Seria fractura interna

LBNL

No me refiero tanto a las recientes disfuncionalidades de la coalición de gobierno – una enmienda unilateral presupuestaria por aquí, un tuit criticando a la vice-presidenta primera por allá – dado que todo indica que su “solución” se postergará a la aprobación de los presupuestos y, una vez aprobados, pues ya veremos porque lo mismo Podemos entra en vereda que “es invitado” a salir del gobierno, que ahí fuera hace mucho frío. El título se refiere más bien al veto sobre el acuerdo presupuestario plurianual de la Unión Europea por parte de Hungría y Polonia, apoyados por el trumpista Presidente de Eslovenia, que también se distinguió por apoyar las acusaciones de fraude electoral de Trump. Cabe recordar que aquellos, los presupuestos nacionales, están basados en los 70 mil millones de euros en subvenciones que en julio “le tocaron” a España en el gran pacto plurianual presupuestario europeo, además de otros 70 mil millones en préstamos “blandos”.

Hungría y Polonia no tienen ningún problema con el pacto presupuestario en sí, ahora incrementado levemente por el Parlamento Europeo – pero si con que sus disfuncionalidades democráticas internas – a juicio de las instituciones de la Unión y la inmensa mayoría de los 25 Estados Miembros restantes – puedan servir para suspender parte de los fondos que deberían recibir. En realidad el criterio de calidad democrática se aplicará a todos y hay otros Estados Miembros con peligro de verse afectados – Rumanía y Bulgaria, por ejemplo, o también Malta, por citar los tres ejemplos más probables – pero no tanto por las decisiones de sus gobiernos en contra de la independencia judicial, la libertad de expresión o las libertades civiles sino por su ineficacia o falta de voluntad para combatir la corrupción o el crimen organizado. Solo Hungría y Polonia se erigen en paladines de la denominada “democracia iliberal” que, para entendernos, es algo así como una democracia con un gobierno fuerte, ley a medida, prensa oficialista y, desde luego, orden sin “mariconadas” como ONGs o reivindicaciones feministas y mucho menos de libertad sexual. Sigue leyendo

La vida en el filo

Alfonso Salmerón

He estado viendo estos días el documental “La vida en el filo”. Dirigido por Charlie Arnaiz y Alberto Ortega y bajo la producción de Dadá films & entertainment, narra la historia del cantante y polifacético artista José Ramón Martínez, Ramoncín. Creo que merece la pena. El repaso de la carrera del cantante es también un repaso a nuestra historia más reciente desde finales de los 70 hasta nuestros días. A mí me ha removido cosas. Canciones y recuerdos de una época, finales de los ochenta en plena efervescencia vital. Me ha llevado a mi barrio, La Florida, en L’Hospitalet, donde los chavales escuchábamos a Ramoncín, Rosendo o a Los Burning porque Legazpi, Carabanchel o Vallecas siempre nos quedaban mucho más cerca que la Diagonal de Barcelona, aunque ésta estuviera a tan sólo dos kilómetros de casa.

Ramoncín hablaba de nosotros cuando nadie lo hacía. Chavales de barrio a los que “nadie les iba a regalar nunca nada”. Es así. El rock que se hacía por entonces mayoritariamente en Madrid, era nuestra cultura. La chupa y la litrona (aquí le llamábamos xibeca tomando el nombre de la marca) los discos que mirábamos una y otra vez todas las semanas en la tienda Discomanía del barrio pero que sólo podíamos comprar muy de vez en cuando si nos llegaban los ahorros o con motivo de algún cumpleaños. Recuerdos de aquellos vinilos que escuchábamos en mi pequeña habitación de un piso de cincuenta metros cuadrados donde vivíamos seis personas, con las paredes forradas de pósters: Led Zeppelin, Iron Maiden, Barón Rojo, Leño, El Último de la Fila… Tocar la portada, la liturgia de abrirlo, ponerlo en el tocadiscos y sentarte a escuchar mientras leías las letras de las canciones sin enterarte de nada. También crecimos con la revista Popular1 y escuchábamos el programa Tarda Tardà en Catalunya Radio, del tristemente desaparecido Jordi Tardà, gran amigo de Ramoncín, además de uno de los privilegiados a los que los Jagger, Richards y compañía le descolgaban el teléfono para hablar de su última gira. Todo eso era nuestra cultura, nos dio un sentido de pertenencia, una identidad, “es tu cultura, es tu identidad” que cantara unos años antes el gigante Miguel Ríos en su Rocanrol bumerang. Sigue leyendo

Vendiendo el coche para comprar gasolina

Carlos Hidalgo

¿Os suena el dicho de “eres más tonto que Abundio, que vendió el coche para comprar gasolina”? Pues suele ser el consejo habitual de estas grandes consultoras a las que pagas un dineral por planes de viabilidad que no son viables.

