Incoherencia Habitacional Parte I: la Conferencia

Marc Alloza

El próximo viernes tendrá lugar la vigésima octava Conferencia de Presidentes autonómicos cuyo orden del día, como se indica en la publicación de la Moncloa, recogerá los puntos propuestos por 13 comunidades autónomas. El titular conduce a engaño si se quieren conocer estos puntos puesto que no los recoge el artículo, pero si se puede leer que es la vigésimo-segunda conferencia que convoca Pedro Sánchez, de las que 19 fueron durante la pandemia incluidas 17 por videollamada y todo. Que lo de Conferencia fue idea de Zapatero que entre 2004 y 2009 las convocó 4 veces y que Durante los siete años de gobiernos de Mariano Rajoy este órgano se convocó dos veces. Se percibe que hay un sólo, de solamente, tácito en la frase. Interesantísima información de la que he podido extrae lo de vigésimo-octava del principio porque he sumado (4 + 2 + 22).

En realidad buscaba los puntos de los que discutir, que se entiende dan motivo a la convocatoria o al menos es lo normal cuando se convoca una reunión. Bueno, al menos es lo que hace el presidente de mi escalera cuando convoca una conferencia de propietarios, que hizo también el anterior y que yo también hice a imitación de mis predecesores. Incluso en algunos trabajos se hace también, no digo en todos porque en general la gente, cuando va a trabajar y tiene una reunión es para pasar el rato y echar unas risas con el jefe por lo que ni se pone orden del día ni nada y el asunto es ambiguo tipo reunión y nada, cada uno cuenta lo suyo y no se da uno cuenta que se tiene que ir a casa y las decisiones se toman solas y el trabajo sale sólo también, una maravilla.

Volviendo al tema he buscado a ver si encontraba los puntos en El Gobierno garantiza al PP tratar sus temas en la Conferencia de Presidentes tras el amago de plantón de sus barones de RTVE1, esta vez me he quedado a medias. Me ha quedado claro el toma y daca entre Gobierno y Partido Popular pero los puntos exactamente no del todo. En el otro enlace bien posicionado de Google para la búsqueda “orden del día conferencia presidentes autonómicos”, https://mpt.gob.es/politica-territorial/autonomica/coop_autonomica/Confer_Presidentes.html tampoco he encontrado nada, pero buen sitio para ver el histórico.

En otro enlace de una página de cuyo nombre no puedo acordarme porque tiene “baneado el delivery y el meneo de sus temas sin la bula de sus mercedes” (no me atrevo ni a poner el mensaje original) me quedaba casi claro, pero no lo puedo citar.

En otro he aceptado las cookies “vendiendo” mis datos a no sé cuántos cientos de organizaciones para que luego el artículo sólo fuera para suscriptores y claro para una noticia…

Al final le he preguntado al ChatGpt que me ha dado 4 puntos y cuando le he pinchado a ver si había más, el pobrecillo creo que me ha sacado cosas de otras veces o vete a saber igual sí que son de esta.

Al final creo que los puntos serán:

  • Vivienda
  • Educación – Universidades públicas
  • Financiación autonómica
  • Ocupación
  • Plan energético
  • Inmigración y control de fronteras
  • Inversiones infraestructuras de red ferroviaria
  • Sanidad-Déficit de profesionales sanitarios
  • Primer ciclo de educación infantil
  • Reforma del poder Judicial y de la Fiscalía

Ambicioso, pero como los Presidentes son personas parcas en palabras que van al grano con un estilo directo y sintético a la vez que preciso y didáctico. Personas dialogantes, empáticas y con una enorme capacidad de llegar a consensos en aras del bien del país. No me cabe duda de que los temas los llevaran bien trabajados con algún principio de acuerdo previo. Estoy convencido de que va a ser un éxito, porqué a pesar de lo amplio y complejo de los temas, cuando hay buena voluntad, que la hay, y predisposición a resolverlos que también, nada puede fallar.

Bueno el tema de que quería escribir era acerca de la vivienda, pero el tema de la conferencia se me ha ido de las manos y tendré que hacer dos partes.

