La danza macabra de Trump y Musk

David Rodríguez Albert

Hace unos días se comentaban en Debate Callejero las sorprendentes declaraciones de Donald Trump sobre temas geoestratégicos como las anexiones de Canadá o Groenlandia. Estos delirios expansionistas ponen de manifiesto la desesperación del líder ultraderechista para mantener la hegemonía de los Estados Unidos en un tablero mundial que anda agitado últimamente. Pero, más allá de estos disparates, la investidura del segundo mandato del Presidente de los Estados Unidos nos ofrece numerosos elementos de preocupación que van más allá de lo hasta ahora señalado.

Dentro de la agenda de Trump figuran también importantes recortes de derechos y libertades básicos, como es el caso de las amenazas contra la diversidad afectivo sexual, y que llegan al extremo de salir nada menos que de la Organización Mundial de la Salud. Sumamos a esto elementos xenófobos como el anuncio de medidas represivas, incluso de corte militar, para contener la inmigración procedente de México. Como no podía ser de otra manera, se plantean también medidas de impunidad directa como el indulto a los asaltantes extremistas contra el Capitolio y la democracia misma de los Estados Unidos. Añadimos las típicas medidas proteccionistas en materia económica, que contrastan con la cacareada oda al liberalismo que suele proceder de algunos académicos que le apoyan. Y acabamos la enumeración con la desastrosa propuesta de ampliar la extracción de petróleo en un planeta que se ahoga por la emergencia climática, destacando la terrible paradoja de que la propia ciudad de Los Ángeles ha estado en llamas durante los últimos días debido a una oleada de incendios extremos. Sigue leyendo

¿De verdad lo entienden?

Verónica Ugarte

La hija de Gisèle Pelicot es una víctima más. No tiene pruebas de que su padre la haya violado, de que haya corrido la misma suerte que su madre. Solo existen fotos de ella, dormida, en su cama, en ropa interior. La sensación de indefensión, la duda, el dolor, la confianza y amor rotos. El dolor de su madre es enorme, pero no es menos el de su hija. Perdió a un padre y descubrió a un monstruo.

¿Cuántas mujeres han sido y son víctimas de este tipo de violencia? Ya se han descubierto grupos en las redes sociales, de seres innombrables que dan pistas de dónde y cómo obtener la medicación necesaria para sedar a una mujer y violar no solo su cuerpo, sino también su mente. Porque una violación deja secuelas psíquicas que requieren ayuda, trabajo, supervivencia.

En este mundo donde tanto de habla de respeto, igualdad, empatía, desde hace años me asalta la pregunta: ¿verdaderamente se entiende el infierno por el que pasan algunas mujeres? ¿Se entiende el día a día de muchas, demasiadas, que están en manos de uno o varios hombres, y por varias razones, no pueden alzar la voz y pedir ayuda? Sigue leyendo

“Pobre Josemari”

Carlos Hidalgo

José María Álvarez-Pallete ha sido destituido de manera fulminante este fin de semana como presidente de Telefónica, tras nueve años de presidencia de la veterana empresa española. Casi una década en la que su gestión no ha estado exenta de polémicas.

El antiguo monopolio estatal, convertido ahora en una operadora más, ha perdido dos tercios de su valor bursátil durante la presidencia de Pallete, que se empeñó en deshacer parte de lo que hizo su mentor y antecesor, César Alierta. En estos nueve años, Telefónica ha vendido sus centros de datos en lugar de alquilarlos a la enorme cantidad de empresas que los necesitan cada vez más, ha vendido parte de su red de antenas móviles, perdiendo valor y dándoselo a las empresas que las compraron, se ha deshecho de sus filiales internacionales, en lugar de hacerlas viables y ha pagado una desorbitada cantidad de dinero por los derechos del fútbol, haciendo que el coste de retransmitir partidos repercuta en los recibos de los que están abonados y de los que no, en la deuda de la empresa (que aunque se ha reducido casi a la mitad, suma más de 23.000 millones de euros) y en los contenidos de su división audiovisual, Movistar+, que han sufrido en calidad y en cantidad sin haber sumado más abonados. Tampoco está mal recordar que Pallete permitió la censura en los programas de humor de Movistar y que puso al frente del canal a un ex ejecutivo de una Big Four que no tiene ni idea de televisión y a la persona que se enorgullece de haber copiado el formato estadounidense de “vídeos de primera”.