Aún recuerdo perfectamente como un grupo editorial contrató a la consultora que certificaba las cuentas de la Bankia de Rato para que les aconsejara cómo sobrevivir a la crisis que viven los medios de papel por la irrupción de lo digital, la caída de los precios en publicidad y la caída de ventas en kioscos. Por supuesto, en lugar de buscar ejemplos de éxito de digitalización, de modelos de suscripciones o de comercialización de publicidad, lo que hicieron fue aconsejar que se despidiera al 50% del personal y que se vendiera la cabecera más rentable del grupo. El resultado de ese plan fueron cientos de miles de euros gastados en consultores que no tienen ni idea de cómo funciona la prensa, cientos de puestos de trabajo perdidos, al menos un suicidio y el desmantelamiento progresivo del grupo, que ha terminado vendiendo casi todas sus cabeceras y siendo comprado por quienes no contrataron a esa consultora. Sigue leyendo

España no cumple con el objetivo de reducción de pobreza y exclusión social 2009-2019

Marc Alloza

España no cumple con el objetivo de reducción de pobreza y exclusión social comprometido con la Unión Europea para la década 2009-2019. Lo peor del caso no es que no se haya llegado a reducir en las cifras acordadas, sino que todos los indicadores de seguimiento de la pobreza han aumentado “de forma notable” con respecto a 2008, al contrario de lo que ha sucedido en la mayoría de países de Europa. Así lo pone de manifiesto el informe EL ESTADO DE LA POBREZA. Seguimiento del indicador de pobreza y exclusión social en España 2008-2019 recientemente publicado por EAPN (European Anti-Poverty Network Plataforma Europea de Entidades Sociales que trabajan y luchan contra la Pobreza y la Exclusión Social en los países miembros de la Unión Europea).

En 2011, dentro del marco de la estrategia europea UE2020 (Consejo Europeo 17 Junio 2010), “España adopta como objetivo reducir entre 1.400.000 y 1.500.000 (en el periodo 2009-2019) el número de personas en riesgo de pobreza y exclusión social de acuerdo con un indicador agregado que incluye a personas que viven por debajo del umbral de la pobreza (pobreza relativa); personas que sufren privación material severa; y personas que viven en hogares con una intensidad de empleo baja o nula. La reducción de la pobreza infantil se realizará en proporción similar a la reducción de la pobreza en general» (https://www.hacienda.gob.es/CDI/programanacionaldereformas/pnr_2011.pdf). Sigue leyendo

¿Cuánto vale una vida humana?

drodrialbert

Uno de los debates que se está produciendo en torno a la pandemia del coronavirus es el del difícil equilibrio entre salud y economía. Durante los momentos más duros de la crisis institucional en Madrid, la presidenta Ayuso afirmaba que hace falta conjugar “salud y economía”1, dando por hecho que se establece un conflicto entre ambos elementos. Sin embargo, somos muchos los economistas que denunciamos que esta dicotomía es falsa2, ya que los criterios sanitarios han de ser los protagonistas a la hora de afrontar la situación, y además el seguimiento de los mismos debería llevar a una mejor situación económica a medio y largo plazo, como muestra la situación en países que han apostado por una estrategia de maximizar la erradicación del virus, por ejemplo en Nueva Zelanda, Corea del Sur, China, Japón o Islandia.

Hace unos días se tomaba la controvertida medida de reducir la cuarentena de 14 a 10 días, comenzando por Cataluña3. Algunos expertos han afirmado que esta política es correcta4, ya que el beneficio económico de acortar en cuatro días la ausencia al puesto de trabajo compensa un riesgo de contagio que es menor durante ese lapso de tiempo. Una apuesta descabellada en España, uno de los países con mayor tasa de incidencia del virus, y que es contestada por otros expertos y por la propia OMS5. Otros gestores han alegado que así es más fácil el cumplimiento del confinamiento, hecho que denota una lamentable falta de control sobre las instrucciones que debe seguir la ciudadanía. En todo caso, ese supuesto análisis coste-beneficio no existe, y cualquier economista sabe que no puede llevarse a cabo de manera simplemente intuitiva. Sigue leyendo

