Noticias sueltas, pensamientos sueltos

Carlos Hidalgo

Mientras escribo estas líneas se confirma la victoria de los democristianos alemanes en las elecciones al parlamento alemán, con los liberales desapareciendo del Bundestag, la ultraderecha en segundo puesto y el SPD y los Verdes fuertemente castigados. Pero parece que, al revés de lo que se venía insinuando los últimos meses, la CDU no buscará aliarse con la extrema derecha, aunque parece claro que Alemania seguirá culpando a la inmigración de las consecuencias de las políticas de déficit cero.

El Papa parece que agoniza y cuando se recupera de una dolencia grave, sigue en cuidados intensivos por otra que surge de repente. Y tenemos a parte de la cristiandad rezando por su recuperación y otra parte rogando porque Dios se lleve su alma lo antes posible. Malas noticias para quienes estaban poniendo en marcha sus reformas y parece que buena para gentes como las del Opus, que veían amenazados sus privilegios por el creciente escrutinio de la Iglesia de Francisco.

Mientras tanto, en los Estados Unidos, Trump y su gran visir Musk continúan con su combinación de purgas, medidas estrafalarias, insultos a los aliados, ataques a la separación de poderes y decretos sobre cosas que no son de su competencia. Y confirmando en cargos estratégicos a personas de dudosa competencia cuyo mayor o único mérito es la lealtad perruna al presidente Trump. Sigue leyendo

Contra Marte siempre Minerva

Arthur Mulligan

De repente la política en Occidente se tiñó de rojo marciano y suenan tambores de guerra que aumentan su intensidad, evocando un pasado amargo que tiene en común con nuestra época la insatisfacción de grandes masas que no acaban de ver los beneficios personales en el indudable crecimiento de la economía, de disfrutar de los avances científico técnicos aplicados a sus vidas y la proletarización creciente de grandes grupos de asalariados, sumidos todos en la incertidumbre de sus consecuencias. Sociológicamente responden a una polarización política creciente en donde destaca la extrema derecha con proclamas populistas, xenófobas y autoritarias que a duras penas logran moderar las fuerzas centrales.

Además, arrastramos una guerra en las fronteras de la UE apoyando a Ucrania contra la agresión de Rusia con una notable cantidad de recursos (cerca de 500.000 MM de €) (NB: la ayuda total de la UE a Ucrania desde la invasión asciende a casi 150.000 MM de €) que les ha permitido resistir hasta ahora a los combatientes ucranianos no obstante perder hasta hoy aproximadamente el 20 % del territorio. Sigue leyendo

El desafortunado debate sobre la tributación del salario mínimo

David Rodríguez Albert

El gobierno acaba de aprobar en Consejo de ministros la nueva cuantía del salario mínimo interprofesional (SMI), que se sitúa en 1.184 euros para el año 2025. Esta cifra ha sido pactada con CC.OO. y UGT, y representa un incremento del 4,4% respecto del año anterior, y una significativa subida del 61% desde el año 2018, con el objetivo de situarlo lo más cerca posible del 60% del sueldo medio, tal como recomienda la Carta Social Europea. Cabe recordar que esta medida favorece fundamentalmente a las mujeres (el 66% de perceptoras del SMI) y a personas jóvenes.

El salario mínimo mensual está expresado en 14 pagas y en términos brutos. Esto quiere decir que si una empresa no abona pagas extraordinarias, ha de prorratearlas mensualmente y en ese caso el sueldo mínimo debe alcanzar los 1.381 euros. Obviamente, hablamos siempre de cantidades brutas, pues deben descontarse las cotizaciones a la Seguridad Social y, a partir de este año, la retención del IRPF, que es el elemento que ha dado lugar a un fuerte debate en el seno del gobierno de coalición. Sigue leyendo

Preparados para la clandestinidad

Senyor G

En mi familia se ha explicado variadamente que, cuando el golpe de estado del 23F (23/02/1981), a mi madre le pilló sola en casa, con dos niños pequeños: mi hermano de 1 año y medio y yo de 5 y medio. Mi padre, trabajador de la SEAT y militante de CCOO, estaba esa temporada en la fábrica de Pamplona, entonces todavía de la SEAT. Entre otras curiosidades, mi madre se enteró al día siguiente cuando ya había pasado todo por así decirlo. Se sonrió cuando sus padres, y otras personas le dijeron que pensaron en ella durante todas esas horas: “pobre, ella sola con 2 niños”, y mi madre “ya, ya, pero nadie vino a decirme nada” y sonreía. La única pista que pudo haber tenido es que yo intentaba ver la entonces corta programación infantil de TVE, y solo había música militar. Capaz fui de hacer algún paso pato.

