Esperando gobierno: la factura B2B para España

Senyor G

En el día a día de trabajo de las empresas las hay que estamos esperando la constitución del gobierno para ver cómo evolucionan proyectos que deberían ya haberse implementado o estar cerca de ello. Hace más de un año fue aprobada la llamada Ley Crea y Crece, que entre otras cosas y en las propias palabras del gobierno estaba “dirigida a facilitar la creación de empresas, reducir obstáculos regulatorios, luchar contra la morosidad e impulsar su crecimiento y expansión”. En palabras de algún alto responsable del Ministerio de Economía se busca mejorar “la cultura de pago” en España. Me llamó la atención el concepto de cultura de pago, siempre lo hace cualquier cosa adosada a la palabra cultura, aunque está vez me pareció interesante y no una coartada banal. Esa falta de cultura de pago es habitual cuando se trata de que las grandes empresas paguen a las pequeñas.

Una de las concreciones de esa ley, además de comunicar las fechas de recepción de los pagos reales, es la obligatoriedad de la factura digital entre las empresas, es decir lo que en nuestro argot se llama factura B2B (Business to Business/de Empresa a Empresa). Actualmente las empresas ya están obligadas al envío de las facturas en formato digital si quieren cobrarlas de la administración pública (B2G = Business to Government/de Empresa a Administraciones Públicas). Para ello hay un formato estructurado en XML llamado facturaE y unas plataformas para hacer el envío y la recepción. La principal es FACE, aunque las forales tienen otras. Sigue leyendo

El avispero

Carlos Hidalgo

Mientras escribo esto, el horror de siempre en Israel y la Franja de Gaza es más horrible todavía. Milicianos de Hamás, usando tácticas no convencionales y que en algún caso parecen sacadas de videojuegos, se han infiltrado en Israel y han causado una matanza indiscriminada mientras se dedicaban además a secuestrar rehenes para forzar una posición de debilidad por parte de Israel.

El carácter de las acciones de Hamás ha quedado claro cuando se han descubierto más de doscientos cadáveres de los asistentes a un festival por la paz que se celebraba como protesta por las condiciones en las que Israel mantenía a los habitantes de Gaza. El delito de esos aficionados a la música fue el estar en el lado israelí de la valla cuando los milicianos de Hamás cruzaron. Sigue leyendo

Autovía por Daroca-Stepanakert

Julio Embid

Hace unos veinte años, a principios de siglo, un amigo mío se fue de Erasmus a Vilnius en Lituania. Servidor de ustedes se fue a verlo cuatro días en junio cuando habíamos acabado los exámenes antes de que dejase la residencia y se volviera para Huesca. Era la primera vez que viajaba a Europa del Este y la verdad es que para un crío como yo era una aventura, incluyendo un vuelo en avioneta de hélices de Riga a Vilnius con unas cuantas botellas de orujo negro letón en la mochila compradas en el Duty Free. Para evitar líos en la residencia soviética de doce plantas donde estaba mi amigo, alquilamos un apartamento en el centro durante cuatro días por cuatro perras. Lo cierto es que, entonces, todo estaba muy barato pero a los extranjeros occidentales nos timaban pero bien. Recuerdo que en el bar de la estación de trenes de Kaunas comimos el menú del día de sopa de remolacha y Cepelinai por dos euros. Y luego pedimos café y nos cobraron otros dos. Dos y dos son cuatro y por dos, ocho euros.

Allí durante los cuatro días, enfrente del apartamento donde estábamos mi colega y yo, en la Plaza del Ayuntamiento de Vilnius había un tipo con una bandera de Armenia en una mesa con una silla recogiendo firmas. Estaba más solo que la una y nadie se paraba. Mi amigo me dijo: – no te pares, que te meterá una turra enorme sobre el Nagorno-Karabaj y el reconocimiento de la soberanía armenia sobre esa redolada. Era la primera vez que oía esas dos palabras y le dije: ¿Pero qué hace aquí? Pues el tipo se había ido de Erasmus un año entero y en lugar de ir por clase o salir de fiesta, se había plantado con su mesa y su bandera a vender su burra. Y yo pregunté: – ¿Pero aquí, en Lituania, a más de 5.000 kilómetros de distancia le importa a alguien su guerra? – No, en absoluto, mira que no se para ni Dios. Y yo dije: – Es como si yo me pongo aquí, en la Plaza del Ayuntamiento de Vilnius a recoger firmas por la Autovía por Daroca (una campaña que tenía lugar entonces por mi tierra para modificar el trazado de la A-23). Seguramente allí, tendría el mismo éxito que el armenio. Sigue leyendo

Los hombres hechos para los sábados

Carlos Hidalgo

Dice el Nuevo Testamento que una vez reprochaban a Jesús y a sus discípulos que recogieran grano en sábado, algo prohibido por las normas talmúdicas. Jesús respondió a esos reproches diciendo que “el sábado se hizo para el hombre, no el hombre para el sábado”. De esta manera, hace 2000 u pico años, Jesús ya hablaba de que vivimos en un entorno hecho de construcciones sociales y que éstas no eran leyes de la naturaleza, sino convenciones que, en principio, debían servir a un colectivo humano.

