Frente al presidencialismo

Julio Embid

Los regímenes presidencialistas y no parlamentarios son una mierda. Y no lo digo yo, lo dicen los hechos. El pasado lunes el presidente de Corea del Sur Yoon Suk-Yeol proclamaba la Ley Marcial y enviaba a quinientos soldados a tomar la Asamblea Nacional Surcoreana y disolver el parlamento al que acusaba de ser agentes encubiertos de Corea del Norte. Mediante este decreto quedaban prohibidas todas las actividades políticas, incluidas las de la Asamblea Nacional; todos los medios de comunicación y las publicaciones estarán bajo control del Mando de la Ley Marcial; también quedan prohibidos “todos los actos que nieguen o intenten derrocar el sistema democrático liberal, así como las noticias falsas, la manipulación de la opinión pública y la propaganda falsa”, según el texto. Quedan igualmente prohibidas las huelgas, los paros laborales y las concentraciones que inciten al caos social. Los infractores podrán ser arrestados, detenidos y registrados sin orden judicial.

Resulta que Yoon, del partido conservador PPP, fue elegido en 2022 por el 48,5% de los votos y 16.394.000 votos frente a su rival Lee Jae-Myung del Partido Democrático que obtuvo el 47,8% y 16.147.000 votos. Pero dos años después, y tras numerosas acusaciones de corrupción en torno a la mujer del presidente (¿Les suena?) y unas acciones en bolsa y una descontrolada inflación, el presidente Yoon perdía las elecciones legislativas de abril de 2024 obteniendo su partido PPP tan sólo 108 de los 300 escaños de la Asamblea Nacional frente a la oposición demócrata que obtenía 173 escaños. Sigue leyendo

Sobre la supervivencia

Juanjo Cáceres

Las perspectivas sobre la supervivencia son múltiples y variadas. Durante nuestras primeras etapas de entendimiento nos encontramos con algo llamado “la ley del más fuerte”, que sugería que fortaleza, poder y supervivencia iban de la mano. Con el paso de los años, en cambio, otros conceptos se fueron abriendo camino: en particular, la resiliencia, entendida como la capacidad de adaptarse a las circunstancias en condiciones de adversidad. Entre ambas existe un elemento en común y una diferencia sustancial. El elemento en común es el hecho de que una cualidad específica, ya sea la fortaleza o adaptabilidad, adquiera potencia explicativa para explicar la evolución de las personas de forma individualizada. La diferencia, en cambio, es que, si la primera pone el énfasis en la capacidad de imponer nuestras decisiones a terceros, la segunda apela a la capacidad de evolucionar adaptándonos a circunstancias diferentes. No se trata, pues, de dos maneras distintas de decir lo mismo, ni admiten una clara integración. Pese a que pueden establecerse relaciones entre ambas, el poder explicativo de por qué se han producido unos logros queda claramente focalizado en una de ellas.

Haciendo un símil con el mundo del fútbol, podríamos considerar que Messi o Yamaal son singularmente fuertes entre los futbolistas, pero también es verdad que en ambos casos se detectan condiciones de resiliencia, ya que su necesidad de adaptarse a condiciones adversas es bien conocida en las biografías de ambos. Pero justamente esas situaciones nos hablan de variables coincidentes, no interdependientes, ya que el talento singular es lo que crea las condiciones para convertir, potencialmente, a un deportista en una estrella. Es más tarde cuando tanto su resiliencia como su fortaleza mental incidirán en las posibilidades y límites de lo que puedan o no alcanzar. Sigue leyendo

Opiniones [quizás] impopulares

Lluís Camprubí

Recientemente me he visto en algunos ámbitos teniendo que explicar algunas posiciones sobre aspectos de política internacional. Las comparto por aquí esperando que sean de interés.

BRICS. Alguien planteaba la necesidad de seguir más atentamente los trabajos/desarrollos de los BRICs. Ya que a veces se confunden el interés analítico y el aspiracional, esto fue lo que dije: “Analíticamente, sí que deberíamos ir siguiéndolo. Aunque con escepticismo respecto a la posibilidad que lleguen a construir una alternativa al dólar. Quizás diferimos en si tiene que ser algo aspiracional/deseable/simpático. No por tener voluntad contrahegemónica es inherentemente positivo. Es una alianza de países en su mayoría autoritarios y nacionalistas/reaccionarios que pretenden construir un mundo más multipolar (no confundir con multilateral, en lo que nos podríamos encontrar) con sus respectivas áreas de influencia, y sin ningún apego al derecho internacional ni a los valores universales/derechos humanos. Ninguna duda que un mundo bajo un orden BRICS sería peor que el decrépito orden liberal internacional”.