El primero de los puntos de la Conference League de Presidentes es la Vivienda. No se descubre nada si se dice que en España hay un problema con la vivienda que viene de antiguo, pero para resumir muy resumidamente nos quedaremos en el siglo XXI. En la primera década de este siglo ya había una conciencia social a todos los niveles de la población de que la vivienda era un enorme problema para toda la población pero en especial para los jóvenes. En las zonas del país la tensión habitacional era, y es, tan insoportable que lleva su caso más extremo: el sinhogarismo. La expansión constructora al extrarradio de las grandes ciudades y la compra de apartamentos y chalets de vacaciones, etc. daba fuelle a la economía de la “España va bien”. Con el cambio de gobierno nadie paró la música hasta que en el 2008 se hizo un stop a nivel mundial y aquí nos estalló la burbuja en la cara.

En el siguiente gráfico se muestra la evolución de las personas sin hogar atendidas en centros asistenciales que tiene publicado el INE con datos de octubre de 2022.

Gráfico INE Encuesta sobre personas sin hogar(últimos datos 10/2022)

Aunque de acuerdo a HOGARSI  serían unas 37.117.

Otro indicador de referencia es la edad de emancipación, que en España sigue creciendo. Si en 2021 era de 29,8, 3 años por encima de la media europea, en 2023 sube hasta los 30,3. A la vista está que las medidas que se han tomado no funcionan. Se ha escrito largo y tendido acerca de posibles soluciones desde muchos colectivos, asociaciones, ONGs, etc. En este mismo blog hay muchos y buenos artículos al respecto pero poco caso o ninguno. Incluso si se le pregunta al chatGpt, la respuesta  bien trabajada y más clara que en los puntos del reunión del viernes. Pese a lo cual espero que este viernes en la conferencia se llegue a consenso y se tomen medidas eficaces.

Un elemento con el que se puede jugar por ejemplo es la vivienda de protección oficial. La descalificación de una vivienda protegida es competencia de las Comunidades Autónomas, como se indica en la web del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana con sus 17 enlaces a las 17 normativas y procedimientos. En la provincia de Barcelona por ejemplo, en 2023 había 72.501 viviendas de protección oficial de las que en 2030 sólo quedaran 36.031 y en 2040 solo 18.830. Las viviendas descalificadas pasaran de haber sido adjudicadas a un precio pretasado dando una oportunidad a una persona o familia, a poderse vender en el mercado a precio libre ayudando a mantener/encarecer el parque de viviendas en general.  La protección de las viviendas VPO, por lo general, en muchas comunidades se levanta a los 15 años y no suele ir más allá de los 30. El típico “pan para hoy, hambre para mañana”. Una buena medida sería que esta protección no prescribiera. En Catalunya, aunque tarde, llegó mediante el (Decreto Ley 17/2019) la práctica totalidad de las viviendas protegidas que se están construyendo y se construirán no podrán ser descalificadas en lo sucesivo, Algo parecido sucede en el País Vasco pero hasta dónde yo tengo entendido en ninguna más.

Pero a pesar de este decreto no todo es coherencia así que en el próximo artículo explicaré la historia de la fábrica de cartón de mi municipio, propuesta de la Generalitat para un solar de mi municipio.

Lo último de la Conferencia es la polémica del pinganillo… Veremos el viernes si sirve de algo o sólo ha sido un gasto para nada.

Los bulos y exageraciones sobre la ocupación de viviendas

David Rodríguez Albert

La ocupación ilegal de viviendas es uno de los asuntos que nos está inundando de noticias en los últimos tiempos, generando una sensación de desasosiego general que lleva a mucha gente a demandar una mayor seguridad al respecto. Más allá de que el Gobierno acaba de aprobar la aceleración de los desalojos bajo determinadas circunstancias, es importante situar esta problemática en su auténtica medida, que está bastante lejos de la desmesura apocalíptica que algunos tratan de darnos a entender.

Según datos del Ministerio del Interior, en 2023 se registraron 15.289 denuncias por ocupación ilegal de viviendas, cifra que representa un 0,06% del conjunto de las existentes en España, y un descenso del 8,8% respecto al año anterior. Además, la mayoría de los casos hace referencia a la usurpación, que consiste en la ocupación de viviendas deshabitadas, la mayoría pertenecientes a bancos o grandes propietarios. En cuando al allanamiento de morada, es decir, la ocupación de viviendas habitadas, se registraron 3.646 casos.

