Fanfarrias

Senyor G

Una de las cosas que más me gustan es tomarme el café con leche, con alguna cosa más, leyendo un periódico. Placeres de antes, ahora actualizados ya que desde hace ya unos años me permito leer desayunando El Periódico, su versión impresa, en el móvil. Me gusta mucho, pero está la cosa que llevo unos días sin leerlo. Entre pereza, cansancio y saturación.

Estaba siendo día sí, día también que si INDRA y la puesta a punto de España como potencia tecnológica militar. Que si Santa Bárbara, que sí, es nuestro futuro, y que si la repera. Estaban empezando a empatar con las fruterías Ametller y su hub tecnológico de agricultura. En algún momento de interés ciertos gráficos, en algunos que España ya es un importante exportador de armas, ¿a dónde? ¿a dónde van esas armas?, si fuese una competición olímpica nos llevábamos diploma que no es poco. O que si sumas ejércitos de la UE +RU pues oye, ojo a lo que ya hay.

Veo mucha fanfarria sobre la democracia que fueron los EE.UU. y lo que nos han protegido a los de Europa Occidental, pero siendo español no sé cómo alguien se atreve a decir esto en voz alta. Siendo español y sabiendo español. Desde abril de 1939 defendiendo la democracia en España. Y bueno, en toda Latinoamérica siempre del lado correcto. Y en ARTE (White Power, En el corazón de la extrema derecha) me entero de que en EE.UU. no fueron completamente legales los matrimonios interraciales hasta 1967 y que se puede considerar el Ku Kux Klan como la primera organización fascista. Ya de Europa algo leí estos días sobre muchas bellaquerías de los daneses a los Inuits de Groenlandia, y ya hablamos el otro día de nuestra Francia en Argelia, de su despliegue militar. Que también parece que los europeos desde 1945 no hemos tenido soldados, y ojo franceses y británicos por todo el mundo y con todo. Hasta armas nucleares, y algún percance con el banco de Greenpeace. Sigue leyendo

Siamo ancora la

Verónica Ugarte

Antonio Scurati es un historiador, intelectual y novelista italiano. Ha investigado y estudiado desde hace años el fascismo italiano y el nazismo alemán. Acerca del primero escribió una tetralogía “M”, centrándose en la vida de la persona que dio origen a ese horror y lo catapultó primero como ideología para convertirlo después en la barbarie que azotó Italia durante más de veinte años.

En el primer libro, titulado “Il figlio del secolo”, se narra como el hijo de un herrero es director de un pequeño diario en Roma. A partir de una arrogancia absoluta en la cual pone su empeño para creerse salvador de la patria (es extraño como la palabra patria hace vibrar a más de uno, sin importar su color político y a pesar de que lo niegue), con una Italia rota después de la Gran Guerra.

Iniciamos con las maniobras de visitar los bajos fondos, seducir no a las mentes más inteligentes pero sí a quienes le seguirán más allá de su muerte. Con solo una orden, el terror se inicia, con una sed de venganza sin control; solo se escucha al ahora llamado Duce (palabra que viene del veneciano Duge, guía). Sigue leyendo

Con el paso cambiado

Alfons Salmerón

A la Unión Europea, la victoria de Trump le ha pillado con el paso cambiado. Como si no se viniera venir. Al menos, en lo que a política internacional se refiere. Es como si nos hubiéramos quedado atrapados en el relato del Partido Demócrata, exclusivamente preocupados por lo que su victoria acarrearía en la impugnación de los derechos civiles conquistados en las últimas décadas, que no es poca cosa, dicho sea de paso. Sin embargo, lo que parece que no venía venir la Unión Europea era que la victoria de las élites oligarcas que Trump representa significaría una verdadera impugnación a la globalización que nos ha gobernado durante, al menos, los últimos treinta años, lo que hemos venido defendiendo como neoliberalismo.