Más de una vez me ha tocado asistir a las juntas de accionistas de la veterana operadora, donde los pequeños accionistas se quejaban de la pérdida de valor de la acción y de cosas como el mal servicio de atención al cliente. Pallete siempre esquivó lo primero y quitó importancia a lo segundo, hasta que una vez le tocó llamar al 1004 y se escandalizó tanto por el servicio que ofrecía que creó una línea de atención al cliente exclusiva para ejecutivos. Es un buen resumen de su gestión. Sigue leyendo

Descubre un territorio de régimen especial oculto en España

Marc Alloza

Como ponen en los títulos gancho de los artículos de las webs de contenidos, ven a descubrir este lugar oculto de España bien comunicado y próximo a una gran ciudad que te dejará con la boca abierta. En la Unión Europea hay una serie de territorios especiales que se clasifican en dos grandes grupos: Territorios que forman parte de la UE y los que no forman o en los que no se aplican los tratados.

Los que forman parte de la UE se subdividen en otros dos: las Regiones autónomas especiales (por ej. Melilla y Ceuta) y las Regiones ultra periféricas (por ej. Canarias). Los que no forman parte de la UE se  diferencian en 3 grupos: Países y territorios de ultramar (por ej. Nueva Caledonia), Casos especiales (Chipre del Norte) y Otros (por ej. Andorra). Pues bien, nuestro misterioso territorio en dónde no se recauda IVA en alguna de sus actividades económicas, no se encuentra en esta clasificación.

Nuestro territorio oculto cuenta con 0,7 Km2 y una población en 2024 de 10.714 habitantes. Lo que implica una nada despreciable densidad de población es de 14.727 habs/Km2, lo que vendría a ser casi como la de Manila, Filipinas (14.800 habs/Km2), más que la de Lagos, Nigeria (13.300), pero, atención, menos que la de Barcelona (16.637 habs/Km2).

La especialidad del territorio subyace principalmente en la posibilidad de abastecerse de droga de cualquier tipo libre de impuestos en múltiples puntos. En esta zona franca de estupefacientes se ubica una comisaría de policía que dentro de sus principales cometidos está el que las actividades declaradas ilícitas fuera del enclave (que no del todo en su interior) no traspasen sus límites. Sigue leyendo

Franco ha muerto

Alfons Salmerón

Este año se cumplen cincuenta años de la muerte de Franco y el Gobierno decidió iniciar el año con un acto institucional que trataba, a menos ese fue el discurso oficial, de conmemorar esa efemérides como momento fundacional de nuestra democracia. A pesar de considerarme abiertamente antifranquista, y por tanto, dentro del target a quien iba dirigido el evento, no sé por qué motivo no me sentí especialmente identificado con el mismo. Tratar de comprender las razones de mi indiferencia es el motivo que me lleva a escribir este artículo.

Para empezar, me cogió casi por sorpresa. ¿A qué viene esto?, pensé. Bueno, me argumentaba, son cincuenta años de la muerte del dictador y puede ser una buena ocasión para recuperar nuestra memoria. Todos los medios comentaban la ausencia del PP y Vox en el acto, que por previsible no llegó ni a cabrearme. Sin embargo, sí lo hizo que su majestad Felipe VI adujera problemas de agenda para justificar su no asistencia. Minutos más tarde, me descolocó bastante que Podemos y Junts también anunciaran su decisión de no participar en el acto del Gobierno.