Lo mismo pasa con las ideologías. Las ideologías son un conjunto de objetivos y visiones éticas más o menos estructuradas y más o menos consensuadas que pretenden lograr el bien común. Y las ideologías, como el sábado, están (o deberían estar) hechas para servir a las personas, no para que las personas las sirvan a ellas. Pero en religión y en ideología, ay, sabemos que no siempre es visto así. En demasiadas ocasiones hemos visto como hay personas que se sirven de un dios, una patria o un objetivo político silentes para esclavizar a otros. Y que las ideas que debían servir a un bien colectivo terminan al servicio de unos pocos, e incluso de uno solo. Sigue leyendo

España bien vale una amnistía

LBNL

O París una misa, que decía el otro. La investidura de Sánchez va a tener lugar. Seguro. No hagan caso del ruido. Me atrevo a anticipar que será a principios de noviembre pese a que los medios especulan que podría ser a mediados de octubre. Ojalá me equivoque porque, cuanto antes, mejor. Pero quizás no, quizás sea bueno explicar y debatir suficientemente, para contrarrestar la ofensiva de la derecha sobre que la amnistía será el fin de España, la democracia, la transición y qué se yo (NB: en la derecha englobo a Felipe y Arfonso, obviamente).

Para empezar habrá que ponerse de acuerdo sobre qué constituye una amnistía y qué no. Y dejar de lado el debate sobre la constitucionalidad o no de la amnistía, porque ha habido unas cuantas calificables como tales en nuestra democracia aunque llevemos décadas oyendo que no caben en la Constitución: Unión Militar Democrática, ETA (pm), fiscal… Cada una de su padre y de su madre, como lo será esta. Porque está claro que Sánchez revalidará en la presidencia del Gobierno despenalizando todas las penas (ya juzgadas) e imputaciones (por juzgar) surgidas a raíz del “Procés”, policías y guardias civiles incluidos. Despenalización suena más suave, más constitucional que amnistía, pero viene a ser lo mismo, disquisiciones legales aparte. Sigue leyendo

La disputada investidura del Señor Presidente

Juanjo Cáceres

Entre los hitos futbolísticos más recientes del Real Madrid se encuentra el título de la Champions del año 2022: un triunfo obtenido contra pronóstico y conseguido a base de victorias al filo de lo imposible, muy especialmente en el partido de vuelta de las semifinales contra el Manchester City, cuando el Bernabéu fue testimonio de la remontada de dos goles en el minuto 90 ante el que sería el campeón el año siguiente.

El equipo de Pep Guardiola perdió la eliminatoria cuando parecía que ya lo tenía todo hecho, que es la misma experiencia que vivió Feijóo en la noche electoral del 23 de julio: cuando parecía que todo iba a ser llegar y besar el santo, los números se decantaron a favor de una investidura potencial de Pedro Sánchez. Puede parecer reiterativo evocar una y otra vez este episodio, pero no lo es, porque nos enseña de forma dramática la diferencia entre expectativas y realidades, entre relatos y hechos, y entre pronósticos y resultados. La densa vida política y mediática española vive permanentemente instalada en la construcción de relatos, la generación de expectativas y la realización de pronósticos, pero comunica sobre ellos como si fueran hechos, realidades y resultados. Y no lo son. Sigue leyendo

Debate callejero de investidura

Senyor G

Empiezo a escribir esto durante el rifirrafe entre Enrique Santiago, como portavoz de IU dentro de Sumar, y Aina Vidal como En Comú Podem dentro de Sumar, con Feijóo. Está muy gracioso e ingenioso el candidato a presidente Feijóo en sus respuestas. Entremedias en La 2 zapeo el final de un documental de la antimateria: por lo visto hay otros mundos que pasa lo mismo que en el nuestro pero al revés. Pero el revés igual no es lo contrario de lo que hacemos nosotros, sino que la luz en vez de ir viene. O algo así. Me pierdo en un caso o en otro.

