su imagen de político de una ambición y una determinación inigualables. En esta legislatura ha tenido que enfrentarse a una verdadera operación de acoso y derribo por parte de una oposición que nunca le ha dado tregua, para la que ha contado con la complicidad de ciertos resortes de los poderes fácticos del Estado profundo. Hasta la semana pasada, su credibilidad parecía intacta. Sánchez ha sabido salir airoso de la pandemia, de la crisis energética, del volcán, de la Dana, del indulto y de la amnistía a los líderes del procés independentista, pasando por la investigación de su esposa y el procesamiento de su hermano Mientras tanto, asistía al desgañitamiento de la feroz oposición y el desplome de sus principales socios de mayoría parlamentaria y de gobierno.

Nada parecía manchar su imagen, su aplomo y su determinación. Manual de resistencia puede sonar a un título pretencioso, pero le venía al pelo. Sánchez ha sido (y todavía lo es) un buen presidente del Gobierno, ahí están los datos macroeconomicos que sitúan a España a la cabeza de los países de la zona euro. Ha sabido maniobrar con inteligencia para superar la crisis política con Catalunya, ha impulsado políticas de progreso, sacando adelante Leyes y presupuestos generales gracias a su capacidad para el acuerdo y, lo que es aún más difícil, lo ha conseguido hacer manteniendo una notable estabilidad de su gobierno de coalición.

Pedro Sánchez parecía poder aguantarlo todo, en la última década hemos visto como se han volatizado liderazgos carismáticos que parecían muy sólidos, desde Pablo Iglesias a Carles Puigdemont, pasando por Yolanda Díaz, por no hablar de un tal Pablo Casado o Albert Rivera, que parecen ahora personajes del siglo pasado. Sin embargo, los hechos que conocimos la semana pasada son un obús a su credibilidad. A la credibilidad que había construido un relato sólido de liderazgo, determinación y buen gobierno. El gobierno está muy tocado, Pedro está hundido.

El informe de la UCO con la grabación de las sórdidas conversaciones de tres personajes que parecen sacados de la saga de Torrente, impugnan el relato de este gobierno. Sus prácticas de corrupción, chantaje y prostitución, son una enmienda a la totalidad a las políticas y los valores de la moción de censura contra Rajoy que hicieron posible el gobierno de coalición.

Por todo ello, su comparecencia pública del jueves pasado, y en la sesión de control de ayer se me antojan del todo insuficientes. Tengo alguna duda de que el gobierno pueda agotar la legislatura pero tengo la certeza de que Pedro Sánchez es desde el jueves pasado un cadáver político. Un cadáver politico que en estos momentos, y por primera vez desde que es presidente, ya no controla los tiempos.

El único que controla los tiempos es quien ha decidido filtrar sus grabaciones. Sánchez está en manos de Koldo. Su error, amén de que se puedan revelarse más adelante otras informaciones más comprometidas con su persona, fue ponerse en manos de tres personajes como Ábalos, Cerdán y Koldo para ganar las primarias. Cobra fuerza en ese sentido, la acusación que siempre le hicieron sus adversarios furibundos cuando afirmaban que el presidente es capaz de hacer cualquier cosa para conseguir sus objetivos. Cambiar de opinión sobre sus preferencias de gobierno, sobre el indulto o la amnistía, por ejemplo.

El único tiempo que gobierna ya Pedro Sánchez es el de elegir el momento y la forma de su adiós. Para la regeneración de su partido y para intentar salvar al gobierno, debe dar un paso atrás y asumir sus responsabilidades. Dimitir como secretario general del PSOE, y como presidente del Gobierno. Por acción o por omisión es el máximo responsable de lo ocurrido. Si no lo hace, quienes hasta ahora hemos comprado su relato, incluso aquellos que nunca le votamos, estaremos más cerca de tener que aceptar a regañadientes la tesis de sus adversarios. Ojalá no nos defraude en su último acto de servicio impulsando cambios legislativos contra la corrupción y acabando con la figura del aforamiento para sus señorías. Por cierto, no somos pocos los que estamos deseosos de saber qué opina de esto José Luis Rodríguez Zapatero, no es descabellado pensar que, de existir salida para el PSOE en este atolladero, ésta pase por los movimientos que ZP esté dispuesto a hacer.

Del dóberman

Juanjo Cáceres

Todos los veteranos del lugar recuerdan al dóberman. El dóberman no es un perro, sino un sujeto cuya función consiste en desviar la atención. Apareció con motivo de la campaña de las elecciones generales de 1996, cuando envuelto en una marisma pestilente de corrupción y terrorismo de estado, el PSOE veía inevitable la caída de Felipe González como presidente del gobierno. El comité electoral correspondiente, al frente del cual andaba Cipriá Ciscar, propuso la figura del dóberman como recurso principal de la campaña «España en positivo» y fue así como se fabricó un spot que sugería que el gobierno del PP representaba la “España en negativo” y poco menos que un retorno al Franquismo: “La derecha no cree en este país, mira hacia atrás y se opone al progreso”. ¿Lo recuerdan?

