De la ignorancia y la indiferencia

Verónica Ugarte

Carolina Herrera contó en su día que ella no salía de su barrio. Claro, vive en la 7ª Avenida, uno de los más exclusivos barrios de Manhattan. Un jersey de su nueva colección cuesta casi mil euros. Chatarrilla para sus clientes habituales, o los de esos círculos.

La edición de San Valentín de la gorra MAGA cuesta en la tienda de la Trump Tower US$ 55,00. Un artículo de primera necesidad si eres su votante, fan, creyente. Y por ese precio sé perfectamente que no está hecho por manos blancas, sino por costureras explotadas en barrios lejanos, quienes, como los rednecks, nunca podrían entrar en el corazón del imperio de Donald. Una noche en su hotel son 2,000 euros. Si, cualquiera de sus votantes se lo puede permitir.

¿Y por qué reflexiono acerca de esto? Simple. Uno de las diatribas del nuevo Presidente es afirmar con contundencia que China no compra a EEUU. ¿Por qué habrían de hacerlo? ¿Es que no sabe que la mano de obra en China es mucho más barata? Que sus gorras en China me costarían 9 euros más el envío. Sigue leyendo

Plan de contingencia

Carlos Hidalgo

Este fin de semana se ha filtrado al New York Times que la Unión Europea tiene preparado desde el año pasado un plan de contingencia para contrarrestar a Donald Trump y que está pensando en usarlo. Los detalles del plan no se conocen, pero sí se sabe que el documento prevé cosas como la guerra comercial de aranceles, el uso de amenazas contra los aliados de Estados Unidos en la OTAN y el desprestigio y el sabotaje del sistema internacional que los propios Estados Unidos crearon tras el final de la II Guerra Mundial.

Lo raro no es que la UE tenga un plan de esas características, ni siquiera que lo tengan en China o en Rusia, aunque Trump parece ceñirse a la lista de deseos de Vladimir Putin, expresada a través de sus órganos de propaganda y desinformación por todo el mundo. Lo raro es que la oposición demócrata no lo tuviera y que el autogolpe de estado que el magnate de Queens está llevando a cabo con ayuda del sudafricano Elon Musk se esté llevando a cabo con rapidez y sin oposición. Sigue leyendo

Un Gobierno sin crédito, agotado y sostenido en la propaganda

Arthur Mulligan

Sin fe en sí mismo, sin programa, sin Presupuestos, con serios problemas de liderazgo y abocado a resistir en pésimas condiciones, con ministros que pelean entre sí por algo que, aunque tenga relieve, apenas tendrá resultado hasta 2026.

Hoy me gustaría presentar dos elefantes en la habitación que el Gobierno trata de ocultar y por eso mismo acudo a la opinión de otros actores que merecen más credibilidad.

El problema de la vivienda

Dice Toni Roldán Monés: La coalición de gobierno ha sido capturada por un diagnóstico ideológico, efectista y bienientencionado, pero profundamente equivocado. Sigue leyendo

La burbuja de siempre a cinco minutos del centro

Julio Embid

El pasado mes de enero tuvo lugar, en una de las zonas más patricias de la capital aragonesa (70% voto PP+VOX), una manifestación contra el derribo del skate-park y el campo de fútbol del Hernán Cortés CF para construir un nuevo bloque de 500 viviendas en el barrio de La Romareda. Esta obra suprime dos equipamientos deportivos para incorporar 1500 vecinos a una zona con muy pocos servicios públicos. Pero el Ayuntamiento de Zaragoza que está construyendo DOS campos de fútbol nuevos (Uno, La Romareda, de primera categoría para el Mundial de 2030 de 40.000 asientos y uno portátil prefabricado en Juslibol de 10.000 asientos, a las afueras, mientras duran las obras del primero) necesita dinerico fresco. Y mucho, unos doscientos millones de euros para empezar a hablar.