Permitir que armamento occidental sea lanzado por Ucrania sobre territorio ruso. Aunque es una decisión que llega tarde y tendrá menos impacto del supuesto… yo personalmente estoy a favor de que los países suministradores de armas de alcance largo en Ucrania le permitan utilizarlas contra objetivos militares dentro de Rusia. Es una necesidad militar y de protección civil debilitar a los almacenes/puntos logísticos desde donde se coordinan, se conectan, preparan, y se inician los ataques rusos contra Ucrania. Ucrania debe tener la mejor posición de fuerza negociadora (anticipando además la debilidad que supondrá Trump) cuando considere que es tiempo para la diplomacia. Nunca hay que menospreciar los riesgos de escalada y en cualquier decisión deben ponderarse, pero ya que hace tres años que Putin utiliza el espantajo nuclear para bloquear cualquier soporte, deberíamos valorarlo desapasionadamente. Actualmente Rusia ya practica ataques híbridos/sabotajes contra países europeos. Nada hace pensar que tenga intención ahora mismo (o en el corto plazo) de lanzar un ataque cinético/convencional contra territorio OTAN. Y no utilizará armamento nuclear ya que le supone la pérdida del soporte chino y le complica mucho la complicidad estratégica con Trump. Sigue leyendo

Por arriba todo bien

Carlos Hidalgo

El pasado domingo concluyó el 41º Congreso ordinario del PSOE, en el que pocos cambios sustanciales ha habido. Pedro Sánchez revalida su liderazgo, hace cambios menores en su Ejecutiva Federal, y anuncia una empresa pública de vivienda para tratar de influir de alguna manera en un mercado que se está haciendo cada vez más cuesta arriba para una gran mayoría de españoles.

De manera un tanto incomprensible, la organización del Congreso ha dejado que se les colara una enmienda de un sector de las feministas más veteranas del partido, que ha sido interpretada como un gesto de rechazo a las personas transexuales. Algo que espero que tenga poco impacto en las políticas reales, pero que sobre el papel supone un paso atrás para un partido que siempre ha estado orgulloso de ser pionero en el avance y en la ampliación de derechos en España. Aunque la verdad es que, estando en el documento aprobado por el Plenario, me da la impresión de que el partido en estos momentos es algo más o menos ornamental, supeditado a la acción de gobierno y que la acción real vendrá en los próximos meses, con las decisiones que tome el Gobierno de Coalición y cuando se inicien en cascada los procesos congresuales regionales, provinciales, municipales y locales. Sigue leyendo

La percepción sobre el feminismo

David Rodriguez Albert

Hace unos días, el Centro de Estudios de Opinión de la Generalitat de Catalunya publicó un interesante estudio con algunas preguntas acerca del feminismo en la sociedad catalana. Una de las cuestiones objeto del estudio ha sido la “aleatoriedad sobre la percepción de ser feminista”, un título bastante llamativo que desde mi punto de vista requiere de una explicación y de una interpretación un poco más a fondo.

Bajo el epígrafe descrito se plantean tres preguntas interrelacionadas. La primera es la más simple y directa: “¿Es usted feminista?”. Un 45% de la población contesta afirmativamente, frente a un 29% que responde negativamente. El resto de la muestra se divide entre los que no están seguros o los que se encuadran bajo la bien conocida denominación del “no sabe, no contesta”.

La segunda pregunta merece ser reproducida directamente: “una definición de feminista es alguien que piensa que los hombres y las mujeres deberían tener los mismos derechos. ¿Es usted feminista?”. En esta ocasión, en la que se repite la pregunta directa de antes, pero con una descripción previa del significado de la palabra, el porcentaje de feministas asciende hasta el 72%, frente a un 15% que declara no serlo. Sigue leyendo

Opos World

Marc Alloza

El mundo de las oposiciones es uno de los muchos multiversos que cohabitan entrelazados en nuestra sociedad como el del running, los cuerpos de seguridad o los amantes de la air fryer. Los miembros de este colectivo principalmente son aspirantes a funcionarios de carrera pero también hay de éstos que opositan para promocionar internamente. Eternamente estudiando, sacrificando vacaciones, festivos y fines de semana, muchos estudian más para las oposiciones que para la selectividad o cualquier otro examen/asignatura de sus vidas.