Pues bien, este 2025 el dóberman ha reaparecido y con él la campaña de «España en positivo»: gracias al PSOE, España es poco menos que un paraíso, por mucho que la oposición se empeñe en lo contrario. Y no surge por casualidad, sino, precisamente, con motivo de la pillada con las manos en la masa de los personajes que han llevado las riendas de ese mismo partido durante los últimos años. Pero la función del dóberman ya no es proteger a Felipe González, sino a una de las personas detestadas por este: Pedro Sánchez.

Felipe y Pedro, Pedro y Felipe, dos personajes que pese a sus desavenencias se parecen como dos gotas de agua. Ambos han ejercido un poder interno incomparable con el de cualquier otro secretario general. Ambos han visto a sus más cercanos colaboradores cometer gravísimos delitos en el ejercicio de sus responsabilidades en el gobierno de España. Y ambos han rehusado o rehúsan asumir ningún tipo de responsabilidad política por hechos delictivos sobradamente conocidos.

Los que sí que han cambiado, en cambio, son sus rivales. Si Felipe tuvo que enfrentarse a la metafórica pinza de Aznar y Anguita, hoy Pedro Sánchez disfruta del calor que le ofrecen casi todos sus socios de investidura. «Si la cosa se queda aquí, nosotros aguantamos, Pedro. Estamos seguros de que no es culpa tuya y no olvidamos todas tus obras». ¿Pero no lo es?

Durante todos estos días de crisis en Ferraz, el PSOE ha fiado su suerte a dos armas: el victimismo y la alerta antifascista. Pero ni una ni la otra son armas defensivas suficientes, salvo que se cumpla la condición de que los socios estén dispuestos a creerse lo que salga de la boca de Pedro. En un escenario menos polarizado, cualquier partido no gubernamental hubiera dicho y exigido de todo, pero en el mundo de los apoyos cruzados, de las promesas pendientes y los gobiernos de coalición, se da por buena cualquier explicación que permita salir del paso. La Sexta lo expresaba el pasado lunes de forma muy elocuente en el siguiente titular: «Los socios tragan. Mucho lerele y poco larala«.

Porque lo cierto es que Pedro Sánchez es un pilar que va mucho más allá de su partido. Sostiene sobre sus hombros la existencia de Sumar -partido cuya existencia práctica durará lo que duren sus responsabilidades de gobierno-, los equilibrios necesarios con los partidos catalanes para hacer posible el gobierno de Illa, la agenda política de diversos partidos de arraigo territorial (particularmente vascos y valencianos) y un largo etcétera. Así pues, si Pedro cae, todos caen con él, lo que convierte en una decisión viciada de forma y de fondo la incuestionabilidad de Pedro Sánchez como presidente.

Pero en este blog de debate, ajeno a los focos de los medios y los parlamentos, nos hemos de poder decir la verdad. Y la verdad es que, ante los hechos conocidos, la presidencia de Pedro Sánchez debería de haber llegado a su fin estos últimos días, en un ejercicio de responsabilidad política. Más aun cuando su partido no cuenta con mayoría absoluta para gobernar y cuando depende nada menos que de siete partidos que le dan apoyo. Pero el caso es que todos se agarran al “McGuffin” del dóberman: “¡Qué irresponsabilidad sería renunciar al gobierno para que se hagan con él las derechas extremas!”. Lo que pasa es que este argumento es profundamente falaz.

Del mismo modo que ha quedado claro que Pedro no es un escudo infranqueable ante la corrupción -lo cual, no lo olvidemos, fue su lema de legitimación para convertirse en presidente-, tampoco lo es ante la llegada de la derecha y la extrema derecha al gobierno central. Al contrario, hoy en día, gracias a Ábalos y a Cerdán, es su mejor baza: la que hace verídicas e incuestionables acusaciones que hasta hace poco carecían de asidero alguno.

El problema, como ya vimos también en Estados Unidos con el caso Biden, es que nadie tiene un plan. Los partidos de izquierda occidentales en general y los españoles en particular siguen instalados en el “qui any passa, any empeny” y en la esperanza de poder disputar las batallas decisivas en contextos mejores para ellos. Pero entretanto se desgastan, se desangran, decaen, sucumben ante la extensión de los valores ultraliberales y derechistas y ven como su electorado tradicional muere y no hay relevos generacionales. Su impasividad ante los hechos de la última semana refleja una profunda crisis de proyecto, un miedo absoluto a la extrema derecha y una falta absoluta de energía para hacerle frente socialmente.

Si el problema era el contexto electoral adverso o la necesidad de completar los objetivos de la legislatura, unos partidos menos cobardes y menos calculadores hubieran propiciado un relevo al frente de la presidencia del gobierno y habrían seguido hasta el tramo final de la misma. Puede que ello hubiera propiciado un gobierno débil -aunque en realidad la fortaleza o debilidad se demuestra andando- pero se asumirían las responsabilidades políticas con toda la dimensión necesaria, se acreditarían las voluntades regeneradoras y se demostraría que, por una vez, las cosas se hacen de forma diferente.

Pero no es eso lo que ha sucedido. Así las cosas, el final del pedrismo solo puede producirse de la misma manera que el del felipismo. Salvado el gobierno en 1993 con el apoyo de Pujol, la remontada en el 1996 era ya imposible hasta con el dóberman. Salvado el gobierno en 2023 con el apoyo de un surtido variado de socios, la remontada en 2026 -fecha de elecciones mucho más probable que 2027- será imposible.