Otra especie

Lobisón 

Una de las herencias más complicadas que ha dejado el ciclo conservador es una gran arrogancia intelectual entre los economistas, incluso los políticamente progresistas. Se pueden poner algunos ejemplos, sin necesidad de citar nombres, de cómo un buen profesional de la economía puede hablar y escribir como si de hecho perteneciera a otra especie.

Primer ejemplo: diagnosticando la crisis, en noviembre de 2009, se reparten las culpas entre conservadores y progresistas, pues si bien la deficiencia o la falta de regulación explican la crisis de las hipotecas de riesgo y lo que vino después, también habría que tomar en cuenta una política monetaria y crediticia demasiado laxa que sería consecuencia del deseo de hacer posible el crecimiento. El economista no toma en cuenta que la alternativa era el estancamiento, y menos aún por qué.

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Solipsistas, solitarios, solteros, solos

Sicilia 

Dice la Biblia “no es bueno que el hombre esté solo” -de la mujer no dice nada-, dice Lorca algo de “mi soledad sin descanso”, se dice aquello de “al fin solos”, o lo de “yo me entiendo y bailo solo”, o “mejor solo que mal acompañado” -esta frase deja al menos abierta la opción a acompañarse bien-. Se habla de la soledad como opción, como paraíso de libertades y se habla de la soledad como caldo de cultivo ideal para  rumiaciones, manías, depresiones y cosas peores.

El ser humano es social, nuestras identidades se conforman atendiendo al entorno, necesitamos a los demás aunque sea de vez en cuando, algunas veces los sufrimos -véanse atascos de tráfico, fiestas populares masivas o reuniones de vecinos-, y en muchas ocasiones, afortunadamente, también se disfruta de la compañía o de ver gente. ¿Qué tiene esta cosa con tan conspicuo doble filo? A ello desde la teoría y la praxis han dedicado mucho tiempo psicólogos, psiquiatras, sociólogos, médicos, filósofos, literatos, eremitas, fareros y serenos, por citar algunos ejemplos.

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¿Debería España abandonar el euro?

Antesala 

En una reciente columna en el New York Times, Paul Krugman critica la entrada de España en el euro y aboga por su salida de la Unión Monetaria. Según el reciente premio Nobel de Economía, el abandono de la moneda común le permitiría a España llevar a cabo las devaluaciones necesarias para recuperar la competitividad de sus productos. 

Una serie de artículos en los últimos números de The Economist abordan la cuestión. El mensaje de fondo es que una salida de los países periféricos del euro, a los que vienen denominando PIGS (sigla que responde a las iniciales en inglés de Portugal, Italia, Grecia y España, a las que añadieron otra I posteriormente, en referencia a Irlanda, y que significa «cerdos»), beneficiaría a los países que permanecieran en el marco de una moneda europea. Aunque no se les escapa a los columnistas del semanario liberal que una salida del euro llevaría asociados unos costes difíciles de digerir. 

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Bocazas

El crítico constructivo

Ayer Lobisón subrayaba la torpeza de Merkel que con sus declaraciones populistas está contribuyendo a desatar el pánico financiero que nos amenaza a todos, incluidos los bancos alemanes. Grecia fue el primer perjudicado. Preocupada por los resultados de dos elecciones regionales (que a la postre perdió), Merkel retrasó durante semanas el apoyo político que podría haber disuadido a las apuestas especulativas contra Grecia, y que quizás habría evitado la necesidad del posterior rescate financiero por valor de 110.000 millones de euros.

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Pánico

Lobisón 

Los dos días pasados han sido de pánico en los mercados, y por tanto de pánico en general, que las malas noticias han conseguido ya impactar directamente en el clima social. Nadie sabe bien por dónde va a llegar el próximo golpe, e incluso Juan Ignacio Crespo, director europeo de Thomson Reuters y persona más bien equilibrada, hizo el martes por la noche en CNN+ un resumen apocalíptico de la situación.

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La verdadera riqueza de las naciones

Barañain

“La verdadera riqueza de una nación está en su gente”. Con estas palabras, el Informe sobre Desarrollo Humano de 1990 auspiciado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) comenzó a abogar firmemente por un nuevo enfoque desde el cual afrontar el desarrollo. 

Bajo el liderazgo del paquistaní Mahbub ul Haq, con el posterior apoyo del hindú Amartya Sen (Premio Nobel de Economía 1988) la obra tuvo un profundo efecto en la manera de considerar el progreso social por parte de autoridades, medios de comunicación, economistas, etc. En lugar de concentrarse en unos pocos indicadores tradicionales del progreso económico (como el Producto Interior Bruto per cápita), el concepto de “desarrollo humano” proponía examinar sistemáticamente una gran cantidad de información sobre cómo vive el ser humano en cada sociedad y cuáles son las libertades básicas de las que disfruta. En los últimos 20 años, esta publicación ha tenido como objetivo central enfatizar que el desarrollo trata fundamentalmente de las personas.

