Carlos Hidalgo
Parece que a todo el mundo se nos exija ahora opinión sobre la sentencia acerca del “procés”. Y se exige con la advertencia de que, se diga lo que se diga, uno se arriesga a perder a parte de sus amistades, de sus lectores, de sus clientes o de los suscriptores del heroico diario digital de turno. Sigue leyendo