Carlos Hidalgo
La famosa foto de Sánchez con la portavoz de Bildu puede salirle un poco cara. Lo que en otras circunstancias sería una foto protocolaria con Mertxe Aizpurua, en este caso está levantando ampollas y es usada por el PP, como no, para quejarse de que Sánchez está dispuesto a partir España en pedazos para lograr el poder a toda costa. Un poco lo que llevan diciendo desde que Sánchez ganó la moción de censura y que aún está por verse.
Lo cierto es que en este escenario esta clase de críticas escuecen más, dado que el PSOE no ha sido el partido que más escaños ha obtenido en las últimas generales y es más evidente que en otras ocasiones la necesidad de pactar que tienen los socialistas si quieren permanecer al frente del gobierno de España. Y los apoyos que antes eran necesarios, pero tal vez un poco prescindibles, son ahora importantes y lo que se pacta o se deja de pactar con ellos se mira con lupa, se supone, se especula o se inventa. Y es verdad que Sánchez necesita pactar con un montón de gente tan diferente, que casi parece imposible que lo vaya a lograr. Sigue leyendo