Adicionalmente, hay que tener presente que, en el caso de allanamiento de la residencia habitual, la policía puede proceder al desalojo inmediato de los ocupantes sin necesidad de una orden judicial, que solamente es requerida si han pasado más de 48 horas desde la ocupación: en tal caso se tarda entre una semana y un mes. Si se trata de lo que hemos llamado usurpación, el plazo estimado es de entre 2 y 12 meses.

Por tanto, no se puede decir que se trate de una realidad inexistente, pero está claro que su importancia se ha visto sobredimensionada a través de exageraciones y de bulos acerca del problema. Esto puede comprobarse en diferentes webs que tratan del asunto, como por ejemplo (y entre otras) https://www.newtral.es/tag/okupas/, que como podemos observar tiene incluso un apartado específico sobre la materia.

La primera razón por la que algunos medios y redes sociales exageran hasta la saciedad esta cuestión es de carácter ideológico. Como ya hemos mencionado más arriba, la creación de un relato de inseguridad permanente es el mejor caldo de cultivo para qué la extrema derecha introduzca sus ideas reaccionarias, cuestionando las libertades básicas en favor de una ficción de supuesta seguridad pública. Esto explica que incluso en Vox se hayan difundido noticias abiertamente falsas como la ocupación de la vivienda de una anciana por parte de una cuidadora migrante y otras joyas por el estilo: https://www.elplural.com/sociedad/difundio-vox-bulo-cuidadora-marroqui-resultaba-inquilina-domicilio_273817102

Un segundo motivo para generar este ficticio estado de alarma es de índole económica y hace referencia al pujante negocio de la seguridad privada. Una de las empresas más beneficiadas es Securitas Direct, líder nacional en instalación de alarmas, y una de las que más invierte en publicidad en España. En 2022, ocupó el tercer lugar en el ranking de marcas por volumen de inversión publicitaria, destinando 29,14 millones de euros, lo que representó un incremento del 8,33% respecto al año anterior. Además, ha sido el mayor anunciante en radio en España durante varios años. La vinculación entre esta compañía y los medios difusores de noticias “exageradas” sobre la ocupación se explica perfectamente en el documental “El cuento de los medios”.

Finalmente, la señalización de la ocupación como fuente de todos los males sirve como perfecta maniobra de distracción para evitar el debate fundamental sobre la vivienda. Según la Encuesta sobre Integración y Necesidades Sociales realizada por la Fundación FOESSA (Fomento de Estudios Sociales y de Sociología Aplicada), vinculada a Cáritas Española, más de 4,6 millones de hogares en España sufren dificultades relacionadas con el acceso y el mantenimiento de la vivienda en 2024. Compárese este dato con el de los allanamientos (3.646 casos), la mayoría resueltos por la policía en las primeras 48 horas, y tendremos una idea mejor de cómo se desvía la atención de los abusos cometidos por los bancos, los mercados y los grandes propietarios (las personas con más de cinco viviendas en propiedad controlan el 40% del parque inmobiliario en Barcelona). Es el manual de estilo de la extrema derecha: dividir a la población, señalar al migrante y proteger los intereses de los más poderosos.

El apagón

LBNL

Si están leyendo estas líneas será porque se he restablecido el suministro eléctrico, como ya parece ser el caso para la mayoría de hogares españoles a medianoche del lunes al martes. En las próximas horas y días se esclarecerá la causa del mayor apagón eléctrico sufrido por la península ibérica que, a salvo de prueba en contrario, parece ser técnico/natural antes que provocado por un agente externo.

Lo más importante es que la red eléctrica española haya sido capaz de superar la crisis en unas pocas horas. Unas pocas horas críticas para millones de españoles, no tanto los ingresados en hospitales que inmediatamente suplieron el corte de suministro con generadores como los millones de varados en calles, carreteras, trenes, metros o aeropuertos, o en sus domicilios necesitando electricidad para sobrevivir. No somos buenos en previsión y protocolos de crisis pero sí en responder a las emergencias con calma, resignación e incluso sabiduría, en plan qué se le va a hacer, toca esperar que ya volverá la luz. Que no es fe infundada sino confianza en que la administración, los frecuentemente denostados funcionarios, serán capaces de restablecer la normalidad, como así ha sido.