Mi padre se enteró al levantarse para ir a la fábrica. Uno de sus compañeros de piso, del que siempre ha añadido que no se acaba de fiar, le dijo recién despierto “han entrado guardias civiles donde se reúne el Carillo y esa gente” y mi padre, persona que algo habría leído, le situó con un “macho eso es un golpe de Estado”. A todo eso, nos dijo que si lo llega a saber la noche anterior se hubiese vuelto a l’Hospitalet la misma noche desde Pamplona y que trabajadores politizados de ayer le decían que se hubiese ido con ellos al monte San Cristóbal. Él entendería alguna cosa de irse con los indígenas rojos de por allí a cierta lucha clandestina, pero ahora que su primogénito emparentó con cierta familia navarra, sabemos que allí hubiese acabado preso o alguna cosa así. Sigue leyendo

Obviedades

Verónica Ugarte

Años antes de su suicidio, el Chef estadounidense Anthony Bourdain escribió una carta de amor a México:

“Como cualquier chef te diría, toda nuestra economía de servicios –el servicio restaurantero como lo conocemos– en la mayoría de las ciudades estadounidenses, se colapsaría en una noche sin los trabajadores mexicanos. A algunos, por supuesto, les gusta decir que los mexicanos “se están robando los trabajos de los americanos”. Pero en dos décadas como chef y empleado, nunca he tenido UN SOLO niño estadounidense que entre por mi puerta y solicite un empleo como lavaplatos, como portero, o siquiera un trabajo como cocinero asistente. Los mexicanos hacen mucho el trabajo en este país que los estadounidenses, probablemente, simplemente no harían.”

Desde que EE.UU. y México son vecinos la relación amor-odio, la necesidad mutua, el recelo, la envidia, la emigración, inmigración son constantes entre ambos países. Compartimos 3.169 kilómetros de frontera. Eso implica reuniones a niveles municipales, estatales, secretariales. Lo que de un lado afecta, al otro afecta el doble. Es una escalera sin fin de problemas, situaciones tensas, pocas alegrías, y bastantes pulsos. En más de una ocasión una mano se ha roto, y no ha sido del lado norte. Sigue leyendo

Hay un nuevo e incompetente sheriff en la ciudad

Carlos Hidalgo

El vicepresidente de los Estados Unidos, James Donald Bowman, que se hace llamar J.D. Vance, ha acudido en representación de su país a la conferencia de seguridad celebrada en Munich este fin de semana, mientras que su jefe, Donald Trump, se estaba repartiendo Europa por teléfono con Vladimir Putin. Vance, que se ve a sí mismo como el representante de la “América Profunda”, no ha llegado con ganas de ser diplomático y, en la línea de su superior, se ha dedicado a faltar al respeto a los europeos y a ningunearles en su propia casa.

Quiero destacar que Vance haya asimilado el rechazo a la amenaza de la extrema derecha en Europa a “atentados contra la libertad de expresión”, cuando en los Estados Unidos se está procediendo al borrado masivo de documentos que contengan palabras que irriten al actual gobierno, tales como “igualdad”, “transición” o “equidad”, lo cual, al hacerse en borrados que no tienen en cuenta el contexto, está eliminando hasta documentación de inteligencia vital. Pero, independientemente de los lamentos por la falta de libertad de expresión que hace un partidario de la censura, Vance, que aparece en todas partes con los ojos pintados para que su cara parezca menos aniñada, usó la retórica de machos que tan grata es la nueva ultraderecha estadounidense y europea: “hay un nuevo sheriff en la ciudad”, dijo para justificar los erráticos volantazos a los que están sometiendo a su país. Sigue leyendo

Los perros de Pavlov

Alfons Salmerón

Hace casi cuarenta años caía en mis manos un libro cuyo recuerdo todavía hoy me acompaña, Un mundo feliz de Aldous Huxley. Nos lo había recomendado la profesora de Ética, cuando se enseñaba ética en los institutos, y el azar quiso que aquel mismo mes fuera el libro escogido por mi madre del catálogo de Círculo de Lectores.

Ha llovido mucho desde entonces, tanto que aquel chaval de apenas dieciséis años, introvertido y curioso a partes iguales que empezaba a adquirir conciencia y compromiso social,  apenas podía imaginar que aquella distopía que lo atrapó durante unas semanas se pareciera tanto a la realidad que hoy vivimos.

Me vino a la memoria aquel libro hace un par de semanas mientras me documentaba para preparar una charla sobre salud digital para una escuela del municipio donde resido. No sé si tienen muy presente aquel texto que, junto a la otra gran distopía del siglo pasado, 1984, tanto nos hizo reflexionar sobre el control social, pero lo cierto es que el tiempo en el que vivimos se parece bastante a aquella sociedad, que inspirada en los principios del conductismo, aplicaba un eficaz modelo de dominio de clase unánimente aceptado por sus súbditos, en el que el control y la gestión del placer devenía el instrumento imprescindible para disolver lo colectivo al servicio de la productividad y la elevación de la libertad individual a los altares de la jerarquía de valores. Sigue leyendo

Mazen Al-Hamada Deir Ez-Zor 1977 – Sednaya o Harasa 2024

Marc Alloza

La madrugada del 8 de diciembre de 2024 cayó el régimen de Bashar el-Assad. Él 24 años (2000-2024) y su padre, Hafez, 29 (1971-2000), ambos alawitas (una secta chiíta) rigieron el destino de la República Árabe de Siria de forma férrea y sin dar lugar a mucho debate. Todo se precipitó muy rápidamente desde el 30 de noviembre de 2024, cuando caía Alepo, la segunda ciudad del país y símbolo de la insurgencia, que había sido reconquistada en 2016 con la ayuda de topas rusas.
El 5 de diciembre de 2024 la insurgencia toma Hama, un hecho cargado de un gran simbolismo pues fue en Hama en dónde en 1982 Rifaat El-Assad, hermano de Hafez, a la sazón Presidente, y tio de Bashar, masacró entre 2.000 y 10.000 personas, en su mayoría civiles obviamente, para reducir una revuelta suní liderada por los Hermanos Musulmanes.