Para lograrlo se van a acelerar todas las obras de construcción pendientes recalificando en el PGOU suelo terciario a montones y que salgan pisos donde antes había colegios u hospitales. Tal es el caso del colegio religioso “Jesús y María” en Avenida Goya, en el centro, donde van a ir 160 nuevas viviendas o la cercana recalificación de la vieja clínica Quirón junto al Parque Grande, ahora que acaba de abrir el nuevo Hospital Quirón en Valdespartera junto a la salida hacia Teruel. O los 60 nuevos chalets que van a construir junto al Punto Limpio de Valdespartera. Para ello el Gobierno de Aragón quiere aprobar en las Cortes de Aragón una nueva Ley de Vivienda que consiste en eso: Construir viviendas a montones en suelo público regalado. Porque si tienes problemas para alquilar un piso, nada de regular los alquileres o los grandes tenedores. Nada de tener un parque público de alquiler. Si no te llega, te compras una vivienda a quince kilómetros del centro y ya la irás pagando en cuarenta años en cómodos plazos mensuales con una hipoteca bancaria. Y si lloras mucho y armas bulla, lo mismo te llega una nueva línea de autobús. Sigue leyendo

Le Pen, funcionario de la República Francesa

Senyor G

Murió hace ya un mes Jean Marie Le Pen, el líder de la ultraderecha francesa e inspirador, a alimón con el MSI, de la puesta al día de muchas de las organizaciones de ese espectro en Europa occidental, con claras ligazones y simpatías con camisas negras, pardas y azul marino. Su hija, heredera de la formación y el espacio en Francia, antes eran el Front y ahora como Rassemblement, buscando otra gama de colores, o con tonos más suaves, se despidió en redes como hija y no recordó que políticamente lo expulsó de su partido por unas opiniones sobre las cámaras de gas de los campos de concentración nazis. No me voy a meter en ese berenjenal, por lo menos no hoy. Sus declaraciones del estilo o justificativas de los crímenes del nazismo y afines, por más abyectas que sean no dejan de ser opiniones. Me parece que no es lo peor que haya podido hacer, son otros actos sobre los que creo que no se ha acabado de profundizar en estos días.

Vistiendo el uniforme del Ejército francés.

Jordan Bardella, el presidente de su renovada formación lo presentó con aparente neutralidad diciendo que “Vistiendo el uniforme del Ejército francés en Indochina y Argelia, tribuno del pueblo en la Asamblea Nacional y en el Parlamento Europeo, siempre ha servido a Francia, defendido su identidad y su soberanía.”. Y aquí hay mucha chicha para hablar. Pues sí, con el uniforme francés estuvo operando en lo que Francia llamaba Indochina, y los patriotas de la zona que defendían su propia identidad y soberanía llamaban y llaman Vietnam. Y con el uniforme francés operó en Argelia, concretamente con el de paracaidista, que cayeron allí para poner orden. No sé si se adaptó mucho a esos países o siguió con sus propias costumbres, o si hizo gala de la mejor educación y saber estar. Sigue leyendo

Volver a pensar las Grandes Coaliciones

Lluís Camprubí

Nacho Álvarez escribía hace unas semanas un importante artículo titulado “El naufragio del capitalismo democrático”. En él plantea el riesgo que nuestras democracias se deslicen por la pendiente iliberal, hacia un capitalismo autoritario, y señala la necesidad de buscar nuevos consensos -especialmente en lo económico- entre las grandes familias de la izquierda, liberales y conservadores.

Concluye el artículo diciendo: “Evitar el deslizamiento de nuestras democracias por la pendiente iliberal, hacia un capitalismo autoritario, es posible. Pero no caerá del cielo sin reformas de gran calado. Ofrecer un horizonte de prosperidad compartida exige redistribuir mejor la renta, apostar por el crecimiento de la productividad —poniendo el desarrollo tecnológico al servicio de nuevos y mejores empleos― y reconciliar el mérito individual con aquellos derechos colectivos que realmente permiten construir una verdadera igualdad de oportunidades. Y exige además dar estos pasos en el marco de una transición energética que asegure la descarbonización y el futuro de la vida en el planeta. Una agenda con estas características retiraría mucha gasolina del fuego, pero esta agenda no se construye sola. Necesitamos salir de nuestras respectivas zonas de confort ideológico y asumir el reto de negociar la refundación del contrato social, para volver a ofrecer bienestar, seguridad y progreso, especialmente a esas clases trabajadoras que hoy se perciben abandonadas a su suerte. No se trata de reeditar la enésima gran coalición para volver a no hacer nada, sino de alumbrar un nuevo compromiso histórico que evite la implosión democrática. No es fácil, pero aún estamos a tiempo.”