Cosas de la vida, estaba yo fuera de España reunido con una veintena de funcionarios de una organización militar internacional a la que pertenece España cuando llegaron las noticias del apagón. No fueron pocos los que, como tantos otros en las redes, inmediatamente apuntaron a “los rusos” como causantes. Podría ser porque de “los rusos” que invaden a los vecinos, mandan paquetes incendiarios en aviones de carga, envenenan a ex espías en Occidente y cooperan con el crimen organizado para propagar el mal cibernético, cabe todo esperar. Es lo que tiene ejercer activamente de malo que, cuando algo malo pasa, es fácil que se sospeche de ti.

Pero una cosa es una cosa y otra bien distinta es tener certezas que permitan actuar contra el supuesto actor que te ha atacado, ya sea ruso o, como también he oído, marroquí, lo cual no es sorprendente dado el solido poso anti moro que albergamos, desdeñando que los gaseamos con armas químicas en los años 20 del siglo pasado: los malos son ellos, es asín.

En paralelo a los conspiranoicos – por la falta de indicios – han surgido inmediatamente también los expertos en energía, electricistas premium, para explicar las causas técnicas por las que se cayó el sistema: la introducción de las renovables desestabiliza el sistema y zas, de repente se cae. Lo que no explica por qué no se ha caído antes, aquí o en otros lados, dado que las renovables no se introdujeron en el sistema ayer. Pero quién sabe.

Ya veremos. Me quedo con un par de cosas. Primera y más importante: España sabe responder a las emergencias con calma y sentido común, con un trasfondo de profesionalidad para la vuelta a la normalidad. No es baladí. En muchos sitios un apagón provoca saqueos a los comercios presa del pánico, disparos de la policía para impedirlos y caos en la administración encargada de restablecer la normalidad.

Segundo, la normalidad a la que estamos acostumbrados es mucho más vulnerable de lo que somos normalmente conscientes. Hace solo unas pocas semanas todo el mundo se tomó a chifla el aviso de la Comisión Europea de que había que estar preparados para una crisis de 72 horas en la que nada funcionara: electricidad, cajeros, supermercados, etc.

Tercero, para combatir la vulnerabilidad, tanto ante causas técnicas como ante posibles ataques externos, es necesario aumentar nuestra resiliencia, es decir, nuestra capacidad de resistir crisis semejantes, duplicando sistemas de emergencia y respuestas de crisis a fallos en el sistema. No es lo mismo tener una subestación eléctrica que dos, o cuatro, u ocho. No soy ducho en el tema eléctrico pero los aviones siempre vuelan con dos generadores, uno en funcionamiento y otro en reserva, por si se cae el primero. Cuesta pasta pero salva vidas, lo digo con conocimiento de causa porque una vez se cayó el primero y aterrizamos rápidamente con el segundo: porque con uno solo está prohibido volar, precisamente porque puede romperse.

De nuevo, la Comisión Europea lleva un par de años empujando a los Estados Miembros de la UE a mejorar sustancialmente la seguridad de las infraestructuras críticas, eléctricas incluidas. Los Estados Miembros cooperan, porque saben que es necesario. Pero cuesta pasta. De ahí la necesidad de los impuestos, siempre denostados. Queremos seguridad, queremos que todo funcione, que todo funcione bien. La administración responde pero la prevención cuesta dinero. Nada es gratis.

Hacienda somos todos.

El aumento del gasto en defensa o la cuadratura del círculo

David Rodríguez Albert

En los cursos más básicos de economía suele explicarse el concepto de la Frontera de Posibilidades de Producción (FPP). Se define como el conjunto de las principales combinaciones de bienes que puede producir una economía de manera eficiente, y curiosamente suele explicarse con el ejemplo de los cañones y de la mantequilla. Así, dados unos recursos concretos, se traza una curva con las distintas cantidades que pueden ofrecerse de ambos productos, y se dice que una economía es eficiente si estamos sobre la línea, con composiciones que pueden oscilar entre ‘0’ cañones y ‘x’ mantequillas o justo todo lo contrario, pasando por todas las situaciones intermedias. Obviamente, la realidad económica es mucho más compleja, pero la FPP sirve para ilustrar estos conceptos básicos.