¿Qué es lo que hizo que yo tampoco me identificara? El creciente olor a cuerno quemado me fue poco a poco contestando a esa pregunta, como si se me fueran revelando unas subyacentes razones espurias de la nueva ocurrencia de nuestro Presidente. Una idea fue ganando terreno en mi cabeza: su intención no ha sido rendir un homenaje a nuestra memoria democrática. Levantar un estandarte en el que nos pudiéramos identificar la mayoría de españoles no nos hubiera venido nada mal en estos tiempos descosidos, sin embargo, bajo ese relato oficial me pareció intuir una nueva maniobra presidencial para intentar recuperar el pulso político y algo en mí me dijo, pues esta vez va ser que no, y entonces sí, fue ganando terreno la indignación y la rebeldía. No, esta vez no, esta vez no quiero acompañar al Gobierno en esto, y me vinieron a la memoria otros golpes de efecto como su carta a la ciudadanía del pasado mes de abril o la Ley de Amnistía. Sigue leyendo

Durum mixto con picante

Julio Embid

El pasado domingo no tenía nada en la nevera y estaba solo en casa y decidí bajar al kebab que hay en mi barrio. No habrá ni diez minutos y mientras cruzaba un parque donde cuarentones de clase media sacaban a sus perros a mear, soltándoles la correa para que fueran libres durante cinco minutos, pensé como de vez en cuando a los humanos nos sueltan la correa fugazmente. Jugaba el Barsa contra el Madrí y los bares con televisión estaban llenos, pero como hacía frío y era tarde, las 21.30h, no se veía ningún niño. Tampoco es que en España y en Zaragoza haya tantos niños. España tiene una de las tasas de fecundidad más bajas del mundo (1,3 de hijos por mujer) y la edad media de las mujeres en el nacimiento del primer hijo es de las más altas del planeta (30,9 años). En el fondo no considero que esto sea un problema porque cada vez soy más nihilista y porque, a nivel individual, no contribuyo en absoluto a la pervivencia del homo sapiens sapiens. En 2125 todos calvos y bajo tierra.

Entré en el local y Ahmed tenía la tele apagada (no paga los derechos de emitir fútbol porque no le llega aunque le gustaría) pero estaba trabajando a tope. Había una pila de durums envueltos en papel de plata en bolsas blancas de plástico dispuestos para ser recogidos, transportados y engullidos. Ahmed, al cual un día le pregunté su edad, tiene 41 años. Los mismos que servidor de usted. Y encima nació el mismo mes que yo, así que podría decirse que somos de la misma generación. Pertenecemos ambos a la Generación Y o millenials, y aparte de eso, los cromosomas XY y nuestro horóscopo (tanto occidental como chino), no tenemos nada en común. Ahmed está casado, tiene tres hijos, no pudo estudiar, vive de alquiler en un país que no es el suyo y trabaja día y noche siete días a la semana. Yo no. Por eso me suelo burlar de aquellos que en sociología o en medios de comunicación hablan de manera genérica de las generaciones y de los problemas generacionales. El principal clivaje no es entre boomers, millenials o zoomers. Lo que nos divide esencialmente es la clase social. Ya no tanto entre capitalistas y proletarios sino entre arrendadores y arrendatarios. Eso sí que influye en el comportamiento y en los intereses. Sigue leyendo

Millones de desesperanzas

Verónica Ugarte

Cecilia Sala ha sido liberada. El Ministro de Justicia ha solicitado renovar la orden de detención contra Abenini. Elon Musk tiene a sus puertas un acuerdo multimillonario con el Gobierno italiano: la red de satélites Starlink, lo cual pondría en manos del sudafricano una infraestructura básica de comunicaciones en Europa.

Queda claro que el viaje relámpago de cinco horas a Florida no se realizó para exigir la libertad de Sala, como se dijo en su momento. Es mucho más posible que se haya formulado la pregunta ¿tenemos trato? Si Sala no era liberada, Meloni estaba en un serio problema.