Los opositores por vocación al servicio público o no, valoran que el premio en España cada vez vale más la pena. A parte de la estabilidad, que es mucho mayor que en el sector privado, a nivel salarial hay sensibles diferencias también. La proporción de trabajadores con salarios bajos (<16.000 €/anuales) en la administración pública es de un 10% mientras que en el sector privado asciende al 29,3%. El rango salarial en el sector público es menor pero también lo es la desigualdad. La brecha salarial entre hombres y mujeres es de un 8,1% en el sector público mientras que en el privado es de un 25,8%. Desde 2008 el salario medio público es entre 740,7€ (2012) y 1066,1€ (2020) superior al salario medio del sector privado.

El universo de las oposiciones lleva unos años convulso a raíz de una serie de cambios legislativos. Después de décadas sin sacar, en general (siempre hay excepciones), concursos, se llegó a unos porcentajes de temporalidad bochornosos que sumado a la oleada de jubilaciones generó el marco perfecto para sacar nuevas plazas y convocatorias en abundancia. Personas que llevaban más de una década trabajando para la administración como funcionarias interinas o personal eventual no habían consolidado una plaza o la suya propia porque nunca salió a concurso. El problema, en cierta medida, se nutría principalmente de la desidia de la Administración de turno que, aparte de la flexibilidad que le aporta poder poner y quitar empleados a su conveniencia según la necesidad, también ahorra, puesto que interinos o eventuales no pueden ascender dentro de la Administración y por lo tanto no ascendían en la escala salarial. Por otro lado, el interino de largo recorrido en cierta medida se beneficiaba puesto que no se jugaba su puesto en un examen a muerte como ahora sí pasa. Sigue leyendo

Explicarnos

Senyor G

Este año mi hijo que está en 3º de la ESO tiene que leer la Casa de Bernarda Alba. El año pasado fue El Niño Del Pijama De Rayas. Entonces ya me llamó la atención que tratasen una temática a la que todavía no han llegado, nada de la historia contemporánea ni algo que se le parezca. Según me contó él, el año pasado acabaron la edad media. No tengo claro a dónde llegaría realmente. En mi caso con la EGB, que ahora por edad su último curso corresponde a 2º de la ESO se suponía que llegabas hasta nuestros días, nuestros días de hace 40 años, con lo que habría que añadir más historia. Digo se suponía, porque he escuchado a muchos decir que no habían llegado a la guerra civil, a nuestra guerra civil. En mi caso puedo decir que llegué hasta el final de lo que tocaba: República, nuestra guerra, franquismo, transición y Constitución.  Estoy seguro de haber llegado porque de hecho mi hijo, que tiene interés en general por las cosas y me va preguntando cosas de historia y política, al final opté por ir a buscar mi libro de historia de 8º. Y sí, lo habíamos hecho, y por cierto que letra más bonita hacíamos entonces.

Claro que las formas son otras, e incluso a mí me cuesta leer ese libro a día de hoy. Por otro lado, lo que ya sabías por entorno familiar, los abuelos aún hablaban de la guerra y era cosa presente de una manera u otra en medios y conversaciones. Uno veía monedas con la cara de Franco todavía bien entrada la Constitución, o películas, o mismamente… O un PCE, o unas CC.OO., había cosas que no hacía falta que te las explicase un libro de texto o al ver un documental. Hace unos meses volví a la serie de la Transición de RTVE e intenté verla con mi hijo. A mí mismo alguno de los primeros capítulos se me hacían un punto largo, para él, pobre, era toda una serie el primer capítulo, y más si intentaba explicarle cosas de los que iban saliendo y representando. A nosotros no nos hacía falta, o no tanta, ni qué era la guerra fría, por ejemplo. Ahora para contextualizarle hace falta explicarle tantas cosas que acabo sin glucosa en el cerebro, y siempre surge otra pregunta y a mi otra digresión, que al final necesitaríamos hablarnos con hipertexto. Sigue leyendo

La profesión de estafador y el sueño de ser agente secreto

Carlos Hidalgo

Los medios, los jueces y los políticos tienen abundante material con las declaraciones de Víctor Aldama, el llamado “conseguidor de la trama Koldo”. Un material que va a dar muchísimo trabajo, no sólo por su cantidad, sino porque toca desentrañar qué es verdad y qué es mentira de todo lo que ha dicho el expresidente del Zamora.