Si luego me preguntan en alguna encuesta quién “ganó” el debate yo diré que cualquiera de mis dos jefes portavoces, que no sé qué gorro político llevo hoy. Desconozco cómo hacen para responder los otros ciudadanos cuando les encuestan al respecto, porque nunca separan entre los que siguen el debate y los que lo puntúan de oídas. El título de ganador del debate me lo miraría diferente. He intentado estar al loro desde primera hora del día del Debate de investidura, pero el trabajo me ha llevado a su huerto. El trabajo asalariado, bendito, es la antimateria del seguimiento parlamentario. Me alegra saber que ahora mismo hay un universo con una anti España donde el parlamento escucha lo que pasa en las oficinas, almacenes y fábricas y no al revés. O igual le pasa a mí, que lo intenta pero no. Sigue leyendo

“Ponme la novela, hija”

Carlos Hidalgo

Hace mucho tiempo que Telefónica encargó a un grupo de sociólogos que estudiaran a sus clientes y cómo eran atendidos por el infame 1004. De ese estudio se extrajeron muchas y muy interesantes conclusiones que, por supuesto, fueron debidamente ignoradas por la empresa por entonces presidida por César Alierta. Una de ellas era que había clientes que contrataban servicios digitales pero que deliberadamente se negaban a aprender a usarlos. Entonces se daba lo que esos sociólogos denominaban un proceso de “infantilización”, por el que los clientes no sólo no querían aprender a manejar los productos de Telefónica, sino que exigían a los técnicos que les arreglasen el ordenador o les programaran el microondas.

Todos conocemos a personas mayores y no tan mayores que se niegan a aprender a usar cosas que utilizan todos los días. Algunos ufanos, como seña de identidad y sin querer reparar en que luego andan cargando a los demás con cosas que deberían saber hacer ellos, no más difíciles que sintonizar un transistor o usar un horno de gas, pero que deliberadamente evitan. Así que a todos nos sonará la frase de “hija, ponme la novela”, que dirán muchas madres que necesitan ver su hora diaria de dramas, pero no quieren molestarse en pulsar un número en el mando a distancia de su televisor. Sigue leyendo

El déficit fiscal de Catalunya

David Rodriguez

La Generalitat acaba de realizar un análisis sobre el déficit fiscal de Catalunya, cifrándolo en 21.982 millones de euros en 2021, cantidad que representa el 9,6% del PIB. Se trata de una estimación, ya que desde el año 2018 el gobierno central no proporciona los datos sobre las balanzas fiscales de los distintos territorios del Estado. Catalunya utiliza el método del flujo monetario, que consiste en la diferencia entre lo que el Estado invierte directamente en el territorio y lo que logra recaudar en esta comunidad. También existe el método carga-beneficio, que establece un sistema de reparto entre territorios de todas las inversiones, tanto directas como indirectas. El método utilizado por la Generalitat es de más sencillo cálculo, aunque suele dar como resultado un déficit algo superior.

Más allá del debate sobre la cantidad exacta de déficit fiscal correspondiente a Catalunya, llaman la atención una serie de elementos indicativos de la enorme dificultad con la que se encara el debate de la financiación territorial del Estado. En primer lugar, la ausencia de transparencia en la publicación de las balanzas fiscales de las Comunidades Autónomas. Algunos expertos se han lanzado a criticar los datos proporcionados por la Generalitat, pero no existe ninguna estimación alternativa realizada desde el Gobierno. Esto es más sangrante todavía si tenemos presente la existencia de los dos métodos anteriormente mencionados. Es difícil defender desde un mínimo rigor político que no exista un cálculo público de unos datos tan sensibles. Sigue leyendo

¡Feijóo, Abascal, parad la amnistía!

LBNL

¡Podéis hacerlo! Es muy fácil y no hace falta hacer manifestaciones ni rasgarse las vestiduras. Y España lo merece porque la amnistía para el Procés es, a decir vuestro, el fin de España y del régimen constitucional de 1978, ¿no? Os lo explico. Basta con que se abstenga un número suficiente de diputados en la segunda votación para la investidura de Pedro Sánchez, que se decide por mayoría simple a diferencia de la primera que se decide por mayoría absoluta. Veámos.

PSOE y Sumar suman 152 escaños, que ascienden a 158 con los 5 del PNV y el solitario del BNGa. Siendo el total de escaños 350, para que 158 escaños de mayoría simple haría falta que se abstuvieran 35 diputados. Vox tiene 33 y bastaría que Coalición Canaria (1) y UPN (1) se sumaran a la abstención para que Pedro Sánchez revalidara la Presidencia del Gobierno incluso con el voto en contra de Bildu, ERC y Junts, sin tener que hacer concesiones. Sigue leyendo