David Rodríguez
La fallida investidura de Pedro Sánchez está dando lugar a muchas lecturas y análisis políticos de diversa índole, pero a mí me gustaría centrarme en un aspecto que aparece mencionado en el título de este artículo. El debate que se ha producido estos días ha supuesto, entre otras cosas, un merecido homenaje a Julio Anguita y, por extensión, al equipo dirigente que le acompañaba cuando era coordinador de IU. Porque el mismo Anguita siempre ha aclarado que él no se consideraba un líder, sino un dirigente.