Senyor G
Este año mi hijo que está en 3º de la ESO tiene que leer la Casa de Bernarda Alba. El año pasado fue El Niño Del Pijama De Rayas. Entonces ya me llamó la atención que tratasen una temática a la que todavía no han llegado, nada de la historia contemporánea ni algo que se le parezca. Según me contó él, el año pasado acabaron la edad media. No tengo claro a dónde llegaría realmente. En mi caso con la EGB, que ahora por edad su último curso corresponde a 2º de la ESO se suponía que llegabas hasta nuestros días, nuestros días de hace 40 años, con lo que habría que añadir más historia. Digo se suponía, porque he escuchado a muchos decir que no habían llegado a la guerra civil, a nuestra guerra civil. En mi caso puedo decir que llegué hasta el final de lo que tocaba: República, nuestra guerra, franquismo, transición y Constitución. Estoy seguro de haber llegado porque de hecho mi hijo, que tiene interés en general por las cosas y me va preguntando cosas de historia y política, al final opté por ir a buscar mi libro de historia de 8º. Y sí, lo habíamos hecho, y por cierto que letra más bonita hacíamos entonces.
Claro que las formas son otras, e incluso a mí me cuesta leer ese libro a día de hoy. Por otro lado, lo que ya sabías por entorno familiar, los abuelos aún hablaban de la guerra y era cosa presente de una manera u otra en medios y conversaciones. Uno veía monedas con la cara de Franco todavía bien entrada la Constitución, o películas, o mismamente… O un PCE, o unas CC.OO., había cosas que no hacía falta que te las explicase un libro de texto o al ver un documental. Hace unos meses volví a la serie de la Transición de RTVE e intenté verla con mi hijo. A mí mismo alguno de los primeros capítulos se me hacían un punto largo, para él, pobre, era toda una serie el primer capítulo, y más si intentaba explicarle cosas de los que iban saliendo y representando. A nosotros no nos hacía falta, o no tanta, ni qué era la guerra fría, por ejemplo. Ahora para contextualizarle hace falta explicarle tantas cosas que acabo sin glucosa en el cerebro, y siempre surge otra pregunta y a mi otra digresión, que al final necesitaríamos hablarnos con hipertexto. Sigue leyendo