La posición política de Trump respecto a la guerra de Ucrania no se puede entender fuera de ese marco. La Casa Blanca ha puesto el foco en su política interior, y en ese sentido, entiende que la estrategia atlántica de confrontación con Rusia le ha causado más perjuicios que beneficios, haciéndole perder la batalla por la hegemonía económica con China. El bloqueo occidental a Rusia como consecuencia de la invasión de Ucrania, ha obligado a Rusia a fortalecer sus lazos comerciales con el país asiático, permitiendo a China el acceso a los recursos naturales rusos. Sigue leyendo

O te espabilas o te espabilan

Marc Alloza

Estos últimos días me ha venido a la mente esta frase que tradicionalmente había escuchado cuando se pasa del colegio al instituto o cuando se empieza en un nuevo trabajo: “En el curro o espabilas o te espabilan, chaval”. O también referido a la vida en general sin más concreción, a veces enfatizado con un “esto es lo que hay”.
La UE y por extensión Europa se ha estancado durante el siglo XXI. La crisis financiera resuelta en falso y de la que todavía quedan secuelas. La postcrisis acentuó el declive en el liderazgo económico por falta de ambición y acomodamiento. En la pandemia se dependió de que China volviera a estar operativa para casi todo incluso para las mascarillas Medina-Luceño. Pasada la pandemia, un brote verde, los fondos de recuperación, pero ni chips ni nada; en cuanto a la producción, todo igual, sigue en China. En los últimos años ha explotado la inteligencia artificial como agente disruptivo, de la mano de los EE.UU. y China. Antes lo había hecho la nube, the cloud en donde Europa se rezagada más.

La globalización llevó buscar el máximo beneficio produciendo en China sin buscar el avance tecnológico en determinados sectores clave que hubieran servido para mejorar la producción quizás sin la necesidad del traslado de fábricas. La dependencia energética en hidrocarburos tenía que haber sido un incentivo suficiente como para desarrollar una más avanzada tecnología en obtención de energías renovables, o desarrollo eficiente de motores alternativos a los de combustión de hidrocarburos. Pero se fue a lo fácil y se continuó con el diésel y se construyeron gaseoductos. Y ni las solemnes condenas y sanciones a Rusia vetada en eurovisión y en competiciones deportivas, no han impedido que, según ha publicado the huffingtonpost, mientras que por un lado se donan 18.000 millones de euros a Ucrania, por otro se compren 21.000 millones en gas y petróleo a Rusia. Sigue leyendo

De la ineptitud

Juanjo Cáceres

El antiguo corresponsal de La Vanguardia, Rafael Poch, publicaba este lunes en CTXT un artículo denominado “Peligrosa ineptitud europea”, que iniciaba su redacción de forma muy contundente:

La élite política europea se caracteriza por su ineptitud. En casi su totalidad se trata de gente que durante décadas externalizó a Estados Unidos la función de pensar políticamente, adoptando el infantilismo político, el narcisismo y la arrogancia de unos principios y valores que, desde luego, la Unión Europea no encarna, practicando una política basada en la imagen…”

El texto es generoso en adjetivos y califica de despropósito el pretender aguantar el conflicto sin la contribución de Estados Unidos, sobre todo teniendo en cuenta cuál ha sido el resultado de este mientras el apoyo bélico estadounidense se ha mantenido vigente. Igualmente alude al mítico compromiso de los 800.000 millones dirigidos al rearme, un propósito que va a encontrar serios obstáculos en unas economías nacionales con unos PIB muy cargados de políticas y de deuda. Especialmente en el caso de España, puesto que las posibilidades de que Sumar “se sume” a esto son tan grandes como las de que Mercurio choque con la Tierra. Será interesante ver en qué queda todo y ver también que posición adoptan los otros partidos de apoyo no gubernamentales y el primer partido de la oposición. Sigue leyendo

Tres años de guerra

Verónica Ugarte

El llamado “encontronazo” entre Zelenski y la Junta Directiva que gobierna en la Casa Blanca, teniendo como CEO a Trump, dejó en claro varios puntos, los cuales desde hace tres años han sido evidentes, pero con la llegada de la hecatombe es de hipócritas negar.