La descripción de este modelo viene a propósito del anunciado incremento del gasto militar en Europa, que de manera inevitable nos recuerda a los cañones de turno y, sobre todo, al hecho de que si nos movemos sobre la FPP, la fabricación de más armas debe hacerse necesariamente a costa de menos mantequilla. Llegados a este punto, hay que recordar que, afortunadamente, la economía es algo dinámico, y así llegamos a la explicación del desplazamiento hacia fuera de la FPP o, dicho de otra manera, que si crecemos podemos producir más de todo y así quedarnos más tranquilos. Y esto es lo que nos recuerdan algunos economistas que se han pasado al lado optimista del dinamismo, después de muchos años argumentando que si la población envejece no se podrán pagar las pensiones, manteniendo el nivel de producción en posición más inmóvil que el primer motor aristotélico.

Sin embargo, en el momento actual tenemos un pequeño problema, y es que el gasto en defensa pretende aumentarse de manera significativa e inmediata (no como las pobres pensiones / mantequilla), mientras que el crecimiento parece estar entrando en una coyuntura de previsiones más bien algo pesimistas. Aun así, la economía real (esa que va más allá de los manuales) vuelve a obsequiarnos con varias alternativas para producir más cañones sin tocar la cantidad de mantequilla. Lamentablemente, dos de estas posibilidades no están sobre la mesa de la Unión Europea: aumentar los impuestos para financiar más armas (tema tabú para los escolásticos de Bruselas), o hacer más atractiva la emisión de deuda (asunto complejo dado el peso actual de la misma y la disminución de los tipos de interés).

Una vez descartadas estas opciones, desde la lógica gubernamental nos quedan dos grandes vías para permitirnos la espiral militarista europea. La primera de ellas es incrementar sin más el déficit público, proponiendo una suerte de “keynesianismo de derechas”, que algunas grandes potencias ya aplicaron hace unas décadas (con el desarrollo del complejo militar e industrial en los Estados Unidos). Esta parece ser la vía española, que no pretende tocar el Estado del Bienestar y desarrolla un proyecto con una denominación que adquiere reminiscencias orwellianas: “Plan industrial y tecnológico para la seguridad y la defensa de España y Europa” (solamente les falta hablar de paz). Obviamente, desde el gobierno preferirá hablarse de “keynesianismo” (a secas), sustentando el nuevo gasto en una obtención altamente creativa de los recursos disponibles y con el apoyo de las fuerzas ahora sí “de derechas” (las mismas que reniegan de cualquier atisbo de planificación en sus manuales de referencia).

Llegados a este punto, alguien podría pensar que es altamente contradictorio plantear el aumento del déficit público tras varias décadas en las que la ortodoxia neoliberal lo ha llegado a limitar por imperativo legal. De todos modos, hay que pensar que estamos en un momento histórico en el que la fase que hemos llamado de “globalización neoliberal”, que ya había sido puesta en entredicho tras la crisis financiera que estalló en 2008, ahora parece recibir la puntilla por parte de Trump. El gobierno de los Estados Unidos, viéndose perdedor en una dinámica de libre comercio en la que China y los BRICS ganan enteros, se repliega en un proteccionismo sin tapujos, y pone en duda cada vez más si el nuevo capitalismo ha de ser tan liberal como el de hace unos años.

La segunda vía que contempla Europa para aumentar el gasto en defensa es la que expresa sin tantas contemplaciones Mario Draghi en su informe de 2024, encargado por la misma UE: “No podremos financiar nuestro modelo social. Tendremos que reducir algunas de nuestras ambiciones, si no todas”. Obviamente, esta afirmación puede resultar algo impopular, y para llevarla a cabo habría que crear en primer lugar un estado de miedo permanente entre la ciudadanía, que podría comenzar con algo así como “prepare un kit de supervivencia en casa por si vienen los rusos”. De seguir las recomendaciones del banquero italiano, el modelo básico de la FPP sería de gran utilidad, ya que podríamos fabricar más cañones lanzando las tostadas de mantequilla al suelo (de qué lado caen ya depende más de la Ley de Murphy que de las escuelas de pensamiento económicas).