No estamos en 2017, sino en 2024. Los escenarios, sus protagonistas, han cambiado. Quedan pocos de aquel año, pero permanece la ira, la demagogia, esta vez acrecentadas. Trump y Musk están decididos a realizar sus mezquindades a base de dinero y amenazas. Que este tipo de personajes tengan tanto poder no solo es peligroso; es casi una catástrofe.
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De la temeridad

Juanjo Caceres

A menos de dos semanas de la proclamación de Trump como nuevo presidente estadounidense, amplios sectores de todo el mundo asisten con inquietud a las declaraciones del líder de la primera potencia mundial del planeta. Oír referirse a la ampliación de su territorio hacia Groenlandia o insinuar la necesidad de integrar Canadá en la Unión, resulta más propio de un liderazgo político de los años 1930 que de la actualidad. Pero ahora que ya no falta tanto para cumplir el centenario de aquellos momentos en que el mundo empezó a avanzar con fuerza hacia la catástrofe, vemos con claridad cómo se atenúan las barreras culturales y mentales que han limitado lo que se podía decir desde un cargo de tanta responsabilidad, impidiendo que palabras que evocan una anexión no fueran pronunciadas desde un cargo democrático.

Cuando se escuchan los alucinantes mensajes de Donald Trump, es inevitable que haya gente que se preocupe y que sospeche que la sombra de la guerra y de la catástrofe planea de nuevo sobre nosotros, pero lo cierto es que esa sombra nunca nos ha abandonado. Y no solamente porque esas palabras coinciden con el ruido de las balas que se disparan en conflictos como los de Ucrania y Palestina, sino también porque en la última centuria hemos vivido varias situaciones de crisis lo bastante profundas como para que las cosas se salieran de madre. De este modo, no ha sido tanto por la autocontención como por el devenir caprichoso de los acontecimientos, que las armas atómicas se han estado quietas. Varias veces se lanzó la moneda al aire y tuvimos la suerte de que saliera cara. Pero cuando a una crisis la denominamos “crisis de los misiles”, es porque algo muy destructivo pudo llegar a suceder. Sigue leyendo

Buscando rumbos en zapatillas

Arthur Mulligan

Vivir al día sentado en el puente de mando con el pegamento del poder y sin rumbo, no es una estrategia. Este PSOE mira hacia el pasado nuevamente y nos advierte de que no es imposible su regreso insistiendo en postularse como la más sólida garantía, la mejor opción para todas las minorías que roen a la vez los despojos de un estado en el que no creen y al que rayan hasta sus huesos.

La inercia de los desacuerdos alcanza a la oposición y todos juntos refuerzan la parálisis política y social.

El PSOE pretende ganar tiempo rediseñando en su despliegue territorial el efecto Illa pero con peores candidatos aunque en realidad importa poco: el partido de los afiliados, el partido de la ausencia de controversias, el de la militancia centenaria, asiste inerme al paracaidismo ministerial. Sigue leyendo

Prospectiva internacional para el 2025

Lluís Camprubí

Ciertamente cada vez resulta más difícil pensar/imaginar el futuro y lo que podemos intuir no pinta bien. Sin embargo, es útil tener algunos ejercicios de prospectiva con los escenarios más plausibles para este año que empieza.

El CIDOB ha publicado su tradicional ejercicio coral de prospectiva: “El mundo en 2025: diez temas que marcarán la agenda internacional” https://www.cidob.org/publicaciones/el-mundo-en-2025-diez-temas-que-marcaran-la-agenda-internacional . Con mirada europea, el ECFR de la mano de M. Leonard y M. Shapiro escriben “2025: The year we get better at being wrong” https://ecfr.eu/article/2025-the-year-we-get-better-at-being-wrong/

El Crisis Group con su foco en las situaciones conflictivas plantea este ejercicio interesante sobre los 10 conflictos a los que estar atento este año: https://www.crisisgroup.org/global/10-conflicts-watch-2025. De forma complementaria, el Eurasia Group de Ian Bremmer publica su decálogo de los principales riesgos globales para este año: https://www.eurasiagroup.net/issues/Top-Risks-2025

Y en formato podcast también es de interés escuchar el “What to expect in 2025” conducido por Gideon Rachman del FT https://www.ft.com/content/60d563fc-cc24-44c3-bee5-bbf5d1889077

En cualquier caso, ¡tengan un buen año!