El Orden Mundial que se creó al acabar la Segunda Guerra Mundial ha caído. ¿Cuándo? Esa pregunta tiene respuesta ambigua. La humillación que recibió Zelenski por parte de quienes se saben los amos del país, y si continúan cerrando tratos económicos en Europa, de gran parte de Occidente, lo ha dejado claro.

Que EE.UU. eran los grandes amigos de Europa era una gran mentira. Desde Clinton, pasando por Bush, Obama y Biden, demócratas y republicanos han hecho el esfuerzo de marketing político para eternizar una mentira. Trump es muchas cosas, pero es brutalmente honesto. No son amigos nuestros. Son los mismos marchantes de armas como lo han sido desde hace 80 años, así como lo son los grandes países europeos, China y Rusia. Sigue leyendo

A vueltas con las coaliciones incómodas

Lluís Camprubí

En el último artículo, “Volver a pensar las grandes coaliciones” , planteaba que si estamos convencidos de lo real de la emergencia climática y del riesgo de la internacional reaccionaria para la democracia y el multilateralismo, y en particular de la pinza Putin/Trump como amenaza para la UE, entonces tenemos que actualizar la política de acuerdos y alianzas. Durante las últimas décadas la política de acuerdos y alianzas para la izquierda transformadora y el ecosocialismo político ha estado orientada a intentar romper el consenso neoliberal, lo cuál era el reto de época, intentando buscar acuerdos con la socialdemocracia para desligarla de liberales y conservadores. El neoliberalismo en estos momentos parece bastante tocado, especialmente en su declinación internacional, aunque no los monstruos que ha contribuido a generar. Ahora, pues, se requieren otras alianzas y acuerdos para frenar la emergencia climática y la involución reaccionaria. Y como se trata de una urgencia -no tenemos el lujo temporal de replegarnos unos años para ninguna de las dos tareas- no podemos esperar a que nos vuelva a ser propicio el ciclo electoral. Estar siempre que se pueda en la construcción de los nuevos consensos y en el Gobierno supondrá una mejor contribución a frenar estas dos amenazas existenciales que estar en la oposición construyendo alternativa a largo plazo.

Alguien -con muy buen criterio- me decía que avanzar hacia nuevos consensos y Grandes Coaliciones inclusivas (ecosocialismo más socialdemocracia más liberales más conservadores, excluyendo a la extrema derecha) que atiendan estos retos sería lo deseable aunque en lo doméstico políticamente esto parece imposible (polarización, subjetividad afectiva de todos los actores, alineación estratégica PP-VOX…). Siendo esto una obviedad, insistía yo en la necesidad de ir haciéndolo posible, empezando con la predisposición y si es necesario dar algún paso/señal unilateral hacia ello. También puede ser útil aprender alguna lección de los verdes alemanes (más allá de las obvias discrepancias) en cómo construir coaliciones sociales, económicas y políticas incómodas, algo que los sectores más avanzados del ecosocialismo vienen apuntando como necesidad para hacer posible la descarbonización. A ello hay que sumar el seísmo geopolítico que estamos viviendo en directo y un nuevo momento constituyente europeo que probablemente modificará prioridades y alianzas a todos los niveles. Sigue leyendo

La traición

Carlos Hidalgo

Ayer domingo se supo que el secretario de defensa estadounidense, Pete Hegseth, había dado órdenes al Pentágono de cesar las ciberacciones ofensivas contra Rusia. Esto quiere decir que Rusia, que es el país que más ataca los sistemas informáticos del resto del mundo (seguido muy de cerca por China), puede seguir tratando de asaltar nuestras infraestructuras críticas, extraer por la fuerza recursos mediante virus, ataques de denegación de servicio, desinformación, suplantaciones, malware, etcétera, y que mientras tanto los Estados Unidos se van a cruzar de brazos y, hasta es posible que se dejen robar algún secreto o regalen los nuestros al régimen de Vladimir Putin.