Economía real

Julio Embid

El domingo fui a un centro comercial a mirar y comprar cosas. Soy de esos afortunados de clase media-alta que libran los sábados y domingos, que el fin de semana se dedica a gastar en bienes y servicios lo que le ingresan a primeros de mes en la nómina por el trabajo que realiza de lunes a viernes. Y no me quejo en absoluto. Otras personas por el contrario trabajan los fines de semana o a turnos para que una parte de la sociedad disfrute durante dos días. Soy de esas personas que está a favor de los horarios amplios (muchos días hacemos la compra de la cena en un hipermercado pasadas las 21:30 de la noche) y de la apertura de establecimientos los fines de semana. La izquierda verdadera te dice que no, que los fines de semana nada, que si los centros comerciales están matando al pequeño comercio y que si es mejor todo cerrado y a pasear por el bosque. La verdad es que yo creo que es casi como ponerle puertas al bosque (o al Amazon), ya que a través de internet uno puede comprar cualquier cosa a cualquier hora del día en cualquier lugar del mundo. Y que, desde luego, el pequeño comercio tampoco vota a la izquierda verdadera. Sigue leyendo

La Reconstrucción a través de lo Público: de parecernos lo natural a hacerlo posible

Lluís Camprubí

Dentro de la desolación por las crisis sanitaria, humana, económica, ambiental y social, parecería que un ligero optimismo estratégico nos recorre. Hay una intuición extendida que esta vez las cosas pueden ser diferentes y que, lo que a muchos nos parece natural y lógico -que la salida a las crisis sanitaria y económica sea con mayor rol de lo público- podría ser posible. Pero vayamos por partes.

Esta vez podría ser diferente

Por primera vez desde muchos ámbitos –con un consenso creciente entre economistas de distintas tradiciones- se plantea una salida a la crisis económica diferente al esquema habitual seguido desde las crisis de los 70s y se apuesta por políticas contracíclicas, de inversión vía la movilización de recursos públicos. Sigue leyendo

Saint-Gobain, Bosch y el casino más grande de Europa

Pedro Luna Antúnez

Apenas hay unos ocho kilómetros entre el municipio tarraconense de l’Arboç y el núcleo de Sant Marçal del termino municipal de Castellet i la Gornal, anclado en la provincia de Barcelona. Ambos municipios, el primero perteneciente a la comarca del Baix Penedès y el segundo a la del Alt Penedès, han sido noticia los últimos días por sendos conflictos laborales que afectan a empresas radicadas en la zona desde la década de los setenta y que, más de cuarenta años después, protagonizan un nuevo episodio en el proceso de desindustrialización de Catalunya. Y como ya sucedió en el conflicto de Nissan, no sólo están en peligro los puestos de trabajo directos sino también los indirectos de las empresas auxiliares. Según fuentes sindicales, entre Saint-Gobain, la empresa ubicada en l’Arboç dedicada a la producción de vidrio para el sector del automóvil, y la planta de Bosch de Castellet i la Gornal, especializada en motores de los limpiaparabrisas, podrían perderse más de un millar de empleos.

La multinacional francesa Saint-Gobain llegó a l’Arboç en 1973 con el nombre de Cristalería Española, para pasar a llamarse Saint-Gobain Cristalería en 2000. Con el tiempo la empresa se dividiría en dos, la división Glass, centrada en la producción de vidrio para la construcción, y Sekurit, más orientada hacia el vidrio para la automoción. Actualmente tanto Glass como Sekurit de dedican exclusivamente al vidrio para la industria del automóvil. Glass produce el vidrio plano que Sekurit procesa como producto final. Sin embargo hace unas tres semanas, Saint-Gobain anunció al comité de empresa su intención de cerrar la división Glass, lo que dejaría en la calle a 122 trabajadores. La reacción sindical fue la de iniciar una huelga indefinida a partir del 6 de septiembre. Dos días después la dirección de la empresa registró el ERE para despedir a la totalidad de la plantilla. Desde el inicio de la huelga los trabajadores de la división Glass de Saint-Gobain no han parado de luchar por sus puestos de trabajo; manifestándose a las puertas del Parlament de Catalunya, realizando cortes de carretera en la Nacional 340, bloqueando la salida de material del almacén logístico que la empresa posee en el polígono industrial de Bellvei a unos cinco kilómetros de l’Arboç y emplazando a las diferentes administraciones a posicionarse a favor de la continuidad de la actividad laboral de Saint-Gobain Glass. Sigue leyendo

Ocupas denuncian al dueño que reocupó su propia casa

Senyor G

El título de mi post de hoy era el titular del suplemento VIVIR en Barcelona del 05/09/2020 de La Vanguardia, ya de por sí suficientemente llamativo, pero el subtítulo era aún más impactante: “Un vecino recupera su piso en Mataró al ver que los moradores que impedían su entrada estaban de vacaciones en Eivissa”. Todo esto en un verano donde las noticias sobre ocupaciones siguen acompañando las publicidades de las alarmas de seguridad que venimos padeciendo desde hace mucho tiempo.