He dejado para el final la alternativa que a mi juicio parece más razonable, y que consiste en avanzar por la FPP en sentido contrario, esto es, con más Estado del Bienestar y menos devaneos belicistas. Pero parece que para ello la ciudadanía europea tendría antes que hacer algo muy sencillo y a la vez bastante complicado: cambiar a la mayoría de los gobernantes de turno, sustituyéndolos por otros con una visión estratégica más en consonancia con la democracia, la cooperación, la solidaridad y los derechos humanos.

El Periódico antes y ahora: Celsa

Senyor G

Pasado el verano hará dos años del cambio de propiedad del grupo industrial metalúrgico Celsa, con juez por en medio. Si pasan por la autopista al lado de Castellbisbal podrán ver sus abundantes infraestructuras y plantas, y más si entrasen en el polígono con algún cicerone informado. Es decir, una empresa de esas que son vitales en cualquier proyecto industrial de país por dedicarse a una cosa como el acero, por el número de empleados y por su volumen y proyección internacional.

En mi recuerdo, que siempre nos puede traicionar, siempre tuve la impresión de que El Periódico, en la disputa, tomaba partido claramente por la familia Rubiralta por la propiedad del grupo. Diría que con argumentos sobre el interés nacional, de sector necesario para nuestra economía, por los puestos de trabajo y algún apunte de sostenibilidad medioambiental y del grupo como tal, enfrente de unos acreedores de fuera del negocio y de todos estos bonitos y legítimos intereses.

En las últimas semanas, ha vuelto Celsa especialmente a las noticias del diario, con un punto de vista optimista y afín a la nueva dirección, la de los acreedores de entonces. Suavemente si quieren. Y ahí con mis recuerdos me ha llamado la atención la columna al respecto de Gemma Martínez, directora adjunta de El Periódico. Empezando por el título “Los fondos no tan buitres de Celsa (03/04/2025)” y continuando en la primera frase: “Los grandes fondos no siempre son tan buitres como los pintan, por mucho que se empecinen los iletrados que, sin distinción, disparan a cualquier integrante del sistema capitalista.”, recordando que “los Rubiralta acumularon después unas deudas astronómicas impagadas”.  Los acreedores “Al instante se convirtieron en unos apestados para parte de la opinión pública, empresarial y social. No fueron pocos los que dieron por hecho que iban a trocear y desmembrar al gigante de la chatarra, con sus fábricas y sus empleos”, se refiere a estos como “agoreros. Y acaba la columna con la nueva orientación de la empresa gracias entre otras cosas a la entrada de Criteria (La Caixa). Sigue leyendo

Sobre la cuestión del rearme europeo y el gasto militar y el debate en algunas izquierdas

Lluís Camprubí

En el debate público ha aparecido con toda su crudeza, urgencia y complejidad la cuestión de la Defensa europea. No es nuestro tema preferido pero es uno de los que nos marca la época. Desafortunadamente algunas izquierdas han empezado la discusión por el final y han quedado atrapadas en la cuestión del incremento del gasto militar, fijando planteamientos de oposición por principios a cualquier incremento, desde una posición moral apriorística sin ninguna voluntad de atender al contexto. Para intentar ser útiles y dar respuesta a las preguntas adecuadas, propongo hacerlo al revés, a la manera clásica. Primero analizar el contexto global, y a partir de ahí los riesgos y amenazas. Con ese análisis, podemos entonces diagnosticar las necesidades, tanto estatales como europeas. Y con esas necesidades o “gaps” descritas ya discutir sobre los recursos necesarios y su financiación. Por último, creo importante no obviar algunas consideraciones sociales y políticas.

