LobisónÂ
Durante la crisis de los años setenta, que quizá no fue tan mala como la actual, pero sà bastante complicada, uno de los gobernadores de la Reserva Federal, preguntado por la vigencia de las polÃticas keynesianas, respondió: ‘Mire usted, Keynes decÃa que a largo plazo todos muertos, pero el que se murió fue él y a nosotros nos toca lidiar con el largo plazo’.
Bueno, pues en mayo pasado Trichet advirtió que la democracia no soportarÃa un segundo rescate bancario. Pero ahora él sale del BCE y a la democracia se le viene encima el segundo rescate bancario. Claro que Trichet hablaba de un segundo rescate a consecuencia de la falta de reformas en la banca, y el que puede producirse en breve va a ser consecuencia de decisiones polÃticas.
JoaquÃn EstefanÃa apuntaba el pasado domingo a una de las claves de la nueva situación: para inyectar fondos en la banca los gobiernos nacionales no tienen que ir a una penosa cadena de ratificaciones parlamentarias, y el gobierno alemán no está supeditado a las posibles objeciones de su Tribunal Constitucional. Asà que, en vez de intentar que un uso más contundente del fondo de rescate, incluyendo una nueva ampliación, para comprar deuda griega, Alemania apuesta por una quita del 50% de esta deuda.