No hay opción de dimisión

Carlos Hidalgo

El título de esta entrada son las palabras textuales de la vicepresidenta del Govern de la Generalitat Valenciana en respuesta a las manifestaciones que llenaron las calles de diversas ciudades de la Comunidad Valenciana, pidiendo la dimisión del presidente de dicha comunidad autónoma, Carlos Mazón.

Las contradicciones en las que Mazón y su gobierno incurren a la hora de justificar sus decisiones y sus acciones durante el día en el que DANA situada sobre su comunidad provocó una de las mayores catástrofes naturales de la historia de España, les han situado en una posición muy difícil de cara a su ciudadanía.

Desde que todo sucediera, Mazón no ha conseguido dar a aún una versión definitiva, o que se corresponda con la realidad, acerca de por qué ignoró los avisos de AEMET, de la Confederación Hidrográfica del Júcar y las invitaciones de la delegada del Gobierno (y luego de ministros del propio Gobierno de España) para declarar la alerta, pedir un despliegue de la Unidad Militar de Emergencias o, incluso, de aceptar la ayuda de otras comunidades autónomas. Sigue leyendo

El fin del pudor

Julio Embid

El pasado martes el candidato del Partido Republicano de los EE.UU. Donald Trump venció en las elecciones presidenciales de ese país por 72,6 millones de votos y 295 electores a la candidata del Partido Demócrata Kamala Harris que obtuvo 67,9 millones de votos y 226 electores. A falta de recontar algunos últimos Estados el señor Trump será Presidente de los Estados Unidos durante el periodo 2025-2028.

¿Es esto el fin de la democracia? Claro que no, pero desde luego no habrá el asalto de una turba enfurecida (y armada) a la sesión de investidura ni tampoco habrá numerosas acusaciones de tongo por redes sociales como ocurrió hace cuatro años.

Estos días estamos viendo alarmados como desde el ABC se publica sin pudor alguno una columna de un reconocido escritor y contertulio de la Cadena SER, llamado Juan Manuel de Prada, donde literalmente decía: Sigue leyendo

Algunos hombres huecos

Alfons Salmerón

Soy de combustión y procesamiento lentos. Empecé a pensar en este artículo justo cuando estallaba el caso Errejón, y cuando ya casi todo estaba dicho y me había podido crear una opinión propia al respecto, ocurrió la tragedia de la DANA en la Comunidad Valenciana. Sigo en estado de shock con todo lo que ha ocurrido, veo las imágenes y no me lo acabo de creer, siento tristeza, rabia e impotencia y no puedo dejar de pensar en el dolor de todas esas personas que han perdido a sus seres queridos, su casa o su negocio y pienso en el sentimiento de abandono que deben experimentar en mitad de todo ese terrible caos. Mientras tanto, siguen vertiendo opiniones perfectamente claras al respecto, opinadores por doquier que tienen perfectamente claro lo que ha ocurrido y señalan sin ambages a los culpables. Yo sigo estupefacto, incapaz apenas de reaccionar cuando se cierra el escrutinio en Estados Unidos con la contundente victoria de Donald Trump y el mayor fracaso demócrata en 35 años con Michael Dukakis. Pienso, medio aturdido, que mi mundo se derrumba y no consigo salir de mi estupor.

No, éste no va a ser un artículo con demasiadas respuestas. Ocurre que mi andamiaje ético y moral, se resiente ante demasiadas situaciones que lo violentan. Mi gestión de las expectativas es nefasta porque he sido programado para esperar una respuesta determinada y lo que sucede es justamente lo contrario.

Mentiría si dijera que no me extrañaron para nada las denuncias contra Errejón. Los testimonios de las mujeres que han denunciado en redes o ante un juzgado no pueden dejarnos indiferentes. Se trata de violencia, sin eufemismos. Sus consecuencias penales las determinará un juez pero desde el punto de vista de la razón ética, como sujeto humano, y moral, al tratarse de un responsable político, su comportamiento es completamente inaceptable. Celebro su dimisión pero no es suficiente. Su carta me repugna. Es la justificación de un perverso. Detesto a su vez la cultura de la cancelación porque en mi imaginario de lo que deben ser una comunidad humana y la justicia bien administrada todo el mundo ha de tener derecho al perdón, a una segunda oportunidad. Lo que ocurre es que no puede haber perdón sin reparación. Y su carta lejos de reparar nada, y asumir como un adulto las consecuencias de sus actos, se escuda de manera torticera en una construcción intelectual. Primera decepción respecto a mis expectativas. Sigue leyendo

Elecciones USA

LBNL

Cuando lean esto seguramente no esté del todo claro todavía quién ha ganado la Presidencia de los Estados Unidos. Especialmente si fuera Kamala Harris la que va en cabeza – improbable cuando escribo – porque en tal caso Trump y su legión de abogados y activistas MAGA se desgañitarán y dejarán la vida planteando quejas y recursos para anular resultados locales que permitan revertir los resultados de aquellos Estados en los que hayan perdido, y así revertir el resultado global. Pero posiblemente no les haga falta porque a altas horas de la madrugada, Trump lleva ventaja en los Estados clave y, aunque quedan muchos votos por contar, Harris necesita una remontada considerable para ganar. Y la tendencia es que se queda ligeramente corta respecto a los resultados que cosechó Biden en Pennsylvania, Georgia y desde luego Carolina del Norte en 2020. Y si pierde estos tres Estados, el resto no importa.