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Educación y buena letra

Lobisón 

En 2008 incluso los gobernantes conservadores lanzaban proclamas por la refundación del capitalismo, la regulación de los mercados y la necesaria actuación pública para recuperar el crecimiento. La música era de izquierda, incluso si los cantantes no eran los adecuados. Pero dos años después la austeridad se ha convertido en la ideología dominante en Europa, y en Estados Unidos Obama está a la defensiva ante una derecha exaltada y unos electores que no han visto mejoras significativas en el empleo.

Cuando se ve obligada a retroceder la izquierda tiene tendencia a parecerse al ejército de Pancho Villa, y oscila entre la desbandada y una furiosa excitación donde lo mezcla todo. A la espera de la llegada del ‘discurso’ que devuelva coherencia y sensación de propósito a sus ideas y actuaciones, habría sin embargo ciertas normas a observar, y que se resumirían en no perder la educación y mantener una cierta claridad analítica.

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Dos maneras de ser

Sicilia

Estados Unidos está viviendo el arranque de una nueva medida destinada a estimular la actividad económica. En este caso no se trata de un programa que impulse el gobierno con cargo a los presupuestos del estado, no son recortes fiscales o un programa de inversión pública en la economía real. Lo que está a punto de ponerse en marcha se denomina “expansión cuantitativa” y consiste en la compra de Deuda Pública americana por parte de su propio Banco Central, buscando el efecto de que llegue más financiación y en mejores condiciones a la actividad real.

O sea, la autoridad monetaria independiente de una economía en crisis actúa en consecuencia con medidas que tratan de impulsar la salida de ésta.

A este lado del Atlántico, en cambio, seguimos un poco como el libro de Eduardo de Mendoza, es decir “Sin (muchas) noticias de Gurb”. ¿A qué se debe esta diferencia? Como siempre, todo es deudo de un contexto.

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Austeridad y reformas

Sicilia 

La semana pasada el Gobierno logró rechazar las enmiendas a la totalidad a los Presupuestos Generales del Estado para el año 2011, consiguiendo así superar uno de los trances parlamentarios más importantes a los que se enfrentaba en el tramo final de la legislatura.

En una de las primeras apariciones de este nuevo “gobierno comunicador”, el recientemente estrenado Vicepresidente Pérez Rubalcaba -es curioso, por cierto, ver cómo muchos de nuestros políticos pierden las primeras partes de sus apellidos cuando no sus primeros apellidos enteros – bautizó la política económica a seguir en los meses que quedan hasta las elecciones de 2012 como la de “Austeridad y reformas”. Lejos quedan los años en los que podían lucirse incrementos sustanciales en partidas de I+D+i, encarados a buscar el cambio de modelo de crecimiento, o incrementos de derechos sociales (políticas de alquiler, políticas natalistas, etc.), o planes de estímulo al crecimiento económico, medidas mucho más agradecidas de defender.

Al diseñar estos Presupuestos, el Gobierno se enfrentaba, como se han enfrentado numerosos gobiernos en todo el mundo, a una coyuntura que los ingleses describen como “estar entre el demonio y el profundo mar azul”, metáfora usada cuando alguien se encuentra situado entre dos males, o, si nos ponemos más nacionales, entre “la espada y la pared”.

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No sigas parado que nos hundimos

El crítico constructivo

La situación es verdaderamente aterradora: se estima que de aquí a navidades más de medio millón de personas perderán la prestación por desempleo. No me entiendan mal. No se trata de que vayan a perder su empleo: ya lo han perdido y esperemos que nadie más lo pierda de aquí a entonces e incluso que algunos encuentren trabajo. El problema al que aludo es a que medio millón de parados que perdieron su trabajo hace meses o años, se les va a agotar la prestación por desempleo en los próximos tres meses.

El paro es el problema más grave de nuestra sociedad pero como ha dicho repetidas veces el Presidente del Gobierno, nuestra tasa de cobertura ha venido siendo muy alta (superando incluso el 80%) desde que empezó la crisis, en verdad, la más alta de nuestra historia: en los años 80 la cobertura estaba por debajo del 50% y ligeramente por encima cuando gobernaba el PP. Es decir, a principios de la crisis que nos aqueja, más de 8 de cada 10 desempleados recibían el subsidio por desempleo que les correspondía en función del tiempo trabajado.

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