Comparto lo que plantea el artículo. Nos enfrentamos a cuatro grandes retos de época (entrelazados ciertamente): a) la crisis climática; b) la oligarquización de la economía; c) el vaciado liberal-democrático y la expansión de la derecha reaccionaria; y d) unas relaciones internacionales basadas en la ley del más fuerte y el reparto de áreas entre potencias imperiales. Los cuatro requieren una urgencia en su abordaje que no entiende de las lógicas temporales y reversibles de los ciclos normales gobierno-oposición. La descarbonización, una economía social de mercado funcional, el constitucionalismo liberal-democrático, y el multilateralismo no pueden esperar a ser defendidos adecuadamente a la llegada de un ciclo electoral propicio para los progresistas hacia 2030. Sería demasiado tarde y/o irreversible para los cuatro. Así que quizás deberíamos repensar las lógicas institucionales que moldean nuestra acción política tradicional.  Se requieren unos nuevos consensos (o al menos un consenso de mínimos) en las cuatro dimensiones tanto a escala estatal como de la UE y a la vez que las izquierdas puedan ser el máximo de influyentes estando en los gobiernos para empujar estos consensos hacia sus límites de ambición, equidad y sostenibilidad. Sigue leyendo

Pues ya tenemos la guerra comercial

Carlos Hidalgo

Este fin de semana el Gobierno Trump ha proseguido con su ataque en varios frentes contra los enemigos internos y externos de su régimen: ha empezado la purga de funcionarios en el Departamento de Justicia, en el Pentágono, en el FBI y en el Estado Mayor, ha dado acceso a los técnicos de Elon Musk a los sistemas de pago del gobierno federal, sin que realmente tengan autorización para ello; ha anulado y revertido todos los programas de igualdad y no discriminación en las administraciones federales, está borrando masivamente datos sanitarios del centro nacional de control de enfermedades, ha culpado falsamente de un accidente de aviación a un piloto militar fallecido al llamarle discapacitado (sin serlo), ha mandado al servicio de inmigración, ICE, a hacer redadas y deportaciones masivas, ha acusado a todos los inmigrantes ilegales de ser narcotraficantes, violadores y asesinos, ha seguido con sus amenazas contra sus aliados y ha firmado una subida de aranceles del 25% a los productos que provienen de Canadá y México, además de otra del 10% a los productos que vienen de China.

En el tema de los aranceles es gracioso comprobar como algunos de los valedores económicos de las políticas de Trump, como los analistas de Goldman Sachs que, pese a que Trump llevaba tiempo anunciando dicha guerra arancelaria, no la incluían en sus análisis y si lo hacían, era con porcentajes sustancialmente menores a los que han sido firmados durante este fin de semana. La reacción de dichos analistas no ha sido la de reconocer que se habían equivocado, sino mantener que en la práctica los aranceles serán menores. Buena suerte con eso. Sigue leyendo

De la polarización en red

Juanjo Cáceres

A lo largo de los últimos meses se han sucedido los abandonos de la red social X por parte de todo tipo de personas -entre las que me cuento-, entidades, universidades y, lo que es más llamativo, medios de comunicación tanto tradicionales (La Vanguardia, The Guardian…), como de nuestro tiempo (hace unos días, El Mundo Today). El convencimiento de que esa red segrega sus flujos de tuits, favoreciendo determinados contenidos en detrimento de otros, ha generado un movimiento sistémico, que sin ser de gran calado, porque son muchos los que siguen ahí, sí que es bastante significativo.

