Tras el desastre, teoría de juegos, posible solución y línea roja

LBNL

Todos vimos lo que pasó ayer en Cataluña y supongo que estaremos de acuerdo en que fue un gran desastre. Para todos. Más allá de las valoraciones sobre quién perdió más y por qué, así como sobre quién es más responsable de que hayamos llegado a esta situación, creo más útil centrarse en lo que puede pasar a partir de ahora y cómo evitar que el desatino colectivo siga in crescendo. Con la cabeza lo más fría posible. Estaremos de acuerdo también, espero, con que urge recuperar el diálogo y el pragmatismo. La duda es si se dan las condiciones para que el diálogo pueda fructificar en un acomodo político-social que permita restablecer la estabilidad y la convivencia plenamente pacífica. Si no es posible, que dios nos pille confesados porque la declaración unilateral de independencia (DUI) y la suspensión de la autonomía catalana por la vía del artículo 155 de la Constitución, serían la única alternativa, y la ocupación permanente de Cataluña por parte de las fuerzas de seguridad del Estado es una perspectiva terrible. Para Cataluña y para el resto de España. Y la violencia que vimos ayer será una naderia en comparación a la que veremos. Así que más vale intentar lo del diálogo. Igual no es imposible. Veámos.

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