Contexto geopolítico cambiante

Es ya sentido común que las relaciones internacionales y el contexto geopolítico están en un cambio histórico, en un cambio de época. Con profundas afectaciones para la UE. Hay una Rusia imperialista y revisionista que está invadiendo a Ucrania y que plantea una amenaza latente sobre otros países de la UE y/o de la OTAN. La administración Trump por su parte asume también e impulsa una visión del mundo basada en zonas de influencia (la suya sería el hemisferio americano) y relaciones de vasallaje con terceros. El multilateralismo, el derecho internacional y el sistema Naciones Unidas son obstáculos a esta lógica multipolar. Superada la ilusión de la UE de lidiar con Trump a lo transaccional (a través de favores comerciales principalmente), se impone una discusión si tendrá una relación con la UE neutral/aséptica o confrontacional. Lo que sí parece claro es que la UE debe hacerse cargo de su seguridad y defensa (el paraguas de protección norteamericano se ha evaporado de hecho) y a la vez hacer frente a la pinza Trump-Putin. A través de distintos métodos, ambas administraciones comparten la voluntad de debilitar, desagregar y desnaturalizar la UE ya que ésta choca con su agenda geopolítica, sus intereses comerciales y sus valores ideológicos. Sigue leyendo

El problema de Talavera no es el puente

Carlos Hidalgo

El domingo pasado las imágenes del “puente romano” de Talavera de la Reina aparecieron en casi todos los informativos y medios escritos. El Tajo, crecido por este mes de lluvias casi continuas, termino arrastrando parte de los viejos sillares romanos del puente, haciendo que algunos de los arcos construidos en el siglo XII se deformaran y se derrumbasen.

No es la primera vez que este puente (uno de los tres que cruza el Tajo) se derrumba. De hecho, el puente llevaba buena parte de la segunda mitad del siglo XX abandonado y en ruinas y no fue hasta principios de los 2000 cuando se restauró y se habilitó únicamente para tráfico peatonal y de bicis.

Pero no es el puente lo único que se ha abandonado de Talavera. La ciudad, que era próspera y bulliciosa gracias a un mercado nacional de ganados que se convocaba cada 15 días, aprovechaba su situación como lugar de paso entre Madrid, Extremadura, Andalucía, Castilla y León y Portugal y ejercía de capital de una comarca/provincia imaginaria que se extendía hasta Navalmoral de la Mata (Cáceres), Arenas de San Pedro (Ávila) y Santa Olalla (Toledo). A principios de los 2000, la ciudad era la segunda ciudad en población de Castilla-La Mancha y parecía que su crecimiento era imparable. Sigue leyendo

Trump divide al poder económico de su propio país

David Rodríguez Albert

La propuesta económica de Donald Trump está poniendo patas arriba un orden económico internacional que ya viene de lejos, y que ha tenido su última etapa en la globalización neoliberal que se ha desarrollado durante las últimas décadas. Todavía es pronto para saber cómo va a configurarse la nueva economía mundial, ya que hay muchas incertidumbres y numerosos actores en juego: Estados Unidos, Unión Europea, Rusia, China y los BRICS. Pero es bueno resaltar las contradicciones que ya se está encontrando el presidente estadounidense durante sus primeras semanas de mandato, incluso dentro de su propio país.

La subida de aranceles prometida por Trump ha de tener su punto culminante el próximo día 2 de abril, aunque ya ha sido anunciada y posteriormente pospuesta en diversas ocasiones. Más allá de los efectos de esta medida sobre México, Canadá y la economía mundial, la propuesta está resultando muy controvertida dentro de los propios Estados Unidos. Más allá de las críticas que han llegado desde los demócratas, en el propio seno de la clase capitalista más conservadora existe una división con pocos precedentes. Entidades como UBS Global Wealth, Management Capital Economics o el Instituto Pearson, han cuestionado abiertamente la generalización de los aranceles, pero la reacción más contundente ha llegado desde el Wall Street Journal, que en su editorial ha hablado textualmente de la “guerra comercial más tonta de la historia” y ha añadido que “autarquía no es el mundo en que vivimos o uno en el que queramos vivir, como Trump probablemente aprenderá pronto”. Es evidente que buena parte de las empresas que dependen de las importaciones rechazan esta política comercial, que además comporta el riesgo de una subida evidente de los precios para los consumidores, que puede frenar la demanda interna e incluso llevar a una recesión a los Estados Unidos, según algunos de los analistas mencionados. Sigue leyendo