Sin embargo, persisten las críticas hacia los que han elegido ese camino por parte de muchos de los que allí se mantienen. Sin ir más lejos, la semana pasada Antonio Maestre lanzaba una de sus diatribas contra Sumar, por haber renunciado a realizar más publicaciones en esa red. Es relevante señalar que, en su texto, entre otras cosas, hacía una defensa a ultranza de la resistencia desde cualquier trinchera, calificaba de derrota dicha decisión y argumentaba que esto solo se podía entender desde la incapacidad de aquella organización de ser influyente en dicha red. No cabe duda que parte del argumentario de Maestre conecta con la noción firmemente asentada durante esta última década y media de que tener presencia en redes es fundamental para el porvenir de uno mismo, pero también si se quiere influir sobre la sociedad. Lo que ocurre es que 15 años dan para mucho y si bien algunas profecías se han cumplido, no son pocas también las pesadillas que han generado. Sigue leyendo

¿Quién es un nazi?

Carlos Hidalgo

La escritora y periodista Dorothy Thompson fue una de las primeras periodistas y presentadoras de radio mujer de los Estados Unidos. También fue la primera periodista expulsada de la Alemania nazi en cuanto empezó a relatar las barbaridades del régimen de Hitler: el acoso a la oposición democrática, la noche de los cristales rotos, el censo y la persecución de gitanos, judíos y discapacitados, así como la rampante corrupción de un régimen diseñado para dar impunidad a los ricos y liberar el rencor de los demás hacia enemigos internos y externos. Todo ello a través del culto a la personalidad y el bombardeo de mentiras en los medios de comunicación de la época.

Thompson, de vuelta en los Estados Unidos y cinco meses antes de que los japoneses forzaran la entrada en guerra del país norteamericano, escribió un artículo en el que, basándose en su experiencia sobre el terreno, jugaba a determinar qué invitados de una fiesta en la que estaba serían nazis si estuvieran en la Alemania de la época y quiénes resistirían o se alzarían en armas contra ellos.

El ensayo, que es digno de leer y aún está disponible en la web de Harper’s Magazine, concluía con estos dos párrafos:

La gente feliz, amable, caballerosa, buena y segura de sí misma nunca se volverá nazi. Ya sean el amable filósofo o el chaval al que la democracia le dio la oportunidad de diseñar aviones. Nunca podrás convertirles en nazis. Pero el intelectual frustrado y humillado, el especulador rico y miedoso, el hijo malcriado, el explotador laboral, el tipo que ha logrado el éxito a base de oportunismo… todos ellos se volverán nazis en una crisis. Créanme, la gente buena no se vuelve nazi. Su raza, color, credo o clase social no son el criterio para ello; es algo dentro de ellos mismos. Sigue leyendo

Omnibus

Arthur Mulligan

Uno de los mitos más persistentes anclados en las sociedades occidentales es el que toma la ideología del progreso constante, una ecuación cuando menos lineal que permite a las sucesivas generaciones orientarse para conocer en qué punto de su vida personal sucederá el cumplimiento de la promesa (empleo, autonomía, etc) que incorpora. Cuando este no llega de manera generalizada se produce una reacción destructiva porque el Estado de Bienestar encuentra muy difícil sostenerse ya que sus propias condiciones de posibilidad se tambalean.

Entonces, tal y como ha ocurrido en nuestro país, los estafados se organizan bajo banderas tan endebles que su impulso organizativo perece en mitad de la batalla.

Con un lenguaje impostado (no pueden pensar y a su vez inventar nuevas estructuras de pensamiento) critican lo existente cayendo en los vicios más profundos que nos constituyen acumulando ideas simples como nuestra impagable Ministra de trabajo, prototipo de alma perdida en medio de la confusión ambiental que bucea en el pasado para dar solución a sus problemas. Con una estética rancia resurge el fascismo al que en esta ocasión vencerán sin explicar casi nada de lo que sucede. También otras luchas que privatizan para moldearlas sin ninguna seriedad. Sigue leyendo