Aldama hizo esas declaraciones no en su condición de “conseguidor”, sino en la de acusado de un macrofraude relacionado con la venta de hidrocarburos. En cualquier caso, sabiendo que tiene la atención de los medios y que el llamado “Caso Koldo” o “Caso Ábalos” es una dolorosa espina clavada en el costado sangrante del Gobierno, Aldama se ha lanzado a describir lo que sería a la vez una trama de corrupción que afectaría a todo al Gobierno pero, que a la vez, se concentraba toda en su persona. Por lo que es una trama grande y pequeña a la vez. Una de las muchas contradicciones de todo lo que ha dicho y que, como todas las demás, tendrá que ser comprobada.

Lo que más me ha llamado la atención es que Aldama enseguida se ha posicionado como un presunto colaborador operativo del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) a las órdenes del ministro del Interior, Grande-Marlaska y también del servicio secreto británico, al que se refirió con las siglas MI6, una referencia que solo sale ya en novelas y películas. Porque desde que se reconoció la existencia del servicio secreto británico (había sido un secreto a voces hasta que se hizo público por el gobierno de John Major), el nombre cambió de MI6 (Inteligencia Militar, sección 6) a SIS (Servicio Secreto de Inteligencia, en sus siglas en inglés). Sigue leyendo

En el nombre de nadie

Verónica Ugarte

Una de las más deplorables demostraciones de arrogancia es llamar a cualquier guerra “justa”. Es el adjetivo que Benjamín Netanyahu ha utilizado para calificar el genocidio que comete contra Gaza desde hace poco más de un año. Pero el Primer Ministro israelí no solo ha declarado una guerra sin límite moral alguno contra palestinos, sino también contra periodistas y contra cualquier organismo que pretenda llevar ayuda médica o alimentaria a la población. La misma que muere ya sea bajo los misiles de Israel o las bombas de Hamas.

Demasiado tarde ha llegado la orden de arresto de la Corte Penal Internacional contra este hombre y su ex Ministro de Defensa. Desde enero del presente año el mundo se ha dividido entre población y gobiernos. Los primeros, con manifestaciones en contra de la guerra y la exigencia del alto al fuego; los segundos, rebasados por las circunstancias y sin una brújula hacia el decoro para exigir no solo el cese de hostilidades, sino también que la ayuda humanitaria entre en la Gaza ocupada. Sigue leyendo

Algo va mal

Arthur Mulligan

Así se titula en español el importante y valiente manifiesto del historiador Tony Judt en defensa de la socialdemocracia europea y su contribución a la creación de esa extraordinaria forma de vida colectiva cuya sostenibilidad según algunos de sus partidarios solo puede ser cuestionada por sus críticos mediante una dosis de mala fe.

El valor que tuvo al escribir este texto político, expresión concentrada de las preocupaciones de toda una vida en medio de las condiciones dramáticas que le imponía su enfermedad, merece nuestro respeto y admiración por su coraje cívico sin que ningún tipo de condescendencia por los estragos que la esclerosis lateral amiotrófica, «una suerte de condena sin redención posible» en sus propias palabras, afectara a la alta calidad de una narrativa alrededor del Estado de bienestar.

No obstante, como en toda obra humana, por mucho que se admire ésta, las ideas tienen que pasar por el tamiz de la crítica una vez que la biografía de su autor y nuestras simpatías tomen acomodo en la sombra. No hay contradicción en ello.

Y lo primero que destacaría en este libro singular es un poderoso sentimiento de nostalgia que refrenda, en mi opinión, alguno de los títulos de los seis capítulos en que se divide la obra: El mundo que hemos perdido; La insoportable levedad de la política; ¿Adiós a todo esto?; ¿Qué nos reserva el porvenir?

Existe una disonancia primigenia entre los valores predicados en su momento dulce, aquel en que se hace realidad por primera vez el Estado de bienestar surgido en Europa después de la II Guerra Mundial basado en un ideal de vida austera, honestidad, pedagogía del esfuerzo, meritocracia o el trabajo bien hecho, y la evolución real del Estado de bienestar. Sigue leyendo