Sea el que sea el resultado final, es brutalmente deprimente que pese a todo lo que ha hecho – estafas, abusos sexuales, alentar a la insurrección, amenazar con represalias si retoma el poder, disculpar actos racistas de sus seguidores, propagar la xenofobia más descarnada – Trump consiguiera ganar las primarias republicanas y sobreviviera a una campaña en la que perpetró las mayores barrabasadas posibles. Y encima (casi) la mitad del país le apoye. No hay que ser de izquierdas para sentirlo así: muchísimos republicanos de pro se han manifestado absolutamente en contra de semejante botarate narcisista. Pero en fin… Sigue leyendo

¿El mejor país del mundo?

Verónica Ugarte

Cada cuatro años el mundo se gira hacia el que fue la gran potencia del llamado Mundo Libre. Harris y Trump luchan por el Despacho Oval. Buscan dirigir el que, según sus habitantes, y según ambos candidatos, el mejor país del mundo. Pero, ¿lo es?

El año 2001 hizo sentir a los estadounidenses el miedo y dolor que varios países han experimentado gracias a la intervención, injerencia y complots de diferentes presidentes a lo largo de más de sesenta años. Se supieron atacados, pero fueron incapaces de realizar un ejercicio de auto reflexión del porqué de este ataque sin nombre.

Durante décadas la población de EEUU siempre ha considerado a su país como el mejor del mundo. ¿Alguna vez lo ha sido? ¿Qué es EEUU actualmente?

Un país donde las deportaciones masivas no se detendrán y donde los niños son separados de sus padres. Sigue leyendo

Las alertas valen para alertarse

Carlos Hidalgo

El desastre que ha asolado la provincia de Valencia sigue descargando agua al publicarse este artículo. El Gobierno de la Comunidad Valenciana ha lanzado alertas a los móviles de las zonas afectadas a través de sus servicios de protección civil. Y algunas de las zonas que se inundaron el 29 se están volviendo a llenar de agua, como si la naturaleza estuviera castigando deliberadamente esas poblaciones. Afortunadamente, el pronto aviso y la terrible experiencia que siguen viviendo han hecho que esta vez la gente se haya refugiado y se logre evitar nuevas tragedias.

No se logró lo mismo el martes 29, cuando la Agencia Estatal de Meteorología, tras avisar desde la semana anterior y emitir siete avisos ese mismo día, desde las siete menos diez de la mañana hasta las seis menos cinco de la tarde. Alguno, prácticamente rogando que la gente se pusiera a salvo, porque ya había inundaciones desde las 11 de la mañana.

No fue hasta las ocho y diez de la tarde, cuando todo estaba ya inundado, cuando protección civil de la comunidad valenciana emitió la alerta móvil. Para entonces ya había muerto gente y muchas personas recibieron el aviso cuando el agua les cubría hasta el pecho.

El presidente de la Generalitat valenciana, Carlos Mazón (PP), ha explicado esa tardanza diciendo que todo se debe a una serie de complicados protocolos y que por ello no se pudo avisar antes. Sigue leyendo

De la catástrofe

Juanjo Cáceres

La lluvia dejó tras de sí un desolador paisaje de devastación. La fragilidad de nuestros sistemas de respuesta y auxilio en caso de catástrofe por inundación, cuando esta se produce en varios puntos simultáneamente, quedaron tremendamente al descubierto y durante unos días no entendimos muy bien cuál era la función del ejército en tiempos de paz. Entretanto las imágenes de Paiporta transmitían esa sensación de población en soledad, casi abandonada a su suerte entre el fango y la devastación.