Lo hemos sabido un día después de que Donald Trump y su vicepresidente, el ultrarreligioso que se pinta la raya de los ojos para parecer más varonil, de nombre artístico J.D. Vance, hayan pretendido humillar al presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, delante de toda la prensa acreditada en la Casa Blanca y el mismo día en el que pretendían que firmase un tratado con los EE. UU. en el que les cedía la mitad de los recursos naturales de su país. Y sin garantías de ninguna clase de que los estadounidenses les protegerían de futuras agresiones rusas. Sigue leyendo

De lo trivial

Juanjo Cáceres

Desde hace varios años, existe una tensión palpable en los medios informativos, derivada del giro copernicano que están experimentando algunas cuestiones que ocurren en el mundo. A punto de cumplirse cinco años del inicio del confinamiento y del despegue de la pandemia, ya no resulta precipitado afirmar que el mundo que surgió después es peor que el que dejamos atrás. Las ruinas de Ucrania o Gaza así lo demuestran, pero también el crecimiento de las fuerzas políticas extremistas, el cuestionamiento de los consensos civilizatorios más básicos o de las maneras de hacer más arraigadamente democráticas, el derrumbe de los nuevos movimientos sociales como brújula de este siglo (desde la lucha climática que tuvo en Greta Thunberg su principal expresión, hasta la nueva ola de feminismo) y sobre todo, la indiferencia y ensimismamiento de una ciudadanía, que consciente o no de las amenazas emergentes, opta por asistir a todo ello como espectadora de un entretenido reality televisivo.

Entretanto, la velocidad que cobran los acontecimientos impulsa a los sacerdotes de nuestro tiempo a realizar nuevos diagnósticos de la realidad, pero sin reparar lo bastante en lo tremendamente descolocados que estamos ya todos para interpretar el presente con una cierta objetividad. El apresurado desenlace que empiezan a mostrar los grandes conflictos es quizás la mejor prueba del divorcio entre nuestras previsiones y la realidad. Releyendo, por ejemplo, las palabras expresadas por nuestro presidente del gobierno en el pasado, no nos puede quedar ninguna duda:

“Putin tiene que saber que las sanciones durarán hasta que se retire de Ucrania” (28/2/2022). ¿Lo recuerdan? Las sanciones más duras de la historia, que iban a enseñar al “dictador” ruso que no se puede saltar las reglas del juego internacional.

“En esta legislatura España reconocerá oficialmente el Estado palestino… la única manera de que el conflicto palestino-israelí pase a la senda de la paz y la seguridad” (9/3/2024) Sigue leyendo

Noticias sueltas, pensamientos sueltos

Carlos Hidalgo

Mientras escribo estas líneas se confirma la victoria de los democristianos alemanes en las elecciones al parlamento alemán, con los liberales desapareciendo del Bundestag, la ultraderecha en segundo puesto y el SPD y los Verdes fuertemente castigados. Pero parece que, al revés de lo que se venía insinuando los últimos meses, la CDU no buscará aliarse con la extrema derecha, aunque parece claro que Alemania seguirá culpando a la inmigración de las consecuencias de las políticas de déficit cero.

El Papa parece que agoniza y cuando se recupera de una dolencia grave, sigue en cuidados intensivos por otra que surge de repente. Y tenemos a parte de la cristiandad rezando por su recuperación y otra parte rogando porque Dios se lleve su alma lo antes posible. Malas noticias para quienes estaban poniendo en marcha sus reformas y parece que buena para gentes como las del Opus, que veían amenazados sus privilegios por el creciente escrutinio de la Iglesia de Francisco.

Mientras tanto, en los Estados Unidos, Trump y su gran visir Musk continúan con su combinación de purgas, medidas estrafalarias, insultos a los aliados, ataques a la separación de poderes y decretos sobre cosas que no son de su competencia. Y confirmando en cargos estratégicos a personas de dudosa competencia cuyo mayor o único mérito es la lealtad perruna al presidente Trump. Sigue leyendo