El 7 de diciembre de 2024 grupos tribales en el sur se rebelan en Daraa y cortan la conexión de Damasco con Jordania. Otro acto cargado de un gran simbolismo, pues en Daraa, en 2011, el arresto y tortura por parte de la Seguridad Política (comandada por un primo de Hafez el-Assad) de entre 12 y 15 estudiantes tras pintar unos grafitis contra el régimen, desató una oleada de protestas que fueron reprimidas con fuego real causando varias víctimas mortales. El tema se fue calentando con la ocupación y la quema de edificios como la sede del partido Baaz (partido de los Assad) o del edificio de Syriatel propiedad de, oh sorpresa, otro primo de Bashar el-Assad. En un momento de lucidez el bueno de Bashar soltó a los maltrechos estudiantes, acortó el servicio militar de 21 a 18 meses y depuso al Gobernador de Daraa (6 de marzo de 2011). Pero la gente estaba por reformas de mayor calado y continuaron las protestas. El 23 de marzo el gobierno vuelve a las andadas y las fuerzas de seguridad matan a al menos 37 personas en una manifestación al lado de una mezquita; ya no hay vuelta atrás. Unos días más tarde se suceden enfrentamientos armados entre manifestantes y fuerzas de seguridad con víctimas mortales y heridos por ambos lados. Tras varios enfrentamientos más interviene la 4ª división acorazada del ejercito comandada por un hermanito de Bashar, Maher el-Assad que asedia y toma Dara a fuego entre el 25 de abril y el 5 de mayo. Había estallado la guerra civil.

Volviendo al presente, finalmente el 8 de diciembre de 2024 los insurgentes toman Damasco y Bashar y familia huyen a Moscú en dónde no comparecen públicamente hasta el día 16. Sigue leyendo

De los otros retos futuros

Juanjo Cáceres

En los hechos que vivimos desde hace algunos meses o años se detecta un punto de fractura como no lo habíamos visto en décadas. El mundo avanza hacia una profunda revisión de sus liderazgos, modelos políticos, modelos de país o formas de entender las relaciones sociales. Estados Unidos, por ser la primera potencia militar del planeta donde esos nuevos liderazgos están ejerciendo su poder, está mostrando ya alguno de los frutos de esa revisión en forma de decisión políticas de calado, con amplias ramificaciones sociales, económicas y militares, pero las tentativas de impugnación de políticas y consensos se está produciendo a escala global.

El complejo sistema de contrapoderes existente en los Estados Unidos ha facilitado la respuesta desde el ámbito judicial o desde otras esferas a las primeras decisiones tomadas por Donald Trump. También son varios los politólogos que ven esta segunda mitad de la década como un tramo cronológico donde las cosmovisiones derechistas se impondrán y generalizarán, dejando, por sus efectos, al otro lado del arco la posibilidad de recuperar terreno de combate en los albores de la década de 2030. Pero las visiones menos pesimistas sobre el alcance temporal y sobre nuestras vidas que tendrán todas estas impugnaciones parecen dejar de lado los profundos cambios sociales coadyuvantes, donde una vez más la tecnología cobra un gran protagonismo. Sigue leyendo

De la ignorancia y la indiferencia

Verónica Ugarte

Carolina Herrera contó en su día que ella no salía de su barrio. Claro, vive en la 7ª Avenida, uno de los más exclusivos barrios de Manhattan. Un jersey de su nueva colección cuesta casi mil euros. Chatarrilla para sus clientes habituales, o los de esos círculos.

La edición de San Valentín de la gorra MAGA cuesta en la tienda de la Trump Tower US$ 55,00. Un artículo de primera necesidad si eres su votante, fan, creyente. Y por ese precio sé perfectamente que no está hecho por manos blancas, sino por costureras explotadas en barrios lejanos, quienes, como los rednecks, nunca podrían entrar en el corazón del imperio de Donald. Una noche en su hotel son 2,000 euros. Si, cualquiera de sus votantes se lo puede permitir.

¿Y por qué reflexiono acerca de esto? Simple. Uno de las diatribas del nuevo Presidente es afirmar con contundencia que China no compra a EEUU. ¿Por qué habrían de hacerlo? ¿Es que no sabe que la mano de obra en China es mucho más barata? Que sus gorras en China me costarían 9 euros más el envío. Sigue leyendo