No voy a negar que haya problemas de ocupaciones, personalmente lo vivo en mi edificio con diversos intentos que nos destrozan la fachada, pero en este caso concreto mío el problema es el SAREB que es el propietario y no lo pone en el mercado ya sea de alquiler o de venta a un precio razonable y nos retornase socialmente lo puesto impositivamente, porque el SAREB también somos todos. En cualquier caso tendríamos que ver cómo discernir entre lo anecdótico y los casos que nos explican las situaciones políticas y económicas que vivimos y cómo lo afrontamos como sociedad. Respecto a la vivienda, como sociedad ¿cuál sería el principal problema que tenemos? ¿La pobreza y el derecho a la vivienda o el derecho a su propiedad? Sigue leyendo

Verano incierto

LBNL

Como saben los habituales, DC cierra en agosto por vacaciones. El año pasado por estas fechas estábamos presenciando una investidura fallida porque Pedro, el de la banda de Sánchez a decir de Albert, no podía dormir tranquilo con Pablo como Vicepresidente, y Casado le copiaba el no es no apostándolo todo a mejorar con la repetición de las elecciones. Así fue, subió algo pero a costa de Albert, del que nunca más se supo, y el trifachito siguió sin sumar. Tampoco sumaban Pedro y Pablo pero Lastras fue capaz de reeditar el pacto de la moción de censura y Pedro fue finalmente investido, pese a la sentencia del Procés y la algarada callejera subsiguiente. La derecha puso el grito en el cielo por “la Mesa” que pactaron Pedro y Esquerra, que era prácticamente lo único que nos iba a diferenciar de la Venezuela de Maduro. Y llegó la pandemia y sus miles de muertos y el confinamiento y… cómo ha cambiado todo en solo un año. ¿No les parece que las investiduras fallidas fueron hace mucho más tiempo?

Lo que no sabemos es lo que nos espera a la vuelta de Agosto. Con el dopaje europeo un nuevo presupuesto parece garantizado y tras los batacazos de Galicia y Euskadi, el tigre de Podemos se ha quedado en manso tigretón y hasta Inés ha vuelto por la senda de la colaboración puntual. Mal que le pese a Casado, el primer gobierno de coalición de nuestra adolescente democracia, agotará la legislatura. Lo que no está claro es que Casado no agote al PP con su oposición de tierra quemada y le levanten la silla. Lo único claro es que en septiembre Abascal se le va a poner a Pedro como no se la ponían ni a Felipe II con la moción de censura. Como ya dije el otro día, a este hombre todo le sale Redondo.

Y qué decir de nuestras vidas cuando nos reincorporemos a nuestros quehaceres laborales en septiembre… ¿Teletrabajo permanente hasta que no tengamos dosis suficientes de una vacuna que haya demostrado su eficacia? Eso pueden ser un par de años como poco. ¿Vuelta al confinamiento drástico si las crecientes cifras de infectados empiezan a traducirse de nuevo en hospitalizaciones y fallecimientos masivos? Porque eso de que solo se contagian los jóvenes y que al ser más fuertes y sanos apenas mueren, es muy reconfortante… siempre y cuando ya vivan fuera del hogar familiar y nuestro país es conocido precisamente por lo contrario. Cabe también que una buena vacuna tarde pero en el ínterin nos contentemos con un tratamiento eficaz, que reduzca las hospitalizaciones o al menos los fallecimientos de forma sustancial: si se reduce la letalidad a mínimos, la asunción de mayores riesgos pasaría a ser razonable.

¿Y cómo resistirá la economía? Porque el dinero público no es ilimitado y los ERTEs se van a tener que ir acabando. En fin, veremos.

En todo caso, ahora lo que toca es tratar de descansar y disfrutar con todas las precauciones necesarias, por supuesto, que en DC queremos a todo el mundo de vuelta sano y salvo el 1 de septiembre. En el ínterin, ¡que ustedes lo pasen bien!