Senyor G
En el día a día de trabajo de las empresas las hay que estamos esperando la constitución del gobierno para ver cómo evolucionan proyectos que deberían ya haberse implementado o estar cerca de ello. Hace más de un año fue aprobada la llamada Ley Crea y Crece, que entre otras cosas y en las propias palabras del gobierno estaba “dirigida a facilitar la creación de empresas, reducir obstáculos regulatorios, luchar contra la morosidad e impulsar su crecimiento y expansión”. En palabras de algún alto responsable del Ministerio de Economía se busca mejorar “la cultura de pago” en España. Me llamó la atención el concepto de cultura de pago, siempre lo hace cualquier cosa adosada a la palabra cultura, aunque está vez me pareció interesante y no una coartada banal. Esa falta de cultura de pago es habitual cuando se trata de que las grandes empresas paguen a las pequeñas.
Una de las concreciones de esa ley, además de comunicar las fechas de recepción de los pagos reales, es la obligatoriedad de la factura digital entre las empresas, es decir lo que en nuestro argot se llama factura B2B (Business to Business/de Empresa a Empresa). Actualmente las empresas ya están obligadas al envío de las facturas en formato digital si quieren cobrarlas de la administración pública (B2G = Business to Government/de Empresa a Administraciones Públicas). Para ello hay un formato estructurado en XML llamado facturaE y unas plataformas para hacer el envío y la recepción. La principal es FACE, aunque las forales tienen otras. Sigue leyendo