España se enfrentaba a finales del mes de octubre a vivencias propias de países en vías de desarrollo y no le fue mucho mejor. La cifra de víctimas es del todo inaceptable: lo era cuando se habían contabilizado una cincuentena y lo era aun más cuando esa cifra se multiplicó por tres dos días después. Durante las horas de la catástrofe abundaron las conductas temerarias: desde un gobierno autonómico que no solo no daba la señal de alerta sino que se distanciaba de la predicción de la Agencia Estatal de Meteorología, hasta grandes empresas que no cesaban sus actividades. Fueron demasiado pocos los ámbitos donde se adoptaron medidas preventivas, en un contexto, el de Levante, donde las inundaciones no son nada nuevo, ni sorprendente, y donde se sabe, como en cualquier parte, que los fenómenos meteorológicos extremos se han ido intensificando. Sigue leyendo

Iñigo Errejón, el último de los mohicanos

Arthur Mulligan

Era un personaje híbrido, a mitad de camino de novela de Balzac y de una crónica de ideas, una comedia de vodevil que nos cuenta en un tono falsamente neutro la creación de un movimiento de indignados en la plaza pública, una copia fantástica de una Sierra Maestra urbana pero más reducida, más íntima por su manera de sugerir una guerra mediática que cualquier movilización social, una enésima formulación local de la famosa hegemonía cultural de Gramsci.

La comedia nos habla de una batalla ideológica y cultural que se desarrolló en los estudios de televisión y en las plazas españolas después de la crisis de 2010 frente a un partido socialista en descomposición.

Una visión del mundo, del pueblo, de la casta, de los privilegiados, en la que el miedo gracias sobre todo a los que dirigen la batalla va a cambiar de bando porque el pueblo, nuestro pueblo, ha cambiado de abogados. Sigue leyendo

Las desigualdades climáticas también matan

David Rodríguez Albert

Muchos son los informes publicados en los últimos meses sobre el incremento de las desigualdades a todos los niveles. En febrero salía a la luz un estudio sobre las diferencias existentes a nivel mundial, y en mayo otro sobre la inequidad en el caso de España. Hay que agradecer a Intermón Oxfam la realización de estos trabajos, que desde mi punto de vista deberían ser centro del debate político en estos momentos. Sin embargo, como suele suceder en tiempos de crisis política y civilizatoria, la inmensa mayoría de medios de comunicación ocultan estos datos y sitúan la discusión en otros asuntos que dan alas a la ideología neoliberal e incluso a los postulados de la extrema derecha. Por fortuna, aquí podemos escribir sin estos condicionantes y tratar otros temas que deberían ser más cercanos al interés general del que tanto se habla.

Con motivo de la celebración de la COP 29 (Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático), que se va a celebrar en Bakú este mes de noviembre, Intermón Oxfam ha dado a conocer hoy un ilustrativo informe bajo el título “La desigualdad de las emisiones de carbono mata”. Uno de los titulares más llamativos que se ha abierto paso (discretamente) en algunos medios hace referencia a las emisiones de los multimillonarios a través de sus aviones privados. Por ejemplo, el aclamado Jeff Bezos genera en un año el mismo volumen de carbono que un trabajador medio de Amazon en otros 207 años. Sin embargo, este dato, siendo sangrante, puede ser llamativo pero ni mucho menos es el más significativo a nivel global, como trataremos de comentar a continuación. Sigue leyendo

Golpe a golpe

Julio Embid

El fin de semana pasado el campeón español de origen georgiano Ilia Topuria derrotó al estadounidense Max Holloway en una velada de “artes marciales mixtas” para conservar el cinturón de peso pluma de la empresa UFC. En dicho combate, que duró 1 minuto 34 segundos, los dos luchadores se dieron de lo lindo ganando Topuria por un KO por puñetazo. El programa deportivo de Onda Cero, llamado Radio Estadio, dirigido por Edu García, anunció que no daría información de los combates de Topuria porque “lo que hacen la UFC y Topuria no es deporte, porque el deporte y la violencia no casan y a la violencia gratuita no le da cobertura en su programa”. Las redes sociales se llenaron de múltiples mensajes de anónimos hombres jóvenes muy españoles y muy heterosexuales insultando al programa y a su director.

Una vez estuve en una velada de “artes marciales mixtas” hace veinte años, en 2004 y la recuerdo perfectamente. Fue en un bar de carretera en un polígono en las afueras de Zaragoza, en Cuarte de Huerva y en el típico restaurante de menú del día de primero, segundo y café o postre, a buen precio, montaron un ring con sus doce cuerdas, trajeron una ambulancia por lo que pudiera pasar, y ofrecieron una velada de seis combates. Se zurraron de lo lindo y más de uno terminó con la cara como un mapa. Al salir del baño, vi como un joven nacional con el pelo más rapado de lo necesario me chocaba la mano porque había ganado (él, no yo que nunca me he peleado con nadie) y yo me lo había perdido. El tatuaje de la 250 División Azul en su espalda me indicó que ese no era mi lugar y que ojalá no me hubiera chocado la mano. Afortunadamente en aquel entonces los móviles no llevaban cámara. Pero vamos, yo era un joven estudiante de periodismo al que le habían invitado a una locura una noche de sábado. Sigue leyendo