O te espabilas o te espabilan

Marc Alloza

Estos últimos días me ha venido a la mente esta frase que tradicionalmente había escuchado cuando se pasa del colegio al instituto o cuando se empieza en un nuevo trabajo: “En el curro o espabilas o te espabilan, chaval”. O también referido a la vida en general sin más concreción, a veces enfatizado con un “esto es lo que hay”.
La UE y por extensión Europa se ha estancado durante el siglo XXI. La crisis financiera resuelta en falso y de la que todavía quedan secuelas. La postcrisis acentuó el declive en el liderazgo económico por falta de ambición y acomodamiento. En la pandemia se dependió de que China volviera a estar operativa para casi todo incluso para las mascarillas Medina-Luceño. Pasada la pandemia, un brote verde, los fondos de recuperación, pero ni chips ni nada; en cuanto a la producción, todo igual, sigue en China. En los últimos años ha explotado la inteligencia artificial como agente disruptivo, de la mano de los EE.UU. y China. Antes lo había hecho la nube, the cloud en donde Europa se rezagada más.

La globalización llevó buscar el máximo beneficio produciendo en China sin buscar el avance tecnológico en determinados sectores clave que hubieran servido para mejorar la producción quizás sin la necesidad del traslado de fábricas. La dependencia energética en hidrocarburos tenía que haber sido un incentivo suficiente como para desarrollar una más avanzada tecnología en obtención de energías renovables, o desarrollo eficiente de motores alternativos a los de combustión de hidrocarburos. Pero se fue a lo fácil y se continuó con el diésel y se construyeron gaseoductos. Y ni las solemnes condenas y sanciones a Rusia vetada en eurovisión y en competiciones deportivas, no han impedido que, según ha publicado the huffingtonpost, mientras que por un lado se donan 18.000 millones de euros a Ucrania, por otro se compren 21.000 millones en gas y petróleo a Rusia. Sigue leyendo

Viaje al Centro

Arthur Mulligan

A finales de los noventa se puso de moda entre los animadores de los cursos de formación profesional un mensaje letal: la competencia en los mercados exigía que cada trabajador, dentro de su área de responsabilidad, debía hacer todo lo posible para salir fuera de su zona de confort. Estar cómodo era una deslealtad hacia la empresa, hacia los compañeros de trabajo y, por supuesto, hacia los clientes. Los nuevos héroes eran los vendedores ambulantes, los viajantes de puerta fría y más tarde, los intrusivos teléfonos móviles. Por fin se llegó a la saturación esperable: todos gozábamos sin saberlo de la incomodidad ambiente y los mensajes se reducían a la vez que el tiempo disponible de emisión. Entonces estalló el populismo y las personas se convirtieron en “la gente” para la que se escribían unidades básicas de argumentarios inspirados en el Libro Rojo de Mao Tse Tung  que más tarde dio lugar al actual Tic Toc. Por el camino se redujo la enseñanza de la Historia, Filosofía y Literatura en favor del tweet. Hasta el PSOE de Machado y Cernuda pasó con armas y bagajes a los melodramas de escalera de Almudena Grandes y el universo todo devino en una amenaza del sintagma de la derecha y la ultraderecha mientras esperaba cínicamente la llegada de la derecha civilizada, una raza de gentes rubias que habitan una región entre fiordos y lagos inmensos, disfrutando de una paz y tranquilidad que paradójicamente hace sus vidas más cómodas.

A pesar de ese extraño movimiento político religioso, en el Centro de las ciudades se vive muy bien porque reúne en sus límites las principales plazas, parques y amplias avenidas, además de edificios con carácter, historia y modernidad. Por lo general las manifestaciones culturales se agrupan cerca y bajo la superficie circulan rápidos transportes que extienden las vías radiales del kilómetro cero uniendo universidades, academias, ministerios y hospitales, facilitando la administración del todo, la transmisión del conocimiento y el cuidado de almas y cuerpos. Sigue leyendo